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Lasaña vegetal: deliciosamente verde y sencilla

9 Jul
Todos los derechos reservados por Tras La Receta

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Después de una ausencia no deseada durante la cual he extrañando enormemente este rincón virtual extendido de mi cocina, he vuelto para decir que por muy prolongada que puedan parecer entre si mis incursiones, siempre encontraré un momento para continuar dejando mi huella por estos rumbos. Cocinar, tengo que hacerlo diariamente, pero las prisas han estado jugando en contra de las fotografías y los procesos que necesitan la publicación de una receta. Pero entre unos apuros y otros me ha salido una lasaña vegetal: deliciosamente verde y sencilla, gracias a un relleno con mucho sabor y unas placas que solo necesitan remojo y trabajarlas resulta muy fácil.

Recurrimos constantemente a la carne picada para elaborar nuestras lasañas pero les aseguro que esta opción, además de estar realmente buena, nos ofrece la oportunidad de introducir en nuestra dieta esa porción de verde por la que cada día abogamos más. Una porción de esta receta acompañada de una ensalada cruda constituye un menú completo, ideal para obtener de una vez la energía aportada por los carbohidratos de la pasta, proteínas presentes en el queso y la leche, y por supuesto las vitaminas y minerales de nuestras verduras.

Para la bechamel utilicé una mantequilla ligera, con sólo la mitad de las grasas que habitualmente llevan. Queda igualmente buena, así como alguna vez he utilizado aceite de oliva en sustitución de la mantequilla y tengo que decir que sabe genial. Así que si se animan a probar ya tienen un precedente, siempre respetando las proporciones. No me extiendo más porque hoy tenemos trabajo que hacer en la cocina. Vayamos a por los delantales.

Ingredientes para preparar Lasaña vegetal

(para 4 personas)

  • 10-12 placas para lasaña (yo utilicé Placas Precocidas Gallo)
  • 180 gr de queso Parmesano rallado (puedes utilizar otro que te guste)

Para el relleno:

  • 1 berenjena
  • 1 calabacín
  • 1 pimiento rojo morrón
  • 1 pimiento verde italiano
  • 1-2 zanahoria
  • 250 gr de espinacas
  • 1 cebolla
  • 3 dientes de ajo majados
  • 2-3 cucharadas de cilantro fresco finamente picado
  • 1 cucharada de orégano seco
  • 1 cucharada de tomate concentrado
  • 1 pastilla de caldo vegetal 100% natural (opcional)
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • pimienta negra
  • sal

Para la bechamel:

  • 60 gr de mantequilla (yo utilicé Light sólo 50% de grasa)
  • 60 gr de harina de trigo
  • 500 ml de leche
  • pizca de nuez moscada
  • pizca de pimienta negra
  • sal

Cómo preparar Lasaña vegetal

  1. Corta en dados pequeños las verduras, asegúrate de picar aún más pequeños la zanahoria y los dos tipos de pimiento. Trocea la cebolla en brunoise.
  2. Pon a remojar en agua caliente (no hirviendo) las placas de lasaña. Echa al agua una por una. Fíjate en el tiempo indicado por el fabricante y calcula.
  3. Calienta el aceite en una sartén honda con tapa o en una cacerola si lo prefieres, añade la cebolla y una vez esté transparente añade la zanahoria y el pimiento, sazona con pimienta y sal. Deja unos 5 minutos a fuego medio.
  4. Incorpora la berenjena y el calabacín una vez esté tierna la zanahoria, vuelve a sazonar y deja cocinar otros 5 minutos o hasta que estén tiernas pero no muy blandas.
  5. Añade a la sartén o cacerola las espinacas lavadas y muy bien escurridas. No necesita agua. Con el vapor generado por la tapa que le pondremos y el agua de nuestras propias verduras en cocción es suficiente. Tapa y verás como las espinacas merman enseguida hasta integrarse a todas nuestras verduras.
  6. Mientras, al mortero donde majaste los ajos suma el orégano, el cilantro y la pastilla de caldo en su caso (añade 1/2 cucharadita de sal y pimienta sino la utilizas). Maja bien todo hasta obtener una pasta.
  7. Una vez cocidas y mezcladas las espinacas con el resto de verduras destapa, añade la cucharada de tomate concentrado y el contenido del mortero, revuelve todo bien y deja un par de minutos más o hasta que pierda todo el exceso de líquido. Nuestro relleno debe ser más bien sólido para que la lasaña tenga consistencia y no se deshaga por eso la elección del tomate concentrado. Separa del fuego y deja atemperar antes de utilizar.

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  8. Para la salsa bechamel calienta la mantequilla en un cazo. Tamiza la harina y añádela una vez derretida la mantequilla, déjala un par de minutos para que se cocine la harina. Esta vez no calenté poco a poco la leche de forma separada. Empleé de la que tenía en la nevera y la vertí directamente en la mantequilla y la harina ya integradas. Sazoné con sal, nuez moscada y pimienta negra, bajé el fuego y sin dejar de remover con unas varillas de mano fue calentándose poco a poco hasta llegar al punto de ebullición y espesar. Queda sin grumos y con la consistencia adecuada. Separa del fuego y ponte a montar la lasaña.

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  9. Hunta con un poco de la bechamel el fondo de un molde apto para hornos. Comienza a poner placas de forma que cubras todo el espacio sin dejar huecos. Utiliza una tijera de cocina para cortar las placas si es necesario ajustarlas.
  10. Pon una capa de relleno vegetal encima de las placas, una capa de bechamel y otra capa de queso y continúa haciendo capas o pisos en ese orden hasta cubrir el molde. Siempre termina con el queso para gratinar en el horno.
  11. Introduce en el horno pre-calentado a 180 grados y deja entre 10 y 20 minutos dependiendo de cuánto tiempo hayas tenido en remojo las placas. Mientras más tiempo estén en el agua menor será el tiempo de horneado posterior. Enciende el gratinador al máximo los últimos 3 a 5 minutos dependiendo del horno.

Listo. Deja reposar entre 10 y 15 minutos antes de cortarla y servirla. Disfruta de una receta con todo el sabor y el color de la huerta. Aprovecha que el verano, al menos por estas latitudes españolas, aún nos deja encender el horno y deleitarnos con platos como éste.

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Buen provecho y espero os guste tanto como a nosotros en casa. Espero volver pronto. Un abrazo a todos los que me siguen aún cuando tardo en aparecer en la escena 😉

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Spaghetti con tomate, cebolla y chopped beef

3 Feb
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Para hoy os traigo unos spaghetti con tomate, cebolla y chopped beef que he preparado más de una vez en casa y se ha convertido en una de las formas de acompañar la pasta que más me piden últimamente. Por ello quiero compartirla con todos vosotros, con la esperanza de que os guste tanto y que la hora de prepararlos se convierta en un rato corto, porque se trata de una receta sencilla, rápida, fácil, pero francamente deliciosa. En casa preparamos un plato de pasta al menos una vez a la semana y siempre trato de encontrar nuevas maneras de enriquecer esta experiencia.

Los ingredientes son muy sencillos y el chopped beef, una especie de mortadela o spam muy económico, nos encanta. Si no es de su preferencia este embutido podéis sustituirlo por lacón o simplemente por jamón cocido. La salsa es de tomates maduros naturales con cebolla y orégano, básicamente, pero el sabor que le otorgan el chopped beef o bien el lacón es realmente bueno. Muy bien podría convertirse en el plato principal de esa cena de San Valentín que ya estaréis planificando. Como primero esta ensalada de espinacas con jamón y piña o estas tostas con tomate y queso de cabra.  Para cerrar un postre como esta tarta de queso con arándanos.

La pasta ya sabéis que podréis prepararla de forma casera si tenéis suficiente tiempo y maña, aquí os dejo una receta por si os apetece enrollaros un poco más, pero en el supermercado encontramos pastas de calidad a las que ya seguramente sois fieles.

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Ingredientes para preparar Spaghetti con tomate, cebolla y chopped beef (2-4 personas)

  • 250 gr de Spaghetti #3 (yo utilicé de Gallo)
  • 200 gr de chopped beef cortado en bastoncitos (recuerda también pueden utilizar lacón en lascas)
  • 125 gr de queso Parmesano rallado (puedes sustituirlo por un queso viejo de oveja y estará igualmente rico)
  • 2 tomates grandes maduros o 3 más pequeños (o 1/2 lata de tomates troceados sin piel)
  • 3 cucharadas de tomate frito
  • 1 cebolla grande cortada en juliana fina
  • 1 cucharada de orégano
  • 1 cucharadita de ajo deshidratado en polvo (puedes sustituirlo por un diente de ajo bien majado)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • una ramita de hierbabuena o albahaca
  • sal
  • abundante agua para cocer la pasta

Cómo preparar Spaghetti con tomate, cebolla y chopped beef 

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  1. Prepara la salsa: en una sartén con las dos cucharadas de aceite de oliva pon a pochar la cebolla en juliana con una pizca de sal. Una vez esté transparente y suave añade el tomate pelado y troceado con el orégano y el ajo y otra pizca de sal. Deja que se sofría el tomate durante unos 8-10 minutos. Agrega las cucharaditas tomate frito y la mitad del queso rallado y en lo que se reduce otro poco la salsa pon a hervir en una olla abundante agua para cocer la pasta.
  2. Añade el chopped beef, remueve, baja al mínimo el fuego solo para que se mantenga caliente la salsa en lo que cocinamos los spaghetti.
  3. Una vez haya alcanzado el punto de ebullición el agua añade suficiente sal y la ramita de hierbabuena o albahaca. Incorpora los spaghetti y deja cocinar según las instrucciones del fabricante. Recuerda que si los quieres al dente tendrás que dejarlos menos tiempo, así como si es pasta fresca recién preparada los tiempos de cocción se reducen a la mitad.
  4. Si la salsa está muy espesa coge un cucharón pequeño del agua de cocción de los spahetti y añádela a la salsa.
  5. Escurre muy bien la pasta e incorpórala enseguida a la salsa. Deshazte de la ramita. Remueve con cuidado para se integre todo muy bien y sirve enseguida acompañando con la otra mitad del queso para espolvorear por encima al gusto. Por unas hojitas de albahaca o hierbabuena para decorar.

Listo! Dependiendo de cuán goloso seáis los que os sentáis a la mesa, esta receta puede alcanzar para 4 personas o solo para 2 comensales si eres de los que cuando come pasta no come nada más. Confieso que estoy sin dudarlo un instante en el segundo grupo: un plato de pasta como plato único. Pero ya sabéis si perteneces al grupo de los más moderados y optas por un menú completo como el del inicio de la entrada esta receta da para 4 raciones equilibradas. Nada más por el momento, os dejo con esta otra receta de pasta y mis deseos de que tengáis la mejor de las semanas.

 

Lasagna de pollo y pavo con zanahoria y guisantes

2 Dic
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Me encanta la lasagna, sea cual sea el relleno, pero su preparación me solía dejar a menudo insatisfecha. En mis primeras incursiones las placas siempre fueron las autoras de mis dolores de cabeza, unas veces por la mala calidad, otras porque la forma de hacerlas, aún bajo las indicaciones del fabricante, me dejaban ingratamente sorprendidas.Pero desde que probé el truco de ponerlas poco a poco a cocer según se montan las capas, la historia cambió por completo y ya no me asusta el trabajo con la pasta.

La cuestión es conseguir un relleno sólido, una bechamel espesa y unas placas solo sumergidas un par de minutos en el agua hirviendo sin llegar a cocerlas del todo. El horno las terminará de dejar al punto. Para la receta de hoy, he preparado un picadillo con pollo y pavo enriquecido con tomate, zanahoria y guisantes, la bechamel que no puede faltar y esta vez utilicé una mezcla de queso manchego semicurado y mozzarella.

Ingredientes para preparar Lasagna de pollo y pavo con zanahoria y guisantes (4 personas)

  • 250 gr carne picada de pollo y pavo
  • 100 gr de queso manchego semicurado (emplea un Parmesano si lo prefieres)
  • 9 placas de pasta aproximadamente (puede variar de acuerdo al tamaño del molde por ello ten un paquete entero a tu disposición)
  • 100 gr de queso mozzarella
  • 1 cebolla
  • 3 dientes de ajo
  • 3 tomates maduros
  • 1 zanahoria grande
  • 1 taza de guisantes (yo utilicé de bolsa congelada)
  • 3 cucharadas de aceite virgen extra
  • 1/2 cucharada de tomillo seco
  • 1/2 cucharada de orégano seco
  • pimienta
  • sal

Para la bechamel:

  • 5oo ml de leche
  • 65 gr mantequilla + 1 cucharadita para el fondo del molde (opcional)
  • 65 gr de harina de trigo
  • pizca de nuez moscada
  • pimienta
  • sal

Cómo preparar Lasagna de pollo y pavo con zanahoria y guisantes

Relleno:

  1. En una sartén con el aceite caliente pon el ajo bien troceado y una vez dorado agrega la cebolla y la zanahoria picadas en brunoise (cubitos muy finos).  Deja pochar hasta que ablande y transparente la cebolla.
  2. A continuación añade los tomates pelados y troceados. Para quitar la piel sin dificultad deberás escaldarlos antes. Pincha el enlace anterior para ver el paso a paso. Añade sal y deja que todo se sofría durante unos 8 minutos o hasta que el tomate haya quedado cocinado y desecho.
  3. Incorpora la carne picada, previamente sazonada con sal, pimienta, orégano y tomillo, así como los guisantes, mezcla bien todo y deja cocinar unos 10 minutos primero con la sartén tapada y otros 5 minutos destapada hasta que haya absorbido toda la salsa posible. Queremos un relleno con poca agua para obtener una lasagna más firme. En lo que termina de cocinar el picadillo y reposa ponte a preparar la bechamel.

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Bechamel:

  1. En otro recipiente derrite poco a poco la mantequilla. En un tercer cazo calienta a fuego lento la leche.
  2. Una vez derretida la mantequilla añade la harina tamizada para evitar la formación de grumos.
  3. Incorpora la leche ya caliente, sazona con sal, pimienta y nuez moscada al gusto y lleva a ebullición con el fuego bajo a medio removiendo para que no se pegue o formen grumos. Cocina hasta obtener una salsa espesa.

Montaje de la lasagna:

  1. Primeramente precalienta el horno a 180 grados. En una sartén (yo utilizo una de fondo amplio) lleva a ebullición agua con sal. Una vez conseguido baja el fuego un poco y mantén así  durante todo el proceso de montaje. Pon las placas de pasta de tres en tres en el agua. Se trata solo de ablandar durante un par de minutos la pasta para lo cual ve poniendo a cocer de acuerdo vayas haciendo capas de lasagna.
  2. He utilizado un solo molde rectangular mediano. Sea cual sea el que utilices engrasa con un poco de mantequilla extra o si lo prefieres pon un poco de la bechamel solo para evitar que se peguen las placas al molde.

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  3. A continuación coloca las primeras placas que deberás cortar si fuera necesario, como en este caso, para cubrir completamente todos los espacios vacíos. Añade una primera capa de picadillo, encima una de bechamel, espolvorea con un poco de ambos quesos y otra vez cubre con las placas que habrás puesto en el agua hirviendo en lo que vas formando pisos. Procede de igual forma unas dos veces más dependiendo de la altura del molde y finaliza con picadillo, bechamel y una generosa capa de quesos.
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  4. Pon el horno durante unos 12-15 minutos a 180 grados y luego gratina a temperatura máxima unos 3 minutos más. Saca del horno y deja reposar unos 10 minutos antes de cortar y servir.

Listo, aquí tienes una lasagna muy rica en que conjugas carne y verduras, y con un toque más ibérico si empleas un queso manchego como el de la receta. En casa nos encanta el queso español y por eso siempre ando buscando la manera de incorporarlo. Espero que esta receta os anime a preparar lasagna, una receta diferente que también puede acompañarnos durante las fiestas de diciembre.

Tallarines con salsa Alfredo: receta a mi manera

12 Jul

Otra de las salsas que suelo preparar a menudo es la Salsa Alfredo. Exactamente a la original no es; esta es una versión muy mía que nada tiene que envidiar a la ideada por el restaurador italiano Alfredo Di Lelio, en el restaurante de su madre, situado en lo que solía ser Piazza Rosa, en Roma, allá por el año 1908. Hoy sus descendientes siguen preparándola en Il Vero Alfedo, a pesar de que ya no radica en el mismo sitio de la capital de Italia. En esencia es una salsa muy cremosa a base de mantequilla y queso parmesano que permite sazonarla de una otra manera, de ahí que no haya una única salsa Alfredo y se hayan extendido tantas versiones de ella.

En la receta que hoy quiero compartir no uso mantequilla, pero ni falta que le hace. He utilizado beicon que he freído en un pequeño chorro de aceite de oliva virgen extra. Con la grasa que ha desprendido el beicon y el extra de aceite ha sido más que suficiente para sofreír la cebolleta y la harina de maíz (Maicena) con que he iniciado el proceso de la salsa. Vuelvo a decidirme por unos tallarines, que entre las pastas, es una de las formas que prefiero, pero cada cual es libre de emplear su pasta favorita. Es la salsa la que da el toque distintivo, así que vamos a por ella.

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Ingredientes para preparar Salsa Alfredo a mi manera

(para unos 250 gr de pasta aproximadamente)

  • 150 gr de beicon a tiritas
  • 150 gr de champiñones laminados
  • 1 cebolleta
  • 2 dientes de ajo laminados
  • 200 ml de nata para cocinar + 50 ml de leche
  • 1-2 cucharadas de aceite de olive virgen extra
  • 1 cucharada de Maizena (harina de maíz)
  • 80 gr queso rallado Parmesano o Grana Padano (puedes emplear un queso Manchego)
  • 1 pizca de nuez moscada molida
  • pimienta negra al gusto
  • 1 cucharadita hierbabuena finamente picada para coronar
  • sal

Cómo preparar Salsa Alfredo a mi manera

  1. Pon a freír con una cucharada de aceite de oliva el beicon finamente cortado hasta que se dore bien. Una vez conseguido, si está muy seca la sartén pon otra cucharada de aceite de oliva y agrega el ajo laminado y la cebolleta. Ponle sal y una vez esté pochada la cebolleta agrega la Maizena, remueve bien para que se integre y absorba el sabor.
  2.  Agrega el champiñón laminado, ponle sal, saltea un par de minutos e incorpora la leche y la nata. Sazona con la nuez moscada, la pimienta negra y rectifica de sal.
  3. Deja cocinar a fuego bajo a medio hasta que se espese la salsa. Agrega la mitad del queso antes de que termine de cocinar la salsa.
  4. Una vez adquiera el espesor deseado, incorpora la pasta cocida previamente en abundante agua con sal y bien escurrida.
  5. Sirve inmediatamente y espolvorea con el resto del queso y la hierbabuena.
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Otra forma fácil y deliciosa de preparar pasta. Esta vez cocí unos tallarines, pero puedes hacer espaguetis, macarrones o cualquier otra. Yo suelo poner en el agua de cocción de la pasta una ramita de albahaca o una hoja de laurel, indistintamente, les da un toque adicional y un aroma que invita a sentarse pronto a la mesa.

Si quieres ver otras recetas italianas o con pasta pincha aquí y aquí.

Fetuccine alla puttanesca: de la original receta italiana

1 May

A la cocina mediterránea, a la italiana en particular, debemos una deliciosa salsa que hemos disfrutado recientemente en nuestra mesa. En italiano, sugo alla puttanesca; en español,  jugo (salsa) a la prostibularia, es una salsa típica del centro de Italia que, por supuesto, se suele preparar fundamentalmente para acompañar cualquier tipo de pasta. Ingredientes como el tomate, las anchoas en salmuera, aceitunas, guindilla y por supuesto el aceite de oliva virgen extra, todos en proporciones justas, hacen único este acompañamiento para cualquier plato de pasta.

Del origen etimológico de esta salsa alla puttanesca no hay una historia definitiva, pero sin dudas remite al conocido como el oficio más antiguo practicado por las mujeres. La más generalizada de las versiones encuentra fundamento en que durante la Edad Media, las prostitutas llevaban una vida nocturna que no les dejaba tiempo ni energías para llegar al mercado tan temprano, razón por la cual se conformaban con productos que aún quedaban y que podían guardar y disponer luego en cualquier momento.

Otra historia cuenta que los pescadores que arribaban al puerto de Nápoles visitaban las casas de cita de la ciudad y pagaban a las prostitutas los servicios recibidos con pescado en salazón, sobre todo anchoas. Las damas comenzaron a preparar a su vez una salsa con las anchoas que conjuntamente con la pasta ofrecían a sus clientes marinos, y más tarde, cuentan, se decidieron a vender.

Sea cual fuera el origen de esta salsa deliciosa, es de agradecer que nos haya sido legada, enriquecida sin dudas por unos ingredientes tan representativos de la dieta mediterránea, que además de otorgar el sabor incomparable de la región, ya es más que sabido lo saludables que son. Pongámonos el delantal entonces y a cocinar estos riquísimos Fetuccine alla puttanesca.

fettucini a la putanesca 2

Ingredientes para preparar Fetuccine alla putanesca (2 personas)

  • 300 gr de tallarines (preferentemente nidos)
  • 3 tomates Pera bien maduros (4 si son pequeños)
  • 4 filetitos de anchoas en salazón (5 si son pequeños)
  • 2 cucharadas de alcaparras en salmuera
  • 8 aceitunas negras de Aragón
  • 1/2 guindilla
  • 1 diente de ajo
  • aceite de oliva virgen extra
  • 100 gr de queso Pecorino rallado (puedes utilizar uno manchego curado)
  • 1 cucharadita orégano fresco
  • perejil al gusto
  • sal

Cómo preparar Fetuccine alla putanesca

  1. Escalda los tomates durante dos minutos en agua hirviendo (hazles dos cortes superficiales en cruz antes de ponerlos en el agua para que te sea más fácil quitarles luego la piel). Sácalos del agua caliente, ponlos en agua muy fría y a continuación retira la piel y trocéalos con las manos. Resérvalos. Si quieres ver en detalle cómo escaldar los tomates pincha aquí.
  2. En una sartén pon un chorreón de aceite de oliva virgen extra (2 o 3 cucharadas). Deja calentar un poco y agrega el diente de ajo laminado y la puntilla de la guindilla. Antes de que se doren (fuego bajo a medio) agrega los filetitos de anchoa desmenuzados, las alcaparras y las aceitunas.
  3. Incorpora el tomate que teníamos reservado y el orégano, mezcla bien, rectifica de sal (no te pases que la anchoa y las alcaparras ya le dan alegría) y deja unos pocos minutos tapado para que el tomate se sofría. Deja reposar caliente hasta que tengas la pasta lista.
  4. Para la pasta, pon a hervir abundante agua en un recipiente que lo permita. Cuando comience a ebullir, agrega sal y a continuación los nidos o tallarines el tiempo que indique el fabricante. Transcurrido el tiempo, escurre bien inmediatamente y mezcla con la salsa alla puttanesca.
  5. Sirve en un bol, agrega el queso Pecorino rallado y espolvorea con perejil.

Puede parecer a muchos una salsa fuerte desde el punto de vista del sabor, pero el equilibro o proporciones de los ingredientes la hacen irresistiblemente sabrosa. Todos los componentes tienen su justo protagonismo, aunque sean poquitos. La guindilla le da un toque picantón, por eso si usas una que sabes es fuerte, emplea solo una puntita. De esta salsa lo que me encanta es esa combinación de sabor que dan las anchoas con el toque picante de la guindilla. Sencillamente maravillosa. Espero que se animen a prepararla. Ya podrán comprobar lo sencilla y rápida que resulta, pero sobre todo el buen regalo que le haremos al paladar.

Canelones de jamón con salsa de nata y queso

25 Abr

Hoy quiero compartir una receta de canelones diferente, ajustándome a los gustos de a quienes en casa no apasiona la carne picada con las pastas. He de aclarar que a mi me encanta la pasta a la bolognesa, pero también me gusta variar y complacer. Francamente en cuestiones de preferencias me resultaría muy difícil decidir: unos macarrones con tomate y chorizo, unos spaghetti carbonara o al frutti de mare, o unos fettucini con salsa pesto o a la putanesca, en fin muy vasta la cocina italiana para quedarse con tan solo un plato.

Una curiosidad es que aunque los canelones (caneloni) son una receta originaria italiana, no es allí donde más se consumen hoy día. Tengo entendido que es aquí en España, específicamente en Cataluña, donde más se comen, de hecho se han convertido en un plato típico de su gastronomía. El intercambio cultural entre los dos territorios facilitó su difusión, sobre todo en el siglo XIX, cuando los cocineros italianos de algunas familias burguesas en Barcelona introdujeron la receta, que más tarde se adaptó al gusto catalán.

En Cataluña los canelones no se dejan al dente, sino bien cocidos y después se gratinan un poco al horno. Otra diferencia entre los canelons de Sant Esteve, o canelones catalanes, respecto a los italianos, es que la carne es asada, se pasa luego por la sartén donde se hará el sofrito y posteriormente se pica, mientras que los canelones a la boloñesa, se preparan directamente con carne picada y mezclada con un sofrito con zanahoria y apio.

Para la receta de hoy de mis canelones preparé un relleno tipo bechamel más o menos espeso y para cubrirlos cociné una salsa de nata y queso de cabra al pimentón. Las láminas de pasta se cuecen dependiendo del fabricante, por ello es mejor guiarse por sus instrucciones. No obstante si sigues leyendo mi receta te daré unos trucos que si sigues al pie de la letra te quedarán unas láminas con las que conseguirás un buen resultado, sea cual sea el relleno que hayas decidido ponerle.canelones con salsa de nata

Ingredientes para preparar Canelones de jamón con salsa de nata y queso (para 10 canelones)

  • 10-12 láminas para canelones (2 de más por si alguna se rompiera o pegara)
  • 1 nuez de mantequilla (solo para engrasar el fondo de la fuente donde gratinaremos los canelones)

Para el relleno:

  • 90 gr jamón serrano en taquitos
  • 1 zanahoria
  • 1 cebolleta
  • 1/4 pimiento rojo morrón
  • 3 dientes de ajo
  • 100 ml de vino blanco
  • 100 ml de leche
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharada sopera de Maizena (harina de maíz)
  • 1 cucharadita de perejil seco o fresco
  •  pimientón de la vera
  • sal

 Para la salsa de nata y queso:

  • 200 ml de nata para cocinar
  • 100 ml de leche
  • 90 gr de queso de cabra al pimentón previamente rallado
  • sal
  • pimienta negra

Cómo preparar la salsa de nata y queso:

  1. Pon en un cazo pequeño la nata y la leche, sal pimenta a tu gusto y lleva a ebullición con el fuego muy bajo. Déjala que reduzca un poco para que espese y ponle la mitad del queso de cabra al pimentón rallado. Reserva la otra mitad para espolvorear más tarde sobre los canelones. Si la terminas antes de rellenarlos reserva la salsa caliente.

salsa de nata y queso

Cómo preparar el relleno de los canelones de jamón

  1. Trocea lo más finamente posible todos los ingredientes: zanahoria, pimiento rojo, cebolleta y dientes de ajo.
  2. En una sartén pon a calentar el aceite y a continuación agrega la cebolleta. Cuando empiece a transparentar introduce la zanahoria y el pimiento. Déjalo todo unos 5 minutos tapado para que el vapor ablande antes la zanahoria.
  3. Destapa e incorpora el jamón en taquitos, remueve bien, agrega la cucharada de maizena, y vuelve a remover para que la harina de maíz se dore y absorba todo el sabor.relleno para canelones 1
  4. Vierte primero el vino hasta que evapore un poco y a continuación la leche, agrega el pimentón y rectifica de sal.relleno canelones 2
  5. Tapa nuevamente y deja que cocine unos 10 minutos a fuego bajo a medio. Transcurrido el tiempo destapa y si no ha reducido lo suficiente deja cocinando hasta que espese y adquiera una consistencia que nos facilite el llenado de los canelones. Separa del fuego y deja atemperar mientras ponemos a cocer las láminas.  relleno canelones 3

Cómo cocinar y preparar los canelones

  1. Pon a calentar abundante agua con sal y ponle un chorreón de aceite una vez comience a hervir; a continuación echa las láminas una por una para que no se peguen. Déjalos 10 minutos (al dente) 12 minutos (bien cocidos). Una vez transcurrido el tiempo de cocción que prefieras, escurre de agua caliente las láminas, pon muy fría para evitar sigan cociéndose, y luego vuelve a escurrir.
  2. Coloca las láminas de los canelones en un paño de cocina limpio para que se escurran mejor.láminas de canelones escurriéndose
  3. Prepara un espacio donde rellenar los canelones. Yo utilicé la bandeja de horno forrada con papel de aluminio. De cuatro en cuatro y con una cucharada ve rellenando y enrollando las láminas.rellenando canelonescanelones rellenos
  4. Por último en una bandeja de horno previamente engrasada con la mantequilla ve colocando los canelones. Por último riego con la salsa de nata y espolvorea con el queso de cabra al pimentón que habíamos reservado. canelones en su salsa
  5. Introduce unos 5 a 8 minutos en el horno con la opción de grill encendida. Una vez dorado el queso, saca del horno, deja reposar unos minutos y a disfrutar.canelones gratinados

Cous-cous con verduras

31 Ene

Últimamente me ha dado por preparar cous-cous o cúscús. Antes de llegar a España no sabía lo que era. En realidad España me ha abierto un horizonte, en lo que a gastronomía se refiere, inmenso, rico, maravilloso. Y no es que el cous cous sea propiamente dicho un alimento típico español, pero fue muy popular durante tres siglos aquí, hasta que con la expulsión definitiva de los árabes, se dejó de producir.

No es que haya dejado de existir completamente, pero la cultura bereber se llevó consigo la mayor parte de lo que antes había traído. En el sur de España se consumía y producía, en Andalucía particularmente, donde se habla en antiguas referencia bibliográficas de un plato alcuzcuz. Por suerte, algo de aquello quedó y hoy enriquece la dieta mediterránea; es fundamental en la cultura culinaria de países del norte de África como Marruecos, Argelia, Libia, Túnez, Egipto, entre otros. En Europa es muy popular en Sicilia, cuya especialidad es preparado con pescados y donde se celebró en 2012 un Cous Cous Festival.

En Estados Unidos se le conoce simplemente como una variedad de pasta, porque ciertamente pasta es. El cúscús se hace tradicionalmente con sémola de la parte dura del trigo, molida de tal manera que no se ha llegado a convertir en harina. A la hora de prepararlo, hay tantas maneras como ingredientes. Dependiendo del lugar donde se prepare, podemos encontrarlo acompañando carnes como pollo o cordero, pescados, e incluso con vegetales, como la receta que les presento a continuación. A mi me gusta incluso sólo, sin nada más que una cucharada de mantequilla. 🙂

la foto (8)

 

Ingredientes para preparar cous cous con verduras (4 personas)

  • 250 gr de cous cous
  • 250 ml de agua o caldo de verduras
  • 1/2 calabacín
  • 1/2 pimiento rojo
  • 1/2 pimiento verde
  • 2 zanahorias
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 1/4 cucharadita de cilantro molido
  • 1/2 lata de maíz dulce
  • sal

Cómo preparar cous cous con verduras (4 personas)

  1. Disponte a dejar preparadas nuestras vegetales. Pela la cebolla y el ajo, raspa la zanahoria y lava bien el calabacín y los ajíes a los que dejaremos intacta la piel. Corta en rodajitas los dientes de ajo, la cebolla en brunoise o cubitos pequeños, los ajíes en dados no muy grandes, la zanahoria en medias lunas finas y por último el calabacín en dados.
  2. Por a calentar el aceite en una sartén y ya caliente pon el ajo y la cebolla con un poco de sal hasta que se ablande, agrega el cilantro, mezcla, y a continuación incorpora la zanahoria y los dos tipos de ajíes. Tapa y deja unos 5 a 10 minutos.
  3. Cuando la zanahoria esté blanda (no tiene que deshacerse) agrega el calabacín y otra pizca de sal y sigue cociendo, ahora destapado, hasta que esté hecho el calabacín.
  4. Retira del fuego, suma el maíz y ponte a preparar el cous cous en el último momento.
  5. En una cacerola pon el agua con sal o el caldo de verduras (yo utilicé el caldo sobrante de unas verduras que había preparado anteriormente y que tenía guardado, pero si tienes una pastilla de caldo de vegetales disuelve la mitad en 250 ml de agua sin nada de sal) y lleva a ebullición.
  6. Retira del fuego el agua o caldo, vierte el cous cous, remueve bien hasta que haya bebido toda el agua y pon otra vez en el fuego bajo unos dos o 3 minutos más.
  7. Mezcla el cúscús con las verduras o bien sirve en un plato el cous cous, abre un espacio en el centro y ocupa éste con las verduras.

Francamente delicioso este cous cous, muy nutritivo y saludable. Y ya ven lo sencillo que es de preparar. Hasta mi novio ya se había aventurado en su elaboración en más de una ocasión, y sin grandes complicaciones, siempre logró quedar bien. Hasta los menos duchos en materia de cocina pueden obtener un 10 con esta receta o con cualquier otra cuya base sea el cúscús.

Espero les haya dejado un poquito con las ganas de comer esta rica pasta acompañada con lo mejor de la dieta mediterránea. Nos vemos pronto.

 

 

 

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