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Envueltos de atún y tomate: receta para momentos con prisa

13 Abr
Todos los derechos reservados por Tras La Receta

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¿Tienes en casa unas tortillas de trigo y alguna lata de atún? Pues anímate a preparar estos envueltos de atún y tomate, o burritos, como prefiráis llamarles. Una forma diferente de preparar una ensalada para días como los que ya comienzan a sentirse por estas latitudes, más cálidos y soleados. Perfectos para una cena ligera si lo acompañáis de estos boniatos o batatas asadas y una sabrosa salsa de yogur.

Con la propuesta de hoy apenas tendréis que encender fogones así que será perfecta para momentos con prisas o de improvisación en la cocina. Unos pocos ingredientes, que casi siempre tenemos a mano, convierten esta receta en un menú económico, fácil, rápido, pero no por ello menos sabroso. Vayamos a la cocina sin más dilación a por nuestros burritos de atún y tomate.

Ingredientes para preparar Envueltos de atún y tomate (2-4 personas)

  • 4 tortillas de trigo
  • 2 latas de atún en aceite de oliva (puedes utilizar al natural)
  • 2-3 tomates maduros cortados en cubos
  • 8 aceitunas negras troceaditas (puedes utilizar unas verdes rellenas de pimiento o anchoas como más te gusten)
  • 1 cebolleta
  • 1 lata de maíz dulce
  • 1-2 aguacates dependiendo del tamaño
  • 1 cucharadita de zumo de limón
  • Vinagre balsámico de Módena (puedes utilizar crema)
  • aceite de oliva virgen extra
  • sal

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Cómo preparar Envueltos de atún y tomate

  1. En una ensaladera dispón el tomate cortado en dados más o menos pequeños, así como la mitad del aguacate también picado en daditos (reserva la otra mitad del aguacate).
  2. Añade el maíz, la cebolleta finamente picada, las aceitunas troceadas y por último el atún escurrido (si usas con aceite de oliva emplea del propio aceite para aliñar esta ensalada).
  3. Riega con un hilo de vinagre balsámico de Módena, añade otro chorrito de aceite de oliva virgen extra, sal y mezcla todo muy bien. Reserva.
  4. Con la otra mitad del aguacate haz una pasta escachando muy bien con un tenedor, añade la cucharadita de zumo de limón y una pizca de sal. Reserva.
  5. Calienta las tortillas de maíz en una sartén o como te indiquen las instrucciones del fabricante.
  6. Procede a rellenar primero untando cada tortilla con la pasta de aguacate, luego añade unas cucharadas de la ensalada de tomate y atún de manera que puedas cerrarla cómodamente sin que se salga el relleno cuando la cojas en la mano.

Listo! Disfruta los burritos o envueltos de tomate y atún con unas batatas asadas con mantequilla o con aceite de oliva, según prefieras o tengas algún régimen dietético. En el enlace que tienes en la introducción de esta receta podréis encontrarla, así como la salsa de yogur. Si en vez de preparar esta pasta de aguacate tienes a mano guacamole echa mano de ella porque te va a encantar. Ya sabes que tienes libertad para improvisar y poner como guarnición lo que más te guste, con cualquier acompañamiento disfrutarás igual de esta propuesta tan fresca de hoy. Buen inicio de Semana Santa.

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Arroz al coco con langostinos

27 Dic
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Después de unos días de relax total, noche buena incluida, vuelvo para proponeros una receta de arroz al coco con langostinos por si aún no tenéis claro qué preparáis en noche vieja. Aquí en España la mayoría de las familias siempre incluyen unos buenos langostinos en la cena navideña, y aunque casi nunca sobran, a veces unos pocos  pueden ser suficientes para montarnos un plato muy rico y con un toque exótico como el que les propongo hoy. No fue nada improvisado, tengo que reconocer; lo cierto es que yo los langostinos los separé desde un principio con idea de hacer esta receta.

Hace rato tenía dando vueltas esta idea, que encontré en un libro de recetas a base de arroz y que, con unas pequeñas variaciones ajustadas a los productos que tenemos más a mano, os presento inmediatamente. La receta original incluye setas chinas y albahaca tailandesa que yo sustituí por unas setas cultivadas y hierbabuena, el resto de los ingredientes son los mismos que aparecen en mi viejo libro de cocina. Con estos detalles os animo o bien a buscar estos productos específicos o a probar con los que yo he utilizado.

Ingredientes para preparar Arroz al coco con langostinos (4 personas)

  • 350 gr de langostinos cocidos y pelados
  • 225 gr de arroz jazmín
  • 120 gr de setas (o setas chinas)
  • 2 cucharadas de aceite de soja o de cacahuete
  • 6 cebolletas de las pequeñas troceadas
  • 50 gr de coco seco rallado sin azúcar
  • 400 ml de leche de coco
  • 1 guindilla verde fresca picadita sin semillas y nervaduras
  • 150 ml de caldo de pescado
  • 2 ramitas de hierbabuena (o albahaca tailandesa)
  • pizca de sal y pimienta al gusto

Cómo preparar Arroz al coco con langostinos

  1. Corta en juliana las setas (si consigues las setas chinas solo emplea el sombrerete y ponlas en remojo durante media hora). Las cebolletas pícalas en rodajas.
  2. Calienta una cucharada de aceite preferentemente en un wok (si no tienes emplea una sartén o cacerola amplia y alta en la que puedas cocinar el arroz cómodamente). Saltea la cebolleta, el coco rallado y la guindilla entre 3 y 4 minutos hasta que estén ligeramente tostados.
  3. Añade las setas y saltéalas durante 4 minutos más.
  4. Incorpora el arroz jazmín y saltéalo de 2 a 3 minutos hasta que cambie de color.
  5. Agrega el caldo de pescado y déjalo que hierva. Una vez conseguido baja el fuego, añade la leche de coco, rectifica de sal y deja hervir a fuego lento entre 12 y 15 minutos hasta que el arroz esté tierno.
  6. Una vez cocido el arroz incorpora los langostinos cocidos y pelados y la hierbabuena, deja calentar todo un par de minutos y sirve enseguida. Pon una pizca de pimienta al gusto de cada comensal.

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Una receta fácil para poner un punto diferente a la cena de noche vieja o a cualquier otra en que te apetezca variar un poco. Espero que hayáis disfrutado mucho estas Navidades. Por lo que estuve viendo en las estadísticas de este blog estuvisteis bien ocupados, al menos buscando propuestas de recetas. Espero hayáis dado con la mejor opción y que os hayan felicitado por ser tan buenos anfitriones.

Les deseo un 2014 pleno de realizaciones y que sigáis acompañándome en mis incursiones en la cocina.

Ensalada tibia de calabaza y habichuelas

8 Oct
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Después de un tiempo fuera de la cocina virtual, que no la real, os traigo una receta sencilla, fácil de hacer y con el ingrediente estrella de esta estación del año por estas latitudes del planeta. Una ensalada tibia de calabaza y habichuelas con huevo, cebolleta y bonito del norte que podréis preparar sumando o sustituyendo por otros productos similares que más os gusten o que tengáis en vuestras despensas. Al final yo he utilizado lo que tenía a mano y ha salido un plato muy nutritivo y riquísimo.

Las habichuelas no son otras que las llamadas aquí en España judías redondas o judías Bobby, desde hace ya algún tiempo presente en muchísimas fruterías. Si esta variedad no está entre tus favoritas puedes emplear en su lugar unas judías verdes planas. El bonito del norte muy bien se puede sustituir por atún, la cebolleta por una cebolla blanca o la que más os guste. Y no me complico más, os invito a entrar en la cocina y preparar este plato apto para todas las dietas.

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Ingredientes para preparar Ensalada tibia de calabaza y habichuelas

  • Una rodaja gruesa de calabaza cortada en dados  (300 gr más o menos)
  • 200 gr (un manojo) de habichuelas (judías redondas o judías Bobby)
  • 2 huevos
  • 1 lata de bonito del norte o atún
  • 1 cebolleta
  • 2 dientes de ajo
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • zumo de 1/2 lima o limón
  • sal
  • agua

Cómo preparar Ensalada tibia de calabaza y habichuelas

  1. Pon en una olla abundante agua fría con sal y los dientes de ajo enteros y sin pelar, para cocer nuestros ingredientes. Primero pon los huevos con el agua fría. Una vez comience a hervir, agrega las habichuelas o judías verdes redondas y la calabaza troceada en dados. Deja que se cuezan unos 8 a 10 minutos según el grado de cocción que prefieras.
  2. En una sartén saltea la cebolleta cortada en juliana con las 2 cucharadas de aceite de oliva y una pizca de sal hasta que estén transparentes.
  3. Una vez cocidas las verduras, desecha los ajos, escurre y colócalas en una fuente, pela los huevos cocidos , trocea a tu gusto e incorpora. Deja unas medias lunas para decorar.
  4. Añade la cebolleta pochada y mezcla. Ahora, si te gusta un toque de acidez, rocía con el zumo de lima o limón.
  5. Por último agrega el bonito o atún y corona con las medias lunas de huevo.

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Listo. Una receta que os servirá para poner como entrante, como acompañamiento o como una cena ligera apta para aquellos que no quieran perder la línea o tengan un régimen de adelgazamiento o control de peso.

La calabaza siempre la aprovecho completamente y me gusta comer hasta la piel, por ello esta vez tampoco renuncié a ella, que logra ablandarse y le da un extra a nuestra receta. Pero si no os gusta, podéis retirarla antes de cocerla y os quedará igual de rica. Puedes cocinar los ingredientes por separado pero no pasa nada si todo lo haces en la misma cacerola, respetando los momentos de incorporación y cocción.

Aunque no acabo de retornar a tiempo completo a la blogósfera, si que tengo preparadas unas cuantas recetas para compartir en cuanto los horarios y el tiempo se pongan otra vez de mi lado. Nos vemos pronto. 🙂

Tallarines con salsa Alfredo: receta a mi manera

12 Jul

Otra de las salsas que suelo preparar a menudo es la Salsa Alfredo. Exactamente a la original no es; esta es una versión muy mía que nada tiene que envidiar a la ideada por el restaurador italiano Alfredo Di Lelio, en el restaurante de su madre, situado en lo que solía ser Piazza Rosa, en Roma, allá por el año 1908. Hoy sus descendientes siguen preparándola en Il Vero Alfedo, a pesar de que ya no radica en el mismo sitio de la capital de Italia. En esencia es una salsa muy cremosa a base de mantequilla y queso parmesano que permite sazonarla de una otra manera, de ahí que no haya una única salsa Alfredo y se hayan extendido tantas versiones de ella.

En la receta que hoy quiero compartir no uso mantequilla, pero ni falta que le hace. He utilizado beicon que he freído en un pequeño chorro de aceite de oliva virgen extra. Con la grasa que ha desprendido el beicon y el extra de aceite ha sido más que suficiente para sofreír la cebolleta y la harina de maíz (Maicena) con que he iniciado el proceso de la salsa. Vuelvo a decidirme por unos tallarines, que entre las pastas, es una de las formas que prefiero, pero cada cual es libre de emplear su pasta favorita. Es la salsa la que da el toque distintivo, así que vamos a por ella.

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Ingredientes para preparar Salsa Alfredo a mi manera

(para unos 250 gr de pasta aproximadamente)

  • 150 gr de beicon a tiritas
  • 150 gr de champiñones laminados
  • 1 cebolleta
  • 2 dientes de ajo laminados
  • 200 ml de nata para cocinar + 50 ml de leche
  • 1-2 cucharadas de aceite de olive virgen extra
  • 1 cucharada de Maizena (harina de maíz)
  • 80 gr queso rallado Parmesano o Grana Padano (puedes emplear un queso Manchego)
  • 1 pizca de nuez moscada molida
  • pimienta negra al gusto
  • 1 cucharadita hierbabuena finamente picada para coronar
  • sal

Cómo preparar Salsa Alfredo a mi manera

  1. Pon a freír con una cucharada de aceite de oliva el beicon finamente cortado hasta que se dore bien. Una vez conseguido, si está muy seca la sartén pon otra cucharada de aceite de oliva y agrega el ajo laminado y la cebolleta. Ponle sal y una vez esté pochada la cebolleta agrega la Maizena, remueve bien para que se integre y absorba el sabor.
  2.  Agrega el champiñón laminado, ponle sal, saltea un par de minutos e incorpora la leche y la nata. Sazona con la nuez moscada, la pimienta negra y rectifica de sal.
  3. Deja cocinar a fuego bajo a medio hasta que se espese la salsa. Agrega la mitad del queso antes de que termine de cocinar la salsa.
  4. Una vez adquiera el espesor deseado, incorpora la pasta cocida previamente en abundante agua con sal y bien escurrida.
  5. Sirve inmediatamente y espolvorea con el resto del queso y la hierbabuena.
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Otra forma fácil y deliciosa de preparar pasta. Esta vez cocí unos tallarines, pero puedes hacer espaguetis, macarrones o cualquier otra. Yo suelo poner en el agua de cocción de la pasta una ramita de albahaca o una hoja de laurel, indistintamente, les da un toque adicional y un aroma que invita a sentarse pronto a la mesa.

Si quieres ver otras recetas italianas o con pasta pincha aquí y aquí.

Ensalada batavia con bacalao y pepino

3 Jun

Hoy quiero compartir una receta sencilla, ligera y muy rica para empezar la semana con buen pie y mejor disposición si estás haciendo alguna dieta con vista puesta en el verano. Lo mejor es que con este plato, aún siendo único plato de un menú, está equilibrado desde el punto de vista nutricional. Vitaminas y minerales, proteínas y grasas de valor excepcional de la mano del pescado y el aceite de oliva, así como algo de carbohidratos presentes en el pan, por el que se aboga en una dieta de adelgazamiento, lejos de desecharlo completamente como generalmente se cree.

El éxito de una dieta de adelgazamiento, como últimamente se plantea con más fuerza, está muy alejado de esos regímenes restrictivos en los que únicamente de incluye un determinado grupo de alimentos. La cuestión es comer de forma balanceada y repartir la ingesta de alimentos en 5 comidas a lo largo del día. Mejor comer poquitos con una mayor frecuencia, que atracarnos una o dos veces. Evitar las frituras y los alimentos con mucha grasa y azúcares e incluir más fruta y fibra. Podría hablar un sin fin de estas cuestiones, pero el objetivo hoy es presentaros mi propuesta, una rica ensalada de lechuga batavia con pepino y bacalao, y algo más.

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Ingredientes para preparar Ensalada batavia con bacalao y pepino (2-3 personas)

  • 1 lechuga Batavia (puedes utilizar una lechuga romana o iceberg, o simplemente la que prefieras)
  • 1 pepino
  • 150 gr bacalao desalado desmigado
  • 1 lata de atún al natural bien escurrida
  • 80 gr de queso de cabra con pimentón (picado en daditos)
  • 1 lata de maíz dulce
  • 1/2 manzana Golden
  • 1 cebolleta
  • 6-8 aceitunas manzanilla troceadas

Para la vinagreta: Aquí eres libre de poner el vinagre que prefieras

  • Aceite de oliva virgen extra
  • Vinagre balsámico de Módena

Para las tostaditas:

  • 1/2 barra de pan del día anterior
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharadita de postre de pimentón de la vera
  • 1 diente de ajo
  • 1 pizca (opcional) de comino en polvo
  • pizca de sal

Cómo preparar nuestra ensalada batavia con bacalao y pepino

  1. Lo primero será preparar las tostaditas. Pica el pan en rodajas finas y pon las a tostar en el horno o en una plancha como lo he hecho yo previamente untadas con el siguiente mojo: Ajo bien majado con una pizca de sal, aceite de oliva virgen extra, comino y pimentón de la vera, todo bien mezclado, úntalo con un pincel en las tostas de pan antes de ponerlas a tostar. En la plancha es muy fácil: con la plancha previamente calentada, baja bien el fuego, pon las tostadas y deja que se tuesten y doren por cada lado. Una vez tostadas déjalas en la plancha hasta que vayas a utilizar. Incluso si te quedan puedes comerlas después y estarán bien crujientes como acabadas de tostar.

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  2. En lo que haces las tostaditas pon en una sartén antiadherente el bacalao desmigado y deja cocinar un par de minutos a fuego alto. Resérvalo y mientras ve preparando los ingredientes de la ensalada. No importa que se enfríe el bacalao pues nuestra ensalada se come a temperatura ambiente.

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  3. Lava y pela el pepino (déjale algo de verde, sólo retira las partes duras de la piel) y con un tenedor raya (haz rayas longitudinales) y luego corta en radajas finas. Mira qué bonito queda así el pepino.
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  4. Trocea el queso a taquitos, las aceitunas en mitades, la cebolleta en brunoise o si prefieres en juliana, la manzana en lascas más o menos finas o como te sea más cómodo.
  5. Pon en un recipiente amplio la lechuga con el pepino y la cebolleta y riega con la vinagreta (no le pongas nada más que una pizca de sal porque luego el atún y el bacalao acaban de darle el punto).
  6. Ahora agrega el maíz, la manzana, las aceitunas y el atún. Remueve un poco y por último corona con el bacalao y las tostaditas.

A disfrutar de esta rica ensalada.

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Si quieres ver otra receta super sencilla, ligera y con todo el frescor de las verduras, pincha aquí. Si además te apetece otro plato con bacalao, mira cómo se hace el tradicional Bacalao al pil pil. Tengo cocinando unas cuantas recetas, sólo estoy tratando de hacer un poco más de tiempo para poder compartirlas con todos. Un saludo 🙂

Ensaladilla de zanahoria rallada: una receta fresca a tono con el verano

17 May

Ahora que se acerca el verano, y con él, el calor y los días de mucho sol, estaría muy bien tener siempre a mano una receta fresca y nutritiva. La que propongo hoy, además de estar muy rica, tiene una propiedad añadida. Como la base es la zanahoria, rica en beta-carotenos que podemos identificar por su color naranja, esta receta, además de saciarnos, facilitará la protección de nuestra piel de los radicales libres y hará posible que nuestro bronceado sea más duradero y saludable.

Al consumir la zanahoria cruda aprovecharemos mejor todas las propiedades que nos ofrece esta hortaliza, disponible todo el año y además muy económica. Entre sus valores más significativos: ayudan a mantener la salud intestinal evitando el estreñimiento y algunos parásitos como las lombrices intestinales, también evita la aparición de diverticulosis o tumores y cáncer de colon.

Incluirla en nuestra dieta facilitará que tengamos garantizadas nuestras necesidades de carotenos, sin los cuales nuestra vista podría verse perjudicada con la aparición de ceguera nocturna, cataratas y envejecimiento en general. Con una adecuada ingesta de carotenos, presentes en la zanahoria y otros alimentos con este color anaranjado, podemos evitar la sequedad de la piel o por el contrario el acné. Por eso es muy común el uso de la zanahoria en la cosmética natural.

Por otra parte y para aterrizar en nuestra receta, señalar que al poseer elementos alcalinizantes y depuradores de la sangre, la zanahoria es otro fuerte aliado en la lucha contra el colesterol y la arteriosclerosis. ¿Os animáis entonces a preparar esta ensaladilla de zanahoria rallada?

ensaladilla de zanahoria rallada 2

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Ingredientes para preparar Ensaladilla de zanahoria rallada

  • 3-4 zanahorias
  • 1/2 cebolleta finamente picada
  • 2 latas de atún al natural escurridas (puedes utilizar en aceite pero deberás escurrirlo bien y tener en cuenta que suma calorías)
  • 4 palitos de cangrejo picados en 4
  • 1 manzana troceada en cubitos (yo puse una Golden pero puedes poner tu preferida)
  • 6-7 cucharadas de mayonesa ligera (yo utilizo una Ligeresa)
  • 8 aceitunas rellenas de anchoa troceaditas
  • sal

Cómo preparar Ensaladilla de zanahoria rallada

  1. Lava las zanahorias y con un cuchillo ráspalas muy bien. Rállalas con un rallador fino, espolvorea un poco de sal al gusto y mezcla bien.

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  2. Agrega todos los ingredientes sólidos: cebolleta finamente picada, el atún escurrido, los palitos de cangrejo troceaditos, las aceitunas y la manzana, a la cual dejo la piel pero si prefieres puedes retirarla. Mezcla bien.

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  3. Por último agrega la mayonesa ligera, remueve y chequea que todo haya quedado bien untado.

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Lista esta sencilla pero rica ensaladilla de zanahoria que podrás utilizar de acompañamiento para pescados y carnes, o simplemente para disfrutar así sola, como suelo hacer yo en la cena. Puedes rallar toda la zanahoria que quieras y guardarla en la nevera bien tapada. Así cuando te apetezca solo tendrás que ponerte a preparar los ingredientes que lleva. Si le pones imaginación puedes agregarle otros que te gusten. El huevo cocido le va fenomenal a esta ensaladilla y si en vez de mayonesa quieres aliñarla con un buen aceite de oliva y una vinagreta, adelante.

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Pincho de tortilla: de la receta española

15 May

Un clásico que no puede faltar en los bares españoles es la tortilla de patatas, un pincho que se suele servir acompañado de una bebida fría, generalmente de una caña. Para los que me leen en otras latitudes, una caña es una cerveza pequeña. Cada bar aquí en España suele dispensar cerveza de una marca determinada de barril. No quiere decir que sea la única que ofrezcan. Si quieres de botella, entonces puedes escoger entre las ofertadas. Pero lo típico cuando vas de paseo es pedirte una caña en la barra o sentados en una terraza cuando hay sol, y esta caña suele acompañarse casi siempre con alguna tapa (un aperitivo), que puede ser perfectamente una porción de tortilla de patata.

Por estos días de mayo se celebra anualmente la Ruta de la Tapa en la capital española. Es una oportunidad para saborear Madrid a muy buen precio. En el enlace podrás enterarte bien de los bares y restaurantes que entran en este itinerario gastronómico que, bajo el co-auspicio del Ayuntamiento madrileño y la marca de cerveza Cruz Campo, resulta una opción de lujo para combinar un paseo por la ciudad y un momento para reponer energías. Por menos de 3 euros podrás beberte una cerveza y probar una tapa.

Seguramente habrá más de una opción en la que sea protagonista un pincho de tortilla. Pero si no puedes darte un saltito por los barrios madrileños, aterricemos en la cocina, donde podrás prepararte tú mism@ una tortilla española y disfrutarla con una cervecita y buena compañía. Yo preparo con cierta frecuencia la tortilla de patatas, por eso he dado con un truco para hacerla menos calórica. Si quieres enterarte sigue leyendo la receta que a continuación explico.

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Ingredientes para preparar Tortilla de patatas y jamón cocido (4 personas)

  • 5 huevos
  • 2 patatas (no pequeñas)
  • 1/2 cebolleta (usa una entera si es pequeña)
  • 1 diente pequeño de ajo majado
  • 4 lonchas de jamón cocido
  • 1 puntita de Polvos Royal (1/2 cucharadita de postre)
  •  3 cucharadas de aceite de oliva (puedes utilizar otro)
  • sal

Cómo preparar Tortilla de patatas y jamón cocido 

  1. Pela las patatas, córtalas en rodajas de 1/2 cm (aquí va el truco) no las frías, introdúcelas en una bolsa de hornear o en un recipiente tapado apto para microondas, espolvoréalas con sal y cuécelas durante 6-8 minutos dependiendo de la potencia de tu Micro. Transcurrido el tiempo, déjalas refrescar para que no te quemes.
  2. En una sartén anti-adherente pocha la cebolleta picada finamente con las tres cucharadas de aceite y el diente de ajo bien majado. Cuando se haya transparentado sácala con ayuda de una espumadera a un plato hondo. El aceite sobrante déjalo en la misma sartén que luego emplearemos para cocer la tortilla.
  3. Casca los huevos, ponle  la puntita de levadura o Polvos Royal y un poco de sal (no te pases si le pusiste suficiente a las patatas) y bátelos de conjunto con la cebolleta que habíamos reservado.
  4. Incorpora las patatas a los huevos batidos y con un tenedor deshaz las patatas sin llegar a hacer un puré (aquí está la cuestión más importante de la tortilla española que jamás deja las patatas en trozos). Agrega las lonchas de jamón en pequeños rectángulos y remueve.
  5. Vierte toda la mezcla en la sartén, remueve para emparejar los ingredientes, tapa, y deja cocer a fuego bajo para que se haga lentamente.tortilla española cociendo
  6. Cuando veas que está cuajada la mezcla es momento de girarla. Ayúdate de un plato: ponlo como si fuera una tapa y dale la vuelta a la sartén. Deja la parte cocida hacia arriba y dale un par de minutos más para que termine de cocer por dentro. Retira del fuego, sirve en un plato y pícala en cuatro raciones. Lista para disfrutar.tortilla española

Puedes saltarte el jamón cocido y tendrás una auténtica tortilla española igual de sabrosa. O si prefieres agrégale un poco de chorizo bien troceado. Éste último es mi complemento preferido, pero tú pon lo que más te guste o simplemente no pongas más. Segura estoy que te va a quedar deliciosa decidas lo que decidas. Ya sabes, aquí tienes otra receta tradicional, sencilla pero no por ello menos deliciosa. Al final son esos platos de toda la vida los que disfrutamos toda la familia con mayor placer.

 

Canelones de jamón con salsa de nata y queso

25 Abr

Hoy quiero compartir una receta de canelones diferente, ajustándome a los gustos de a quienes en casa no apasiona la carne picada con las pastas. He de aclarar que a mi me encanta la pasta a la bolognesa, pero también me gusta variar y complacer. Francamente en cuestiones de preferencias me resultaría muy difícil decidir: unos macarrones con tomate y chorizo, unos spaghetti carbonara o al frutti de mare, o unos fettucini con salsa pesto o a la putanesca, en fin muy vasta la cocina italiana para quedarse con tan solo un plato.

Una curiosidad es que aunque los canelones (caneloni) son una receta originaria italiana, no es allí donde más se consumen hoy día. Tengo entendido que es aquí en España, específicamente en Cataluña, donde más se comen, de hecho se han convertido en un plato típico de su gastronomía. El intercambio cultural entre los dos territorios facilitó su difusión, sobre todo en el siglo XIX, cuando los cocineros italianos de algunas familias burguesas en Barcelona introdujeron la receta, que más tarde se adaptó al gusto catalán.

En Cataluña los canelones no se dejan al dente, sino bien cocidos y después se gratinan un poco al horno. Otra diferencia entre los canelons de Sant Esteve, o canelones catalanes, respecto a los italianos, es que la carne es asada, se pasa luego por la sartén donde se hará el sofrito y posteriormente se pica, mientras que los canelones a la boloñesa, se preparan directamente con carne picada y mezclada con un sofrito con zanahoria y apio.

Para la receta de hoy de mis canelones preparé un relleno tipo bechamel más o menos espeso y para cubrirlos cociné una salsa de nata y queso de cabra al pimentón. Las láminas de pasta se cuecen dependiendo del fabricante, por ello es mejor guiarse por sus instrucciones. No obstante si sigues leyendo mi receta te daré unos trucos que si sigues al pie de la letra te quedarán unas láminas con las que conseguirás un buen resultado, sea cual sea el relleno que hayas decidido ponerle.canelones con salsa de nata

Ingredientes para preparar Canelones de jamón con salsa de nata y queso (para 10 canelones)

  • 10-12 láminas para canelones (2 de más por si alguna se rompiera o pegara)
  • 1 nuez de mantequilla (solo para engrasar el fondo de la fuente donde gratinaremos los canelones)

Para el relleno:

  • 90 gr jamón serrano en taquitos
  • 1 zanahoria
  • 1 cebolleta
  • 1/4 pimiento rojo morrón
  • 3 dientes de ajo
  • 100 ml de vino blanco
  • 100 ml de leche
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharada sopera de Maizena (harina de maíz)
  • 1 cucharadita de perejil seco o fresco
  •  pimientón de la vera
  • sal

 Para la salsa de nata y queso:

  • 200 ml de nata para cocinar
  • 100 ml de leche
  • 90 gr de queso de cabra al pimentón previamente rallado
  • sal
  • pimienta negra

Cómo preparar la salsa de nata y queso:

  1. Pon en un cazo pequeño la nata y la leche, sal pimenta a tu gusto y lleva a ebullición con el fuego muy bajo. Déjala que reduzca un poco para que espese y ponle la mitad del queso de cabra al pimentón rallado. Reserva la otra mitad para espolvorear más tarde sobre los canelones. Si la terminas antes de rellenarlos reserva la salsa caliente.

salsa de nata y queso

Cómo preparar el relleno de los canelones de jamón

  1. Trocea lo más finamente posible todos los ingredientes: zanahoria, pimiento rojo, cebolleta y dientes de ajo.
  2. En una sartén pon a calentar el aceite y a continuación agrega la cebolleta. Cuando empiece a transparentar introduce la zanahoria y el pimiento. Déjalo todo unos 5 minutos tapado para que el vapor ablande antes la zanahoria.
  3. Destapa e incorpora el jamón en taquitos, remueve bien, agrega la cucharada de maizena, y vuelve a remover para que la harina de maíz se dore y absorba todo el sabor.relleno para canelones 1
  4. Vierte primero el vino hasta que evapore un poco y a continuación la leche, agrega el pimentón y rectifica de sal.relleno canelones 2
  5. Tapa nuevamente y deja que cocine unos 10 minutos a fuego bajo a medio. Transcurrido el tiempo destapa y si no ha reducido lo suficiente deja cocinando hasta que espese y adquiera una consistencia que nos facilite el llenado de los canelones. Separa del fuego y deja atemperar mientras ponemos a cocer las láminas.  relleno canelones 3

Cómo cocinar y preparar los canelones

  1. Pon a calentar abundante agua con sal y ponle un chorreón de aceite una vez comience a hervir; a continuación echa las láminas una por una para que no se peguen. Déjalos 10 minutos (al dente) 12 minutos (bien cocidos). Una vez transcurrido el tiempo de cocción que prefieras, escurre de agua caliente las láminas, pon muy fría para evitar sigan cociéndose, y luego vuelve a escurrir.
  2. Coloca las láminas de los canelones en un paño de cocina limpio para que se escurran mejor.láminas de canelones escurriéndose
  3. Prepara un espacio donde rellenar los canelones. Yo utilicé la bandeja de horno forrada con papel de aluminio. De cuatro en cuatro y con una cucharada ve rellenando y enrollando las láminas.rellenando canelonescanelones rellenos
  4. Por último en una bandeja de horno previamente engrasada con la mantequilla ve colocando los canelones. Por último riego con la salsa de nata y espolvorea con el queso de cabra al pimentón que habíamos reservado. canelones en su salsa
  5. Introduce unos 5 a 8 minutos en el horno con la opción de grill encendida. Una vez dorado el queso, saca del horno, deja reposar unos minutos y a disfrutar.canelones gratinados

Filetes rusos: la hamburguesa que le encanta a los niños

7 Abr

Creo que en alguna otra ocasión he dejado claro lo socorrido que puede ser tener en el congelador un poco de carne picada. Esta vez vamos a emplearla para hacer una receta que creo le encanta a los peques de casa. Se trata de unos filetes rusos, tan sencillos de preparar como las hamburguesas que ya compartí una vez en este blog y que puedes volver a ver aquí. Adicionando el paso de empanarlas puedes obtener unos ricos filetes rusos, aunque si quieres ver una variación, con un punto diferente, será mejor que sigas esta entrada.

Con cualquiera de las dos recetas estoy segura que triunfarás. Siempre es bueno tener más de una opción para darle alegría a nuestra mesa con un poquito más de ésta o aquella sazón. Vuelvo a emplear una mezcla de carne de cerdo y de ternera, pero si la haces con picada de pollo, te va a quedar igual de buena y sea la que hayas elegido podrás acompañar estos filetes rusos con una ensalada verde, como ésta que puedes ver aquí, con un arroz blanco que también verás aquí o estos ricos tostones de plátano macho.

Vayamos a por los ingredientes para hacer nuestro plato de hoy.

 

filetes ruusos ok

 

Ingredientes para preparar Filetes rusos (4 personas)

  • 450 gr de carne picada mixta de cerdo y ternera (o de pollo)
  • 1/4 de pimiento verde (morrón)
  • 1/2 cebolleta grande o 1 mediana
  • 2 cucharadas grandes de aceite de oliva virgen extra
  • 1 huevo (solo la yema) + 1 ó 2 huevos enteros para empanar
  • 3 cucharadas de pan rallado + unos 100 gr o los que necesites para empanar
  • unas hojitas de perejil
  • sal y pimienta
  • aceite oliva suave para freír (puedes usar el que tengas a mano para freir)

Cómo preparar Filetes rusos 

  1. Pon a pochar en una sartén, con las 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, la cebolleta y el pimiento verde morrón picado lo más finamente posible. Agrega una pizca de sal. Una vez cocidos, con una espumadera, para dejar el aceite que pueda sobrar, saca la cebolleta y el pimiento para sumarlo a la carne picada sin cocer.
  2. Agrega a la carne picada, además del sofrito que recién terminamos, la yema de huevo, sal y pimienta al gusto, el perejil finamente picado y las 3 cucharadas colmadas de pan rallado. Mezcla bien. Si te ayudas de tus propias manos mejor.filetes rusos 0
  3. Con una cuchara como medida ve cogiendo de la mezcla, haz primero una bola con las manos y luego aprisiona para conseguir el filete.filetes rusos 4filetes rusos 3
  4. Una vez hechos los filetes pásalos por huevo batido y luego por el pan rallado.filetes rusos emp
  5. Fríelos en aceite caliente (no tiene que arder antes de ponerlos así se cocinarán mejor dentro ya que tienden a inflarse un poquito) y sírvelos enseguida con lo que hayas decidido como guarnición.la foto (41)

Puedes guardar los que no utilices en la nevera con un papel transparente dejándole un orificio para que no se humedezca el pan y consumirlos en 48 horas preferiblemente. Si la carne picada que has utilizado es fresca y no ha estado congelada puedes incluso congelar los filetes rusos una vez empanados, siempre que los consumas luego en el día que los descongeles.

Brochetas de butifarra y champiñones

2 Abr

Excepto las vísceras y los famosos callos (pata y panza como se les conoce en otras latitudes) me encanta el cerdo en su totalidad. Cualquier embutido, desde un buen chorizo con o sin picante, pasando por estas sencillas butifarras de hoy, hasta el jamón más rico que he probado en mi vida (de pata negra ibérico alimentado con bellota), forman parte, en su justa medida, claro está, de mis preferencias en la cocina.

Desde pequeña mi padre me enseñó a amar a estos animales, que han sido desde siempre sustento de familias enteras, y con los cuales crecí, convencida de que la mejor manera de disfrutarlo más tarde en la mesa, es aprender a mimarlos desde pequeñitos, a darles todos los cuidados necesarios, en todo lo cual mi padre es un crack, “el doctor”, como tantos le conocen.

La carne de cerdo tiene un alto valor nutricional. Lejos de lo que muchos creen, no es todo grasas, que es lo que en mayor medida puede perjudicar la salud. Partes de este animal como el lomo concentran incluso menos grasa que un pollo, y la que tiene pertenece a los ácidos grasos esenciales para nuestro organismo, que ayudan a mantener a raya el colesterol malo. Además posee hierro, zinc y fósforo, así como Vitamina B1, encargada de convertir los azúcares en energía para el buen funcionamiento de los músculos.

Y antes de volver a la receta que nos mueve hoy hacia la cocina, super sencilla, económica y rapidísima de preparar, animaros a consumir la carne de cerdo, dentro de una dieta equilibrada por supuesto. No se trata de comerlo todos los días, sino de aprovecharnos de las posibilidades que nos ofrece desde el punto de vista nutricional y también desde la perspectiva del bolsillo.   

brochetas de butifarra y champis 2

Ingredientes para preparar Brochetas de butifarra y champiñones (para 2-3 personas)

  • 6 butifarras frescas
  • 12 champiñones
  • 2 tomates maduros troceados en 4 c/u (puedes utilizar tomates cherri)
  • aceite de oliva virgen extra
  • sal gorda

Para la salsa, una reducción de vino:

  • 200 ml de vino Pedro Jiménez (puedes utilizar otro moscatel)
  • 1/2 cebolleta
  • 20 gr de mantequilla
  • 2 cucharada de vinagre de Jerez

Cómo preparar Brochetas de butifarra y champiñones

  • Pon la cebolleta a pochar con la mantequilla en un cazo pequeño. Cuando empiece a cambiar de color agrega el vino Pedro Jiménez, el vinagre y deja reducir a fuego bajo, unos 20 minutos, hasta que espese un poco.
  • En lo que va reduciendo el vino prepara las brochetas: corta las butifarras en tres partes y distribuye en cada palillo butifarra, champiñón y uno o dos trozos de tomates por cada una. Moja los palillos antes para que no se quemen en el horno.

 

brochetas

  • Riega con un hilo de aceite de oliva y pon unos cristales de sal gorda a champiñones y tomates (solo un toque). Coloca en el horno a 175-180 grados unos 15-20 minutos. Cuando estén dorados, pincha la butifarra a ver si se ha cocido completamente. Si es así saca del horno, quita el palito, emplata y riega con la reducción de vino.

Así de sencillas y ricas estas brochetas, que acompañé con este Arroz meloso con pistachos y dátiles.

brochetas de butifarra y champis

Arroz meloso con pistachos y dátiles

31 Mar

Para los que gustan del arroz como a mi, les traigo una propuesta 100% de mi inspiración. Es una receta a medio camino del risotto porque empleé un poco de mantequilla, pero pasé por alto el toque del queso. Seguro que si lo prueban no lo echarán en falta. Con sólo un puñado de pistachos tostados y unos dátiles sin huesos conseguirás un plato 10 en sabor y textura.

Resulta que buscando los ingredientes para hacer un risotto, me encontré que faltaba alguno, pero para bien encontré los que son protagonistas del arroz meloso de hoy. Con un toque dulzón proporcionado por los dátiles, es ideal para acompañar un segundo plato con algo más de sal, como unas brochetas de butifarra, por ejemplo, cuya receta podéis ver aquí, o simplemente un filete empanado de pollo.

Vamos entonces a por el delantal y pongámonos manos a la obra con este Arroz meloso con pistachos y dátiles.

arroz con pistachos y dátiles

Ingredientes para preparar Arroz meloso con pistachos y dátiles (para 2 personas)

  • 100 gr de arroz bomba (dos cucharones o cazos sin llenar)
  • 6 cucharones o cazos de caldo de pollo bien caliente (yo utilicé Gallina Blanca que tenía a mano)
  • 40 gr de mantequilla salada
  • 1 cebolleta
  • un puñado de pistachos tostados (unos 20)
  • 7-8 dátiles sin hueso troceados cada uno en 3 partes
  • 100 ml de vino de Jerez Fino (puedes utilizar otro fino o blanco)
  • 2 lonchas de jamón serrano y unas hojas de menta o perejil en su defecto para coronar

Cómo preparar Arroz meloso con pistachos y dátiles (para 2 personas)

  1.  En una cacerola de fondo amplio pon a calentar la mantequilla y cuando se haya derretido agrega la cebolleta picada en brunoise o cubitos bien pequeños.
  2. Una vez comience a tomar color agrega los pistachos y los dátiles. Fíjate en la foto a continuación.arroz pistachos y dát
  3. Un minuto después incorpora el arroz y remueve bien para se pringue bien con la mantequilla y a continuación vierte el vasito de vino, sube un poco el fuego y deja evaporar.arroz con pistachos
  4. Ahora echa el caldo de pollo y reserva un poco para después por si fuera necesario. Pon el fuego de bajo a media intensidad, tapa bien y deja unos 15-18 minutos. Cuando haya transcurrido un poco más de la mitad del tiempo remueve para que no se pegue y vuelve a tapar. Cuando haya absorbido el líquido, si está muy seco, riega con el caldo que habíamos reservado, retira del fuego y deja reposar unos pocos minutos antes de remover y servir. Ahora sí corona con una loncha de jamón y unas hojas de menta o perejil en su defecto, y listo para disfrutar.arroz con pistachos y dátiles 2

Este arroz, que no necesita más sal que la proporcionada por la mantequilla y el caldo de pollo, sorprenderá por su sabor. Encantará a quienes no incluyen en su dieta carnes si se prescinde del jamón, y aporta las proteínas y otros nutrientes necesarios. Los dátiles, imprescindibles en los caminos del desierto árabe, otorgan el punto dulzón a este arroz meloso,  y con unos pocos el resultado es palpable. Por otro lado, los pistachos complementan con su textura crujiente la composición de este plato. En conclusión, que es una delicia de arroz.

Para prepararlo para más personas, para 4 por ejemplo, sólo tener en cuenta doblar las cantidades y proporciones. Si te gusta el arroz prueba a preparar la siguiente de mis recetas: https://traslareceta.wordpress.com/2012/11/14/arroz-con-pollo-en-olla-arrocera/

Bacalao al pil pil: receta tradicional vasca

26 Mar

Aprovechando las ofertas del mercado y a tono con el ambiente de Semana Santa, hoy quiero compartir con todos un Bacalao al pil pil, una receta 10 que había probado antes en el menú de uno de los tantos bares de barrio de Madrid, pero que no me atrevía a preparar. Y vaya que conseguí una nota alta. Me he quedado más que satisfecha al comprobar que eso de montar el pil pil es mucho más fácil de lo que imaginaba. Con un truquito sencillo que aprendí en un programa de la televisión me salió en 1, 2, 3… 😉

Lo del pil pil se debe precisamente a que es más o menos el sonido que se hace cuando se monta el aceite con que se fríe el bacalao. Es una forma de hacer de la cocina tradicional vasca que no lleva más que aceite de oliva de calidad, ajo, guindillas y por supuesto en este caso el bacalao desalado. Si lo compras salado habrá que desalarlo manteniéndolo en agua durante 2 días (mejor dentro de la nevera), y procediendo a cambiarla 6 veces durante esas 48 horas. Pero también te encuentras en el super mercado bacalao desalado al punto de sal. Para esta receta es importante que el bacalao haya estado en salazón. Con uno fresco el resultado no será el mismo.

Es discutible la forma de hacer el pil pil, hay unos cuantos que dicen tener la última verdad aunque me he encontrado con más de una manera de prepararlo. Como en todas las cuestiones culinarias, cada quien puede tener un poco de razón siempre que el resultado sea que disfrutemos de la comida. Yo presento una de estas tantas formas. Hoy de una y mañana quizá de otra. Definitivamente todas deliciosas.

bacalao al pil pil entrada

Ingredientes para preparar Bacalao al Pil Pil (2 personas)

  • 4 lomos pequeños de Bacalao desalado o 2 lomos grandes
  • 2 patatas grandes
  • 1 pan de chapata
  • 1 cebolleta
  • 6 dientes de ajo
  • 1 guindilla
  • 1 taza (200 ml) aceite de oliva virgen extra
  • aceite suave para freir las patatas (el que prefieras)
  • unas hojitas de perejil fresco

Cómo hacer Bacalao al Pil Pil

  1. Lava bien las patatas y déjales la piel; pícalas en rodajas de casi 1 cm. Ponlas en el aceite para freír frío y con el fuego bajo deja que se hagan poco a poco. Sólo cuando estén cocidas sube el fuego. Tardarán bastante pero te quedarán crujientes por fuera. Si te parecen demasiadas calorías para un solo plato, puedes optar por hervirlas simplemente. Si son patatas nuevas y no de conservación, igualmente serán un acompañamiento ideal para el bacalao.
  2. Como segundo paso mientras van cociéndose lentamente las patatas asaremos un pan de chapata (con la mitad del pan es suficiente) al cual bañaremos con cebolleta. Para ello trocea una cebolleta, ponle un chorrito de aceite de oliva y unas hojitas de perejil y pásala por el vaso batidor. Con esta mezcla de cebolleta triturada baña bien el pan de chapata troceado sin llegar a cortar las rodajas del todo. Envuélvelo en papel para hornear y asa de 15 a 20 minutos a 180 grados. A la mitad del tiempo dale la vuelta. Resérvalo. Fíjate en las imágenes a continuación.
    Unta bien el pan con la cebolleta triturada.

    Unta bien el pan con la cebolleta triturada.

    Envuelve bien y hornea por ambos lados

    Envuelve bien y hornea por ambos lados

    3. En una sartén amplia pon los 200 ml de aceite de oliva virgen extra. A fuego medio dora los dientes de ajo enteros y la guindilla troceada en cuatro.

    Saca los ajos y la guindilla una vez bien dorados y resérvalos.

    Saca los ajos y la guindilla una vez bien dorados y resérvalos.

            4. En ese mismo aceite (no tienes que variar la temperatura porque ya está suficientemente caliente) fríe los lomos de bacalao. Dos minutos por cada lado. Comienza por            donde no tiene piel. Sácalos y resérvalos.

Fríe los lomos de bacalao de dos en dos.

Fríe los lomos de bacalao de dos en dos.

5. Separa la sartén del fuego, vierte el aceite en otro recipiente y deja que se atempere un poco para que podamos montar el aceite de oliva y que consigamos nuestro pil pil.

6. Ahora viene la parte divertida: En la sartén donde freímos los bacalaos (si usas otra asegúrate de pasar todo lo que haya quedado en el fondo de ésta porque los jugos o gelatina que libera el bacalao con la cocción y luego durante su reposo es esencial para que se monte el pil pil) ponemos un poco del aceite que dejamos atemperar, súmale los jugos que han soltado los bacalaos en el plato donde los reservamos y con la ayuda de un colador y con movimientos circulares empieza a montar el pil pil. Una vez haya emulsionado el aceite puedes cambiarte a unas varillas manuales y seguir poniendo aceite poco a poco. Si ves que se espesa demasiado y ya no tienes más aceite del empleado, puedes ponerle un chorrito de agua templada y seguir mezclando. Fíjate cómo fue el proceso:montando pil pilpil pilpil pil okYa al punto el pil pil puedes proceder a colocar los lomos de bacalao en la sartén y darles un último golpe de calor. Yo prefiero calentar la salsa y regar los lomos con ésta. Así puedo controlar mejor la cantidad de salsa que pongo. No tenemos que abusar de ella. Con las patatas y el pan de cebolleta tenemos un plato único completísimo y os aseguro que delicioso. Nada como la cocina sencilla y rica de toda la vida. Yo ya tengo otra comida favorita en mi lista, que es laaarga, cada vez más larga. 🙂

Bacalao al pil pil

Si quieres otra receta de pescado para sustituir la carne, durante estos días de Semana Santa, mira estos Lomos de Caballa al horno.

Solomillo de Pavo en Salsa de Manzana

13 Mar

Una de las carnes más magras, y por lo tanto ideales para mantener la grasa a raya y con ella nuestro peso, es la del pavo. Acostumbramos a comerlo en ocasiones especiales, pero lo cierto es que está disponible en cualquier época del año. Son muchos los que últimamente prefieren un jamón de pavo a otro jamón cocido. Es una carne blanca, muy rica, y otra opción para equilibrar nuestra dieta y no aburrirnos comiendo siempre lo mismo.

Un pavo entero asado en el horno siempre queda delicioso pero esta vez vamos a preparar la parte del solomillo, extraordinaria, toda carne, nada de huesos, nada de grasa. Un solomillo puede comerlo entero una sola persona, por eso en la receta de hoy, para 2 personas, emplearemos dos solomillos enteros que dejaremos un par de horas marinando. Si lo dejas la noche antes de cocinarlos estarán todavía mejores. Y si quieres otra receta de solomillo, esta vez de cerdo, pincha aquí: Solomillo de cerdo con salsa dulce de mostaza

pavo solomillo

Ingredientes para preparar Solomillo de Pavo en Salsa de Manzana.

 

  • 2 solomillos de pavo
  • 1 manzana Golden
  • 1 puerro grande o 2 pequeños
  • 1 zanahoria grande o 2 pequeñas
  • 1 cebolleta grande o 2 pequeñas
  • 3 dientes de ajo + 4 más para el adobo o marinado
  • 2 vaso de vino blanco (400ml)
  • 1 vaso de caldo de pollo (200ml)
  • 1 limón
  • pimienta negra y sal
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

Cómo preparar Solomillo de Pavo en Salsa de Manzana

  1. Maja en un mortero 4 dientes de ajo (si le pones una pizca de sal no te saltarán los ajos) ponle un poco de pimienta negra al gusto y cuando tengas una pasta incorpora el zumo del limón más un vaso de vino y remueve bien.
  2. Pon en un recipiente que puedas tapar bien los solomillos de pavo, baña con el adobo que hemos preparado y pon un poco más de sal si no has puesto mucho a los ajos. Si tienes una jeringa con aguja, coge un poco del líquido del marinado e inyecta los solomillos para que la carne de dentro coja todo el sabor. Si no tienes una, con un palillo pincha la carne y riega a continuación con ayuda de una cuchara. Tapa bien y deja en la nevera al menos dos horas. Si lo haces la noche anterior tendrás trabajo adelantado y la carne quedará mucho más sabrosa.
  3. Ten a punto los ingredientes con que cocinaremos los solomillos. Para ello trocea el puerro, la zanahoria, la cebolleta y el ajo en láminas. Retira la piel de la manzana y el corazón y pícala en dados. Como después vamos a triturarlos todos para hacer nuestra salsa no tendrán que estar picados en trozos tan pequeñitos, pero tampoco vamos a acomodarnos para picar menos.
  4. En una sartén honda pon a calentar las 3 cucharadas de aceite de oliva, cuando esté bien caliente pon los solomillos bien escurridos para que no te salte el aceite y no te quemes. El objetivo es dorarlos bien lo antes posible para que tomen buen color y se sellen sin perder los jugos de dentro. Una vez conseguido esto, sácalos y resérvalos.
  5. En esa misma sartén, baja bien el fuego (luego lo vuelves a subir, se tata de no quemar las verduritas) pon los ajos conjuntamente con la cebolleta y una vez mermado el calor fuerte sube a fuego medio y agrega los puerros y la zanahoria. Con la ayuda de una cuchara de palo, o goma si es de teflón la sartén, mezcla bien y raspa el fondo para que se desprenda todo el sabor que pudo quedar de la carne.
  6. Agrega la manzana, mezcla bien y deja que cambien de color la cebolleta, los puerros y la manzana. Incorpora el vaso de vino y deja evaporar el alcohol, una vez absorbido un poco del líquido agrega el vaso de caldo de pollo y rectifica de sal (puedes auxiliarte de una pastilla de pollo si no tienes caldo preparado, pero ten en cuenta entonces la medida de la sal).
  7. Pon otra vez los solomillos, tapa y deja cocinar unos 15 minutos. Transcurrido el tiempo destapa y comprueba que no haya exceso de líquido. Destapa si es así y deja reducir.
  8. Si te gusta la salsa con trozos puedes dejarla tal cual, pero si te decides a prepararla como en la receta, saca los solomillos, resérvalos, y pasa la salsa por la batidora. Una vez hecho esto, pica en rodajas el solomillo y sírvelos con la salsa.

Si te queda mucha salsa, resérvala para acompañar unos filetes de pollo, de cerdo o de pavo. Estarán buenísimos con ella. Este solomillo lo acompañé de unos champiñones salteados con ajo y perejil. Tan sencillo como poner un par de cucharadas de aceite de oliva virgen extra, agregar un par de ajos laminados hasta que estén doraditos y luego añadir los champiñones (también laminados 300-400 gr) con el perejil fresco picadito y un poco de sal. Con un par de minutos saltéandose será más que suficiente y tendrás un acompañamiento delicioso, ligero, rápido y con efecto saciante. Uff cómo me gustan los champiñones.

 

 

Stroganov de pollo o Pollo en salsa de nata

10 Mar

A pesar de que el nombre pueda presagiar una receta complicada, lo cierto es que es bastante sencilla, y no por eso deja de ser sencillamente deliciosa. El stroganov se cree tiene su origen allá por el año 1980, cuando un chef que trabajaba para el conde Pável Aleksándrovich Stróganov, el famoso general ruso, inventó la receta durante una competición de cocina en San Petersburgo. Es la historia más aceptada aunque en estas cuestiones no hay una última palabra.

De hecho las recetas de cocina medievales de origen ruso ya tenían carne sazonada con crema ácida o nata agria. Tras la caída del Imperio ruso, los inmigrantes rusos y chinos llevaron consigo este plato a los Estados Unidos, generando diversas variantes. La original tiene como base la carne de ternera, pero realmente lo que tiene de característico el Stroganov es la salsa de nata, tan sabrosa en carne de ternera, como de pollo o cualquier otra que queramos emplear.

El Stroganov de esta receta tiene como ingrediente protagonista el pollo, específicamente la pechuga de pollo, que por ser la parte más magra de este, va a equilibrar la grasa que pueda sumarse de otros ingredientes presentes en la receta, como la nata y la mantequilla, aunque esta última la he utilizado en proporciones muy pequeñas, solo para dorar nuestra pechuga. Sin más detalles entremos en la cocina.

strogonov

 

Ingredientes para preparar Stroganov de pollo o Pollo en salsa de nata (2 personas)

  • 2 pechugas de pollo
  • 150 gr de champiñones laminados
  • 1 cebolleta
  • 4 dientes de ajo
  • 1/2 cucharadita de mix de pimienta recién molida (molinillo de varias pimientas)
  • 1 pizca de nuez moscada
  • 1 nuez de mantequilla  (una cucharada o 25 gr aproximadamente)
  • 150 ml de vino blanco (el que tengas a mano)
  • 1 break de nata para cocinar (200 ml aproximadamente)
  • 2 cucharadas colmadas de aceite de oliva virgen extra

Cómo preparar Stroganov de Pollo o Pollo en Salsa de Nata

  1. Corta las pechugas en dados pequeños y salpiméntalas. Resérvalas.
  2. Mientras corta en cubitos muy pequeñitos la cebolleta y el ajo en láminas finas. Calienta las dos cucharadas de aceite en una sartén, agrega las láminas de ajo y antes de que puedan dorarse demasiado incorpora la cebolleta. Una vez pochada la cebolleta (unos 5-8 minutos) agrega los champiñones, ponles un poco de sal, mezcla bien y separa del fuego.
  3. En una cacerola aparte pon a calentar a fuego vivo la mantequilla. Una vez bien caliente, pon la pechuga en dados y dóralas. El fuego debe bien alto para que adquieran rápido el color y se sellen sin que suelten el jugo y se sequen demasiado.
  4. Una vez doradas agrega en la misma cazuela el vino blanco y con una cuchara de palo (con la que previamente habrás dado la vuelta a las pechugas) raspa el fondo para que suelte todo el sabor que dejaron las pechugas en el fondo.
  5. Deja evaporar el vino y cuando quede muy poco líquido baja el fuego, incorpora los champiñones salteados con la cebolleta y el ajo que habíamos reservado, agrega la nata, el mix de pimienta, la nuez moscada, rectifica la sal a tu gusto, mezcla bien y deja cocinar con tapa durante unos 10 minutos.
  6. Transcurridos los 10 minutos comprueba que la salsa no tenga demasiada agua. Si es así destapa y deja reducir unos minutos más.

Esta receta tiene una rica salsa para rebañar el pan. Puedes acompañarla con un arroz blanco o con un cous cous con verduras o solo. Yo me decidí por esta última opción y verdaderamente lo disfrutamos muchísimo. Tanto que ya me advirtieron en casa que tendría que repetir muy pronto. Seguro que podréis decir lo mismo si os animáis a prepararla. Buen provecho a tod@s. Si te apetece ver otras recetas con pechuga de pollo haz click en los siguientes links: Rollitos Hojaldrados de Pollo o Crepes de Pollo y Lechuga

 

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