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Lunette di zucchini: Ginos en casa

6 Nov
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Lunette de Zucchini o Calabacines empanados al horno. Todos los derechos reservados por TrasLaReceta

Por estas latitudes tenemos un restaurante italiano, forma parte de una cadena en realidad, Ginos, al que una que otra vez solemos recurrir. En el último cumpleaños nos reunimos allí algunos amigos y disfrutamos, entre otros platos, de unos ricos Lunette di zucchini, calabacines en tempura con queso parmesano, que me propuse improvisar en este rincón extendido de mi cocina.

Se trata de una versión muy libre. En sustitución de la tempura y la fritura convencional opté por una mezcla de pan rallado con ajo, perejil y queso parmesano y el horno como método de cocción. La salsa tampoco tiene que ver con la salsa toscana con que acompañan los calabacines en Ginos. Hice uso de la despensa y terminé montando una salsa de tomate con queso fundido.

Por último adelantar que se trata de una receta muy sencilla, fácil para todos y sobre todo una manera muy rica y atractiva de presentar los vegetales, sobre todo para niños y renuentes a consumirlos.

Ingredientes para preparar Lunette de Zucchini o Calabacín empanado (2-4 personas)

  • 1 calabacín cortado en finas rodajas
  • 1 huevo batido
  • 1 taza de pan rallado
  • 1 taza de queso parmesano finamente rallado
  • 2 cucharadas de ajo en polvo
  • 1 cucharada de cebolla en polvo (opcional)
  • 2 cucharadas de perejil seco
  • sal
  • aceite de oliva virgen extra

Cómo preparar Lunette de Zucchini o Calabacín empanado al horno

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Calabacines empanados al horno. Todos los derechos reservados por TrasLaReceta

  1. Corta en rodajas finas los calabacines y salpimenta.
  2. Bate el huevo y pon una pizquita de sal.
  3. En otro recipiente mezcla el pan rallado, el ajo, la cebolla, el perejil, el queso y otra pizca de sal.
  4. Prepara la bandeja del horno con una hoja de papel para hornear o de aluminio. Pon un chorrito de aceite de oliva y con un pincel distribuye por toda la superficie.
  5. Pasa las lunas o rodajas de calabacín primero por el huevo batido y luego por la mezcla de pan y queso rallado.
  6. Coloca sobre la bandeja de horno y finalmente riega con un hilo de aceite de oliva.
  7. Hornea a 180 grados Celsius hasta que estén dorados por unos 30 minutos aproximadamente.
  8. En lo que se cocinan prepara una salsa de tomate frito con queso fundido o elige cualquier otra que te parezca adecuada o tengas a mano.
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Calabacines empanados al horno. Todos los derechos reservados por TrasLaReceta

Para acompañar una comida o cena de inspiración italiana o simplemente para picar con una cerveza fría o un vino blanco. ¡Qué aproveche!

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Ensalada Verano de frutas

25 Ago
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Ensalada Verano de frutas. TrasLaReceta.

¡Cuántas combinaciones de frutas en ensaladas se me ocurren para aprovechar y refrescar el calor del verano! Lo cierto es que son una opción ligera, sabrosa y saludable para cualquier época, pero en tiempo de sofocones son como oasis en el desierto.

Aquí en este espacio he compartido algunas hace ya algún tiempo pero que valen la pena recordar. Entre ellas la de espinacas con piña y jamón, la de pasta con alioli de piña, la de sandía con pipas de girasol o el muy mediterráneo pincho de melón con jamón.

Pues la de hoy es una mezcla de lechugas con las últimas fresas del verano de este lado del planeta y manzana, como frutas protagonistas, acompañadas de un par de ingredientes más y un aliño con vinagre de Módena, pero entro en más detalles en instantes. Lo mejor: fogones apagados!!!

Y una última cosa antes de ir al meollo del asunto. Esta es una de esas recetas que es meramente orientativa. Estas son las frutas que escogí y tenía a mano, pero si cuentas con otras, no las deseches. Lo importante es que las aproveches y si son tus favoritas, mejor.

Ingredientes para preparar Ensalada Verano de frutas (1-2 personas)

  • Mix de hojas de brotes de lechuga con canónigos
  • 1 filete de pavo a la plancha (opcional) cortado a tu gusto
  • 5_6 fresas cortadas en rodajas
  • 1 manzana pequeña en dados
  • 100gr de queso fresco en dados
  • 6-8 tomates cherry cortados a la mitad (me encantan los Kumato)
  • 1 puñado de cebolla frita
  • 2 cdas de vinagre balsámico de Módena
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • sal

Cómo preparar Ensalada Verano de frutas 

  1. En un bol coloca los brotes de lechuga.
  2. En otro recipiente mezcla las fresas, la manzana, el tomate y aliña con parte de la mezcla de aceite, vinagre y sal. Deja un poco del aliño. Mezcla.
  3. Incorpora a las lechugas la mezcla anterior y vuelve a mezclar.
  4. Sirve en dos platos individuales y en estos reparte el queso y el pavo. Corona con la cebolla frita y para un toque extra adorna con glasa de vinagre balsámico o crema de vinagre balsámico (puedes encontrarlo con los dos nombres)

Así de sencillo. Podrás utilizar esta propuesta para acompañar carnes, de primer plato o también como único para una comida o cena ligera.

Quinoa a la Cubana

2 May

Con permiso de su autor, de Cocina Sana con Ernest Subirana, es casi una obligación compartir con mis lectores esta propuesta suya. Una versión de una receta original muy popular para muchos de mis seguidores, por tratarse de un clásico de la cocina cubana, aunque unos la llamen de una forma determinada, y para otros, un simple plato de arroz con huevos y plátanos fritos, sea tan solo eso.

El caso es que las propuestas de este blog que suelo leer y que vuelve a la carga, se identifica por reinventar de una manera rica y sana algunos platos. Esta super-divertida y nutritiva Quinoa a la cubana es un guiño a nuestro Arroz a la cubana. Quédense con la esencia y la argucia de las combinaciones. ¡Gracias a Ernest por dedicarnos su inventiva!

Cocina sana con Ernest Subirana

quinoa a la cubanaHoy les propongo renovar un plato clásico de toda la vida: el arroz a la cubana. Sustituiremos el arroz blanco por la saludable quinoa, elaboraremos una salsa de tomate casera, cambiaremos el huevo frito por huevo poché y caramelizaremos rodajas de plátano con ron añejo para darle el toque cubano.

Valoración nutricional de Medicadiet

La quinoa es un cereal que destaca sobre todo por su alto contenido en proteína, respecto de los demás cereales. Por este motivo, es muy recomendable en personas vegetarianas o que tengan un bajo consumo de proteínas animales, pues de esta forma podrán enriquecer su dieta en proteínas vegetales. Además, tiene un alto contenido en fibra y en ácidos grasos omega 3 y omega 6, por lo que contribuye a regular nuestro perfil lipídico. Destacan en ella las vitaminas del grupo B, perfectas para mejorar nuestras defensas, y de vitamina E, que tiene…

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Mini tostas de queso de cabra con mermelada de tomate

27 Ago
Todos los derechos reservados por Tras La Receta

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Muy buenas a todos los que aquí, allá y un poco más allá me siguen. No he olvidado mi compromiso para con este rinconcito de cocina que pretende ir tras la receta. Lo cierto es que ando liada hasta la médula en más de un proyecto y se me escapa el tiempo por mucho que intento atraparle. Antes de volver a desaparecer por un buen rato os voy a regalar estas ricas mini tostas de queso de cabra con mermelada de tomate que podéis preparar en casa o, si les entra mucha prisa, encontrar en algún supermercado o tienda especializada.

Les dejaré los tips para hacer una confitura de tomate casera, porque en este tiempo el tomate está muy bien de precio y de sabor; es muy sencilla y deliciosa. Las mini tostas o tostaditas se preparan en un plis plas o, como decimos en mi tierra, en menos de lo que canta un gallo. Hay quienes no gustan de mezclar lo dulce con lo salado, pero en casa nos encanta, es un poco de esa mezcla entre la herencia del pasado y recientes costumbres adquiridas. Vamos por ello.

Ingredientes para preparar Mini tostas de queso de cabra con mermelada de tomate

(8-10 mini tostas)

  • 1 barra de pan cortada en rebanaditas no muy gruesas
  • 1 ó 2 rulos de queso de cabra en rodajas
  • mermelada de tomate
  • virutas de jamón serrano o ibérico
  • aceite de oliva virgen extra

Para la mermelada de tomate:

  • 500 g de tomates maduros sin pelar y troceaditos
  • 125 g de azúcar moreno
  • 125 g de azúcar blanco
  • zumo de un limón

Preparación mermelada:

  1. Lava bien los tomates y trocéalos bien. Hay quienes eliminan las pepitas o semillitas del tomate pero yo las dejo tal cual porque le dan esa distinción a la mermelada de lo que es y se aprovecha más toda la carne del tomate.
  2. En una cacerola (alta mucho mejor) con tapa pon todos los ingredientes a fuego más o menos fuerte primero para que el azúcar se derrita y una vez comiencen a ebullir baja bien el fuego y déjalo al menos 40 minutos o hasta que esté con una consistencia adecuada, removiendo constantemente durante el proceso para que no se pegue o queme. La temperatura que no debe sobrepasar la mermelada es de 105 grados, pero yo la verdad confío en el fuego bien bajo y el termómetro no lo utilizo. Os dejo la libertad de emplearlo quien lo tenga y lo desee.
  3. No dejes secar demasiado porque cuando se atempera tiende a espesar aún más.
  4. Guarda la mermelada en tarros de cristal esterilizados aún caliente para que hagan el efecto de sellado. Si son muchos asegúrate de lograr este efecto poniendo los tarros o botellas a baño María durante 20 minutos para evitar la contaminación y prolongar la duración de la mermelada si no se va a consumir enseguida. Una vez abierto un envase en refrigeración puede durar hasta una semana.

Cómo preparar Mini tostas de queso de cabra con mermelada de tomate

  1. Corta las rebanadas de pan no muy gruesas y ponlas en una sartén o plancha con aceite de oliva virgen extra para que se tuesten solo ligeramente.
  2. Coloca el pan ya tostado en una bandeja y ponle un chorrito de aceite de oliva virgen extra a cada una.
  3. Pon encima una o dos rodajas de queso de cabra dependiendo del tamaño de la rebanada de pan.
  4. Añade una cucharadita bien llena de mermelada de tomate y reparte y por último corona con una virutas o lonchitas finas de jamón serrano o ibérico. ¡Listo!

Un entrante ideal, una merienda deliciosa, una forma de tomarnos nuestra bebida preferida en casa y acompañarla con estas  mini tostas de queso de cabra y mermelada de tomate.

Cupcakes salados: un entrante diferente para un menú nada corriente

3 Jul
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La idea de unas magdalenas saladas con ingredientes que pueden variar según las preferencias de cada quien, y con una cubierta generosa, también salada, estoy segura que va a encantar a quienes se animen a preparar esta receta. Ya sé que en verano eso de encender el horno puede ser una tarea de mucho coraje, pero también, una vez pasado el momento del “sofocón”, nos puede alegrar una tarde en la playa o la piscina, a la sombra de un árbol o simplemente a la mesa de casa.

Esta vez con ingredientes a mano como cebolla, beicon y nueces, conseguí una base bien sabrosa. Para la cubierta o frosting emplearemos un puré de patata aromatizado. La próxima vez experimentaré con sobrasada o chorizo y cebolla caramelizada, una mezcla que nos encanta, o con espinacas, piñones y queso de cabra. Las opciones puedes ser muchas, pero hoy les dejo una receta en concreto. Vayamos a poner manos en la masa.

Ingredientes para preparar Cupcakes de cebolla, bacon y nueces (12-14 cupcakes)

  • 2 huevos grandes
  • 125 gr de mantequilla salada (yo utilicé reducida en materia grasa)
  • 125 gr de azúcar (puedes utilizar miel)
  • 150 ml de leche
  • 270 gr harina (yo utilicé integral)
  • 2 cucharaditas de polvos Royal
  • 2 cebollas (1 muy grande)
  • 6 lonchas de bacon en tiritas
  • 2 cucharadas de aceite de oliva (si fuera necesario)
  • pimienta negra recién molida
  • 2 cucharadas de ajo deshidratado en polvo
  • sal

Para la cobertura:

  • 4 patatas
  • 60 gr de mantequilla (puedes poner queso crema o simplemente aceite de oliva virgen extra)
  • 1 ramita de perejil finamente picado
  • 1/2 dientecillo de ajo majado
  • unos tropezones de jamón serrano o ibérico
  • sal
  • 60 gr de nueces peladas y troceadas

Cómo preparar cupcakes de cebolla, beicon y nueces

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  1. Primero pon a cocer las patatas con su piel en agua con sal hirviendo durante unos 45 minutos.
  2. Precalienta en el horno a 175 grados.
  3. Pon en una sartén con el fuego medio a fuerte el bacon picado en tiritas finas. Una vez esté doradito añade la cebolla previamente pelada y cortada en fina brunoise. Si no ha soltado grasa el bacon porque estaba más bien magro añade antes de la cebolla las dos cucharadas de aceite de oliva o menos según veas que haga falta. No es necesario pasarse con la grasa.
  4. Deja que la cebolla se poche durante unos 8 a 10 minutos y así adquiere todo el sabor del bacon. Separa del fuego y deja enfriar.
  5. En un bol mezcla el azúcar con la mantequilla que debe estar a temperatura ambiente con consistencia de pomada.
  6. Añade uno a uno los huevos y deja que se incorporen bien y resulte una mezcla ligera y esponjosa.
  7. Incorpora la leche, mezcla bien y a continuación ve sumando la harina tamizada con la levadura y el ajo en polvo o deshidratado.
  8. Agrega la cebolla pochada con el bacon y las nueces previamente pasadas por un poco de la misma harina, lo cual hará que se distribuyan de forma homogénea y no vayan al fondo de las cápsulas de papel.
  9. Coloca en moldecitos individuales o en una bandeja para cupcakes las cápsulas de papel y rellénalas un poco menos de su capacidad.
  10. Hornea entre 18 y 20 minutos a la misma temperatura inicial hasta que hayan subido. Para estar seguros de que están bien horneados pincha con un palillo y si sale limpio ya están listos. Déjalas enfriar sobre una rejilla ya fuera del molde.

La cobertura:

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  1. Una vez cocidas las patatas y con la piel retirada procede a hacer un puré con la mantequilla, mezcla bien el diente de ajo majado, el perejil y la pimienta.
  2. Prueba de sal y si lo requiere rectifica.
  3. Como tercer y último paso, una vez tibio el puré, rellena una manga pastelera y con una boquilla lisa procede a coronar cada magdalena salada.

Yo tengo que confesar que mi manga se abrió a la primera y tuve que recurrir a algo tan sencillo como poner a ojo de buen cubero el puré sobre las magdalenas y con ayuda de un tenedor hacer el diseño que muestro en las imágenes, tan simples pero tan bonitos al final. Conclusión que si no tienes manga o no quieres tener que ensuciar más o simplemente saltarte esta operación van a quedarte igualmente geniales. Una montañita más o menos igual a la de al lado y un caminito con el tenedor. Pon unos daditos de jamón o no y a disfrutar tus cupcakes salados. ¡Feliz fin de semana!

Crema de calabaza al curry con pan frito de cebolla

19 Jun
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Hoy traigo una crema de calabaza al curry con pan frito de cebolla que estoy segura os va a encantar. Se trata de otra receta ligera, apta para todos los públicos y el verano, porque podremos tomarla templada e incluso fresquita de la nevera para apaciguar los calores y alimentarnos de una manera sana y equilibrada.

Vamos a ponerle más sabor porque no coceremos simplemente los ingredientes, sino que los sofreiremos con un chorreón de aceite de oliva virgen extra antes de ponerle el caldo, para que terminen de ablandarse tanto calabaza como calabacines. Nos aportará las vitaminas, minerales y fibras presentes en las verduras, y si nos saltamos el pan frito será más apta para regímenes de adelgazamiento y también para celíacos.

Después de probar la crema de calabaza de JaviRecetas hace ya algún tiempo me pareció apropiado presentarles esta especie de versión con inspiración propia que no defraudará a quienes gusten de este tipo de sopas. Los ingredientes que lleva hacen de este plato una propuesta además de sana y rica, económica, fácil y rápida.

Ingredientes para preparar Crema de Calabaza al curry con pan frito de cebolla

  • 500 gr de calabaza
  • 1 calabacín grande
  • 1 cebolleta grande o 2 (puedes utilizar cebolla)
  • caldo de verduras (si no tienes preparado diluye 1 pastilla de caldo Gallina Blanca 100% natural en 500 ml)
  • 1 cucharada colmada de curry amarillo
  • 2 dientes de ajo
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • pimienta negra recién molida
  • sal
  • pan de cebolla frito (un puñadito opcional)
  • taquitos de jamón serrano o ibérico (opcional)

Cómo preparar Crema de Calabaza al curry con pan frito de cebolla

  1. Corta en cubos no muy grandes la calabaza, así como la cebolla y el calabacín. Trocea en láminas el ajo.
  2. Calienta en una olla que puedas tapar después las tres cucharadas de aceite de oliva virgen extra y añade el ajo laminado. Antes de que pueda tostarse demasiado añade la cebolla con una pizca de sal.
  3. Una vez haya transparentado la cebolla suma la calabaza y el calabacín, pon otro poco de sal y deja que se sofría todo unos 5 minutos.
  4. Incorpora la cucharada colmada de curry, remueve un poco para que se mezcle bien y añade caldo hasta que queden cubiertas las verduras sin pasarte. Reserva otro poco de caldo por si a la hora de licuar todo necesitaras más dependiendo de cómo prefieras la crema, espesa o más ligera. Deja cocinar unos 15 minutos o hasta que al pinchar con un tenedor la calabaza esté suave.
  5. Separa del fuego, añade una pizca de pimienta negra recién molida, deja refrescar y luego pasa todo por la batidora hasta que obtengas una mezcla pareja y sin grumos. Aquí es donde decides poner más caldo o no y rectifica de sal.
  6. Sirve con el pan frito de cebolla, unos tropezones de jamón de forma opcional y un hilo de aceite de oliva para coronar la presentación.

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El pan de cebolla frito lo venden en algunos supermercados, pero si quieres puedes hacerlo en casa triturando una cebolla con una pizca de sal y medio dientecillo de ajo y untando con esta preparación una barra de pan normal previamente cortada en rebanadas. Después de hornearlas y conseguir unas deliciosas tostadas puedes pasar a freírlas en aceite de oliva. Aunque si ponen aceite de oliva a la cebolla triturada antes de hornear el pan te habrás ahorrado este último paso y además estarán igual de sabrosas y más saludables.

Si no te gusta el jamón, puedes saltar este ingrediente o sustituir por daditos de jamón york u otro ingrediente que te guste. Si se te ocurre alguno, no dudes en compartir. Listo, dejo ya que se pongan manos a la obra con esta receta rica, fácil y saludable.

Ensalada “La claudicación de Javi”: restos bien aprovechados

25 May
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¿Recuerdan el pollo estilo cajún? Pues la entrada de hoy, que no quise seguir postergando (de ahí lo breve pero sustanciosa de la receta y el post) tiene el objetivo de aprovechar algunas tiras de pechuga que quedaron y que dieron un extra más de valor a esta ensalada, para que un renegado a las “hierbitas” como dice nuestro amigo Javier cayera seducido, no dejara resto en el plato y encima quisiera repetir.

De ahí el nombre de “La claudicación de Javi” para bautizar a este jardín verde con mucho condumio y sabor para conquistar a ciertos testarudos y renuentes de las ensaladas. Aquí les dejo la receta que podrán preparar ya no con el pollo cajún sino con aquellos otros restos de cualquier asado con el que no hayáis podido.  😉

Ingredientes para preparar Ensalada “La claudicación de Javi” (4 personas)

  • 1 bolsa de brotes tiernos (u otra mezcla de lechugas que te guste)
  • tomatitos cherry
  • 1 puñado cebolla frita crujiente
  • 4 lonchas de bacon frito troceaditas
  • picatostes
  • 1 puñado de pasas
  • 1 puñado de nueces no muy troceadas
  • pollo a trocitos

Para la salsa aliño:

  • 2 cucharadas de mayonesa
  • 1 cucharada de mostaza de Dijon
  • 1 cucharada de miel
  • 1 chorrito de aceite de oliva (opcional)
  • 1 cucharada de zumo de limón
  • pizca de pimienta negra recién molida

Cómo preparar la Ensalada

  1. En un bol o fuente para ensaladas dispón las hojas de lechuga.
  2. Prepara la salsa de mostaza a la miel mezclando muy bien todos los ingredientes. No es necesario pasarla por la batidora o licuadora. Con ayuda de una cucharilla y removiendo todo muy bien es suficiente.
  3. Coge un poco de esta mezcla y ponla sobre las lechugas, unta bien y a continuación o bien repártela en 4 platos en los que distribuirás proporcionalmente todos los ingredientes o mezcla todo en la fuente y luego reparte.
  4. Lleva a la mesa y dispón el resto del aliño para que cada quien se pueda servir más a gusto de cada quien.

Las cantidades están a ojo de buen cubero: sin recargar demasiado para que los ingredientes no pesen sobre las lechugas y vayan al fondo de la fuente o los platos. Si eres muy goloso en un plato aparte pon más de cada uno de los complementos para añadir algo más si así lo deseas tú o tus invitados.

Esta salsa de mostaza a la miel está muy rica con esta ensalada así como para enriquecer recetas de pescado y carnes. Hace muy poco la preparé para acompañar unos nuggets caseros y deliciosos que muy pronto compartiré aquí mismo en esta pequeña extensión de mi cocina.

Espero puedan lograr hacer comer un poquito de verde a aquellos que queréis más con esta receta rápida, fácil y llena de sabores. Buen inicio de semana y que seáis muy felices compartiendo en la mesa frente a una deliciosa comida.

Quiche de puerros con arándanos secos: para hacer especial un pastel salado

1 Abr
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Tenemos en casa una debilidad por los pasteles salados tipo quiche. De entre los que he probado y me he animado a preparar el de tomatitos secos con albahaca y mozzarella y el de puerros y bacon figuran entre nuestros preferidos. La receta de hoy, esta quiche de puerros con arándanos secos, una versión más arriesgada de la última citada es para complacer a paladares que a menudo buscan la mezcla, para mí prodigiosa, de salado y dulce.

La propuesta no llega a ser lo que se consideraría un postre, nada más lejos de mi intensión, se queda en ese camino que recorren juntos la fruta en la ensalada, el plátano en el arroz a la cubana, o el melón en el clásico español del jamón jamón.

Nuestra protagonista de hoy tiene su origen y denominación en la gastronomía francesa de Lorena; allí surgió la quiche Lorraine, con básicamente un relleno de nata y huevos. A partir de esta surgieron un sinfín de adaptaciones en las cuales se utilizaba indistintamente panceta, cebolla o queso, de acuerdo el sitio y por la región geográfica cambiaba el nombre.

Así, la quiche vosgienne, de la región francesa de los Vosgos, incorpora el queso rallado; la quiche goguette y la quiche alsacienne añaden cebollas fritas al relleno de la lorraine; y la tarte tourangelle, variante popular dentro de la cocina francesa, incluye panceta ahumada y rillettes de Tours (especie de paté blando y hebroso). Lo cierto es que se ha popularizado tanto internacionalmente con su riqueza en ingredientes, alejadas ya de la original, que es preferible igualmente llamarlas tartas o pasteles salados.

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Ingredientes para preparar Quiche de puerros con arándanos secos (4 personas)

  • 1 masa quebrada o Brisa
  • 3-4 puerros (el tallo blanco)
  • 1 cebolla
  • 300 ml de nata (yo utilizo con contenido de grasa reducido)
  • 150 gr de bacon ahumado o panceta
  • 1 puñado de arándanos secos
  • 3 huevos grandes
  • 80 gr queso Emmental
  • pimienta negra recién molida
  • 1 puntita de nuez moscada
  • 1 cucharada de aceite de oliva (si fuera necesario)
  • 1 nuez de mantequilla para untar el molde
  • sal

Cómo preparar Quiche de puerros con arándanos secos

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  1. Corta en tiritas el bacon y en brunoise la cebolla y el puerro. Pon a freír el bacon en una sartén anti-adherente y una vez haya empezado a dorar (habrá soltado su propia grasa) añade la cebolla y una pizca de sal. Deja sofreír hasta que se transparente la cebolla.
  2. Incorpora el puerro ya bien picadito y la cucharada de aceite de oliva solo si fuera necesario para que no se pegue o queme nuestra base del relleno. Mezcla bien y deja pochar unos 5 minutos hasta que esté tierno el puerro.
  3. Añade a la sartén la nata con 1/2 cucharadita de sal, la pimienta negra, la nuez moscada y por último el puñado de arándanos secos. Revuelve y deja cocinar a fuego bajo medio unos 8 minutos desde que comience ebullir. Una vez pasado el tiempo separa del fuego y deja reposar unos minutos.
  4. Bate los huevos con otra pizca de sal y la mitad del queso Emmental. Reserva mientras prepararas el molde.
  5. Barniza bien el fondo y los laterales del molde con la nuez de mantequilla. Coloca encima la masa quebrada cuidando de que no se rompa y que cubra bien el molde . Yo dejo siempre que sobresalga por fuera de los bordes y una vez horneada los corto con un cuchillo afilado. De esta forma evito que la masa encoja y se salga el relleno. Pincha el fondo con un tenedor y en los laterales para evitar que se hagan globos de aire en la masa. Procede con cuidado para que no se perfore la masa.
  6. Una vez atemperada la nata con los puerros, el bacon y los arándanos que ya estarán bien re-hidratados añade los huevos batidos con el queso y mezcla bien hasta que esté todo bien integrado. Ahora llena la masa quebrada con este relleno.

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  7. Con el horno pre-calentado a 180 grados hornea la quiche, preferiblemente cubierta con un papel vegetal o de aluminio y en el nivel más bajo del horno, durante unos 35 minutos. Transcurrido este tiempo, comprueba que bajo el papel que colocamos como cubierta nuestra quiche esté doradita y cuajada. SI aún no está dorada sube a un nivel superior la bandeja de horno y enciende solo el grill unos 3 a 5 minutos más. Listo.

Deja que repose bastante antes de desmoldar la quiche y así evitarás que se rompa. Yo utilicé un molde de silicona que son muy fáciles de manejar a hora de desmoldar. Lo malo es que no puedes meterle el cuchillo o corres el riesgo de acabar con el molde. Por eso si tienes otro tipo de molde, de aluminio o de vidrio, no tienes ni que desmoldar. Puedes llevarlo directo a la mesa.

La masa quebrada es muy fácil de hacer, si das click en el enlace que lleva en los ingredientes podrás ver una receta básica que queda muy sabrosa, pero puedes recurrir siempre a las que venden en el supermercado.

Puedes también emplear leche evaporada en sustitución de la nata para una opción más ligera y si no te va la conjunción de dulce y salado en su justa medida pues sáltate los arándanos secos y ya está. Quiero compartir pronto la otra quiche preferida de casa: un poco más mediterránea, con tomate secos y naturales, albahaca y mozzarella. Una delicia, apta para vegetarianos que incluyen lácteos en su dieta.

Brócoli gratinado: receta sencilla y sabrosa

14 Mar
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Por todos son conocidos los beneficios y enormes propiedades que son atribuidos al brécol, bróculi, brócoli o bróquil, como quiera que se le denomine. Son uno de esos últimamente conocidos como super alimentos, cuya fama tiene muy merecida, lejos de ser el milagro que algunos esperan y lejos también de tener que consumirlo todos los días de la vida.

Tiene un lado oscuro de acuerdo a un artículo publicado por el diario El País, pero no os asustéis que más tiene que ver con el consumo de éste por determinados individuos y no por la generalidad y además de que seamos moderados y equilibrados a la hora de introducirlo en nuestras dietas, porque como todo en esta vida no existe nada completamente perfecto.

Quienes padecen de hipotiroidismo deberán tener más cuidado a la hora de consumirlo. Como todas las crucíferas, el brócoli, por sus compuestos, puede bloquear la utilización y absorción del yodo, con lo cual frenan la actividad de la glándula tiroidea, pero solo si se toma en grandes proporciones y de forma muy seguida. No hay que apartarla de la dieta, todo lo contrario, sigue teniendo unos efectos positivos sobre la salud.

Por ello si no queréis renunciar a su rol en la lucha contra el cáncer o el colesterol, desechar su cantidad de vitaminas y antioxidantes, fibras y minerales que lo convierten en alimento muy completo, entonces quedaos con esta receta fácil y rápida, también muy sabrosa, que terminará de convencer a quienes no gustan demasiado del brócoli.

Ingredientes para preparar Brócoli gratinado (2 personas)

  • 500 gr de brócoli (1 arbolito)
  • 1 cebolla cortada en juliana
  • 3 lonchas de jamón serrano cortadas a tiritas
  • 200 ml de nata para cocinar ligera (1 break)
  • 1/2 lata escurrida de maíz dulce (opcional)
  • 100 gr de queso rallado (yo utilicé mezcla de 3 quesos: mozzarella, gouda y cheddar)
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • pimienta negra recién molida
  • sal
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Cómo preparar Brócoli gratinado 

  1. Sumerge el brócoli (ya cortado en ramitas) en abundante agua con una cucharadita de bicarbonato para lavar y desinfectar bien. Déjalo unos 15 minutos. Luego enjuaga bien y escurre.
  2. En un plato o recipiente apto para microondas coloca las ramitas de brócoli con una pizca de sal espolvoreada por encima, tapa y cocina en el microondas a máxima potencia durante 5 minutos. También puedes hacerlo al vapor pero siempre cuidando que queden al dente o más bien duritos para evitar que luego al gratinar se deshagan.
  3. Mientras, en una sartén o cacerola pon a calentar el aceite de oliva y pocha la cebolla con una pizca de sal. Una vez estén las cebollas tiernas añade la nata para cocinar, remueve y sazona con otra pizca de sal y pimienta negra recién molida, deja cocinar a fuego medio.
  4. Una vez alcance el punto de ebullición, baja el fuego, añade el maíz y las mitades de jamón y del queso rallado. Remueve, deja un par de minutos más y luego separa del fuego.
  5. Pasa a una fuente de horno el brócoli, riega con la salsa de nata, añade el jamón a tiritas restante y por último corona con la otra mitad del queso rallado.
  6. Con el horno previamente calentado a 180 grados, introduce la bandeja de brócoli y deja hornear primero de 5 a 8 minutos y luego con el gratinador encendido a máxima potencia otro par de minutos o hasta que esté derretido y dorado el queso.
  7. Saca del horno, deja refrescar y a la mesa a disfrutar.

Este brócoli gratinado puedes acompañarlo de unos filetes de pavo, de pollo, de lomo de cerdo a la plancha o con lo que más te guste. Es una guarnición deliciosa y combinable con casi cualquier carne o incluso pescado.

Verás como los niños tampoco se resistirán y podrás ponerles verde a sus platos y a los vuestros. ¡Qué aproveche y mucho!

Asadillo manchego: como me enseñaron en Las Tablas de Daimiel

10 Ene
Todos los derechos reservados por Tras La Receta

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Hace algunos fines de semanas ya, tuve la oportunidad de visitar, en Ciudad Real, Las Tablas de Daimiel, un paraíso de aves migratorias acuáticas y otras especies y que no puedo imaginar de otra forma que como es ahora. Recuperado de una sequía cruel de años, este humedal albergó hace poco la presentación de un proyecto artístico medioambiental convertido en libro y que igualmente fue momento propicio para disfrutar de la gastronomía de Castilla La Mancha.

Compartiendo con amigos y personas afines al evento, probamos y comentamos, entre varios platos, el que corresponde a nuestra entrada de hoy: el asadillo manchego. Lo cierto es que me gustó muchísimo y ya, más que con los sabores asumidos e identificados, logré llevarme a casa la versión de una madre daimielina, tan sencilla y a la vez francamente deliciosa.

Es un plato muy agradecido, que podemos preparar con antelación, degustarlo aún caliente o fresquito para tiempos calurosos que aún están por venir. Con unas chuletitas de cordero va que ni pintado, pero también podemos emplear nuestro asadillo manchego como guarnición de cualquier otra carne. Yo las probé también con un asado de aguja de ternera y hacen un matrimonio perfecto. ¿Quieres disfrutar de esta receta, además de sabrosa, saludable? Vayamos manos a la obra.

Ingredientes para preparar Asadillo manchego (4 personas)

  • 2 pimientos rojos morrones o de asar talla XXL (bien grandotes o de lo contrario utiliza 3)
  • 3-4 dientes de ajo finamente picados
  • 1 tomate maduro sin piel y rallado  (opcional) (si tiene mucha agua pásalo por un colador para retirar el exceso de agua)
  • 1 1/2 cucharadita de cominos molidos (utiliza solo 1 cdta o solo 1/2 cdta si no te gusta mucho del comino)
  • 2 huevos cocidos (opcional)
  • 3-4 cucharadas aceite de oliva virgen extra
  • sal

Cómo preparar Asadillo manchego

  1. Lava bien los pimientos, úntalos los aceite de oliva y unas piedrecitas de sal gorda y envuélvelos muy bien en papel de aluminio o papel albal y ponlos a hornear a 180 grados Celsio durante unos 30 a 35 minutos.
  2. Transcurrido el tiempo saca la bandeja del horno y abre el papel de aluminio para los pimientos se refresquen y puedas trabajarlos sin quemarte. Una vez templados retira la piel con un cuchillo de puntilla. Si están bien asados comprobarás que la piel (una telilla muy fina casi traslúcida) sale fácilmente para dejar libre toda la carne de los pimientos asados. Quita el tallo y el exceso de las semillas con una cuchara pero si se te queda alguna no le des importancia, a menos que no te gusten nada. Corta en tiras no muy largas.
  3. En una cazuelita de barro (puedes utilizar una sartén o lo que prefieras o tengas a mano) pon a calentar 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra y a continuación el ajo picado.
  4. Antes de que pueda quemarse (pon el fuego medio) añade el tomate rallado y una pizca de sal, remueve y cuando empiece a sofreír agrega el pimiento ya troceado en tiras o a tu gusto, incorpora el comino, remueve, rectifica de sal y deja al fuego unos 10 ó 15 minutos. En ese tiempo, o anteriormente, pon a cocer dos huevos en agua abundante, unos 8-10 minutos desde que comienza a ebullir el agua.
  5. Listo el asadillo, corona con los huevos cocidos troceaditos o en media lunas como prefieras.

Una forma muy saludable de comenzar el año. Los pimientos son riquísimos en Vitamina C, el tomate natural cocinado es un aliado en la lucha contra el cáncer, el ajo favorece el sistema inmunitario y ya sabemos los beneficios que trae a nuestra salud cardiovascular el aceite de oliva. Razones suficientes para incorporar todos estos ingredientes a la dieta, y si es todos de una vez, ninguna mejor opción que un sabroso asadillo manchego. Buen provecho 😉

Cerdo asado, batata con queso feta y ensalada verde: menú de celebración

6 Oct
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¿Cuántas veces nos rompemos la cabeza para acertar en un menú de celebración? ¿Con cuánta frecuencia te gustaría salir de la rutina de siempre pero te da miedo probar cosas nuevas que puedan dejarte en un aprieto a última hora? Seguramente, como a mi, te ha pasado más de una vez. Pero con la propuesta que traigo hoy, inspirada de forma general en una que otra receta del chef Gordon Ramsey, el mismo de Masterchef , vas a poder desprenderte del miedo al fracaso e incorporar otras tres recetas a esas que son infalibles en tu cocina.

Vamos a preparar primeramente un cerdo tan bien asado y tierno que una vez vayas a servirlo podrás desmenusarlo con tan solo una cuchara, y a la hora de saborearlo se deshará; pero para qué contar, mejor probarlo. Eso sí, tendremos que ser muy pacientes y mimosos con la elaboración de la carne para que el resultado sea tal y como prometo. Las claves: adobar de un día para otro y luego asar, sin prisas, unas 3 a 4 horas, dependiendo del tamaño de la pieza que, por cierto, tendrá que ser de la denominada aguja: muy jugosa gracias a esa grasita que se funde y le otorga tanta melosidad.

La guarnición serán unas batatas, boniatos, camotes o como quiera que le llamen allí donde me lean, enriquecidos con cebolla morada, cilantro y queso feta que le va de maravillas.  Este rico acompañamiento, así como la ensalada verde con aguacate y aliño de limón, los dejaremos listos en la última media hora de cocción de la carne. Aunque asar el cerdo tomará bastante tiempo no estaremos en la cocina en todo momento, el horno hará sólo su trabajo y nosotros solo estaremos pendientes del reloj. ¿Te animas?  Vamos a repasar entonces todos nuestros ingredientes.

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Ingredientes para preparar Cerdo asado a mi manera (4 personas)

  •  1 1/2 kg de aguja de cerdo (si tiene hueso sólo pide al carnicero que de unos golpes en ellos para luego trabajar mejor el trozo)
  • zumo de 2 naranjas agrias o amargas (si no tienes utiliza una naranja dulce más 1 lima o 1 limón)
  • 1 cucharada de comino
  • 1/2 cucharada de cilantro molido
  • 1/2 cucharada de pimentón dulce de la vera
  • 1/2 cucharada de pimentón picante de la vera
  • 1 cucharadita de mix de especies orientales (opcional)
  • 3 dientes de ajo
  • pimienta negra recién molida
  • sal gorda marina

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Cómo preparar Cerdo asado a mi manera

  1. Mezcla el zumo de las naranjas con el comino, el cilantro y los dos tipos de pimentón. Reserva.
  2. Sazona de manera proporcional la carne con sal marina gruesa, la pimienta negra y el mix de especies (opcional), ponla en una fuente riega con el zumo y las especies, incorpora los dientes de ajo pelados pero enteros, tapa con papel film y guarda en la nevera 24 horas.
  3. Al otro día, escurre la carne del líquido del adobo, envuelve en papel aluminio de manera que quede bien cubierta y pon a asar en el horno precalentado a 180 grados Celsio durante 3 a 4 horas dependiendo de la potencia de tu horno.
  4. Pasado este tiempo saca del horno, comprueba que está completamente dorada y deja reposar envuelta en lo que terminas de preparar el resto del menú.

Ingredientes para preparar Batata, boniato o camote con cilantro y queso feta (4 personas)

  • 3-4 boniatos pequeños o 2 grandes
  • 1 nuez de mantequilla (25 gr)
  • 1/2 cebolla morada cortada en juliana
  • 3-4 cucharadas de cilantro fresco picado
  • sal gorda (unos granitos)
  • 50 gr de queso feta (que puedes sustituir por un queso blanco tierno que te guste mucho)

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Cómo preparar la Batata

  1. Lava muy bien el boniato, déjale la piel y trocea en pedazos no muy grandes. Ponlo en un plato o fuente apto para microondas, ponle unas piedrecitas de sal gorda y la nuez de mantequilla, tapa con film y cocina a máxima potencia unos 8 minutos. Puedes cocerlos al vapor si prefieres no utilizar el micro pero en este caso deja la mantequilla para añadir en el segundo paso.
  2. Una vez cocida la batata pasa a una fuente de horno, añade la cebolla cortada en juliana y la mitad del queso feta.
  3. Pon en el horno a 180 grados, unos 10 minutos, hasta que se doren.
  4. Saca del horno, agrega el queso restante, las 3 cucharadas de cilantro y mezcla bien, incluso puedes utilizar un cuchillo y romper un poco los trozos regulares para darle un aspecto más rústico.
  5. Corona con el cilantro restante y otro plato listo.

Por último vamos a nuestro plato refrescante.

Ingredientes para preparar Ensalada verde con aguacate y aliño de limón

  • 250 gr de mezcla de lechugas
  • 1 aguacate pequeño
  • 1 zanahoria rallada
  • 1/4 de cebolla morada
  • dados de queso fresco (al gusto)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • zumo de limón (un chorrito -al gusto)
  • 2 cucharadas de suero de queso
  • sal (una pizca)
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Cómo preparar la Ensalada verde con aguacate y aliño de limón

  1. En un bol o fuente para ensalada pon en el fondo el aceite de oliva, el zumo de limón y una pizca o nada de sal (el suero de queso ya tiene suficiente) añade las lechugas, la zanahoria rallada, el aguacate en cubitos y la cebolla en juliana fina, agrega el suero del queso y los dados de queso, mezcla y a la mesa.

Ya la carne reposada y sin riesgo de quemarnos, desmenuza toda y ponla en un plato. Corona con una ramita de perejil o cilantro y lleva a la mesa con el resto de nuestras propuestas. A la hora de servir no dudes en mezclar el boniato o batata con la carne, es un manjar glorioso que combina a la perfección. La ensalada te proporcionará un remanso de frescura y si eliges un vino tinto como el de Dama de Toro no te van reclamar nada más. Quizá un postre, pero ligerito como este cóctel de frutas que compartí hace un tiempo en esta cocina virtual.

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Las tres recetas que conforman este menú, como habrán comprobado, son sencillas y fáciles de hacer. Así que, aún con el tiempo que dedicaremos al asado, no hay excusas que valgan para no intentarlo. En casa disfrutamos desde el primer hasta el último bocado. Feliz semana 😉

 

Vichyssoise: ¿sopa fría o crema ligera caliente?

8 Sep
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En casa disfrutamos la vichyssoise de dos maneras. La primera, y nada convencional, acabada de hacer y todavía caliente, para complacer al niño grande de la casa que prefiere comerla caliente. La segunda, a la hora de la cena, como plato único, o al otro día, como se encargaron sus creadores de presentar esta receta, bien fría y con los sabores bien asentados. De cualquier manera que la tomemos es un delicioso entrante o una ligera única opción para quienes como yo, en la noche, prefieren algo no muy pesado y a la vez saciante y nutritivo.

Entre el casi siempre origen discutido de una receta, el de la vichyssoise tampoco escapa al debate. Dos de las versiones más conocidas sitúan a sus inventores en Estados Unidos o Francia. Un cocinero francés del hotel Ritz, en Nueva York, señala habérsele ocurrido la idea de preparar la sopa de puerros y patatas que hacía su madre sumándole la leche fría que él y su hermano agregaban después para sofocar hambre y sed en el verano. Con unos ajustes se la presentó a los dueños en un menú que incorporaría inmediatamente al restaurante por el año 1917.

Sin embargo, otro chef francés, de nombre Jules Gouffe, declaraba que ya él había preparado mucho antes la receta de vichyssoise y que fue publicada en el Royal Cookery en 1869. En España, específicamente en El País Vasco, claman haber tenido si no una vichyssoise un plato muy parecido con la misma base de puerros y patatas llamada porrusalda, que llevó a Francia, a la región de Vichy en última instancia, un cocinero de una representación diplomática en el país vecino.

Sea cual sea el verdadero origen, casi siempre diluido entre mil historias, hoy les traigo una propuesta deliciosa, algo más ligera porque no vamos a utilizar la nata de la receta extendida de vichyssoise sino leche evaporada, que podrán preparar con éxito asegurado. Y ya saben, con permiso de los entendidos, podrán elegir entre saborearla caliente cuando el cuerpo así lo pida o bien fría para despedir los calores del verano este que termina. De cualquier manera está realmente sabrosa.

Ingredientes para preparar Vichyssoise o Crema de puerros y patatas (4 personas)

  • 4-5 puerros (solo la parte blanca)
  • 2 patatas cortadas en cachelos pequeños
  • 1 cebolla
  • 900 ml de caldo de pollo o verduras
  • 200 ml de leche evaporada
  • 25 gr de mantequilla (yo utilicé mantequilla light)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra + un chorrito para añadir al cuenco después de servido
  • 4 lonchas extrafinas de jamón serrano
  • pimienta negra
  • sal
  • cebollino finamente picado para decorar

Cómo preparar Vichyssoise o crema de puerros y patatas

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  1. Separa la parte verde de los puerros y guarda para otra ocasión o utilízalo para preparar el caldo casero con una carcasa de pollo y algo más.
  2. Corta los tallos blancos del puerro de forma transversal y a continuación en trozos pequeñitos. Corta la cebolla en brunoise no muy fina.
  3. Caliente en una sartén honda con tapa u otra cacerola la mantequilla con las dos cucharadas de aceite de oliva, añade el puerro blanco y la cebolla picados, agrega una pizca de sal y deja pochar con el fuego no alto para que no se queme. Tapa si es necesario y deja unos 5-8 minutos o hasta que estén suaves y transparentes.
  4. Incorpora las patatas cortadas en cachelos para que suelten más almidón y espese más el caldo. Pon otra pizca de sal a las patatas y a continuación vierte el caldo hirviendo y deja cocinar unos 12-15 minutos a fuego medio hasta que las patatas se cocinen.
  5. Una vez estén bien cocidas las patatas separa del fuego, echa la leche evaporada, sazona con una pizca de sal y pimienta negra y remueve bien.
  6. Pasa todo por la batidora hasta que esté todo bien triturado.
  7. Elige tomarla caliente o fría. Para esta última opción deja que enfríe completamente y ponla después en la nevera al menos una hora.
  8. Si decides probarla caliente sirve en cuencos, corona con una loncha de jamón serrano bien troceadita más el cebollino y un hilo de aceite de oliva. Procede de igual manera para servirla después de fría.

Ya sabes, otra deliciosa opción que podrás tomar de una forma u otro dependiendo de tu gusto o de la estación del año. En invierno un plato como éste bien caliente viene de maravillas para calentar hasta los huesos. En verano, tomándola fría, refrescaremos del calor y nos dará fuerzas para continuar nuestras actividades preferidas de ocio. Disfrútenla mucho.

Y si quieres ver otras dos recetas de cremas ligeras y nutritivas pincha AQUÍ y en este otro ENLACE.

 

Ensalada fría de pasta con alioli de piña

26 Ago
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Para continuar fieles a las necesidades de alimentación del verano hoy les traigo una ensalada fría de pasta con alioli de piña casero. En esta época del año en casa solemos cenar un plato único, incluso a la hora del almuerzo una receta de ensalada, ya sea verde, de arroz o pasta, puede constituir la mejor opción para disfrutar de un alimento ligero, fresco y que nos permita estar el menor tiempo posible dentro de la cocina o delante de los fogones. Seguramente habrá unos cuantos por ahí que prefiere este tipo de elaboraciones para sofocar el calor de estos días.

En la propuesta de hoy combino productos cocidos como el huevo o la pasta y otros crudos como la zanahoria, para prolongar el bronceado natural del verano, o el pimiento rojo, lleno de vitamina C en proporciones incluso mayores que en algunos cítricos. Es un plato completo con proteínas presentes en el huevo y el jamón york, vitaminas y minerales en las ya mencionadas verduras, así como en la piña, el ajo y la cebolla, estos dos últimas con las ya consabidas propiedades antibióticas; los carbohidratos presentes en la pasta y las grasas cardio-saludables del aceite de oliva virgen extra.

Conociendo de antemano que lo que comeremos tendrá dos cualidades que no tienen por qué estar peleadas: me refiero a alimento saludable y muy sabroso, les propongo que vayamos a por los delantales, directo a la cocina, a ver qué encontramos tras esta ensalada fría de pasta con alioli de piña.

Ingredientes para preparar Ensalada fría de pasta con alioli de piña (para 4 personas)

  • 250 gr de pasta (en este caso escogí unas caracolas Gallo)
  • 200 gr de jamón york cortados a taquitos
  • 2 huevos cocidos
  • 2 rodajas de piña a taquitos
  • 1 lata de maíz dulce
  • 1 zanahoria grande o 2 pequeñitas cortada en taquitos pequeños
  • 1/2 pimiento rojo morrón o de asar
  • 1 cebolla pequeña
  • sal
  • pimienta negra (opcional)

Para el alioli:

  • 1 dientecito de ajo sin el nervio central
  • 2 rodajas no muy finas de piña troceadas
  • 1 huevo
  • 100 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cuaharadita de vinagre de Jerez
  • sal

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Cómo preparar Ensalada de pasta con alioli de piña

  1. Primeramente prepara el alioli para lo cual debes disponer todos los ingredientes en un vaso batidor. Pon el dispositivo (brazo) batidor bien en el fondo y comienza a batir sin mover el dispositivo hasta que comience a montar y espesar. Una vez consigas que monte comienza a mover poco a poco para que quede todo muy bien integrado. Conseguirás una salsa con cuerpo sin llegar a ser demasiado espesa. Tapa y guarda en la nevera para que tome frío mientras preparas la pasta y dejas listos todos los ingredientes.
  2. Coce la pasta y los huevos en abundante agua. El truco para que los huevos no se rompan es ponerlos con el agua fría, añadir un chorrito de vinagre y dejar cocer entre 7 y 9 minutos después de que alcance la ebullición. A la hora de pelarlos ponlos antes en agua fría. Procede con la pasta como indica el paquete del fabricante y dependiendo de que te guste al dente o más suave dale menos o más tiempo de cocción. Como tomaremos la pasta como ensalada fría, una vez esté cocida, deberás tirar el agua hirviendo y ponerle agua muy fría. Luego escurre y espolvorea con sal (ojo no te pases) y pimienta de forma opcional.
  3. Mientras la pasta se coce corta todos los ingredientes que necesitan ser cortados. Todos en cubitos no muy pequeñitos. La cebolla pásala unos instantes por agua hirviendo para un resultado más suave y agradable al paladar teniendo en cuenta que la pondremos cruda en la ensalada y así evitarás que luego te repita o te deje mal sabor de boca. Córtala de daditos muy pequeñitos o brunoise. Los huevos desházlos en un picadillo con trozitos más o menos pequeños dependiendo de cómo te guste más.
  4. Una vez esté la pasta fría, añade en primer lugar el alioli, del cual dejarás un poco en el recipiente para ponerlo luego a la mesa en caso de que alguien desee poner algo más a su ensalada. Mezcla para que pringue toda la pasta y a continuación añade todos los ingredientes: cebolla, zanahoria, pimientos, jamón york, piña y maíz y mezcla todo bien.
  5. Sirve en cuencos con un trozo de piña como decoración o no olvides el alioli restante.

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Buen provecho. Con esta receta como una propuesta abierta te invito a que juegues con los sabores y combinaciones. Prueba a poner pollo, atún o gambas cocidas en lugar de jamón york, y atrévete con un alioli de mango en lugar de piña. Te aseguro que no te aburrirás de poner a la mesa ensaladas de pasta, arroz incluso de cuscús de este tipo.

Quieres saber cómo hacer un pollo a la hawaiana o pollo con piña y jamón, pincha aquí.

Crema de calabacín con semillas de chía: templada para los días de verano

21 Ago
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La chía es quizá tan antigua como el lino o el sésamo, pero lo cierto es que hasta hace muy poco su empleo era apenas conocido y hoy ha cobrado un auge tremendo,  sobre todo fuera de sus fronteras naturales. Y nos alegra en esta otra parte del planeta que así haya sido porque sus beneficios no son pocos. Tengo que reconocer que la primera vez que probé estas semillas de chía, más que diluidas hinchadas en un vaso de agua para contrarrestar los efectos de cansancio y deshidratación ante una carrera larga, no fue para nada de mi agrado, pero en elaboraciones como esta crema de calabacín que os traigo hoy, seguramente querrán incorporarla a vuestra alimentación regular conociendo su efecto positivo directo sobre la salud.

Tomar las semillas de chía con otros alimentos complementa y completa nuestras necesidades de vitaminas, minerales y proteínas. Para aquellos que están a régimen y quieren controlar el apetito es ideal ya que sacian antes y reducen los antojos a la larga. El por qué se debe a que absorben diez veces su peso en agua; al combinarlas con líquidos forman una gelatina que produce la sensación de saciedad y que de paso ayuda a conseguir en algunas elaboraciones consistencias más densas, respetando los sabores gracias a su suavidad, como en el caso de la receta de crema de calabacín de hoy.

Excelentes fuente de fibra y antioxidantes, las semillas de chía poseen además altos valores en calcio, proteínas y los bien conocidos y aliados anticolesterol y antitriglicéridos, ácidos grasos omega 3 ciento por ciento de origen vegetal. Aunque hay pocos estudios científicos realizados que avalen el impacto en humanos de sus propiedades, lo cierto es que su uso generalizado por deportistas de alto rendimiento ha coadyuvado en que sean cada vez más los que prueban este alimento, disponible en la mayoría de los herbolarios del mundo y cuyo consumo tenían en tercer lugar los antiguos pobladores de México, tras el maíz y los frijoles.

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Ingredientes para preparar Crema de Calabacín con semillas de chía (4 personas)

  • 2-3 calabacines grandes (yo empleado uno solo de la huerta que pesaba por 3)
  • 400 ml de caldo de vegetales
  • 1 cebolla
  •  1 diente de ajo
  • 2 cucharadas de semillas de chía
  • 1 cucharada de queso parmesano en lascas por comensal (opcional)
  • pimienta
  • sal

Cómo preparar Crema de Calabacín con semillas de chía

  1. Lava muy bien los calabacines a los que dejaremos esta vez la piel (si no te gusta puedes pelarlos) y corta en trozos no necesariamente pequeños.
  2. Pon a calentar el caldo de vegetales en una olla con tapa (si no tienes hecho disuelve una pastilla de caldo de vegetales Gallina Blanca o bien utiliza solo agua con algo de sal) y una vez alcance la ebullición añade los calabacines y tapa. Deja cocer unos 6 a 8 minutos hasta que estén hechos pero no desbaratados. No importa que veas poco caldo, porque con el vapor y el agua que sueltan los calabacines se harán y tendrán la consistencia apropiada.
  3. Uno o dos minutos antes de terminar añade la cebolla en trozos grandes y el diente de ajo pelado.
  4. Transcurrido el tiempo de cocción de los calabacines separa del fuego, agrega las semillas de chía y una vez haya reposado unos minutos (verás como las semillas doblan su tamaño y espesan el caldo)  pasa por la batidora hasta que esté todo perfectamente integrado.
  5. Prueba y rectifica de sal si fuera necesario y estará lista para servir coronada, opcionalmente, con una cucharada de queso parmesano en lascas pequeñitas .
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Esta es una crema que puedes consumir lo mismo en invierno acabada de hacer bien calentita o en verano, templada o incluso fría como se tomaría un gazpacho. Las semillas completan nutricionalmente cualquier preparación en la cual las empleemos y además, por su sabor muy suave, no variará en nuestro paladar cualquier elaboración a la que estemos acostumbrados. Comienza a pensar en estas semillas como aliadas si quieres rebajar peso o simplemente para controlar lo que comas y mantenerte sobre todo saludable.

¿Te apetece probar otra crema de calabacín, también ligera pero con otra manera de preparar? Pinc

ha AQUÍ. Que quieres elaborar en casa un pan muy fácil y nutritivo con semillas muy ricas como la chía, haz click también AQUÍ.

Gazpacho de sandía: mi versión de temporada

25 Jul
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En la tierra del gazpacho, donde la sandía* y el melón están ahora en su mejor momento, a quién no le apetece una sopa fría como esta para refrescar del calor, para saciar el apetito de la manera más sana y, cómo no, para disfrutar de unos sabores que combinados maridan a la perfección. Yo siempre tengo una jarra esperando en la nevera y para no aburrir los sabores lo mismo pruebo un gazpacho tradicional, otro de fresas, de melón o de sandía como el que les traigo hoy. Unos buenos tomates maduros son la clave de un buen gazpacho, sino el más tradicional de los platos españoles uno de los más representativos de la cultura gastronómica de la península y probablemente sus islas.

Recuerdo que aún viviendo en Cuba traté de preparar un gazpacho siguiendo las orientaciones de nuestra entrañable Nitza Villapol. Aquello fue un verdadero desastre. Sin el preciado aceite de oliva, ya no digo virgen extra, y con unas verduras francamente insípidas, además de la novatada frente a la batidora, el mejunje fue directo al tragante del fregadero y ciertamente hasta mucho tiempo después de llegar aquí el efecto fue el de no querer saber nada de él.

Hasta el año pasado no me atreví a preparar un gazpacho. Tomarlo de otras fuentes, sí, y gracias a ello me hice cada vez más fanática de esta sopa fría, me despojé del miedo al fracaso y siguiendo las recetas de unos cuantos consagrados comencé haciéndolos de una y otra manera, todas infalibles, hasta que ya hoy lo hago a ojo de buen cubero e introduciendo frutas como en la propuesta de hoy. Me encanta el sabor dulce salado de preparaciones como estas. Tengo unos amigos en Alcalá de Henares a los que siempre sorprendo gratamente. ¿Cuándo vienes a tomarte el gazpacho de melón Pepe de mi corazón? Espero que con esta receta os animéis a prepararlo vosotros mismos, así de fácil resultará.

 Ingredientes para preparar Gazpacho de sandía (1 1/2 litro aproximadamente)

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  • 400 gr de sandía sin semillas y pesada ya sin piel + algunos tropezones para agregar al plato o vaso
  • 5-6 tomates de pera (puedes utilizar otro bien rojo)
  • 50 gr de cebolla (1/2 cebolla pequeña aproximadamente)
  • 30 gr pimiento verde italiano (mitad de uno pequeño o mediano)
  • 30 gr pimiento rojo de asar o morrón (una lasca mediana)
  • 1 diente de ajo pequeñito sin el nervio o germen central (puedes poner más si te gusta)
  • 3-4 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
  • 3 cucharadas de vinagre de manzana (si te gusta más fuerte el gazpacho puedes poner más vinagre)
  • 1 1/2 cucharaditas de sal

Cómo preparar Gazpacho de sandía

  1. Lava bien todas las verduras. Excepto el ajo y la cebolla, y por supuesto la sandía, todo lo demás va con piel. Corta en cubitos no muy pequeños todas las verduras y ponlos en el vaso batidor o en otro recipiente adecuado para batir muy bien todo. Sigue el siguiente orden: primero el tomate, luego la cebolla, los pimientos, el ajo y por último la sandía.
  2. Añade el vinagre, el aceite de oliva virgen extra y la sal.
  3. Bate muy bien todo hasta que todo esté perfectamente licuado.
  4. Pásalo por un chino o colador si lo quieres con una textura mucho más fina. Yo me salto este paso porque tengo una buena batidora y si queda algo no me molesta.
  5. Sírvelo en platos o vasos y decóralos con algo de sandía a tu gusto.
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En esta receta de gazpacho, como en la mayoría de los gazpachos que suelo hacer, no pongo nada de agua, porque me gusta más bien contundente y además el tomate y en este caso la sandía ya ponen todo el líquido que es necesario. Tampoco pongo pan que es el recurso utilizado por la mayoría para dar esa consistencia deseada. Al no poner un extra de líquido esto no es necesario y queda un gazpacho mucho más ligero y sabroso.

El gazpacho tradicional lleva pepino. Lo que hice en esta receta fue sustituir el pepino por la sandía y en vez de emplear un vinagre de vino blanco preferí uno de manzana que le da también un toque muy especial. Pincha el enlace anterior y dentro del post encontrarás la forma de elaborarlo.

*Tengo que hacer una aclaración importante para mis paisanos cubanos. La sandía que menciono aquí es nuestro melón colorado de toda la vida, que aquí en España se denomina así. Melón para los españoles es la variedad de este fruto, blanco, utilizado en otra de las preparaciones más frescas y sabrosas del verano español: el melón con jamón, que podéis encontrar haciendo click AQUÍ.

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