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Lunette di zucchini: Ginos en casa

6 Nov
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Lunette de Zucchini o Calabacines empanados al horno. Todos los derechos reservados por TrasLaReceta

Por estas latitudes tenemos un restaurante italiano, forma parte de una cadena en realidad, Ginos, al que una que otra vez solemos recurrir. En el último cumpleaños nos reunimos allí algunos amigos y disfrutamos, entre otros platos, de unos ricos Lunette di zucchini, calabacines en tempura con queso parmesano, que me propuse improvisar en este rincón extendido de mi cocina.

Se trata de una versión muy libre. En sustitución de la tempura y la fritura convencional opté por una mezcla de pan rallado con ajo, perejil y queso parmesano y el horno como método de cocción. La salsa tampoco tiene que ver con la salsa toscana con que acompañan los calabacines en Ginos. Hice uso de la despensa y terminé montando una salsa de tomate con queso fundido.

Por último adelantar que se trata de una receta muy sencilla, fácil para todos y sobre todo una manera muy rica y atractiva de presentar los vegetales, sobre todo para niños y renuentes a consumirlos.

Ingredientes para preparar Lunette de Zucchini o Calabacín empanado (2-4 personas)

  • 1 calabacín cortado en finas rodajas
  • 1 huevo batido
  • 1 taza de pan rallado
  • 1 taza de queso parmesano finamente rallado
  • 2 cucharadas de ajo en polvo
  • 1 cucharada de cebolla en polvo (opcional)
  • 2 cucharadas de perejil seco
  • sal
  • aceite de oliva virgen extra

Cómo preparar Lunette de Zucchini o Calabacín empanado al horno

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Calabacines empanados al horno. Todos los derechos reservados por TrasLaReceta

  1. Corta en rodajas finas los calabacines y salpimenta.
  2. Bate el huevo y pon una pizquita de sal.
  3. En otro recipiente mezcla el pan rallado, el ajo, la cebolla, el perejil, el queso y otra pizca de sal.
  4. Prepara la bandeja del horno con una hoja de papel para hornear o de aluminio. Pon un chorrito de aceite de oliva y con un pincel distribuye por toda la superficie.
  5. Pasa las lunas o rodajas de calabacín primero por el huevo batido y luego por la mezcla de pan y queso rallado.
  6. Coloca sobre la bandeja de horno y finalmente riega con un hilo de aceite de oliva.
  7. Hornea a 180 grados Celsius hasta que estén dorados por unos 30 minutos aproximadamente.
  8. En lo que se cocinan prepara una salsa de tomate frito con queso fundido o elige cualquier otra que te parezca adecuada o tengas a mano.
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Calabacines empanados al horno. Todos los derechos reservados por TrasLaReceta

Para acompañar una comida o cena de inspiración italiana o simplemente para picar con una cerveza fría o un vino blanco. ¡Qué aproveche!

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Mini tostas de queso de cabra con mermelada de tomate

27 Ago
Todos los derechos reservados por Tras La Receta

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Muy buenas a todos los que aquí, allá y un poco más allá me siguen. No he olvidado mi compromiso para con este rinconcito de cocina que pretende ir tras la receta. Lo cierto es que ando liada hasta la médula en más de un proyecto y se me escapa el tiempo por mucho que intento atraparle. Antes de volver a desaparecer por un buen rato os voy a regalar estas ricas mini tostas de queso de cabra con mermelada de tomate que podéis preparar en casa o, si les entra mucha prisa, encontrar en algún supermercado o tienda especializada.

Les dejaré los tips para hacer una confitura de tomate casera, porque en este tiempo el tomate está muy bien de precio y de sabor; es muy sencilla y deliciosa. Las mini tostas o tostaditas se preparan en un plis plas o, como decimos en mi tierra, en menos de lo que canta un gallo. Hay quienes no gustan de mezclar lo dulce con lo salado, pero en casa nos encanta, es un poco de esa mezcla entre la herencia del pasado y recientes costumbres adquiridas. Vamos por ello.

Ingredientes para preparar Mini tostas de queso de cabra con mermelada de tomate

(8-10 mini tostas)

  • 1 barra de pan cortada en rebanaditas no muy gruesas
  • 1 ó 2 rulos de queso de cabra en rodajas
  • mermelada de tomate
  • virutas de jamón serrano o ibérico
  • aceite de oliva virgen extra

Para la mermelada de tomate:

  • 500 g de tomates maduros sin pelar y troceaditos
  • 125 g de azúcar moreno
  • 125 g de azúcar blanco
  • zumo de un limón

Preparación mermelada:

  1. Lava bien los tomates y trocéalos bien. Hay quienes eliminan las pepitas o semillitas del tomate pero yo las dejo tal cual porque le dan esa distinción a la mermelada de lo que es y se aprovecha más toda la carne del tomate.
  2. En una cacerola (alta mucho mejor) con tapa pon todos los ingredientes a fuego más o menos fuerte primero para que el azúcar se derrita y una vez comiencen a ebullir baja bien el fuego y déjalo al menos 40 minutos o hasta que esté con una consistencia adecuada, removiendo constantemente durante el proceso para que no se pegue o queme. La temperatura que no debe sobrepasar la mermelada es de 105 grados, pero yo la verdad confío en el fuego bien bajo y el termómetro no lo utilizo. Os dejo la libertad de emplearlo quien lo tenga y lo desee.
  3. No dejes secar demasiado porque cuando se atempera tiende a espesar aún más.
  4. Guarda la mermelada en tarros de cristal esterilizados aún caliente para que hagan el efecto de sellado. Si son muchos asegúrate de lograr este efecto poniendo los tarros o botellas a baño María durante 20 minutos para evitar la contaminación y prolongar la duración de la mermelada si no se va a consumir enseguida. Una vez abierto un envase en refrigeración puede durar hasta una semana.

Cómo preparar Mini tostas de queso de cabra con mermelada de tomate

  1. Corta las rebanadas de pan no muy gruesas y ponlas en una sartén o plancha con aceite de oliva virgen extra para que se tuesten solo ligeramente.
  2. Coloca el pan ya tostado en una bandeja y ponle un chorrito de aceite de oliva virgen extra a cada una.
  3. Pon encima una o dos rodajas de queso de cabra dependiendo del tamaño de la rebanada de pan.
  4. Añade una cucharadita bien llena de mermelada de tomate y reparte y por último corona con una virutas o lonchitas finas de jamón serrano o ibérico. ¡Listo!

Un entrante ideal, una merienda deliciosa, una forma de tomarnos nuestra bebida preferida en casa y acompañarla con estas  mini tostas de queso de cabra y mermelada de tomate.

Cupcakes salados: un entrante diferente para un menú nada corriente

3 Jul
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La idea de unas magdalenas saladas con ingredientes que pueden variar según las preferencias de cada quien, y con una cubierta generosa, también salada, estoy segura que va a encantar a quienes se animen a preparar esta receta. Ya sé que en verano eso de encender el horno puede ser una tarea de mucho coraje, pero también, una vez pasado el momento del “sofocón”, nos puede alegrar una tarde en la playa o la piscina, a la sombra de un árbol o simplemente a la mesa de casa.

Esta vez con ingredientes a mano como cebolla, beicon y nueces, conseguí una base bien sabrosa. Para la cubierta o frosting emplearemos un puré de patata aromatizado. La próxima vez experimentaré con sobrasada o chorizo y cebolla caramelizada, una mezcla que nos encanta, o con espinacas, piñones y queso de cabra. Las opciones puedes ser muchas, pero hoy les dejo una receta en concreto. Vayamos a poner manos en la masa.

Ingredientes para preparar Cupcakes de cebolla, bacon y nueces (12-14 cupcakes)

  • 2 huevos grandes
  • 125 gr de mantequilla salada (yo utilicé reducida en materia grasa)
  • 125 gr de azúcar (puedes utilizar miel)
  • 150 ml de leche
  • 270 gr harina (yo utilicé integral)
  • 2 cucharaditas de polvos Royal
  • 2 cebollas (1 muy grande)
  • 6 lonchas de bacon en tiritas
  • 2 cucharadas de aceite de oliva (si fuera necesario)
  • pimienta negra recién molida
  • 2 cucharadas de ajo deshidratado en polvo
  • sal

Para la cobertura:

  • 4 patatas
  • 60 gr de mantequilla (puedes poner queso crema o simplemente aceite de oliva virgen extra)
  • 1 ramita de perejil finamente picado
  • 1/2 dientecillo de ajo majado
  • unos tropezones de jamón serrano o ibérico
  • sal
  • 60 gr de nueces peladas y troceadas

Cómo preparar cupcakes de cebolla, beicon y nueces

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  1. Primero pon a cocer las patatas con su piel en agua con sal hirviendo durante unos 45 minutos.
  2. Precalienta en el horno a 175 grados.
  3. Pon en una sartén con el fuego medio a fuerte el bacon picado en tiritas finas. Una vez esté doradito añade la cebolla previamente pelada y cortada en fina brunoise. Si no ha soltado grasa el bacon porque estaba más bien magro añade antes de la cebolla las dos cucharadas de aceite de oliva o menos según veas que haga falta. No es necesario pasarse con la grasa.
  4. Deja que la cebolla se poche durante unos 8 a 10 minutos y así adquiere todo el sabor del bacon. Separa del fuego y deja enfriar.
  5. En un bol mezcla el azúcar con la mantequilla que debe estar a temperatura ambiente con consistencia de pomada.
  6. Añade uno a uno los huevos y deja que se incorporen bien y resulte una mezcla ligera y esponjosa.
  7. Incorpora la leche, mezcla bien y a continuación ve sumando la harina tamizada con la levadura y el ajo en polvo o deshidratado.
  8. Agrega la cebolla pochada con el bacon y las nueces previamente pasadas por un poco de la misma harina, lo cual hará que se distribuyan de forma homogénea y no vayan al fondo de las cápsulas de papel.
  9. Coloca en moldecitos individuales o en una bandeja para cupcakes las cápsulas de papel y rellénalas un poco menos de su capacidad.
  10. Hornea entre 18 y 20 minutos a la misma temperatura inicial hasta que hayan subido. Para estar seguros de que están bien horneados pincha con un palillo y si sale limpio ya están listos. Déjalas enfriar sobre una rejilla ya fuera del molde.

La cobertura:

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  1. Una vez cocidas las patatas y con la piel retirada procede a hacer un puré con la mantequilla, mezcla bien el diente de ajo majado, el perejil y la pimienta.
  2. Prueba de sal y si lo requiere rectifica.
  3. Como tercer y último paso, una vez tibio el puré, rellena una manga pastelera y con una boquilla lisa procede a coronar cada magdalena salada.

Yo tengo que confesar que mi manga se abrió a la primera y tuve que recurrir a algo tan sencillo como poner a ojo de buen cubero el puré sobre las magdalenas y con ayuda de un tenedor hacer el diseño que muestro en las imágenes, tan simples pero tan bonitos al final. Conclusión que si no tienes manga o no quieres tener que ensuciar más o simplemente saltarte esta operación van a quedarte igualmente geniales. Una montañita más o menos igual a la de al lado y un caminito con el tenedor. Pon unos daditos de jamón o no y a disfrutar tus cupcakes salados. ¡Feliz fin de semana!

Pollo con costra estilo Cajún: nunca tan fácil una pechuga tan sabrosa

9 May
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Para aquellos que lo esperaban y para quienes aún no se han enterado, aquí está la pechuga más sabrosa de los últimos tiempos en nuestra mesa, las de este pollo estilo Cajún que combinan magistralmente con tantas cosas. En casa ya hemos disfrutado de esta receta con una ensalada california, con un puré de patatas con mantequilla y queso y con los cubanísimos acompañantes que les presento hoy.

Como siempre, o casi siempre, el “Cajún” va bautizado con un toque personal, una versión propia o una adaptación particular, como quiera que se pueda llamar. Lo de Cajún, gastronómicamente hablando, viene de los ingredientes utilizados hoy en el actual Estado de Louisiana, en las cocinas hoy muy norteamericanas pero que tuvieron inicialmente influencias franco-canadienses, llevadas por los desplazados de la región de Acadia, una vez que la Corona Británica se hiciera con ese y otros territorios franceses en Canadá.

Cuando algún producto va bautizado con el estilo Cajún, ingredientes como el pimentón dulce, el ajo y la cebolla deshidratadas, el tomillo y el orégano, la pimienta de cayena, son denominadores comunes en su preparación. He incluido en mi receta casi todos y añadido otros que le confieren un sabor especial, con la opción de otorgarles un toque picantón o no, de acuerdo a los gustos de cada cual. Si sigue pareciendo una idea atractiva a mis lectores después de conocer estos datos de la propuesta de hoy, pues entonces vayamos a la cocina.

Ingredientes para preparar Pollo con costra estilo Cajún (4 personas)

  • 500 gr de pechugas enteras (2-3 piezas dependiendo del tamaño)
  • 1 1/2 cucharada de pimentón dulce (yo empleé de La Vera con un toque ahumado)
  • 1/2 cucharada de pimentón picante de La Vera (sólo si te gusta el toque picante)
  • 1 cucharada de Curry amarillo
  • 1/2 cucharada de Cilantro molido
  • 1/2 cucharada de ajo deshidratado
  • 1 puntita de cominos molidos
  • 1 cucharadita de tomillo
  • 1 cucharadita de perejil + 1 para decorar
  • 2 o 3 vueltas de molinillo de mix de pimientas
  • 1 cucharada de pan rallado
  • pizca sal
  • 1-2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

Cómo preparar Pollo con costra estilo Cajún

  1. Corta las pechugas en tiras, no finas. Pon muy poca sal sobre ellas y reserva.
  2. En una fuente o bol amplio y cómodo coloca todas las especies (pimentón, curry, cilantro, ajo, comino, perejil, tomillo, pimienta) y el pan rallado y mezcla muy bien con una cuchara.

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  3. Incorpora las tiras gruesas de pechuga y unta bien todas en la mezcla. Haz uso de las manos, no temas mancharte, luego con agua y jabón se quitarán todos los restos. Tapa y deja unos 10 a 15 minutos si no tienes prisas. De lo contrario pasa directamente al próximo paso.
  4. En una sartén, preferiblemente anti adherente pon una o dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra y deja que caliente bien a fuego máximo.
  5. Antes de que pueda quemarse el aceite pero con una temperatura elevada fríe las tiras pocos minutos por cada lado. Si es necesario baja un poco el fuego. Dependiendo del grosor con que las hayas cortado se harán antes o después. Recuerda que la pechuga es muy magra y queremos que quede bien hecha: crujiente y muy dorada por fuera pero suave y jugosa por dentro. Para lograrlo el calor debe ser fuerte para que se selle inmediatamente y queden los jugos en su interior. Cuando presiones y esté firme la carne pero no dura ya estará en su punto.

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Listo nuestro delicioso pollo estilo “Cajún“.  En casa nos gusta el toque picante en las carnes, mariscos y pescados, de ahí que incorporara el Pimentón Picante de La Vera. Pero puedes sustituirlo por un poco más de pimentón Dulce que ya él solo tiene mucha chispa. El curry fue una introducción propia que le viene de maravillas. Puedes decidir saltarlo o no. No te vas a arrepentir de haberlo incluido.

Aposté por un arroz blanco con frijoles negros y unas mariquitas o chips de plátano como guarnición que estoy segura los amantes de la cocina de Luisiana podrían incluir sin problemas en sus menús. El arroz y las verduras nunca faltan en sus preparaciones y aquí hacen gala de su origen criollo y mestizo. Y a tomar un vino blanco semidulce para terminar el convoy y brindar por el buen comer y el sabor profundo de este pollo con costra al estilo “Cajún”.

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Y una última nota, a propósito del Día de Las Madres en Latinoamérica. Llegue con esta receta mi felicitación a todas las que se ganan el cariño con la sazón (siempre será la mejor para los hijos) y la justificación de agasajar a nuestras madres con un almuerzo o comida especial en reciprocidad.

A las dos madres más especiales de mi vida, mi mami Bárbara y mi abuela Norma todo el amor que pueda caber en estas letras, en nuestras cocinas y en un abrazo… que no es poco

¡Buen provecho!

Quiche mediterránea: con tomatitos secos, aceitunas, menta y mozzarella

6 Abr
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Y la cosa continúa de quiches, tartas o pasteles salados como sean llamados aquí, allá o acullá. Son una opción deliciosa que acepta el relleno que más guste en casa. La semana pasada os presenté una versión muy popular con puerros y bacon, y en la misma entrada hablaba de nuestra otra preferencia a la hora de elaborar uno de estos platos tan ricos y completos. Pues aquí está: una quiche mediterránea, que quise llamar así por el origen de sus ingredientes.

Cuando bautizamos con apellido mediterráneo algún plato no estamos dando por sentado que sean los únicos ingredientes posibles. nada más lejos para una dieta riquísima en sí por la variedad de productos, mediterráneamente hablando. Pero para nadie es hoy secreto que cuando nos referimos a ella estamos hablando de salud, sabor y colorido en un todo. Por eso nuestra quiche de hoy va de tomates, aceitunas, hierbas frescas, aceite de oliva, mozzarella y poco más.

Esta vez no hay muchos más preámbulos porque en el post anterior ya me extendí bastante en las historias tras la receta, solo invitaros a preparar nuestra tarta salada de hoy, ligera y contundente a la vez, una opción de lujo con ensalada verde para cualquier almuerzo o cena, o para llevar un plato estrella a la fiesta que nos han invitado.

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Ingredientes para preparar Quiche mediterránea  (4 personas)

  • 70 gr de tomates secos
  •  80 gr de aceitunas sin hueso (la que prefieras)
  • 1 cebolla grande
  • 1 puñado de hojas de menta o hierbabuena
  • 1/2 cucharadita de albahaca seca (o bien otro puñado de hojas frescas)
  • 300 ml de leche
  • 180 gr de queso mozzarella rallado
  • 3 huevos grandes (L)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • pizca de mix de pimientas
  • sal (utiliza escamas de sal mediterránea si tienes a tu alcance)
  • 1 masa quebrada

Cómo preparar Quiche mediterránea

  1. Coloca en un cuenco con agua los tomates secos para que se re-hidraten durante 30 minutos.

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  2. Una vez hinchados y tiernos escúrrelos de agua, pica en tiras finas y reserva.

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  3. En una sartén vierte las dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra y una vez haya calentado incorpora la cebolla que picarás en cubos no muy finos. Añade una pizca de sal.

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  4. Una vez comience a pochar la cebolla agrega la albahaca seca y deja unos minutos.

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  5. A continuación añade el tomate que teníamos reservado, las aceitunas troceadas y las hojas de menta fresca. Remueve y deja un par de minutos.
  6. Vierte la leche, añade otra pizca de sal y la mitad del queso. Deja que espese todo durante unos minutos removiendo alguna vez.

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  7. En un cuenco aparte bate los huevos sazonados con otra pizca de sal y el mix pimientas más la otra mitad del queso rallado.

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  8. Mezcla el contenido de la sartén con los huevos y queso batido y vierte todo finalmente sobre un molde con la masa quebrada previamente colocada. Recuerda poner un chorrilo de aceite en el molde y pringarlo muy bien para que no se peque la masa y pinchar la masa quebrada en el fondo con un tenedor una vez colocada.

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  9. Lleva al nivel más inferior del horno (no en el suelo del horno) previamente calentado a 180 grados. Deja hornear durante 35 minutos y luego otros 10 minutos en la posición del medio. Esos primeros 35 minutos yo suelo cubrir la quiche con papel vegetal o de aluminio, pero hay hornos que no lo requieren, tenlo en cuenta. Prefiero cubrirla y luego elevar para que termine de dorarse bien en los últimos minutos de horno sin riesgo de dorarla demasiado antes de tiempo. No pongas más relleno del posible sobre la masa quebrada. SI te quedó un poco haz como yo: añada dos cucharaditas de maizena y distribuye en dos moldecitos de magdalenas engrasados con algo

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Listo, después que salga del horno, déjala reposar unos 10 minutos para te sea más fácil de manejar y no te quemes. A mi me encanta tomar el trozo que haya quedado a temperatura ambiente más tarde o al otro día. Los sabores están más concentrados. Recuerda que puedes tomarla con una ensalada para completar de forma equilibrada una comida o una cena.

Asadillo manchego: como me enseñaron en Las Tablas de Daimiel

10 Ene
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Hace algunos fines de semanas ya, tuve la oportunidad de visitar, en Ciudad Real, Las Tablas de Daimiel, un paraíso de aves migratorias acuáticas y otras especies y que no puedo imaginar de otra forma que como es ahora. Recuperado de una sequía cruel de años, este humedal albergó hace poco la presentación de un proyecto artístico medioambiental convertido en libro y que igualmente fue momento propicio para disfrutar de la gastronomía de Castilla La Mancha.

Compartiendo con amigos y personas afines al evento, probamos y comentamos, entre varios platos, el que corresponde a nuestra entrada de hoy: el asadillo manchego. Lo cierto es que me gustó muchísimo y ya, más que con los sabores asumidos e identificados, logré llevarme a casa la versión de una madre daimielina, tan sencilla y a la vez francamente deliciosa.

Es un plato muy agradecido, que podemos preparar con antelación, degustarlo aún caliente o fresquito para tiempos calurosos que aún están por venir. Con unas chuletitas de cordero va que ni pintado, pero también podemos emplear nuestro asadillo manchego como guarnición de cualquier otra carne. Yo las probé también con un asado de aguja de ternera y hacen un matrimonio perfecto. ¿Quieres disfrutar de esta receta, además de sabrosa, saludable? Vayamos manos a la obra.

Ingredientes para preparar Asadillo manchego (4 personas)

  • 2 pimientos rojos morrones o de asar talla XXL (bien grandotes o de lo contrario utiliza 3)
  • 3-4 dientes de ajo finamente picados
  • 1 tomate maduro sin piel y rallado  (opcional) (si tiene mucha agua pásalo por un colador para retirar el exceso de agua)
  • 1 1/2 cucharadita de cominos molidos (utiliza solo 1 cdta o solo 1/2 cdta si no te gusta mucho del comino)
  • 2 huevos cocidos (opcional)
  • 3-4 cucharadas aceite de oliva virgen extra
  • sal

Cómo preparar Asadillo manchego

  1. Lava bien los pimientos, úntalos los aceite de oliva y unas piedrecitas de sal gorda y envuélvelos muy bien en papel de aluminio o papel albal y ponlos a hornear a 180 grados Celsio durante unos 30 a 35 minutos.
  2. Transcurrido el tiempo saca la bandeja del horno y abre el papel de aluminio para los pimientos se refresquen y puedas trabajarlos sin quemarte. Una vez templados retira la piel con un cuchillo de puntilla. Si están bien asados comprobarás que la piel (una telilla muy fina casi traslúcida) sale fácilmente para dejar libre toda la carne de los pimientos asados. Quita el tallo y el exceso de las semillas con una cuchara pero si se te queda alguna no le des importancia, a menos que no te gusten nada. Corta en tiras no muy largas.
  3. En una cazuelita de barro (puedes utilizar una sartén o lo que prefieras o tengas a mano) pon a calentar 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra y a continuación el ajo picado.
  4. Antes de que pueda quemarse (pon el fuego medio) añade el tomate rallado y una pizca de sal, remueve y cuando empiece a sofreír agrega el pimiento ya troceado en tiras o a tu gusto, incorpora el comino, remueve, rectifica de sal y deja al fuego unos 10 ó 15 minutos. En ese tiempo, o anteriormente, pon a cocer dos huevos en agua abundante, unos 8-10 minutos desde que comienza a ebullir el agua.
  5. Listo el asadillo, corona con los huevos cocidos troceaditos o en media lunas como prefieras.

Una forma muy saludable de comenzar el año. Los pimientos son riquísimos en Vitamina C, el tomate natural cocinado es un aliado en la lucha contra el cáncer, el ajo favorece el sistema inmunitario y ya sabemos los beneficios que trae a nuestra salud cardiovascular el aceite de oliva. Razones suficientes para incorporar todos estos ingredientes a la dieta, y si es todos de una vez, ninguna mejor opción que un sabroso asadillo manchego. Buen provecho 😉

Vichyssoise: ¿sopa fría o crema ligera caliente?

8 Sep
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En casa disfrutamos la vichyssoise de dos maneras. La primera, y nada convencional, acabada de hacer y todavía caliente, para complacer al niño grande de la casa que prefiere comerla caliente. La segunda, a la hora de la cena, como plato único, o al otro día, como se encargaron sus creadores de presentar esta receta, bien fría y con los sabores bien asentados. De cualquier manera que la tomemos es un delicioso entrante o una ligera única opción para quienes como yo, en la noche, prefieren algo no muy pesado y a la vez saciante y nutritivo.

Entre el casi siempre origen discutido de una receta, el de la vichyssoise tampoco escapa al debate. Dos de las versiones más conocidas sitúan a sus inventores en Estados Unidos o Francia. Un cocinero francés del hotel Ritz, en Nueva York, señala habérsele ocurrido la idea de preparar la sopa de puerros y patatas que hacía su madre sumándole la leche fría que él y su hermano agregaban después para sofocar hambre y sed en el verano. Con unos ajustes se la presentó a los dueños en un menú que incorporaría inmediatamente al restaurante por el año 1917.

Sin embargo, otro chef francés, de nombre Jules Gouffe, declaraba que ya él había preparado mucho antes la receta de vichyssoise y que fue publicada en el Royal Cookery en 1869. En España, específicamente en El País Vasco, claman haber tenido si no una vichyssoise un plato muy parecido con la misma base de puerros y patatas llamada porrusalda, que llevó a Francia, a la región de Vichy en última instancia, un cocinero de una representación diplomática en el país vecino.

Sea cual sea el verdadero origen, casi siempre diluido entre mil historias, hoy les traigo una propuesta deliciosa, algo más ligera porque no vamos a utilizar la nata de la receta extendida de vichyssoise sino leche evaporada, que podrán preparar con éxito asegurado. Y ya saben, con permiso de los entendidos, podrán elegir entre saborearla caliente cuando el cuerpo así lo pida o bien fría para despedir los calores del verano este que termina. De cualquier manera está realmente sabrosa.

Ingredientes para preparar Vichyssoise o Crema de puerros y patatas (4 personas)

  • 4-5 puerros (solo la parte blanca)
  • 2 patatas cortadas en cachelos pequeños
  • 1 cebolla
  • 900 ml de caldo de pollo o verduras
  • 200 ml de leche evaporada
  • 25 gr de mantequilla (yo utilicé mantequilla light)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra + un chorrito para añadir al cuenco después de servido
  • 4 lonchas extrafinas de jamón serrano
  • pimienta negra
  • sal
  • cebollino finamente picado para decorar

Cómo preparar Vichyssoise o crema de puerros y patatas

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  1. Separa la parte verde de los puerros y guarda para otra ocasión o utilízalo para preparar el caldo casero con una carcasa de pollo y algo más.
  2. Corta los tallos blancos del puerro de forma transversal y a continuación en trozos pequeñitos. Corta la cebolla en brunoise no muy fina.
  3. Caliente en una sartén honda con tapa u otra cacerola la mantequilla con las dos cucharadas de aceite de oliva, añade el puerro blanco y la cebolla picados, agrega una pizca de sal y deja pochar con el fuego no alto para que no se queme. Tapa si es necesario y deja unos 5-8 minutos o hasta que estén suaves y transparentes.
  4. Incorpora las patatas cortadas en cachelos para que suelten más almidón y espese más el caldo. Pon otra pizca de sal a las patatas y a continuación vierte el caldo hirviendo y deja cocinar unos 12-15 minutos a fuego medio hasta que las patatas se cocinen.
  5. Una vez estén bien cocidas las patatas separa del fuego, echa la leche evaporada, sazona con una pizca de sal y pimienta negra y remueve bien.
  6. Pasa todo por la batidora hasta que esté todo bien triturado.
  7. Elige tomarla caliente o fría. Para esta última opción deja que enfríe completamente y ponla después en la nevera al menos una hora.
  8. Si decides probarla caliente sirve en cuencos, corona con una loncha de jamón serrano bien troceadita más el cebollino y un hilo de aceite de oliva. Procede de igual manera para servirla después de fría.

Ya sabes, otra deliciosa opción que podrás tomar de una forma u otro dependiendo de tu gusto o de la estación del año. En invierno un plato como éste bien caliente viene de maravillas para calentar hasta los huesos. En verano, tomándola fría, refrescaremos del calor y nos dará fuerzas para continuar nuestras actividades preferidas de ocio. Disfrútenla mucho.

Y si quieres ver otras dos recetas de cremas ligeras y nutritivas pincha AQUÍ y en este otro ENLACE.

 

Gazpacho de sandía: mi versión de temporada

25 Jul
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En la tierra del gazpacho, donde la sandía* y el melón están ahora en su mejor momento, a quién no le apetece una sopa fría como esta para refrescar del calor, para saciar el apetito de la manera más sana y, cómo no, para disfrutar de unos sabores que combinados maridan a la perfección. Yo siempre tengo una jarra esperando en la nevera y para no aburrir los sabores lo mismo pruebo un gazpacho tradicional, otro de fresas, de melón o de sandía como el que les traigo hoy. Unos buenos tomates maduros son la clave de un buen gazpacho, sino el más tradicional de los platos españoles uno de los más representativos de la cultura gastronómica de la península y probablemente sus islas.

Recuerdo que aún viviendo en Cuba traté de preparar un gazpacho siguiendo las orientaciones de nuestra entrañable Nitza Villapol. Aquello fue un verdadero desastre. Sin el preciado aceite de oliva, ya no digo virgen extra, y con unas verduras francamente insípidas, además de la novatada frente a la batidora, el mejunje fue directo al tragante del fregadero y ciertamente hasta mucho tiempo después de llegar aquí el efecto fue el de no querer saber nada de él.

Hasta el año pasado no me atreví a preparar un gazpacho. Tomarlo de otras fuentes, sí, y gracias a ello me hice cada vez más fanática de esta sopa fría, me despojé del miedo al fracaso y siguiendo las recetas de unos cuantos consagrados comencé haciéndolos de una y otra manera, todas infalibles, hasta que ya hoy lo hago a ojo de buen cubero e introduciendo frutas como en la propuesta de hoy. Me encanta el sabor dulce salado de preparaciones como estas. Tengo unos amigos en Alcalá de Henares a los que siempre sorprendo gratamente. ¿Cuándo vienes a tomarte el gazpacho de melón Pepe de mi corazón? Espero que con esta receta os animéis a prepararlo vosotros mismos, así de fácil resultará.

 Ingredientes para preparar Gazpacho de sandía (1 1/2 litro aproximadamente)

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  • 400 gr de sandía sin semillas y pesada ya sin piel + algunos tropezones para agregar al plato o vaso
  • 5-6 tomates de pera (puedes utilizar otro bien rojo)
  • 50 gr de cebolla (1/2 cebolla pequeña aproximadamente)
  • 30 gr pimiento verde italiano (mitad de uno pequeño o mediano)
  • 30 gr pimiento rojo de asar o morrón (una lasca mediana)
  • 1 diente de ajo pequeñito sin el nervio o germen central (puedes poner más si te gusta)
  • 3-4 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
  • 3 cucharadas de vinagre de manzana (si te gusta más fuerte el gazpacho puedes poner más vinagre)
  • 1 1/2 cucharaditas de sal

Cómo preparar Gazpacho de sandía

  1. Lava bien todas las verduras. Excepto el ajo y la cebolla, y por supuesto la sandía, todo lo demás va con piel. Corta en cubitos no muy pequeños todas las verduras y ponlos en el vaso batidor o en otro recipiente adecuado para batir muy bien todo. Sigue el siguiente orden: primero el tomate, luego la cebolla, los pimientos, el ajo y por último la sandía.
  2. Añade el vinagre, el aceite de oliva virgen extra y la sal.
  3. Bate muy bien todo hasta que todo esté perfectamente licuado.
  4. Pásalo por un chino o colador si lo quieres con una textura mucho más fina. Yo me salto este paso porque tengo una buena batidora y si queda algo no me molesta.
  5. Sírvelo en platos o vasos y decóralos con algo de sandía a tu gusto.
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En esta receta de gazpacho, como en la mayoría de los gazpachos que suelo hacer, no pongo nada de agua, porque me gusta más bien contundente y además el tomate y en este caso la sandía ya ponen todo el líquido que es necesario. Tampoco pongo pan que es el recurso utilizado por la mayoría para dar esa consistencia deseada. Al no poner un extra de líquido esto no es necesario y queda un gazpacho mucho más ligero y sabroso.

El gazpacho tradicional lleva pepino. Lo que hice en esta receta fue sustituir el pepino por la sandía y en vez de emplear un vinagre de vino blanco preferí uno de manzana que le da también un toque muy especial. Pincha el enlace anterior y dentro del post encontrarás la forma de elaborarlo.

*Tengo que hacer una aclaración importante para mis paisanos cubanos. La sandía que menciono aquí es nuestro melón colorado de toda la vida, que aquí en España se denomina así. Melón para los españoles es la variedad de este fruto, blanco, utilizado en otra de las preparaciones más frescas y sabrosas del verano español: el melón con jamón, que podéis encontrar haciendo click AQUÍ.

Mil hojas de berenjena y pollo a la hierbabuena

5 Jun
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Para aquellos que gustan de los sabores exóticos hoy traigo estas mil hojas de berenjena con pollo a la hierbabuena, otra manera de disfrutar de la mezcla de proteínas con verdura, que no dejará indiferente a quien se anime con nuestra propuesta, una receta baja en grasa y fácil de preparar con unos ingredientes también fáciles de encontrar y que si combinas con un gazpacho andaluz y unas patatas confitadas, conseguirás un menú completo y equilibrado.
En esta misma entrada os contaré del resto del menú aprovechando un momento frente al ordenador del poco tiempo que últimamente me dejan otras obligaciones. Por tanto tendréis tres recetas en un solo post. Que os decidáis a hacer todo junto ya lo dejo a elección.
La receta de gazpacho andaluz la he decidido compartir por influencia de una buena amiga rusa, a quien le encantó esta sopa fría entre lo más tradicional de la gastronomía de estas tierras. A Olga está dedicado este plato frío que seguro va a refrescar sus días de verano por allá por Moldavia. Espero se anime a prepararla y nos cuente.
Las patatas confitadas, por otra parte, son una delicia, sobre todo si la materia prima son unas “papas bonitas” como las que vienen de las Islas Canarias. A ver si de las próximas hago unas ricas papas arrugás. Pero por ahora vayamos a la cocina por nuestros ingredientes del plato principal.

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Ingredientes para preparar Mil hojas de berenjena y pollo a la hierbabuena  (4 personas)

  • 2 berenjenas cortadas en finas rodajas (previamente remojadas con agua y sal)
  • 400 gr de picada de pollo
  • 4 tomates grandes maduros
  • 1 zanahoria
  • 1 cebolla cortada en brunoise o cubitos pequeñitos
  • 2 ramitas frescas de hierbabuena finamente picada (unas 4 cucharadas ) + unas puntitas para decorar
  • 1 1/2 cucharaditas de canela
  • 50-70 ml de Cointreau, Triple sec o algún licor fuerte de naranja
  • 2-3 cucharadas de aceite de oliva + otro poco hacer las hojas de berenjena
  • pimienta negra
  • sal

Cómo preparar Mil hojas de berenjena y pollo a la hierbabuena

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  1. Deja desde temprano la berenjena ya cortada en una fuente con abundante agua y sal. Esto quitará el amargor a nuestra protagonista y permitirá que, si te decides a freírlas en vez de hacerlas a la plancha como esta vez propongo, no se llenen de grasa.
  2. Calienta dos cucharadas de aceite y pocha la cebolla de conjunto con la zanahoria, igualmente troceada en cubitos pequeños, hasta que estén blandas (unos 8 minutos). Añade una pizca de sal.
  3. Sazona la carne con sal y pimienta negra mientras se hace la cebolla y la zanahoria. Trocea todo el tomate, esta vez no les retiré la piel pero puedes hacerlo si lo prefieres. Fíjate AQUÍ como hacerlo de forma muy fácil.
  4. Incorpora la carne a la sartén de la cebolla y la zanahoria ya tiernas y mezcla muy bien hasta que la carne comience a cambiar de color.
  5. Añade la canela y la hierbabuena, mezcla muy bien, y a continuación agrega el Cointreau u otro sustituto hasta que evapore.
  6. Ahora incorpora el tomate bien troceadito, remueve para que se integre bien, tapa y deja unos 10 minutos.
  7. Finalmente destapa y si aún tiene mucho líquido (es mejor que quede más bien seco) déjalo reducir con el fuego más bien alto pero sin dejar de vigilar para que se no se queme. Listo. Separa del fuego y deja atemperar.
  8. Ahora vamos a cocinar la berenjena para lo cual pringa una sartén bien amplia o plancha con algo de aceite (si haces más de una tanda pon un hilillo cada vez). Si no tienes una tapa que encaje para crear vapor improvisa una con papel de aluminio.
  9. Una vez caliente la plancha o sartén, baja el fuego a media intensidad y dispón las berenjenas. Deja 3-4 minutos por cada lado hasta que se dore y quede tierna su carne. No olvides tapar para que se hagan mejor. Una vez lista una tanda, saca, reserva, vuelve a untar con poco aceite tu plancha o sartén y ve con las restantes. Ponlas en la fuente llana o plato para comenzar a montar las mil hojas que en realidad se quedan en seis.
  10. Para unos 8 a 10 montaditos pon una primera hoja de berenjena, extiende una capa fina de la carne preparada, agrega una segunda hoja de berenjena más otra tanda de carne y por último otro piso de berenjena y carne. Corona con una hojita de hierbabuena.

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Y como ya anuncié al inicio de este post, aquí va el gazpacho andaluz que dio entrada a las mil hojas de berenjena.

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Ingredientes para preparar Gazpacho andaluz (para 1 Litro sobre lo espeso)

  • 500-550 gr de tomates bien maduros (yo mezclo de rama y pera)
  • 1/2 pepino (le quito la piel) + otro trozo cortado en cubitos muy pequeñitos (como tropezones)
  • 1/2 pimiento verde italiano
  • media cebolla o cebolleta pequeña o 1/4 si es muy grande
  • 1 trozo (unos 20 gr) de pimiento rojo de California (opcional)+ otro pedazo en cubitos pequeñitos (tropezones)
  • 1 diente pequeño de ajo sin el nervio central
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 2-3 cucharadas de vinagre de vino blanco (al gusto)
  • 1 cucharadita de sal

Cómo preparar Gazpacho andaluz 

  1. Lava muy bien todos los ingredientes teniendo en cuenta que todos van ser procesados en crudo. A lo único que quito la piel es al pepino, el tomate se queda tal cual incluidas sus pepitas que suelen desaparecer con un buen triturado. No pongo extra de agua porque los tomates y el pepino se encargan de proporcionarla. Siempre tengo a mano un vaso para añadir luego si lo necesitara.
  2. Añade al vaso batidor el tomate, el pepino, el pimiento, la cebolla y el ajo, pon dos cucharadas de vinagre, el aceite y la sal y procede a batir muy bien hasta que esté todo muy bien triturado.
  3. Es el momento de poner el agua si no te satisface la consistencia, a mi me gusta más con cuerpo que muy aguado, pero aquí lo dejo al gusto de cada cual, así como la proporción de vinagre. Si te gusta más fuerte añade la otra cucharada o tanto como te guste. Yo tampoco pongo mucho porque me gusta decorar con un hilo de vinagre balsámico de Módena que le da ese plus de sabor. Habrá algunos detractores de esto último pero para gustos los colores, y claro está, también los sabores. Rectifica de sal.
  4. Sirve en platos o vasos según la ocasión y el público, añade unos tropezones de pepino y pimiento rojo de California que confiere un dulzor extra y verás qué contraste de sabores. Ah, y el hilo de balsámico de Módena es aquí cuando va pero solo si es así lo prefieren.

Listo. Y las patatas confitadas… tan fácil como escoger unas dos unidades por persona bien lavadas y sin pelar y ponerlas con un diente de ajo en una sartén, cubrirlas con aceite y dejarlas confitar a fuego muy lento durante casi 1 hora. Estarán listas cuando puedas pincharlas con un palillo y la notes tierna. La piel se pondrá muy brillante y satinada primero y luego comenzará a arrugar. Cuando las sirvas ábrelas y ponles un hilillo del mismo aceite y unas escamas o piedrecitas de sal gorda. Disfrútalas mucho.

Pinchos de caprese al pesto: entrante ligero y delicioso

27 May
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Ando con poco tiempo entre manos, por eso llevo algunos días sin publicar nada, pero hoy me tomo un respiro para compartir una propuesta sana, ligera y deliciosa para empezar un buen menú, o para disfrutar en una merienda o picar entre horas, como prefieran. Se trata de unos pinchos de caprese al pesto, una manera diferente de presentar la famosa ensalada originaria de Capri, Italia, cuyos ingredientes la hacen única y sencillamente maravillosa.

Y es que esa combinación de tomate, mozzarella fresca de Búfalaalbahaca y aceite de oliva virgen extra la convierten en un bocado fresco y repleto de todo el sabor de la dieta mediterránea. Para la propuesta de hoy, una versión muy personal, he ido algo más allá. Añadí un toque de salsa Pesto casera y unas hojas de espinacas, que me encantan así crudas con ese extra crujiente y de sabor.

Los tomates los escogí rojos pero sin pasar; la mozzarella fresca, esta vez de búfala, con más proteínas que la de vaca, y la más tradicional empleada en Italia para este tipo de preparación. No quiere decir que la de vaca no sea buena y apropiada para los pinchos de hoy. Si no puedes encontrar de búfala ve a por la de vaca sin ningún problema. El pesto puedes conseguirlo ya elaborado, pero si decides hacer esta salsa en casa, pincha AQUÍ, es la receta que aprendí a hacer de Javi y siempre queda fenomenal.

Ingredientes para preparar Pinchos de caprese al pesto (4 personas)

  • 1 barra de pan cortada en rebanadas
  • 3 tomates cortados en rodajas más o menos finas
  • 1 mozzarella entera cortada en rodajas
  • 1 puñado de hojas enteras de espinacas
  • Salsa Pesto (1 cucharadita por casa pincho o tosta)

Cómo preparar Pinchos de caprese al pesto

  1. Corta el pan en rebanadas transversales, colócalas sobre una fuente o plato grande llano.
  2. Dispón una o dos hojas según el tamaño de las espinacas sobre cada rebanada de pan.
  3. Incorpora una rodaja de tomate en cada tosta de pan.
  4. Continúa ahora con la mozzarella fresca.
  5. Por último corona con una cucharadita pequeña de pesto.

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Listas para disfrutar. Seguro que conquistáis a vuestros invitados. Unas sencillas tostas para brindar, rápidas de preparar y apropiadas para el momento que deseéis.

Prepara todos los ingredientes y ya solo será montar los pinchos. Desecha las tapas extremas del tomate y solo emplea el resto para que luzcan todos iguales. Escoge las hojas más bonitas de las espinacas y lasquea el queso con cuidado. Tómalos u ofrécelos enseguida que tengas tu fuente de caprese lista.

Quieres otro pincho saludable, fresco y perfecto para los días que comienzan a ser más cálidos. ¿Qué te parecen estas Brochetas de melón y jamón o este Aguacate relleno con tzatziky y atún? Pruébalos, seguro te encantarán.

Envueltos de atún y tomate: receta para momentos con prisa

13 Abr
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¿Tienes en casa unas tortillas de trigo y alguna lata de atún? Pues anímate a preparar estos envueltos de atún y tomate, o burritos, como prefiráis llamarles. Una forma diferente de preparar una ensalada para días como los que ya comienzan a sentirse por estas latitudes, más cálidos y soleados. Perfectos para una cena ligera si lo acompañáis de estos boniatos o batatas asadas y una sabrosa salsa de yogur.

Con la propuesta de hoy apenas tendréis que encender fogones así que será perfecta para momentos con prisas o de improvisación en la cocina. Unos pocos ingredientes, que casi siempre tenemos a mano, convierten esta receta en un menú económico, fácil, rápido, pero no por ello menos sabroso. Vayamos a la cocina sin más dilación a por nuestros burritos de atún y tomate.

Ingredientes para preparar Envueltos de atún y tomate (2-4 personas)

  • 4 tortillas de trigo
  • 2 latas de atún en aceite de oliva (puedes utilizar al natural)
  • 2-3 tomates maduros cortados en cubos
  • 8 aceitunas negras troceaditas (puedes utilizar unas verdes rellenas de pimiento o anchoas como más te gusten)
  • 1 cebolleta
  • 1 lata de maíz dulce
  • 1-2 aguacates dependiendo del tamaño
  • 1 cucharadita de zumo de limón
  • Vinagre balsámico de Módena (puedes utilizar crema)
  • aceite de oliva virgen extra
  • sal

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Cómo preparar Envueltos de atún y tomate

  1. En una ensaladera dispón el tomate cortado en dados más o menos pequeños, así como la mitad del aguacate también picado en daditos (reserva la otra mitad del aguacate).
  2. Añade el maíz, la cebolleta finamente picada, las aceitunas troceadas y por último el atún escurrido (si usas con aceite de oliva emplea del propio aceite para aliñar esta ensalada).
  3. Riega con un hilo de vinagre balsámico de Módena, añade otro chorrito de aceite de oliva virgen extra, sal y mezcla todo muy bien. Reserva.
  4. Con la otra mitad del aguacate haz una pasta escachando muy bien con un tenedor, añade la cucharadita de zumo de limón y una pizca de sal. Reserva.
  5. Calienta las tortillas de maíz en una sartén o como te indiquen las instrucciones del fabricante.
  6. Procede a rellenar primero untando cada tortilla con la pasta de aguacate, luego añade unas cucharadas de la ensalada de tomate y atún de manera que puedas cerrarla cómodamente sin que se salga el relleno cuando la cojas en la mano.

Listo! Disfruta los burritos o envueltos de tomate y atún con unas batatas asadas con mantequilla o con aceite de oliva, según prefieras o tengas algún régimen dietético. En el enlace que tienes en la introducción de esta receta podréis encontrarla, así como la salsa de yogur. Si en vez de preparar esta pasta de aguacate tienes a mano guacamole echa mano de ella porque te va a encantar. Ya sabes que tienes libertad para improvisar y poner como guarnición lo que más te guste, con cualquier acompañamiento disfrutarás igual de esta propuesta tan fresca de hoy. Buen inicio de Semana Santa.

Pollo enrollado relleno de espinacas con queso crema a la miel

2 Abr
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Puede parecer el título de una receta mucho más complicada de lo que realmente es. De hecho este pollo enrollado relleno de espinacas con queso crema a la miel se puede calificar como muy fácil de preparar y rápido. Una opción diferente de presentar unos filetes de pechuga de pollo jugosos, ligeros y que impresionarán a tus invitados o a quienes a tu alrededor ponen malas caras cuando pones un plato verde delante, ya sea de espinacas u otro ejemplar del mundo vegetal. A los niños les encantará poder coger este rollito con las manos e ir mordiendo hasta terminarlo.

Rellenar las pechugas de pollo siempre es una opción que barajo para salir con buen pie de algún atolladero. Ya habréis visto que en otras dos ocasiones he preparado el pollo, las pechugas específicamente, de esta manera. Os las dejo más adelante por si queréis llenar una bandeja con estos rollitos que, haciendo rodajas más pequeñas, pueden resultar de igual manera unos canapés ideales para brindar en alguna fiesta o reunión.

Ingredientes para preparar Pollo enrollado relleno de espinacas con queso crema a la miel (2-4 personas)

  • 500 gr de espinacas
  • 1 puñado de pasas
  • 1 puñado de piñones
  • 4 lonchas de beicon
  • 8 cucharaditas de queso crema a la miel Filadelfia
  • 8 filetes muy finos de pechuga de pollo
  • ajo deshidratado
  • perejil fresco picado
  • un hilo de aceite de oliva virgen extra
  • pimienta negra recién molida
  • sal

Cómo hacer Pollo enrollado relleno de espinacas con queso crema a la miel

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  1. Mientras coces las espinacas en agua hirviendo durante 8 minutos, pon en remojo las pasas para que se hidraten. Una vez transcurrido el tiempo de cocción de las espinacas, sácalas las del agua caliente, pásalas por agua helada y finalmente escúrrelas muy bien.
  2. En una sartén fríe el beicon picado en trocitos pequeñitos. Una vez bien doraditos añade los piñones y las pasas escurridas. Incorpora las espinacas bien escurridas, sazona con sal, mezcla bien todo y deja saltear unos 5 minutos y fíjate que la poca agua que haya podido quedar se evapore completamente. Saca de la sartén a una fuente y deja atemperar antes de proceder con los rollos de pollo.
  3. Precalienta el horno a 180 grados mientras preparas los rollitos.
  4. Sazona con pimienta y sal cada filete y dispónlos de tres en tres sobre una superficie limpia para rellenarlos poco a poco.
  5. Pon una cucharada sopera del relleno de espinacas en el centro de cada filete, compáctalo, pon una cucharadita de postre de queso crema a la miel encima y procede a enrollar.
  6. Unta una fuente apta para horno con una pizca de aceite de oliva virgen extra y barniza bien todo el fondo con un pincel. Coloca los filetes enrollados en la fuente y riega por encima con un hilo del mismo aceite y espolvorea con el ajo deshidratado y el perejil. Hornea durante 9 minutos a 180 grados y los últimos 3-4 minutos ponlo a tope y sube a la posición de más arriba del horno para que doren.

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Listo. Unos sabrosos y jugosos rollos de pollo relleno que ahora se suman a estos otros dos que publiqué hace ya algún tiempo. ¡Buen provecho! Aquí os los dejo:

Rollitos hojaldrados de pollo

Rollitos de pechuga de pollo rellenos

Si tienes queso cremoso y miel de forma separada no lo descartes. Utiliza el queso que tengas y ponle un hilo de miel por encima sin excederte; se trata de darle solo un toque muy suave de miel al queso. El dulzor de este Filadelfia es ideal. Si quieres hacer una versión aún más light emplea queso bajo en grasa y sustituye el beicon por jamón cocido que, claro está, no se fríe, tan solo se pone en el último momento de cocción de las espinacas. O simplemente sáltate este ingrediente.

Arroz con garbanzos y sorpresa ibérica

30 Mar
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En más de una oportunidad he publicado sin peros que valgan lo mucho que nos gusta el arroz en casa. Lo mejor de todo es que siempre encuentro, como seguramente muchos harán, una manera de prepararlo para disfrute de todos. Esta vez he montado un arroz, con unos añadidos que he denominado sorpresa ibérica. Sin dudas un presente de la tierra española: el más sabroso chorizo tradicional, magro de cerdo ibérico y garbanzo Pedrosillano: una variedad de calidad más pequeña que otros granos de esta misma legumbre. El resultado un plato completísimo, lleno de sabor y fácil de hacer si no os perdéis el paso a paso de siempre.

Con esta receta comerán hasta seis personas, raciones equilibradas que podréis servir con una ensalada o con unas “mariquitas” o chips de plátano como he puesto yo a la mesa. Si os parece buena la idea, pongámonos ya manos a la obra con nuestro Arroz con garbanzos y sorpresa ibérica. Ten en cuenta que el proceso comienza un poco antes, o para ser exactos la noche anterior, ya que tendremos que poner en remojo nuestra legumbre y marinar el cerdo. Aunque haya utilizado algunos ingredientes específicos como el garbanzo Pedrosillano o el cerdo, podréis utilizar el que prefieras o consigáis más fácilmente.

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Ingredientes para preparar Arroz con garbanzos y sorpresa ibérica

  • 2 tazas (200 ml) de arroz Brillante Sabros
  • 250 gr de garbanzos secos Pedrosillano
  • 400 gr magro de cerdo (masa sin grasa)
  • 1 trozo de chorizo largo tradicional (unos 90 gr)
  • 1 hueso pequeño de jamón garrón
  • 1 1/2 cebolla
  • 5 dientes de ajo para el adobo + 3 para cocer los garbanzos
  • zumo de 1 lima + zumo de 1 naranja
  • 1 pimiento verde italiano
  • 1/2 pimiento rojo morrón
  • 2 ramitas de cilantro (una para decorar y otra finamente picada)
  • 2 cucharadas de perejil fresco
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 1 cucharadita de azafrán (puedes utilizar unas hebras previamente hidratadas en poco caldo de los garbanzos)
  • 1 cucharadita de cominos
  • 2 hoja de laurel
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • sal
  • pimienta negra
  • 1 1/4 litro de agua

Cómo preparar Arroz con garbanzos y sorpresa ibérica

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  1. La noche anterior deja marinada la carne de cerdo, para lo cual maja en un mortero 5 dientes de ajo con una pizca de sal y la pimienta negra. Cuando tengas todo bien majado (machacado) como una pasta añade el perejil y el zumo de la lima y la naranja, mezcla bien con una cuchara y unta bien la carne con este adobo. Tapa muy bien con papel film y guarda en la nevera.
  2. En una fuente coloca los garbanzos secos, pon abundante agua y déjalos en remojo toda la noche.
  3. Al otro día, en una olla a presión coloca los garbanzos escurridos del agua de remojo, añade un litro y algo más de agua nueva, sal, el comino, la hoja de laurel, el pimentón dulce, 3 dientes de ajo sin pelar, la media cebolla sin cortar y el hueso de jamón, tapa y en cuanto comience a liberar el vapor cuenta unos 17-19 minutos. Ten en cuenta que el grano no podrá estar desbaratado porque después va a terminar de coger el punto junto con el arroz, de ahí este tiempo de cocción en la olla algo más corto de lo habitual. Una vez transcurrido el tiempo y liberada toda la presión, separa los granos del caldo, desecha la cebolla, los ajos y la hoja de laurel. Chequea que tengas un litro del caldo.
  4. En una sartén caliente con dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra dora a fuego vivo la carne hasta que esté dorada. Baja el fuego a medio y agrega si está muy seca la otra cucharada de aceite. Incorpora la cebolla picada en brunoise o cubitos muy pequeños y después añade los dos pimientos troceaditos. Deja que se hagan por unos 5-8 minutos.
  5. Añade el chorizo en rodajas finas a la carne con el sofrito y deja por un par de minutos más. Pasa a una cazuela gruesa con tapa, añade el arroz, saltea para que se impregnen bien de los sabores y a continuación añade el litro de caldo de garbanzos previamente colado, añade el azafrán, otra hoja de laurel y dos tazas de granos de garbanzos bien escurridos (la misma de la medida del arroz) , rectifica de sal, tapa y deja cocer por unos 20 minutos o hasta que haya embebido todo el líquido. Separa del fuego, añade cilantro fresco finamente picado, deja reposar 8 minutos sin tocar y pasado el tiempo remueve, sirve enseguida y decora con unas hojitas de cilantro.

Listo. Recuerda que puedes servir este arroz con una ensalada verde y freír unos chips de plátano verde o mariquitas para disfrute de todos. Espero que disfrutéis tanto de este arroz con garbanzos y sorpresa ibérica como lo hemos hecho en casa. Aquí os dejo otros dos enlaces en los que encontraréis otras formas de preparar arroz. Feliz inicio de semana.

Navajas a la plancha con ajo y limón: un aperitivo rápido, fácil y con sabor a mar

2 Mar
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Aunque llevo algunos días sin publicar nada, tengo el tiempo un poco ajustado últimamente, no he dejado de cocinar y pensar en este pequeño espacio en que mis raticos en la cocina son protagonista. Para despedir o iniciar otra semana, dependiendo del calendario de cada cual, os traigo estas navajas a la plancha con ajo y limón que resaltan todo el sabor a mar que poseen estos humildes pero riquísimos moluscos, procedentes generalmente de los mares de Galicia, Irlanda o Portugal, y que se preparan en menos de lo que canta un gallo.

Imagen tomada de artículo de diario El País.

Imagen tomada de artículo del diario El País.

Las probé hace relativamente poco tiempo, en una de nuestras salidas de tapeo por Madrid. Me las recomendó una amiga y aquí están en mi mesa de tanto que me gustaron. Con un vino blanco, Verdejo de Rueda, están de vicio, además de muy saludables y nutritivas. Tardan en hacerse lo que puedan tardarse en abrirse que es muy poco. Yo utilicé una sartén muy amplia con una tapa para concentrar el vapor y se hicieran antes. Unos dientes de ajo bien majados con perejil, un chorrito de aceite de oliva virgen extra y zumo de limón al gusto para dar el toque final a nuestras navajas. Para los amantes de los mariscos o, como dice mi novio, de todos esos “bichos del mar” he aquí esta delicia.

Ingredientes para preparar Navajas a la plancha con ajo y limón (2-4 personas)

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  • 1 maso de navajas (unos 300-400 gr)
  • 4 dientes de ajo
  • 1 cucharada de perejil finamente picado
  • zumo de limón (al gusto) + unas rodajas del limón extras
  • 1 chorrito de aceite de oliva virgen extra
  • sal
  • crema de balsámico de Módena (opcional para decorar el plato)

Cómo preparar Navajas a la plancha con ajo y limón

  1. Primero pon las navajas durante unos 15 minutos en un recipiente con agua con sal o con agua gaseada para que las navajas eliminen toda la arena que puedan tener dentro.
  2. Prepara el majao de los ajos con solo una pizca de sal, la cucharada de perejil y un chorrito de aceite de oliva virgen extra, mezcla bien y unta la sartén ya caliente con la mitad de esta pasta, reserva la otra mitad con zumo de limón incorporado.
  3. Añade las navajas antes de que se pueda quemar el ajo. Tapa la sartén. En unos pocos minutos (2-4 minutos) se abrirán las navajas. Destapa,  riega con el resto del majado con zumo de limón incorporado (dos cucharadas) y deja un par de minutos más a fuego vivo para que se evapore el líquido.
  4. Separa del fuego para que no resequen.
  5. Coloca las navajas en un plato decorado en el fondo con crema de balsámico de Módena y acompaña con unas rodajas de limón.

¡Listo!  Un aperitivo fácil, rápido de preparar y muy rico. Si alguna de las navajas no se abrió, deséchala.

Tosta de tomate y queso de cabra con brotes tiernos: sencilla, rápida y deliciosamente sana

31 Ene
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Para un viernes, el día favorito de la semana para la mayoría porque anuncia la llegada del fin de semana, os traiga estas Tostas de tomate y queso de cabra con brotes tiernos, un bocadillo delicioso lo mismo para tomar como cena ligera que como entrante generoso de una cena para dos. Esto me recuerda que pronto estaremos de Día de Enamorados y os propongo que os quedéis con esta idea como primer plato de esa comida especial para la cual seguramente ya estaréis conformando menús.

Lo mejor es que se preparan muy rápido y aunque yo os presento los ingredientes concretos que he empleado, podréis hacer vuestras propias adaptaciones. Estas tostas son simplemente una idea más para compartir. En casa las preparo a menudo y siempre gustan muchísimo en cualquier momento del día, en un desayuno, una merienda, una cena, a vosotros os toca elegir. No me ando con más rodeos, porque esta es una receta sencilla que se prepara tan rápido como se nombra. Vayamos al asunto.

Ingredientes para preparar Tostas de tomate y queso de cabra con brotes tiernos (4 personas)

  • 4 rebanadas de pan de molde de semillas (delicioso con el nuevo Oroweat de Bimbo)
  • 2 tomates de ensalada maduros grandes
  • brotes tiernos de lechuga (mix)
  • 8 rodajas de queso de cabra de rulo
  • aceite de oliva virgen extra
  • crema de vinagre balsámico de Módena
  • sal

    Todos los derechos reservados por Tras La Receta

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Cómo preparar Tostas de tomate y queso de cabra con brotes tiernos

  1. En una sartén tuesta ligeramente las rebanadas de pan con un chorrito de aceite de oliva virgen extra (puedes utilizar una tostadora y poner el aceite a la hora de montar las tostas).
  2. Coloca las rebanadas ya ligeramente tostadas en una superficie y pon encima unas brotes tiernos, encima el tomate previamente cortado en rodajas. Como el tomate que empleé era realmente grande lo corté primero en dos mitades y luego las mitades en finas medias lunas.
  3. Pon una pizca de sal a los tomates y encima incorpora dos rodajas de queso de cabra por tosta.
  4. Por último pon otro hilo de aceite de oliva virgen extra y otro de crema de vinagre balsámico de Módena sobre todo.

Y listo! Ya comprobaréis lo sabrosas que pueden llegar a estar estas sencillas tostas con tomate y queso de cabra. Y si quieres hacer tus propias adaptaciones adelante. Utiliza el pan que más te guste, cambia los brotes por otras hojas de lechuga, espinacas, canónigos o lo que prefieras, y si no eres muy fan del queso de cabra (yo lo soy definitivamente) prueba con el que verdaderamente te guste. Los límites lo ponéis vosotros, yo solo propongo. Un vino tinto y buena compañía y estas tostas con queso saben a gloria. ¡Feliz fin de semana a tod@s!

Nota: Si pinchas AQUÍ y en el siguiente ENLACE encontrarás más ideas de entrantes muy fáciles y rápidos de preparar.

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