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Tag Archives: receta fácil

Lunette di zucchini: Ginos en casa

6 Nov
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Lunette de Zucchini o Calabacines empanados al horno. Todos los derechos reservados por TrasLaReceta

Por estas latitudes tenemos un restaurante italiano, forma parte de una cadena en realidad, Ginos, al que una que otra vez solemos recurrir. En el último cumpleaños nos reunimos allí algunos amigos y disfrutamos, entre otros platos, de unos ricos Lunette di zucchini, calabacines en tempura con queso parmesano, que me propuse improvisar en este rincón extendido de mi cocina.

Se trata de una versión muy libre. En sustitución de la tempura y la fritura convencional opté por una mezcla de pan rallado con ajo, perejil y queso parmesano y el horno como método de cocción. La salsa tampoco tiene que ver con la salsa toscana con que acompañan los calabacines en Ginos. Hice uso de la despensa y terminé montando una salsa de tomate con queso fundido.

Por último adelantar que se trata de una receta muy sencilla, fácil para todos y sobre todo una manera muy rica y atractiva de presentar los vegetales, sobre todo para niños y renuentes a consumirlos.

Ingredientes para preparar Lunette de Zucchini o Calabacín empanado (2-4 personas)

  • 1 calabacín cortado en finas rodajas
  • 1 huevo batido
  • 1 taza de pan rallado
  • 1 taza de queso parmesano finamente rallado
  • 2 cucharadas de ajo en polvo
  • 1 cucharada de cebolla en polvo (opcional)
  • 2 cucharadas de perejil seco
  • sal
  • aceite de oliva virgen extra

Cómo preparar Lunette de Zucchini o Calabacín empanado al horno

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Calabacines empanados al horno. Todos los derechos reservados por TrasLaReceta

  1. Corta en rodajas finas los calabacines y salpimenta.
  2. Bate el huevo y pon una pizquita de sal.
  3. En otro recipiente mezcla el pan rallado, el ajo, la cebolla, el perejil, el queso y otra pizca de sal.
  4. Prepara la bandeja del horno con una hoja de papel para hornear o de aluminio. Pon un chorrito de aceite de oliva y con un pincel distribuye por toda la superficie.
  5. Pasa las lunas o rodajas de calabacín primero por el huevo batido y luego por la mezcla de pan y queso rallado.
  6. Coloca sobre la bandeja de horno y finalmente riega con un hilo de aceite de oliva.
  7. Hornea a 180 grados Celsius hasta que estén dorados por unos 30 minutos aproximadamente.
  8. En lo que se cocinan prepara una salsa de tomate frito con queso fundido o elige cualquier otra que te parezca adecuada o tengas a mano.
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Calabacines empanados al horno. Todos los derechos reservados por TrasLaReceta

Para acompañar una comida o cena de inspiración italiana o simplemente para picar con una cerveza fría o un vino blanco. ¡Qué aproveche!

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Ensalada Verano de frutas

25 Ago
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Ensalada Verano de frutas. TrasLaReceta.

¡Cuántas combinaciones de frutas en ensaladas se me ocurren para aprovechar y refrescar el calor del verano! Lo cierto es que son una opción ligera, sabrosa y saludable para cualquier época, pero en tiempo de sofocones son como oasis en el desierto.

Aquí en este espacio he compartido algunas hace ya algún tiempo pero que valen la pena recordar. Entre ellas la de espinacas con piña y jamón, la de pasta con alioli de piña, la de sandía con pipas de girasol o el muy mediterráneo pincho de melón con jamón.

Pues la de hoy es una mezcla de lechugas con las últimas fresas del verano de este lado del planeta y manzana, como frutas protagonistas, acompañadas de un par de ingredientes más y un aliño con vinagre de Módena, pero entro en más detalles en instantes. Lo mejor: fogones apagados!!!

Y una última cosa antes de ir al meollo del asunto. Esta es una de esas recetas que es meramente orientativa. Estas son las frutas que escogí y tenía a mano, pero si cuentas con otras, no las deseches. Lo importante es que las aproveches y si son tus favoritas, mejor.

Ingredientes para preparar Ensalada Verano de frutas (1-2 personas)

  • Mix de hojas de brotes de lechuga con canónigos
  • 1 filete de pavo a la plancha (opcional) cortado a tu gusto
  • 5_6 fresas cortadas en rodajas
  • 1 manzana pequeña en dados
  • 100gr de queso fresco en dados
  • 6-8 tomates cherry cortados a la mitad (me encantan los Kumato)
  • 1 puñado de cebolla frita
  • 2 cdas de vinagre balsámico de Módena
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • sal

Cómo preparar Ensalada Verano de frutas 

  1. En un bol coloca los brotes de lechuga.
  2. En otro recipiente mezcla las fresas, la manzana, el tomate y aliña con parte de la mezcla de aceite, vinagre y sal. Deja un poco del aliño. Mezcla.
  3. Incorpora a las lechugas la mezcla anterior y vuelve a mezclar.
  4. Sirve en dos platos individuales y en estos reparte el queso y el pavo. Corona con la cebolla frita y para un toque extra adorna con glasa de vinagre balsámico o crema de vinagre balsámico (puedes encontrarlo con los dos nombres)

Así de sencillo. Podrás utilizar esta propuesta para acompañar carnes, de primer plato o también como único para una comida o cena ligera.

Solomillos de atún en salsa verde

30 Mar
atun en salsa verde

Atún en salsa verde. (TrasLaReceta)

Me hubiera gustado haber tenido lista esta entrada del blog antes de Semana Santa. Hubiera sido una buena propuesta para aquellos más apegados a las tradiciones religiosas que envuelven estas fechas. No pudo ser. Pero como se dice por allá lejos donde nací… nunca es tarde si la dicha es buena… y a cualquiera podrá hacer dichoso o dichosa una receta tan sencilla y sabrosa como esta de atún en salsa verde.

No hay historia tras esta receta, simplemente un poco de iniciativa y ganas de presentar el atún de una forma diferente a la que solemos prepararlo. Unos pocos ingredientes, poco tiempo de elaboración, pero eso sí, unos buenos solomillos o lomos de atún, a tacos, y podrás montarte una comida o cena sin muchas complicaciones pero con éxito asegurado. Y apta para celíacos.

Ingredientes para preparar Solomillos de atún en salsa verde (4 personas)

  • 4 lomos o solomillos (cortados en cubos o tacos)
  • 3-4 dientes de ajo
  • 1 puñadito de guindilla en rodajas
  • 1 cebolla
  • 1 cucharada de maizena (harina de maíz que puedes sustituir por harina de trigo si no eres alérgico al gluten)
  • 1 ramillete de cilantro fresco (para quienes no les guste sustituir por perejil) o unos granos secos.
  • 1 pastilla de caldo de pescado Avecream
  • 350 ml de agua (o la misma cantidad de caldo de pescado en caso de que no utilices la pastilla)
  • 2-3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • pimienta negra
  • sal

Cómo preparar Solomillos de atún en salsa verde

  1. Corta el atún en cubos no muy pequeños. Sazona con muy poca sal y pimienta a gusto y reserva.
  2. En una cacerola o sartén pon a calentar el aceite y antes que adquiera mucha temperatura añade el ajo fileteado y las rodajitas de guindilla.
  3. Una vez empiecen a dorar (mucho ojo que enseguida se queman) agrega la cebolla picada en brunoise o en cubitos muy pequeños hasta que blanqueen.
  4. A continuación agrega la pastilla triturada y mezcla bien, luego pon la cucharada de maizena y antes de que pueda quemarse incorpora el agua. (recuerda que si vas a emplear el caldo hecho -este en el momento- previamente no pongas la pastilla).
  5. Suma el cilantro o el perejil (puedes emplear mitad y mitad también de cada) y deja por unos 10 o 12 minutos hasta que espese un poco y los sabores se integren. Comprueba de sal y rectifica si es necesario, yo no suelo poner más.(Si vas a emplear el cilantro en grano pásalo primero por el mortero)
  6. Una vez tengas la salsa al gusto de espesor separa del fuego, añade el atún, tapa, y con el calor de la cocción de la salsa el pescado estará al punto. Si quieres dejarlo al fuego, no lo hagas por más de un minuto o se te resecará.

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    Atún en salsa verde con arroz y patatas asadas.

¡Listo nuestro plato estrella de hoy! Para completarlo a la manera en que lo presento aquí, acompaña de unas patatas fritas o asadas en rodajas. Yo, como soy muy golosa del arroz con salsas, no lo he querido dejar pasar. Pon una ensalada de lechugas variadas y unas rodajas de limón para aquellos que creen que no puede faltar a un pescado.

 

 

 

Ensalada “La claudicación de Javi”: restos bien aprovechados

25 May
Todos los derechos reservados por Tras La Receta

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¿Recuerdan el pollo estilo cajún? Pues la entrada de hoy, que no quise seguir postergando (de ahí lo breve pero sustanciosa de la receta y el post) tiene el objetivo de aprovechar algunas tiras de pechuga que quedaron y que dieron un extra más de valor a esta ensalada, para que un renegado a las “hierbitas” como dice nuestro amigo Javier cayera seducido, no dejara resto en el plato y encima quisiera repetir.

De ahí el nombre de “La claudicación de Javi” para bautizar a este jardín verde con mucho condumio y sabor para conquistar a ciertos testarudos y renuentes de las ensaladas. Aquí les dejo la receta que podrán preparar ya no con el pollo cajún sino con aquellos otros restos de cualquier asado con el que no hayáis podido.  😉

Ingredientes para preparar Ensalada “La claudicación de Javi” (4 personas)

  • 1 bolsa de brotes tiernos (u otra mezcla de lechugas que te guste)
  • tomatitos cherry
  • 1 puñado cebolla frita crujiente
  • 4 lonchas de bacon frito troceaditas
  • picatostes
  • 1 puñado de pasas
  • 1 puñado de nueces no muy troceadas
  • pollo a trocitos

Para la salsa aliño:

  • 2 cucharadas de mayonesa
  • 1 cucharada de mostaza de Dijon
  • 1 cucharada de miel
  • 1 chorrito de aceite de oliva (opcional)
  • 1 cucharada de zumo de limón
  • pizca de pimienta negra recién molida

Cómo preparar la Ensalada

  1. En un bol o fuente para ensaladas dispón las hojas de lechuga.
  2. Prepara la salsa de mostaza a la miel mezclando muy bien todos los ingredientes. No es necesario pasarla por la batidora o licuadora. Con ayuda de una cucharilla y removiendo todo muy bien es suficiente.
  3. Coge un poco de esta mezcla y ponla sobre las lechugas, unta bien y a continuación o bien repártela en 4 platos en los que distribuirás proporcionalmente todos los ingredientes o mezcla todo en la fuente y luego reparte.
  4. Lleva a la mesa y dispón el resto del aliño para que cada quien se pueda servir más a gusto de cada quien.

Las cantidades están a ojo de buen cubero: sin recargar demasiado para que los ingredientes no pesen sobre las lechugas y vayan al fondo de la fuente o los platos. Si eres muy goloso en un plato aparte pon más de cada uno de los complementos para añadir algo más si así lo deseas tú o tus invitados.

Esta salsa de mostaza a la miel está muy rica con esta ensalada así como para enriquecer recetas de pescado y carnes. Hace muy poco la preparé para acompañar unos nuggets caseros y deliciosos que muy pronto compartiré aquí mismo en esta pequeña extensión de mi cocina.

Espero puedan lograr hacer comer un poquito de verde a aquellos que queréis más con esta receta rápida, fácil y llena de sabores. Buen inicio de semana y que seáis muy felices compartiendo en la mesa frente a una deliciosa comida.

Pollo con costra estilo Cajún: nunca tan fácil una pechuga tan sabrosa

9 May
Todos los derechos reservados por Tras La Receta

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Para aquellos que lo esperaban y para quienes aún no se han enterado, aquí está la pechuga más sabrosa de los últimos tiempos en nuestra mesa, las de este pollo estilo Cajún que combinan magistralmente con tantas cosas. En casa ya hemos disfrutado de esta receta con una ensalada california, con un puré de patatas con mantequilla y queso y con los cubanísimos acompañantes que les presento hoy.

Como siempre, o casi siempre, el “Cajún” va bautizado con un toque personal, una versión propia o una adaptación particular, como quiera que se pueda llamar. Lo de Cajún, gastronómicamente hablando, viene de los ingredientes utilizados hoy en el actual Estado de Louisiana, en las cocinas hoy muy norteamericanas pero que tuvieron inicialmente influencias franco-canadienses, llevadas por los desplazados de la región de Acadia, una vez que la Corona Británica se hiciera con ese y otros territorios franceses en Canadá.

Cuando algún producto va bautizado con el estilo Cajún, ingredientes como el pimentón dulce, el ajo y la cebolla deshidratadas, el tomillo y el orégano, la pimienta de cayena, son denominadores comunes en su preparación. He incluido en mi receta casi todos y añadido otros que le confieren un sabor especial, con la opción de otorgarles un toque picantón o no, de acuerdo a los gustos de cada cual. Si sigue pareciendo una idea atractiva a mis lectores después de conocer estos datos de la propuesta de hoy, pues entonces vayamos a la cocina.

Ingredientes para preparar Pollo con costra estilo Cajún (4 personas)

  • 500 gr de pechugas enteras (2-3 piezas dependiendo del tamaño)
  • 1 1/2 cucharada de pimentón dulce (yo empleé de La Vera con un toque ahumado)
  • 1/2 cucharada de pimentón picante de La Vera (sólo si te gusta el toque picante)
  • 1 cucharada de Curry amarillo
  • 1/2 cucharada de Cilantro molido
  • 1/2 cucharada de ajo deshidratado
  • 1 puntita de cominos molidos
  • 1 cucharadita de tomillo
  • 1 cucharadita de perejil + 1 para decorar
  • 2 o 3 vueltas de molinillo de mix de pimientas
  • 1 cucharada de pan rallado
  • pizca sal
  • 1-2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

Cómo preparar Pollo con costra estilo Cajún

  1. Corta las pechugas en tiras, no finas. Pon muy poca sal sobre ellas y reserva.
  2. En una fuente o bol amplio y cómodo coloca todas las especies (pimentón, curry, cilantro, ajo, comino, perejil, tomillo, pimienta) y el pan rallado y mezcla muy bien con una cuchara.

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  3. Incorpora las tiras gruesas de pechuga y unta bien todas en la mezcla. Haz uso de las manos, no temas mancharte, luego con agua y jabón se quitarán todos los restos. Tapa y deja unos 10 a 15 minutos si no tienes prisas. De lo contrario pasa directamente al próximo paso.
  4. En una sartén, preferiblemente anti adherente pon una o dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra y deja que caliente bien a fuego máximo.
  5. Antes de que pueda quemarse el aceite pero con una temperatura elevada fríe las tiras pocos minutos por cada lado. Si es necesario baja un poco el fuego. Dependiendo del grosor con que las hayas cortado se harán antes o después. Recuerda que la pechuga es muy magra y queremos que quede bien hecha: crujiente y muy dorada por fuera pero suave y jugosa por dentro. Para lograrlo el calor debe ser fuerte para que se selle inmediatamente y queden los jugos en su interior. Cuando presiones y esté firme la carne pero no dura ya estará en su punto.

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Listo nuestro delicioso pollo estilo “Cajún“.  En casa nos gusta el toque picante en las carnes, mariscos y pescados, de ahí que incorporara el Pimentón Picante de La Vera. Pero puedes sustituirlo por un poco más de pimentón Dulce que ya él solo tiene mucha chispa. El curry fue una introducción propia que le viene de maravillas. Puedes decidir saltarlo o no. No te vas a arrepentir de haberlo incluido.

Aposté por un arroz blanco con frijoles negros y unas mariquitas o chips de plátano como guarnición que estoy segura los amantes de la cocina de Luisiana podrían incluir sin problemas en sus menús. El arroz y las verduras nunca faltan en sus preparaciones y aquí hacen gala de su origen criollo y mestizo. Y a tomar un vino blanco semidulce para terminar el convoy y brindar por el buen comer y el sabor profundo de este pollo con costra al estilo “Cajún”.

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Y una última nota, a propósito del Día de Las Madres en Latinoamérica. Llegue con esta receta mi felicitación a todas las que se ganan el cariño con la sazón (siempre será la mejor para los hijos) y la justificación de agasajar a nuestras madres con un almuerzo o comida especial en reciprocidad.

A las dos madres más especiales de mi vida, mi mami Bárbara y mi abuela Norma todo el amor que pueda caber en estas letras, en nuestras cocinas y en un abrazo… que no es poco

¡Buen provecho!

Brócoli gratinado: receta sencilla y sabrosa

14 Mar
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Por todos son conocidos los beneficios y enormes propiedades que son atribuidos al brécol, bróculi, brócoli o bróquil, como quiera que se le denomine. Son uno de esos últimamente conocidos como super alimentos, cuya fama tiene muy merecida, lejos de ser el milagro que algunos esperan y lejos también de tener que consumirlo todos los días de la vida.

Tiene un lado oscuro de acuerdo a un artículo publicado por el diario El País, pero no os asustéis que más tiene que ver con el consumo de éste por determinados individuos y no por la generalidad y además de que seamos moderados y equilibrados a la hora de introducirlo en nuestras dietas, porque como todo en esta vida no existe nada completamente perfecto.

Quienes padecen de hipotiroidismo deberán tener más cuidado a la hora de consumirlo. Como todas las crucíferas, el brócoli, por sus compuestos, puede bloquear la utilización y absorción del yodo, con lo cual frenan la actividad de la glándula tiroidea, pero solo si se toma en grandes proporciones y de forma muy seguida. No hay que apartarla de la dieta, todo lo contrario, sigue teniendo unos efectos positivos sobre la salud.

Por ello si no queréis renunciar a su rol en la lucha contra el cáncer o el colesterol, desechar su cantidad de vitaminas y antioxidantes, fibras y minerales que lo convierten en alimento muy completo, entonces quedaos con esta receta fácil y rápida, también muy sabrosa, que terminará de convencer a quienes no gustan demasiado del brócoli.

Ingredientes para preparar Brócoli gratinado (2 personas)

  • 500 gr de brócoli (1 arbolito)
  • 1 cebolla cortada en juliana
  • 3 lonchas de jamón serrano cortadas a tiritas
  • 200 ml de nata para cocinar ligera (1 break)
  • 1/2 lata escurrida de maíz dulce (opcional)
  • 100 gr de queso rallado (yo utilicé mezcla de 3 quesos: mozzarella, gouda y cheddar)
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • pimienta negra recién molida
  • sal
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Cómo preparar Brócoli gratinado 

  1. Sumerge el brócoli (ya cortado en ramitas) en abundante agua con una cucharadita de bicarbonato para lavar y desinfectar bien. Déjalo unos 15 minutos. Luego enjuaga bien y escurre.
  2. En un plato o recipiente apto para microondas coloca las ramitas de brócoli con una pizca de sal espolvoreada por encima, tapa y cocina en el microondas a máxima potencia durante 5 minutos. También puedes hacerlo al vapor pero siempre cuidando que queden al dente o más bien duritos para evitar que luego al gratinar se deshagan.
  3. Mientras, en una sartén o cacerola pon a calentar el aceite de oliva y pocha la cebolla con una pizca de sal. Una vez estén las cebollas tiernas añade la nata para cocinar, remueve y sazona con otra pizca de sal y pimienta negra recién molida, deja cocinar a fuego medio.
  4. Una vez alcance el punto de ebullición, baja el fuego, añade el maíz y las mitades de jamón y del queso rallado. Remueve, deja un par de minutos más y luego separa del fuego.
  5. Pasa a una fuente de horno el brócoli, riega con la salsa de nata, añade el jamón a tiritas restante y por último corona con la otra mitad del queso rallado.
  6. Con el horno previamente calentado a 180 grados, introduce la bandeja de brócoli y deja hornear primero de 5 a 8 minutos y luego con el gratinador encendido a máxima potencia otro par de minutos o hasta que esté derretido y dorado el queso.
  7. Saca del horno, deja refrescar y a la mesa a disfrutar.

Este brócoli gratinado puedes acompañarlo de unos filetes de pavo, de pollo, de lomo de cerdo a la plancha o con lo que más te guste. Es una guarnición deliciosa y combinable con casi cualquier carne o incluso pescado.

Verás como los niños tampoco se resistirán y podrás ponerles verde a sus platos y a los vuestros. ¡Qué aproveche y mucho!

Pie rústico de guayaba y queso: remembranza del postre cubano

21 Sep
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Uno de los postres o “dulces” más representativos de la cocina cubana es el pie (pay) de guayaba, que ya con queso llega a conquistar, si no el cielo, al menos el paraíso tan particular del paladar cubano. La guayaba y el queso maridan a la perfección y a ella recurrimos en nuestra islita caribeña, una y otra vez, para hacernos más llevaderas las jornadas de calor. Es una mezcla adictiva y sabrosa que podemos encontrar en los pasteles hojaldrados de guayaba y queso; en los casquitos de guayaba, también con queso; o en el más resultón y humilde de todos, el pan con guayaba y queso; y si decidimos quitar el pan entonces la guayaba con queso, esta vez un trozo del dulce entre dos rebanadas de queso semitierno blanco o tipo gouda.

La versión que traigo hoy, aunque no es la que recuerdo de las cafeterías más baratas de La Habana ni la “panoya matancera” de la infancia de mi esposo, es tan sabrosa como cualquiera de ellas. Sí, porque aunque de los “pays” de las cafeterías baratas cubanas, yo prefería el de coco, los de guayaba solían acabarse primero y esta receta que traigo hoy, está especialmente concebida para aquellos que como yo, de vez en cuando, sienten hacerse agua sus bocas al rememorar una buena barra de dulce de guayaba con queso crema o de otro tipo.

Tengo que aclarar, también para aquellos que me leen aquí y acullá, que la guayaba de la que hablo no es la fruta como tal, que también está buenísima, mi favorita entre las frutas tropicales y excelente fuente de fibra y tanta o más vitamina C que cualquier cítrico. Se trata de un dulce muy típico de Cuba, que también podemos encontrar en Puerto Rico y República Dominicana, y que podríamos comparar en la forma y la textura con el dulce de membrillo. Desde luego el sabor es diferente y el color mucho más oscuro, tirando a rojo.

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Ingredientes para preparar Pie de guayaba y queso (4-6 raciones, molde de 20-23 cm)

  • 1 barra de guayaba troceada en tiras
  • 250 gr de queso crema o de untar (tipo Philadelphia)
  • 50 ml de agua
  • 2 placas de masa quebrada (puedes comprarla hecha o prepararla en casa como te indico más adelante)

Si decides hacer tú la masa quebraba:

  • 2 tazas de harina (250 gr)
  • 1 cucharadita de sal
  • 100 gr de mantequilla
  • 150 gr de queso crema

Cómo preparar la masa quebrada:

  1. Tamiza la harina con la sal, añade la mantequilla y córtala con el estribo o con ayuda de un cuchillo hasta que esté como boronilla o arena con grumitos.
  2. Incorpora el queso crema y vuelve a cortar hasta que la mezcla forme una boronilla como del tamaño de guisantes.
  3. Procede a unir todo apretando con tus manos, sin amasarla. Puedes utilizarla ya pero yo la dejo unos 20 a 30 minutos en la nevera envuelta en papel film para que tome consistencia.
  4. Una ves trascurrido el tiempo de reposo, divide la masa en dos, coloca primero una entre dos hojas de papel vegetal o para hornear y procede a estirar con un rodillo, siempre desde el centro de la masa hacia afuera hasta que tenga 2 cm de grosor y al menos unos 3 cm más de diámetro que el molde que vayas a emplear, no necesariamente tiene que ser un molde para pie o quiches, yo lo hice con uno desmontable alto y me quedó con el toque rústico que deseaba. Procede con la otra mitad de la masa de igual forma.
  5. Coloca una de las partes dentro del molde y acomoda de forma que puedas rellenarlo y luego cubrir. No olvides pinchar con un tenedor antes de rellenar.
  6. Rellena primero con el queso crema (reserva una cucharada, así como un trozo de guayaba) y a continuación ve colocando las tiras de guayaba de forma que cubra todo el queso.
  7. Corona con la otra masa de hojaldre de forma que quede bien sellada en los extremos alrededor y haz un agujero en el centro para que el vapor del relleno salga y no rompa la masa quebrada.
  8. Ponlo a hornear en la parte baja del horno durante unos 20 minutos. Durante el primer tiempo de horneado disuelve el queso y la guayaba que habíamos reservado en 50 ml de agua hirviendo y cuando se cumplan los 20 minutos procede a pintar la parte de arriba con esta mezcla que preparamos; ayúdate de un pincel de cocina.
  9. Ponlo otros 10 a 15 minutos, esta vez en el medio del horno o una posición más arriba, hasta que esté dorado el pie.

 

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Listo!! Yo utilicé dos moldes pequeños porque uno de los “pays” fue para regalar, pero con esta cantidad de masa quebrada y relleno tendrás para un “pay” de 20 o  22 cm. Incluso puedes hacer la parte de arriba sin llegar a cerrar haciendo tiras en forma de rejas. Este “pay “ me encanta disfrutarlo de forma indistinta, con un café fuerte dulzón, o con un . Para sellar una comida o cena con broche de oro o para disfrutarlo en una merienda, nuestro cubanísimo pie de guayaba y queso te encantará.

Vichyssoise: ¿sopa fría o crema ligera caliente?

8 Sep
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En casa disfrutamos la vichyssoise de dos maneras. La primera, y nada convencional, acabada de hacer y todavía caliente, para complacer al niño grande de la casa que prefiere comerla caliente. La segunda, a la hora de la cena, como plato único, o al otro día, como se encargaron sus creadores de presentar esta receta, bien fría y con los sabores bien asentados. De cualquier manera que la tomemos es un delicioso entrante o una ligera única opción para quienes como yo, en la noche, prefieren algo no muy pesado y a la vez saciante y nutritivo.

Entre el casi siempre origen discutido de una receta, el de la vichyssoise tampoco escapa al debate. Dos de las versiones más conocidas sitúan a sus inventores en Estados Unidos o Francia. Un cocinero francés del hotel Ritz, en Nueva York, señala habérsele ocurrido la idea de preparar la sopa de puerros y patatas que hacía su madre sumándole la leche fría que él y su hermano agregaban después para sofocar hambre y sed en el verano. Con unos ajustes se la presentó a los dueños en un menú que incorporaría inmediatamente al restaurante por el año 1917.

Sin embargo, otro chef francés, de nombre Jules Gouffe, declaraba que ya él había preparado mucho antes la receta de vichyssoise y que fue publicada en el Royal Cookery en 1869. En España, específicamente en El País Vasco, claman haber tenido si no una vichyssoise un plato muy parecido con la misma base de puerros y patatas llamada porrusalda, que llevó a Francia, a la región de Vichy en última instancia, un cocinero de una representación diplomática en el país vecino.

Sea cual sea el verdadero origen, casi siempre diluido entre mil historias, hoy les traigo una propuesta deliciosa, algo más ligera porque no vamos a utilizar la nata de la receta extendida de vichyssoise sino leche evaporada, que podrán preparar con éxito asegurado. Y ya saben, con permiso de los entendidos, podrán elegir entre saborearla caliente cuando el cuerpo así lo pida o bien fría para despedir los calores del verano este que termina. De cualquier manera está realmente sabrosa.

Ingredientes para preparar Vichyssoise o Crema de puerros y patatas (4 personas)

  • 4-5 puerros (solo la parte blanca)
  • 2 patatas cortadas en cachelos pequeños
  • 1 cebolla
  • 900 ml de caldo de pollo o verduras
  • 200 ml de leche evaporada
  • 25 gr de mantequilla (yo utilicé mantequilla light)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra + un chorrito para añadir al cuenco después de servido
  • 4 lonchas extrafinas de jamón serrano
  • pimienta negra
  • sal
  • cebollino finamente picado para decorar

Cómo preparar Vichyssoise o crema de puerros y patatas

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  1. Separa la parte verde de los puerros y guarda para otra ocasión o utilízalo para preparar el caldo casero con una carcasa de pollo y algo más.
  2. Corta los tallos blancos del puerro de forma transversal y a continuación en trozos pequeñitos. Corta la cebolla en brunoise no muy fina.
  3. Caliente en una sartén honda con tapa u otra cacerola la mantequilla con las dos cucharadas de aceite de oliva, añade el puerro blanco y la cebolla picados, agrega una pizca de sal y deja pochar con el fuego no alto para que no se queme. Tapa si es necesario y deja unos 5-8 minutos o hasta que estén suaves y transparentes.
  4. Incorpora las patatas cortadas en cachelos para que suelten más almidón y espese más el caldo. Pon otra pizca de sal a las patatas y a continuación vierte el caldo hirviendo y deja cocinar unos 12-15 minutos a fuego medio hasta que las patatas se cocinen.
  5. Una vez estén bien cocidas las patatas separa del fuego, echa la leche evaporada, sazona con una pizca de sal y pimienta negra y remueve bien.
  6. Pasa todo por la batidora hasta que esté todo bien triturado.
  7. Elige tomarla caliente o fría. Para esta última opción deja que enfríe completamente y ponla después en la nevera al menos una hora.
  8. Si decides probarla caliente sirve en cuencos, corona con una loncha de jamón serrano bien troceadita más el cebollino y un hilo de aceite de oliva. Procede de igual manera para servirla después de fría.

Ya sabes, otra deliciosa opción que podrás tomar de una forma u otro dependiendo de tu gusto o de la estación del año. En invierno un plato como éste bien caliente viene de maravillas para calentar hasta los huesos. En verano, tomándola fría, refrescaremos del calor y nos dará fuerzas para continuar nuestras actividades preferidas de ocio. Disfrútenla mucho.

Y si quieres ver otras dos recetas de cremas ligeras y nutritivas pincha AQUÍ y en este otro ENLACE.

 

Brochetas de jamón y melón: otra forma de presentar el tradicional plato español

2 May
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En cuanto comienzan a aparecer en los mercados y fruterías de España, los primeros melones de temporada, el típico plato de jamón con melón no puede faltar en la carta de bares y restaurantes. Al menos en Madrid es un clásico y si te mueves hacia otras regiones lo más probable es que también lo encuentres de una u otra forma. Es una combinación gloriosa para el paladar. Desde que la probé me he aficionado a ella y en días calurosos como los que ya comienzan a anunciarse es un bocado refrescante y saciante.

¿Quieres prepararlo en casa? Es más que fácil. Hoy lo presento en brochetas con unos brotes tiernos de espinacas y lechuga, ideal para empezar un menú y que podrás acompañar con un cava, vino tinto o vino dulce.

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Ingredientes para preparar Brochetas de melón con jamón serrano (8 unidades para 4 personas)

  • 1/2 melón limpio de semillas y preferentemente frío
  • 200 gr de jamón serrano en finas lonchas
  • hojas de brotes tiernos (espinacas y lechuga)
  • 8 palillos de madera para brochetas

Cómo preparar Brochetas de melón con jamón serrano

  1. Trocea el melón en cubitos no muy pequeños. La piel úsala como base de las brochetas para decorar.
  2. Envuelve cada dado de melón con 1/2 loncha o una entera dependiendo del tamaño e introdúcela hasta la base del palillo, continúa con un par de hojas de los brotes, luego pon otro dado de melón forrado de jamón serrano y otras dos hojas de lechuga, y continúa así hasta que completes la brocheta con unos 4 o 5 cubitos en total.
  3. Procede de igual manera con el resto. Coloca la piel cortada en medias lunas en el plato y corona con dos brochetas de forma transversal. Sirve en una fuente todas las brochetas o dos en platos individuales.

    brochetas de jamón y melón 2

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Listo. Tan fáciles y tan escandalosamente ricas, además de muy saludables. Aquí te dejo otro enlace de recetas ligeras y refrescantes.

 

Sopa de rape con fideos, como la recomendó la abuela

8 Abr
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Aunque ahora mismo en Madrid tenemos un tiempo primaveral, con unas temperaturas bastante cálidas, hace unos pocos días el invierno aún nos sorprendía con, quizá, uno de sus últimos coletazos. Y ahí sale a la calle desabrigada esta conocida vuestra para pescar lo que en toda la temporada de frío ni estuvo cerca de pillar. Unos días en que, salvo mis incursiones en la cocina, no tuve deseos ni fuerzas para hacer demasiado. Y de esas entradas en la cocina es esta sopa de rape con fideos, como la recomendó mi abuela. Aún desde lejos me aconsejaba tomar algo calentito, sustancioso y “que levante a un muerto”.

Y como nuestras abuelas, savia popular acumulada, la mayoría de las veces tienen razón pues allá fui a ver de qué disponía en la despensa para combatir desde el fogón ese malestar de la gripe. No tenía para hacer La caldosa de Kike y Marina*; ni siquiera para preparar mi preferida, la sopa de gallina que me hacía mi abuela con toda la convicción del mundo de que sanaba: al menos el alma te la deja a punto.

Pero sí que tenía una cola de rape, un pescado ideal para preparar platos como éste por la consistencia de su carne; el resto de los ingredientes os los cuento en nada. Es una receta muy fácil de hacer, riquísima y claro está para disfrutar no solo cuando el cuerpo lo necesite tan desesperadamente, sino para incluirla en nuestros menús saludables y perfecta para aquellos que suelen tomar al pie de la letra las constumbres culinarias de Semana Santa. Aprovecho para dejaros en enlace al tradicional Bacalao al Pil Pil para aquellos que ya tengan comprado una buena pieza de este pescado tan sabroso. Ahora volvamos a nuestra receta de hoy.

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Ingredientes para preparar Sopa de rape con fideos (2-4 personas)

  • 1 cola de rape (400-500 gr)
  • 10-12 gambas
  • 1/2 puerro
  • 1/2 cebolla
  • 2 patatas pequeñas o 1 grande
  • 2 tomates maduros
  • 1/4 pimiento rojo morrón (de asar)
  • 1/2 guindilla roja fresca (puedes utilizar seca)
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cucharadita de pimentón picante de La Vera (utiliza dulce si lo prefieres)
  • 1 ramita de perejil fresco finamente picado
  • 1-2 hojas de laurel
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • caldo de pescado (1/2 litro a 1 litro)
  • 1/2 taza de fideos cabello de Ángel
  • sal y pimienta

Cómo preparar Sopa de rape con fideos

  1. En una olla o cazuela que puedas tapar más tarde sofríe en el aceite de oliva el puerro, la cebolla, la guindilla y los pimientos, todo cortado en bruniose o cubitos pequeños. Sazona y dejar pochar unos 5-8 minutos.

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  2. Escalda los tomates, pélalos, retira las pepitas, córtalos en cubitos y agrega al sofrito. Vuelve a sazonar. Mezcla bien y déjalos sofreír otros 5 minutos. Mientras, maja en un mortero los dos dientes de ajo, añade la cucharadita de tu pimentón preferido y la otra cucharada de aceite de oliva, remueve y pásalo también al sofrito.

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  3. Incorpora las patatas peladas y cortadas en pequeños cachelos, la cola de rape, el caldo de pescado solo hasta cubrir el rape, el perejil y las dos hojas de laurel, rectifica de sal, lleva a ebullición y una vez alcanzada, baja a media intensidad el fuego, tapa y deja cocinar unos 25 a 30 minutos.
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  4. Transcurrido el tiempo, saca la cola de rape, limpia de piel y alguna espina (el rape tiene solo unas pocas pegada al hueso), desmenuza su carne y vuelve a añadirla a la cazuela.
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  5. Agrega los fideos y las gambas, y cocina durante unos tres minutos más. Apaga, separa del fuego y listo.

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Si tienes otro pescado como el mero, utilízalo igual porque su carne compacta, firme y sabrosa, y su forma de llegar al consumidor, en rodajas, permiten limpiarlo con facilidad. Puedes utilizar unos mejillones frescos y limpios de barbas y arena, en sustitución de las gambas, o incluso almejas, dos opciones deliciosas.

Si no tienes un caldo de pescado preparado con anterioridad, utiliza una pastilla, preferiblemente de Avecream 100% natural. Prepararlo tú es muy fácil: con unos esqueletos de pescado y cabezas, puerro, zanahoria, apio y perejil es suficiente. Siempre cuélalo y guarda en el congelador listo para utilizar en recetas como la de hoy.

*La caldosa de Kike y Marina es un tema de la música tradicional popular cubana. Habla de una receta milagrosa que hace caminar empina´o al ser más cansado. Caldosa, ajíaco, sancocho, guiso caldoso, son distintas maneras de llamar a este tipo de recetas por allá por El Caribe. Aquí os dejo el tema musical, por si después de disfrutar la sopa os da por bailar un poquito 😉

Pollo enrollado relleno de espinacas con queso crema a la miel

2 Abr
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Puede parecer el título de una receta mucho más complicada de lo que realmente es. De hecho este pollo enrollado relleno de espinacas con queso crema a la miel se puede calificar como muy fácil de preparar y rápido. Una opción diferente de presentar unos filetes de pechuga de pollo jugosos, ligeros y que impresionarán a tus invitados o a quienes a tu alrededor ponen malas caras cuando pones un plato verde delante, ya sea de espinacas u otro ejemplar del mundo vegetal. A los niños les encantará poder coger este rollito con las manos e ir mordiendo hasta terminarlo.

Rellenar las pechugas de pollo siempre es una opción que barajo para salir con buen pie de algún atolladero. Ya habréis visto que en otras dos ocasiones he preparado el pollo, las pechugas específicamente, de esta manera. Os las dejo más adelante por si queréis llenar una bandeja con estos rollitos que, haciendo rodajas más pequeñas, pueden resultar de igual manera unos canapés ideales para brindar en alguna fiesta o reunión.

Ingredientes para preparar Pollo enrollado relleno de espinacas con queso crema a la miel (2-4 personas)

  • 500 gr de espinacas
  • 1 puñado de pasas
  • 1 puñado de piñones
  • 4 lonchas de beicon
  • 8 cucharaditas de queso crema a la miel Filadelfia
  • 8 filetes muy finos de pechuga de pollo
  • ajo deshidratado
  • perejil fresco picado
  • un hilo de aceite de oliva virgen extra
  • pimienta negra recién molida
  • sal

Cómo hacer Pollo enrollado relleno de espinacas con queso crema a la miel

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  1. Mientras coces las espinacas en agua hirviendo durante 8 minutos, pon en remojo las pasas para que se hidraten. Una vez transcurrido el tiempo de cocción de las espinacas, sácalas las del agua caliente, pásalas por agua helada y finalmente escúrrelas muy bien.
  2. En una sartén fríe el beicon picado en trocitos pequeñitos. Una vez bien doraditos añade los piñones y las pasas escurridas. Incorpora las espinacas bien escurridas, sazona con sal, mezcla bien todo y deja saltear unos 5 minutos y fíjate que la poca agua que haya podido quedar se evapore completamente. Saca de la sartén a una fuente y deja atemperar antes de proceder con los rollos de pollo.
  3. Precalienta el horno a 180 grados mientras preparas los rollitos.
  4. Sazona con pimienta y sal cada filete y dispónlos de tres en tres sobre una superficie limpia para rellenarlos poco a poco.
  5. Pon una cucharada sopera del relleno de espinacas en el centro de cada filete, compáctalo, pon una cucharadita de postre de queso crema a la miel encima y procede a enrollar.
  6. Unta una fuente apta para horno con una pizca de aceite de oliva virgen extra y barniza bien todo el fondo con un pincel. Coloca los filetes enrollados en la fuente y riega por encima con un hilo del mismo aceite y espolvorea con el ajo deshidratado y el perejil. Hornea durante 9 minutos a 180 grados y los últimos 3-4 minutos ponlo a tope y sube a la posición de más arriba del horno para que doren.

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Listo. Unos sabrosos y jugosos rollos de pollo relleno que ahora se suman a estos otros dos que publiqué hace ya algún tiempo. ¡Buen provecho! Aquí os los dejo:

Rollitos hojaldrados de pollo

Rollitos de pechuga de pollo rellenos

Si tienes queso cremoso y miel de forma separada no lo descartes. Utiliza el queso que tengas y ponle un hilo de miel por encima sin excederte; se trata de darle solo un toque muy suave de miel al queso. El dulzor de este Filadelfia es ideal. Si quieres hacer una versión aún más light emplea queso bajo en grasa y sustituye el beicon por jamón cocido que, claro está, no se fríe, tan solo se pone en el último momento de cocción de las espinacas. O simplemente sáltate este ingrediente.

Navajas a la plancha con ajo y limón: un aperitivo rápido, fácil y con sabor a mar

2 Mar
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Aunque llevo algunos días sin publicar nada, tengo el tiempo un poco ajustado últimamente, no he dejado de cocinar y pensar en este pequeño espacio en que mis raticos en la cocina son protagonista. Para despedir o iniciar otra semana, dependiendo del calendario de cada cual, os traigo estas navajas a la plancha con ajo y limón que resaltan todo el sabor a mar que poseen estos humildes pero riquísimos moluscos, procedentes generalmente de los mares de Galicia, Irlanda o Portugal, y que se preparan en menos de lo que canta un gallo.

Imagen tomada de artículo de diario El País.

Imagen tomada de artículo del diario El País.

Las probé hace relativamente poco tiempo, en una de nuestras salidas de tapeo por Madrid. Me las recomendó una amiga y aquí están en mi mesa de tanto que me gustaron. Con un vino blanco, Verdejo de Rueda, están de vicio, además de muy saludables y nutritivas. Tardan en hacerse lo que puedan tardarse en abrirse que es muy poco. Yo utilicé una sartén muy amplia con una tapa para concentrar el vapor y se hicieran antes. Unos dientes de ajo bien majados con perejil, un chorrito de aceite de oliva virgen extra y zumo de limón al gusto para dar el toque final a nuestras navajas. Para los amantes de los mariscos o, como dice mi novio, de todos esos “bichos del mar” he aquí esta delicia.

Ingredientes para preparar Navajas a la plancha con ajo y limón (2-4 personas)

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  • 1 maso de navajas (unos 300-400 gr)
  • 4 dientes de ajo
  • 1 cucharada de perejil finamente picado
  • zumo de limón (al gusto) + unas rodajas del limón extras
  • 1 chorrito de aceite de oliva virgen extra
  • sal
  • crema de balsámico de Módena (opcional para decorar el plato)

Cómo preparar Navajas a la plancha con ajo y limón

  1. Primero pon las navajas durante unos 15 minutos en un recipiente con agua con sal o con agua gaseada para que las navajas eliminen toda la arena que puedan tener dentro.
  2. Prepara el majao de los ajos con solo una pizca de sal, la cucharada de perejil y un chorrito de aceite de oliva virgen extra, mezcla bien y unta la sartén ya caliente con la mitad de esta pasta, reserva la otra mitad con zumo de limón incorporado.
  3. Añade las navajas antes de que se pueda quemar el ajo. Tapa la sartén. En unos pocos minutos (2-4 minutos) se abrirán las navajas. Destapa,  riega con el resto del majado con zumo de limón incorporado (dos cucharadas) y deja un par de minutos más a fuego vivo para que se evapore el líquido.
  4. Separa del fuego para que no resequen.
  5. Coloca las navajas en un plato decorado en el fondo con crema de balsámico de Módena y acompaña con unas rodajas de limón.

¡Listo!  Un aperitivo fácil, rápido de preparar y muy rico. Si alguna de las navajas no se abrió, deséchala.

Fricasé de pollo a la cubana: para olla exprés o normal

19 Feb
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La cocina cubana es una gran mezcla de diferentes culturas, por ello puedes encontrar desde un plato que hace un guiño a los cocidos españoles hasta una receta con salsas parecidas a las italianas o con vocablos indígenas, ingleses o incluso franceses como este fricasé de pollo que hoy os quiero mostrar. No sabemos a ciencia cierta cuándo ni quién introdujo en nuestra cocina este rico guiso de ave. Se dice que fue la burguesía habanera por allá por los siglos XVIII o XIX. Tampoco conocemos cuál es la receta original definitiva debido a la variedad de ingredientes con que se ha preparado a lo largo de los años.

Lo cierto es que con unos u otros productos, respetando la salsa a base de tomate, se ha llevado a la mesa como una receta donde proteínas, verduras y carbohidratos se complementan magistralmente. Algunas referencias gastronómicas indican que en un fricasé la carne no se cocina demasiado, pero definitivamente ese no es nuestro fricasé en que solo se acortan los tiempos de cocción porque el pollo va en piezas más pequeñas y su carne suele cocerse antes. Nos gusta la carne bien cocinada y adobada (marinada) y nos empeñamos en que así sea. En la olla a presión este fricasé de pollo queda tierno pero bien hecho, así que aprovéchala si la tienes en casa.

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Ingredientes para preparar Fricasé de pollo (para 2-3 personas)

  • 1/2 pollo troceado en partes: muslo y encuentro (cuarto trasero), ala y pechuga
  • 1-2 patatas
  • 1-2 zanahorias
  • 1 lata de tomate natural triturado (400 ml)
  • 250 ml caldo de pollo (puedes disolver una pastilla de caldo Avecream en la misma medida de agua)
  • 100 ml de vino blanco
  • 2 cucharadas de alcaparras
  • 12 aceitunas rellenas de pimiento (que aunque no utilicé esta vez la pongo como opcional)
  • 1 cebolla cortada en juliana
  • 1-2 dientes de ajo
  • 1 pimiento verde cortado en cubitos
  • 1-2 hojas de laurel
  • 1 cucharadita de orégano
  • 1/2 cucharadita de comino
  • 1 cucharadita de azúcar
  • perejil finamente picado para decorar
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • sal

Para el adobo del pollo si te decides a hacerlo (marinarlo) previamente:

  • 4-5 dientes de ajo
  • pizca de pimienta
  • zumo de 1 naranja + 1 lima o limón (en sustitución de la naranja agria que siempre utilizamos en los adobos cubanos)
  • 1 cucharadita sal

Majando muy bien en el mortero el ajo con la pimienta y la sal haz una pasta con la que untarás todas las piezas de pollo. Yo le quito la piel porque no me gusta la grasa que acumula, pero puedes dejársela si lo prefieres. Coloca las piezas de pollo en un recipiente y riega con el zumo de la naranja y el limón. Tapa muy bien y déjalo en la nevera toda la noche. Este marinado marca la diferencia con un fricasé sin adobo anterior, pero si por cuestiones de programación o tiempo no tuviste en cuenta esto, podrás preparar una receta igual de rica siguiendo los pasos a continuación para un pollo marinado a no.

Cómo preparar Fricasé de pollo a la cubana

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  1. En una sartén calienta las 3 cucharadas de aceite de oliva (puedes emplear de girasol) y cuando esté bien caliente sella y dora bien por todos lados el pollo (hazlo en dos tandas si no tienes espacio para todas las piezas y si no lo marinaste asegúrate de salpimentarlo). Colócalas en la olla según vayas terminando de dorar  (yo siempre utilizo mi olla exprés para esta receta y en solo 12 minutos la tengo lista).
  2. Una vez todas las piezas selladas y doradas utiliza la sartén en que preparaste el sofrito. Ten cuidado que la temperatura del aceite restante no esté demasiado alta, baja bien el fuego o separa si es necesario hasta que tengas las sazones listas.
  3. Pon la cebolla en juliana a pochar junto con el pimiento hasta que se ablanden. Si tiene muy poco aceite pon otra cucharada y aprovecha para desglasar el fondo de la sartén para que la cebolla y el pimiento se impregnen de los sabores dejados por la carne del pollo.
  4. A continuación vierte el vino y deja evaporar el alcohol. Suma el tomate triturado y el caldo de pollo, el ajo bien triturado o majado, el orégano, el comino y el laurel y la cucharadita de azúcar. Prueba de sal y rectifica y deja sofreír todo unos 5 minutos.
  5. Mientras pela las patatas y córtalas en cachelos (trozos irregulares) y raspa y corta en rodajas la zanahoria. Añádelos al pollo.
  6. Echa el sofrito a la olla y agrega las alcaparras o aceitunas por último. Fíjate que la salsa cubra el pollo, si no es así pon algo más de agua para evitar que se pegue durante la cocción. Tapa, pon el fuego alto y una vez alcance la presión y comience a echar vapor, baja el fuego a la mitad y deja cocinar unos 10-12 minutos dependiendo de la olla. También puedes hacerlo en una cacerola con tapa durante unos 30 minutos. Espolvorea con perejil de forma opcional a la hora se servir, una costumbre que he adquirido aquí en España.

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Listo, tendrás una receta de pollo en salsa exquisita y que podrás aprovechar para acompañar un arroz blanco desgranado o un trozo de pan para rebañar. En Cuba a un fricasé como éste podrían irle de maravillas unos Moros y Cristianos, unos Tostones y una buena tajada de aguacate. Una “completa” que puede incluirse perfectamente en nuestros menús criollos. Aunque solemos ser bastante golosos, en un menú como éste las porciones son más pequeñas, aunque hay algunos que muy bien repiten si todavía queda en la mesa. ¡Buen provecho!

Spaghetti con tomate, cebolla y chopped beef

3 Feb
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Para hoy os traigo unos spaghetti con tomate, cebolla y chopped beef que he preparado más de una vez en casa y se ha convertido en una de las formas de acompañar la pasta que más me piden últimamente. Por ello quiero compartirla con todos vosotros, con la esperanza de que os guste tanto y que la hora de prepararlos se convierta en un rato corto, porque se trata de una receta sencilla, rápida, fácil, pero francamente deliciosa. En casa preparamos un plato de pasta al menos una vez a la semana y siempre trato de encontrar nuevas maneras de enriquecer esta experiencia.

Los ingredientes son muy sencillos y el chopped beef, una especie de mortadela o spam muy económico, nos encanta. Si no es de su preferencia este embutido podéis sustituirlo por lacón o simplemente por jamón cocido. La salsa es de tomates maduros naturales con cebolla y orégano, básicamente, pero el sabor que le otorgan el chopped beef o bien el lacón es realmente bueno. Muy bien podría convertirse en el plato principal de esa cena de San Valentín que ya estaréis planificando. Como primero esta ensalada de espinacas con jamón y piña o estas tostas con tomate y queso de cabra.  Para cerrar un postre como esta tarta de queso con arándanos.

La pasta ya sabéis que podréis prepararla de forma casera si tenéis suficiente tiempo y maña, aquí os dejo una receta por si os apetece enrollaros un poco más, pero en el supermercado encontramos pastas de calidad a las que ya seguramente sois fieles.

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Ingredientes para preparar Spaghetti con tomate, cebolla y chopped beef (2-4 personas)

  • 250 gr de Spaghetti #3 (yo utilicé de Gallo)
  • 200 gr de chopped beef cortado en bastoncitos (recuerda también pueden utilizar lacón en lascas)
  • 125 gr de queso Parmesano rallado (puedes sustituirlo por un queso viejo de oveja y estará igualmente rico)
  • 2 tomates grandes maduros o 3 más pequeños (o 1/2 lata de tomates troceados sin piel)
  • 3 cucharadas de tomate frito
  • 1 cebolla grande cortada en juliana fina
  • 1 cucharada de orégano
  • 1 cucharadita de ajo deshidratado en polvo (puedes sustituirlo por un diente de ajo bien majado)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • una ramita de hierbabuena o albahaca
  • sal
  • abundante agua para cocer la pasta

Cómo preparar Spaghetti con tomate, cebolla y chopped beef 

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  1. Prepara la salsa: en una sartén con las dos cucharadas de aceite de oliva pon a pochar la cebolla en juliana con una pizca de sal. Una vez esté transparente y suave añade el tomate pelado y troceado con el orégano y el ajo y otra pizca de sal. Deja que se sofría el tomate durante unos 8-10 minutos. Agrega las cucharaditas tomate frito y la mitad del queso rallado y en lo que se reduce otro poco la salsa pon a hervir en una olla abundante agua para cocer la pasta.
  2. Añade el chopped beef, remueve, baja al mínimo el fuego solo para que se mantenga caliente la salsa en lo que cocinamos los spaghetti.
  3. Una vez haya alcanzado el punto de ebullición el agua añade suficiente sal y la ramita de hierbabuena o albahaca. Incorpora los spaghetti y deja cocinar según las instrucciones del fabricante. Recuerda que si los quieres al dente tendrás que dejarlos menos tiempo, así como si es pasta fresca recién preparada los tiempos de cocción se reducen a la mitad.
  4. Si la salsa está muy espesa coge un cucharón pequeño del agua de cocción de los spahetti y añádela a la salsa.
  5. Escurre muy bien la pasta e incorpórala enseguida a la salsa. Deshazte de la ramita. Remueve con cuidado para se integre todo muy bien y sirve enseguida acompañando con la otra mitad del queso para espolvorear por encima al gusto. Por unas hojitas de albahaca o hierbabuena para decorar.

Listo! Dependiendo de cuán goloso seáis los que os sentáis a la mesa, esta receta puede alcanzar para 4 personas o solo para 2 comensales si eres de los que cuando come pasta no come nada más. Confieso que estoy sin dudarlo un instante en el segundo grupo: un plato de pasta como plato único. Pero ya sabéis si perteneces al grupo de los más moderados y optas por un menú completo como el del inicio de la entrada esta receta da para 4 raciones equilibradas. Nada más por el momento, os dejo con esta otra receta de pasta y mis deseos de que tengáis la mejor de las semanas.

 

Guiso de garbanzos con acelgas: receta vegetariana fácil

27 Ene
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Para estos días de frío en estas latitudes del planeta les propongo un Guiso de garbanzos con acelgas, sin grasas animales ni carnes. Un plato 10 para vegetarianos y no vegetarianos por igual con el cual disfrutarán muchísimo y podrán reforzar esa dieta más sana con que algunos os habéis propuesto comenzar el 2014. La receta es una versión a mi manera de las acelgas esparragás, representante de la más tradicional cocina de Almería.

El plato, de acuerdo con la búsqueda que siempre suelo hacer antes de ponerme con él plenamente, lo encontré preparado con garbanzos o alubias blancas, e incluso con una mezcla de ambas. Hay recetas que incluyen algún embutido tipo chorizo o longaniza fresca, entre otros; o como la de Mercado Calabajío en la cual me inspiré para la que hoy os presento y que se conforma con el sabor maravilloso que le otorga ese “majao” con almendras que se incorpora casi en la etapa final de cocción.

Mi versión es aún más sencilla porque se salta algunos pasos como el de cocer las acelgas en primera instancia. Yo las puse directamente en el cocido en los últimos minutos al fuego y os aseguro que quedan muy buenas. Siempre trato de cocer lo menos posible este tipo de verduras. Los garbanzos que utilicé fueron de bote ya cocidos, pero unos particularmente buenos que venden en una frutería cercana a mi casa. Podéis hacerlos desde cero con garbanzos secos (al final de la receta os doy el paso extra), pero la receta de hoy está pensada para quienes deseen comer caliente y pronto antes de salir al trabajo o al regreso de la jornada. Aquí os va.

                              Ingredientes para preparar Guiso de garbanzos con acelgas o acelgas esparragás a mi manera (4 personas)

  • 500 gr de acelgas (una bolsa ya lista o un manojo)
  • 400 gr garbanzos cocidos (200 gr si es seco)
  • 400 ml agua
  • 1 cebolla
  • 1 pimiento italiano (yo utilicé uno rojo)
  • 200 gr de tomate pelado troceado (yo utilicé de bote)
  • 1 pastilla de caldo de verduras Avecream Gallina Blanca (opcional)
  • 1-2 patatas
  • 1 cucharadita de pimentón dulce (yo utilicé de la Vera)
  • 1 cucharadita de pimentón picante (también de la Vera)
  • 2-3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • sal

Para el “majao”:

  • 2 dientes de ajo (dale un golpecito pero no le retires la piel)
  • 6-8 almendras con piel
  • 1 cucharadita de sésamo crudo (opcional)
  • 1 cucharadita de lino crudo (opcional)
  • 1/2 cucharadita de cominos molidos
  • 1 trozo de pan del día anterior (yo utilicé una rebanadita de pan de molde de semillas)
  • 1 cucharada de vinagre de Jerez
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 100 ml de agua o caldo de verduras

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Cómo preparar el Guiso de garbanzos con acelgas 

  1. En una cacerola u olla con tapa sofríe en aceite de oliva la cebolla picada en brunoise o daditos pequeños así como el pimiento italiano troceado de la misma manera. Añade una pizca de sal y deja que se pochen.
  2. Incorpora el tomate troceado (si has utilizado un tomate maduro natural pincha AQUÍ para que veas cómo retirarle la piel) y la pastilla de avecream. Deja freír el tomate mientras prepararas el majao. Si decides poner algún embutido este es momento pero os aseguro que ni falta le hace.
  3. En una sartén con el aceite de oliva pon a freír hasta dorar la rebanada de pan con los ajos, las almendras y las semillas de sésamo y lino de forma opcional. Una vez dorado todo pero antes de que se quemen pásalo a un vaso batidor y añade el comino, el vinagre de Jerez y el vasito de agua o caldo. Bate hasta que esté todo muy bien integrado.
  4. Pasa el majao a la cacerola con el sofrito, agrega los dos tipos de pimentón, añade el agua y una vez comience a hervir incorpora las patatas peladas y picadas en cachelos. Prueba y rectifica de sal y deja cocer unos 8-10 minutos para que se ablanden las patatas.
  5. Una vez conseguido incorpora los garbanzos (no es necesario escurrir), deja otros 3 minutos y por último agrega la acelga bien lavada y troceada, remueve bien y deja unos 5 minutos más destapado. Listo.

Es un guiso realmente sabroso y nutritivo. He sumado las semillas de sésamo y lino porque son una fuente riquísima de vitaminas, minerales, proteínas y fibras de gran asimilación incluso en pequeñas proporciones, como debe ser, ya que también contienen grasas ricas en omegas 3 y 6.

Al majao se suele poner también un pimiento choricero, pero con la mezcla de pimentón se soluciona la falta de este ingrediente.

Si vas a utilizar unos garbanzos secos el resultado será sin dudas superior, pero tendrás que ponerlos en remojo la noche anterior y luego cocerlos en la misma agua con sal y una hoja de laurel. Serán en olla a presión o exprés entre 30 y 35 minutos dependiendo del grosor y calidad del garbanzo. Una vez blandos utiliza en vez de agua o caldo de verduras el agua de cocción de los garbanzos que si es demasiada deberás quitar hasta tener solo un dedo o dos por encima de ellos. Una vez preparado el sofrito con el majao incorpóralo a los garbanzos y sigue los mismos pasos posteriores.

Un plato de cuchara como éste se lo debemos a la gastronomía andaluza. Estoy segura que si lo probáis vais a repetir, como yo 😉 Nada mejor para calentar las tardes o noches frías que aún nos quedan por este rincón del mundo. Si quieres ver otras dos opciones de comida para calentarnos pincha este Potaje cubano de Chícharos o estos Garbanzos con chorizo. ¡Feliz inicio de semana para todos!

 

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