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Tag Archives: champiñones

Pollo guisado: receta exprés para momentos de prisas

6 Nov
Todos los derechos reservados por Tras La Receta

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La propuesta que os traigo hoy es una auténtica joya de la improvisación y los apuros, de ahí el nombre de pollo guisado: receta exprés para momentos de prisas. Pero no vaya nadie a pensar que por muchas prisas que tengamos soltaremos todo de una vez y sin ápice de mimo. Lo simple de toda esta elaboración radica en que vamos a echar mano de las latas de la despensa y los congelados. Porque quién dijo que no podemos preparar cosas muy ricas con productos que nos hacen la vida más fácil.

Con ayuda de nuestra olla exprés acortaremos tiempo y sólo tendremos que poner mayor cuidado a la hora de preparar el pollo antes de llevarlo al guiso. Lo doraremos muy bien antes de ponerlo a cocinar con el resto de los ingredientes para que el resultado sea más bonito y sabroso. Ya os daré el paso a paso como siempre hago, por el momento vayamos a por el delantal y los ingredientes de esta receta, además de rica, muy económica.

Ingredientes para preparar Pollo guisado: receta exprés (para 2-4 personas)

  • 2 cuartos traseros (muslo y contramuslo separados) sin piel
  • 1 lata de champiñones enteros con todo el contenido (agua incluida)
  • 400 ml de caldo de pollo o verduras (puedes utilizar una pastilla 100 % natural de Gallina Blanca)
  • 1 lata de maíz dulce escurrida
  • 1 1/2 taza de habichuelas (judías verdes redondas) congeladas
  • 1 cebolla grande troceada en brunoise
  • 3-4 dientes de ajo
  • 1/2 guindilla verde fresca
  • 5 aros de guindilla roja seca (puedes utilizarla fresca si la tienes para decorar)
  • 1 cucharadita de cominos
  • 1 cucharadita de cilantro molido
  • pimienta negra (siempre mejor recién molida)
  • sal
  • harina de trigo para rebosar
  • 5 cucharadas de aceite de oliva

Cómo preparar Pollo guisado: receta exprés

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  1. Retira la piel del pollo si todavía la tiene, pon las piezas debajo del agua fría, escurre y seca bien. Haz un par de corte profundos para después sazonarlo con sal y pimienta negra recién molida por ambas caras y que se filtre en la carne los sabores. Pásalo por harina y sacude para retirar el exceso.
  2. En la olla exprés o de presión pon a calentar 3 cucharadas de aceite de oliva y una vez bien caliente incorpora las piezas de pollo y procede a dorar muy bien por todos los lados. No las pongas todas de una vez si no tienes suficiente espacio. Hazlo en dos partes.
  3. Una vez dorado todo el pollo saca a un plato y reserva, y baja el fuego.
  4. En el mismo fondo de la olla donde doraste el pollo añade la cebolla troceada finamente, agrega dos cucharadas más de aceite de oliva solo si fuera necesario. Desglasa (raspa el fondo) con una cuchara de madera, pon una pizca de sal y deja que se poche la cebolla unos 5-8 minutos.
  5. Incorpora la 1/2 guindilla verde entera si prefieres sacarla más tarde o bien troceadita si no te importa saborear su ligero picor.
  6. Añade el pollo que teníamos reservado, la lata de champiñones con su líquido, el maíz escurrido y el caldo en caso de que ya lo tengas preparado y si vas a utilizar la pastilla déjala para el siguiente paso y entonces agrega agua hasta que se cubra no del todo el pollo.
  7. En un mortero maja los dientes de ajo con la pastilla (si la vas a usar) el comino y el cilantro. Haz una pasta con todo y añádela a la olla.
  8. Por último pon las habichuelas o judías verdes redondas, tapa, sube el fuego y una vez la olla tome presión y comience a liberar el vapor baja a media intensidad el fuego para que no se pegue o queme nada y cuenta 10 a 12 minutos dependiendo de la potencia de tu olla.
  9. Cuando haya transcurrido el tiempo y haya liberado toda la presión comprueba que no haya demasiado líquido. Si es así deja que evapore a fuego medio unos minutos.

¡Listo! Sirve en cuencos o platos individuales y dale un toque de color con la guindilla roja de forma opcional.

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Un guiso con una salsa y unas verduras muy ricas que podrás tomar así solas, con un buen trozo de pan o con un poco de arroz blanco, como prefieras. Es una receta que se preparar de forma fácil, sin muchas complicaciones, rápida si empleas la olla a presión o exprés, pero que también puedes hacer en una olla normal bien tapada, durante unos 30 a 45 minutos dependiendo de cuán tierno te guste el pollo. Si eliges cocinarlo de esta última forma, te aconsejo que las habichuelas las pongas ya unos 8 a 10 minutos antes de terminar para que te queden tiernas pero no “blandujas”.

Les dejo esta propuesta para palear el frío que ya se deja sentir fuerte estos días en este lado del planeta, una opción económica, y un guiño a esas carnes con habichuelas que suelen preparar las abuelas cubanas cuando se dejan ver. Feliz, ya casi, fin de semana.

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Tallarines con salsa Alfredo: receta a mi manera

12 Jul

Otra de las salsas que suelo preparar a menudo es la Salsa Alfredo. Exactamente a la original no es; esta es una versión muy mía que nada tiene que envidiar a la ideada por el restaurador italiano Alfredo Di Lelio, en el restaurante de su madre, situado en lo que solía ser Piazza Rosa, en Roma, allá por el año 1908. Hoy sus descendientes siguen preparándola en Il Vero Alfedo, a pesar de que ya no radica en el mismo sitio de la capital de Italia. En esencia es una salsa muy cremosa a base de mantequilla y queso parmesano que permite sazonarla de una otra manera, de ahí que no haya una única salsa Alfredo y se hayan extendido tantas versiones de ella.

En la receta que hoy quiero compartir no uso mantequilla, pero ni falta que le hace. He utilizado beicon que he freído en un pequeño chorro de aceite de oliva virgen extra. Con la grasa que ha desprendido el beicon y el extra de aceite ha sido más que suficiente para sofreír la cebolleta y la harina de maíz (Maicena) con que he iniciado el proceso de la salsa. Vuelvo a decidirme por unos tallarines, que entre las pastas, es una de las formas que prefiero, pero cada cual es libre de emplear su pasta favorita. Es la salsa la que da el toque distintivo, así que vamos a por ella.

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Ingredientes para preparar Salsa Alfredo a mi manera

(para unos 250 gr de pasta aproximadamente)

  • 150 gr de beicon a tiritas
  • 150 gr de champiñones laminados
  • 1 cebolleta
  • 2 dientes de ajo laminados
  • 200 ml de nata para cocinar + 50 ml de leche
  • 1-2 cucharadas de aceite de olive virgen extra
  • 1 cucharada de Maizena (harina de maíz)
  • 80 gr queso rallado Parmesano o Grana Padano (puedes emplear un queso Manchego)
  • 1 pizca de nuez moscada molida
  • pimienta negra al gusto
  • 1 cucharadita hierbabuena finamente picada para coronar
  • sal

Cómo preparar Salsa Alfredo a mi manera

  1. Pon a freír con una cucharada de aceite de oliva el beicon finamente cortado hasta que se dore bien. Una vez conseguido, si está muy seca la sartén pon otra cucharada de aceite de oliva y agrega el ajo laminado y la cebolleta. Ponle sal y una vez esté pochada la cebolleta agrega la Maizena, remueve bien para que se integre y absorba el sabor.
  2.  Agrega el champiñón laminado, ponle sal, saltea un par de minutos e incorpora la leche y la nata. Sazona con la nuez moscada, la pimienta negra y rectifica de sal.
  3. Deja cocinar a fuego bajo a medio hasta que se espese la salsa. Agrega la mitad del queso antes de que termine de cocinar la salsa.
  4. Una vez adquiera el espesor deseado, incorpora la pasta cocida previamente en abundante agua con sal y bien escurrida.
  5. Sirve inmediatamente y espolvorea con el resto del queso y la hierbabuena.
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Otra forma fácil y deliciosa de preparar pasta. Esta vez cocí unos tallarines, pero puedes hacer espaguetis, macarrones o cualquier otra. Yo suelo poner en el agua de cocción de la pasta una ramita de albahaca o una hoja de laurel, indistintamente, les da un toque adicional y un aroma que invita a sentarse pronto a la mesa.

Si quieres ver otras recetas italianas o con pasta pincha aquí y aquí.

Pastel de pollo con champiñones: receta con masa de hojaldre

3 Jul

Aunque ya estamos en pleno verano en esta parte del universo y no apetece mucho encender el horno, me cuesta renunciar a algunas recetas que lo único de incómodo que tienen es el calor que le acompaña. Pero como es tan sencillo y resulta ideal para llevárnoslo a un picnic o a cualquier otra excursión ahora que tenemos oportunidad de irnos a la playa o a la piscina, quiero compartir este pastel con un relleno riquísimo que si te sobra puedes acompañar con un arroz blanco por ejemplo.

Con dos masas de hojaldre y básicamente pechuga de pollo y champiñones conseguiremos dos pasteles grandes para compartir entre cuatro personas y quedarnos más que satisfechos. Es un plato completo y equilibrado así que podemos comerlo sin cargo de conciencia si no tenemos un régimen muy estricto de reducción de peso. La masa de hojaldre cubre las necesidades de carbohidratos para no perder la energía, la pechuga de pollo nos ofrece proteínas de alta calidad con muy escasa grasa; en los champiñones encontramos minerales y vitaminas, una alta concentración de agua y por consiguiente un efecto saciante.

La cebolla y el ajo ayudan a mantener las defensas del sistema inmunitario y las aceitunas y el aceite de oliva proporcionan grasas monosaturadas que protegen el corazón, ya por muchos es sabido que con moderación ayuda a incrementar el colesterol bueno que a su vez mantiene a raya al colesterol malo. Y después de este breve balance nutricional de nuestra receta de hoy, pongámonos manos a la masa.

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Ingredientes para preparar Pastel de pollo con champiñones (4 personas)

  • 2 masas rectangulares de hojaldre (yo usé de la Casa Tarradellas; en el supermercado las venden listas para usar)
  • 1 huevo batido (para barnizar los pasteles)
  • 2 pechugas de pollo (troceada un cubitos pequeños)
  • 1 bandeja de champiñones (200 gr más o menos laminados)
  • 2 dientes de ajo laminados
  • 1 cebolla troceada en cubitos pequeños
  • 1 pimiento verde italiano también en cubitos
  • 4 cucharadas de tomate frito
  • 2 cucharadita de pimentón de la Vera (puedes utilizar otro pimentón dulce)
  • 8 aceitunas (yo utilicé unas rellenas de pimiento rojo)
  • 3 cucharadas de aceite de oliva suave
  • sal
  • pimienta

Cómo preparar Pastel de Pollo con champiñones

  1. Lo primero será ponernos con el relleno, para lo cual dispón las 3 cucharadas de aceite de oliva (puedes emplear otro que tengas) en una sartén con el ajo, y una vez doradito pero antes de que pueda quemarse agrega la cebolla y el pimiento italiano.
  2. Cuando haya pochado la cebolla agrega el pollo en cubitos previamente sazonado con sal y pimienta al gusto. Si te olvidaste de hacerlo entonces ponle sal y pimienta enseguida que lo eches a la sartén. Déjalo unos minutos con fuego medio hasta que la carne se cocine y comience a cambiar de color.
  3. Pon ahora el pimentón, remueve y suma el champiñón laminado que se cocina en muy poco tiempo. En cuanto cambie de color agrega el tomate frito y las aceitunas y deja que reduzca toda el agua que puedan liberar los champiñones. Debe quedar bastante seco, ten en cuenta que si no es así luego se sale cuando rellenemos el pastel. Pásalo a otro recipiente para que se atempere antes de formar los pasteles.

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  4. Precalienta el horno entre 200 y 220 grados según el tipo de horno que tengas o guíate por las instrucciones que ofrece el fabricante de la masa de hojaldre. Mientras vamos a trabajar ya la masa de hojaldre: Corta cada masa en dos partes de forma que obtengas dos rectángulos (en total tendrás 4 rectángulos, dos para la base y dos para tapar).
  5. Echa en dos de ellos el relleno que hemos preparado que ya debe estar atemperado. Trata de ponerlo en el centro de manera que luego puedas cerrar bien.

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  6. Coloca encima los otros dos rectángulos de hojaldre y sella los bordes enrollando y aprisionando un poco.

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  7. Barniza con huevo batido con una chispa de sal, pincha con un tenedor para que libere el calor mientras se cuecen y ponlo en el horno el tiempo que te indique el paquete del hojaldre. Suele ser unos 10 a 15 minutos dependiendo del horno. Siempre vigila y cuando ya esté dorado es qué está listo.
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    Si te gusta espolvorea un poco de pimienta recién molida antes de ponerlos en el horno que le da un toque más sabroso a la masa.

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Un pastel fácil de preparar como habrán visto aquí, así que si no te importa encender el horno en el verano, aquí tienes una buena excusa para ello. Frío está buenísimo también y lo mejor es que podrás llevártelo contigo y disfrutarlo después. También para aquellos que me leen en otras latitudes donde es invierno y un pastel como este, acabado de hornear, es una maravilla para calentar el espíritu.

Si quieres ver otras recetas con masa de hojaldre y pollo pincha aquí. Si deseas preparar unos pastelitos dulces para ofrecer como postre no dejes de ver este otro enlace.

Brochetas de butifarra y champiñones

2 Abr

Excepto las vísceras y los famosos callos (pata y panza como se les conoce en otras latitudes) me encanta el cerdo en su totalidad. Cualquier embutido, desde un buen chorizo con o sin picante, pasando por estas sencillas butifarras de hoy, hasta el jamón más rico que he probado en mi vida (de pata negra ibérico alimentado con bellota), forman parte, en su justa medida, claro está, de mis preferencias en la cocina.

Desde pequeña mi padre me enseñó a amar a estos animales, que han sido desde siempre sustento de familias enteras, y con los cuales crecí, convencida de que la mejor manera de disfrutarlo más tarde en la mesa, es aprender a mimarlos desde pequeñitos, a darles todos los cuidados necesarios, en todo lo cual mi padre es un crack, “el doctor”, como tantos le conocen.

La carne de cerdo tiene un alto valor nutricional. Lejos de lo que muchos creen, no es todo grasas, que es lo que en mayor medida puede perjudicar la salud. Partes de este animal como el lomo concentran incluso menos grasa que un pollo, y la que tiene pertenece a los ácidos grasos esenciales para nuestro organismo, que ayudan a mantener a raya el colesterol malo. Además posee hierro, zinc y fósforo, así como Vitamina B1, encargada de convertir los azúcares en energía para el buen funcionamiento de los músculos.

Y antes de volver a la receta que nos mueve hoy hacia la cocina, super sencilla, económica y rapidísima de preparar, animaros a consumir la carne de cerdo, dentro de una dieta equilibrada por supuesto. No se trata de comerlo todos los días, sino de aprovecharnos de las posibilidades que nos ofrece desde el punto de vista nutricional y también desde la perspectiva del bolsillo.   

brochetas de butifarra y champis 2

Ingredientes para preparar Brochetas de butifarra y champiñones (para 2-3 personas)

  • 6 butifarras frescas
  • 12 champiñones
  • 2 tomates maduros troceados en 4 c/u (puedes utilizar tomates cherri)
  • aceite de oliva virgen extra
  • sal gorda

Para la salsa, una reducción de vino:

  • 200 ml de vino Pedro Jiménez (puedes utilizar otro moscatel)
  • 1/2 cebolleta
  • 20 gr de mantequilla
  • 2 cucharada de vinagre de Jerez

Cómo preparar Brochetas de butifarra y champiñones

  • Pon la cebolleta a pochar con la mantequilla en un cazo pequeño. Cuando empiece a cambiar de color agrega el vino Pedro Jiménez, el vinagre y deja reducir a fuego bajo, unos 20 minutos, hasta que espese un poco.
  • En lo que va reduciendo el vino prepara las brochetas: corta las butifarras en tres partes y distribuye en cada palillo butifarra, champiñón y uno o dos trozos de tomates por cada una. Moja los palillos antes para que no se quemen en el horno.

 

brochetas

  • Riega con un hilo de aceite de oliva y pon unos cristales de sal gorda a champiñones y tomates (solo un toque). Coloca en el horno a 175-180 grados unos 15-20 minutos. Cuando estén dorados, pincha la butifarra a ver si se ha cocido completamente. Si es así saca del horno, quita el palito, emplata y riega con la reducción de vino.

Así de sencillas y ricas estas brochetas, que acompañé con este Arroz meloso con pistachos y dátiles.

brochetas de butifarra y champis

Solomillo de Pavo en Salsa de Manzana

13 Mar

Una de las carnes más magras, y por lo tanto ideales para mantener la grasa a raya y con ella nuestro peso, es la del pavo. Acostumbramos a comerlo en ocasiones especiales, pero lo cierto es que está disponible en cualquier época del año. Son muchos los que últimamente prefieren un jamón de pavo a otro jamón cocido. Es una carne blanca, muy rica, y otra opción para equilibrar nuestra dieta y no aburrirnos comiendo siempre lo mismo.

Un pavo entero asado en el horno siempre queda delicioso pero esta vez vamos a preparar la parte del solomillo, extraordinaria, toda carne, nada de huesos, nada de grasa. Un solomillo puede comerlo entero una sola persona, por eso en la receta de hoy, para 2 personas, emplearemos dos solomillos enteros que dejaremos un par de horas marinando. Si lo dejas la noche antes de cocinarlos estarán todavía mejores. Y si quieres otra receta de solomillo, esta vez de cerdo, pincha aquí: Solomillo de cerdo con salsa dulce de mostaza

pavo solomillo

Ingredientes para preparar Solomillo de Pavo en Salsa de Manzana.

 

  • 2 solomillos de pavo
  • 1 manzana Golden
  • 1 puerro grande o 2 pequeños
  • 1 zanahoria grande o 2 pequeñas
  • 1 cebolleta grande o 2 pequeñas
  • 3 dientes de ajo + 4 más para el adobo o marinado
  • 2 vaso de vino blanco (400ml)
  • 1 vaso de caldo de pollo (200ml)
  • 1 limón
  • pimienta negra y sal
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

Cómo preparar Solomillo de Pavo en Salsa de Manzana

  1. Maja en un mortero 4 dientes de ajo (si le pones una pizca de sal no te saltarán los ajos) ponle un poco de pimienta negra al gusto y cuando tengas una pasta incorpora el zumo del limón más un vaso de vino y remueve bien.
  2. Pon en un recipiente que puedas tapar bien los solomillos de pavo, baña con el adobo que hemos preparado y pon un poco más de sal si no has puesto mucho a los ajos. Si tienes una jeringa con aguja, coge un poco del líquido del marinado e inyecta los solomillos para que la carne de dentro coja todo el sabor. Si no tienes una, con un palillo pincha la carne y riega a continuación con ayuda de una cuchara. Tapa bien y deja en la nevera al menos dos horas. Si lo haces la noche anterior tendrás trabajo adelantado y la carne quedará mucho más sabrosa.
  3. Ten a punto los ingredientes con que cocinaremos los solomillos. Para ello trocea el puerro, la zanahoria, la cebolleta y el ajo en láminas. Retira la piel de la manzana y el corazón y pícala en dados. Como después vamos a triturarlos todos para hacer nuestra salsa no tendrán que estar picados en trozos tan pequeñitos, pero tampoco vamos a acomodarnos para picar menos.
  4. En una sartén honda pon a calentar las 3 cucharadas de aceite de oliva, cuando esté bien caliente pon los solomillos bien escurridos para que no te salte el aceite y no te quemes. El objetivo es dorarlos bien lo antes posible para que tomen buen color y se sellen sin perder los jugos de dentro. Una vez conseguido esto, sácalos y resérvalos.
  5. En esa misma sartén, baja bien el fuego (luego lo vuelves a subir, se tata de no quemar las verduritas) pon los ajos conjuntamente con la cebolleta y una vez mermado el calor fuerte sube a fuego medio y agrega los puerros y la zanahoria. Con la ayuda de una cuchara de palo, o goma si es de teflón la sartén, mezcla bien y raspa el fondo para que se desprenda todo el sabor que pudo quedar de la carne.
  6. Agrega la manzana, mezcla bien y deja que cambien de color la cebolleta, los puerros y la manzana. Incorpora el vaso de vino y deja evaporar el alcohol, una vez absorbido un poco del líquido agrega el vaso de caldo de pollo y rectifica de sal (puedes auxiliarte de una pastilla de pollo si no tienes caldo preparado, pero ten en cuenta entonces la medida de la sal).
  7. Pon otra vez los solomillos, tapa y deja cocinar unos 15 minutos. Transcurrido el tiempo destapa y comprueba que no haya exceso de líquido. Destapa si es así y deja reducir.
  8. Si te gusta la salsa con trozos puedes dejarla tal cual, pero si te decides a prepararla como en la receta, saca los solomillos, resérvalos, y pasa la salsa por la batidora. Una vez hecho esto, pica en rodajas el solomillo y sírvelos con la salsa.

Si te queda mucha salsa, resérvala para acompañar unos filetes de pollo, de cerdo o de pavo. Estarán buenísimos con ella. Este solomillo lo acompañé de unos champiñones salteados con ajo y perejil. Tan sencillo como poner un par de cucharadas de aceite de oliva virgen extra, agregar un par de ajos laminados hasta que estén doraditos y luego añadir los champiñones (también laminados 300-400 gr) con el perejil fresco picadito y un poco de sal. Con un par de minutos saltéandose será más que suficiente y tendrás un acompañamiento delicioso, ligero, rápido y con efecto saciante. Uff cómo me gustan los champiñones.

 

 

Stroganov de pollo o Pollo en salsa de nata

10 Mar

A pesar de que el nombre pueda presagiar una receta complicada, lo cierto es que es bastante sencilla, y no por eso deja de ser sencillamente deliciosa. El stroganov se cree tiene su origen allá por el año 1980, cuando un chef que trabajaba para el conde Pável Aleksándrovich Stróganov, el famoso general ruso, inventó la receta durante una competición de cocina en San Petersburgo. Es la historia más aceptada aunque en estas cuestiones no hay una última palabra.

De hecho las recetas de cocina medievales de origen ruso ya tenían carne sazonada con crema ácida o nata agria. Tras la caída del Imperio ruso, los inmigrantes rusos y chinos llevaron consigo este plato a los Estados Unidos, generando diversas variantes. La original tiene como base la carne de ternera, pero realmente lo que tiene de característico el Stroganov es la salsa de nata, tan sabrosa en carne de ternera, como de pollo o cualquier otra que queramos emplear.

El Stroganov de esta receta tiene como ingrediente protagonista el pollo, específicamente la pechuga de pollo, que por ser la parte más magra de este, va a equilibrar la grasa que pueda sumarse de otros ingredientes presentes en la receta, como la nata y la mantequilla, aunque esta última la he utilizado en proporciones muy pequeñas, solo para dorar nuestra pechuga. Sin más detalles entremos en la cocina.

strogonov

 

Ingredientes para preparar Stroganov de pollo o Pollo en salsa de nata (2 personas)

  • 2 pechugas de pollo
  • 150 gr de champiñones laminados
  • 1 cebolleta
  • 4 dientes de ajo
  • 1/2 cucharadita de mix de pimienta recién molida (molinillo de varias pimientas)
  • 1 pizca de nuez moscada
  • 1 nuez de mantequilla  (una cucharada o 25 gr aproximadamente)
  • 150 ml de vino blanco (el que tengas a mano)
  • 1 break de nata para cocinar (200 ml aproximadamente)
  • 2 cucharadas colmadas de aceite de oliva virgen extra

Cómo preparar Stroganov de Pollo o Pollo en Salsa de Nata

  1. Corta las pechugas en dados pequeños y salpiméntalas. Resérvalas.
  2. Mientras corta en cubitos muy pequeñitos la cebolleta y el ajo en láminas finas. Calienta las dos cucharadas de aceite en una sartén, agrega las láminas de ajo y antes de que puedan dorarse demasiado incorpora la cebolleta. Una vez pochada la cebolleta (unos 5-8 minutos) agrega los champiñones, ponles un poco de sal, mezcla bien y separa del fuego.
  3. En una cacerola aparte pon a calentar a fuego vivo la mantequilla. Una vez bien caliente, pon la pechuga en dados y dóralas. El fuego debe bien alto para que adquieran rápido el color y se sellen sin que suelten el jugo y se sequen demasiado.
  4. Una vez doradas agrega en la misma cazuela el vino blanco y con una cuchara de palo (con la que previamente habrás dado la vuelta a las pechugas) raspa el fondo para que suelte todo el sabor que dejaron las pechugas en el fondo.
  5. Deja evaporar el vino y cuando quede muy poco líquido baja el fuego, incorpora los champiñones salteados con la cebolleta y el ajo que habíamos reservado, agrega la nata, el mix de pimienta, la nuez moscada, rectifica la sal a tu gusto, mezcla bien y deja cocinar con tapa durante unos 10 minutos.
  6. Transcurridos los 10 minutos comprueba que la salsa no tenga demasiada agua. Si es así destapa y deja reducir unos minutos más.

Esta receta tiene una rica salsa para rebañar el pan. Puedes acompañarla con un arroz blanco o con un cous cous con verduras o solo. Yo me decidí por esta última opción y verdaderamente lo disfrutamos muchísimo. Tanto que ya me advirtieron en casa que tendría que repetir muy pronto. Seguro que podréis decir lo mismo si os animáis a prepararla. Buen provecho a tod@s. Si te apetece ver otras recetas con pechuga de pollo haz click en los siguientes links: Rollitos Hojaldrados de Pollo o Crepes de Pollo y Lechuga

 

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