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Quiche de puerros con arándanos secos: para hacer especial un pastel salado

1 Abr
Todos los derechos reservados por Tras La Receta

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Tenemos en casa una debilidad por los pasteles salados tipo quiche. De entre los que he probado y me he animado a preparar el de tomatitos secos con albahaca y mozzarella y el de puerros y bacon figuran entre nuestros preferidos. La receta de hoy, esta quiche de puerros con arándanos secos, una versión más arriesgada de la última citada es para complacer a paladares que a menudo buscan la mezcla, para mí prodigiosa, de salado y dulce.

La propuesta no llega a ser lo que se consideraría un postre, nada más lejos de mi intensión, se queda en ese camino que recorren juntos la fruta en la ensalada, el plátano en el arroz a la cubana, o el melón en el clásico español del jamón jamón.

Nuestra protagonista de hoy tiene su origen y denominación en la gastronomía francesa de Lorena; allí surgió la quiche Lorraine, con básicamente un relleno de nata y huevos. A partir de esta surgieron un sinfín de adaptaciones en las cuales se utilizaba indistintamente panceta, cebolla o queso, de acuerdo el sitio y por la región geográfica cambiaba el nombre.

Así, la quiche vosgienne, de la región francesa de los Vosgos, incorpora el queso rallado; la quiche goguette y la quiche alsacienne añaden cebollas fritas al relleno de la lorraine; y la tarte tourangelle, variante popular dentro de la cocina francesa, incluye panceta ahumada y rillettes de Tours (especie de paté blando y hebroso). Lo cierto es que se ha popularizado tanto internacionalmente con su riqueza en ingredientes, alejadas ya de la original, que es preferible igualmente llamarlas tartas o pasteles salados.

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Ingredientes para preparar Quiche de puerros con arándanos secos (4 personas)

  • 1 masa quebrada o Brisa
  • 3-4 puerros (el tallo blanco)
  • 1 cebolla
  • 300 ml de nata (yo utilizo con contenido de grasa reducido)
  • 150 gr de bacon ahumado o panceta
  • 1 puñado de arándanos secos
  • 3 huevos grandes
  • 80 gr queso Emmental
  • pimienta negra recién molida
  • 1 puntita de nuez moscada
  • 1 cucharada de aceite de oliva (si fuera necesario)
  • 1 nuez de mantequilla para untar el molde
  • sal

Cómo preparar Quiche de puerros con arándanos secos

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  1. Corta en tiritas el bacon y en brunoise la cebolla y el puerro. Pon a freír el bacon en una sartén anti-adherente y una vez haya empezado a dorar (habrá soltado su propia grasa) añade la cebolla y una pizca de sal. Deja sofreír hasta que se transparente la cebolla.
  2. Incorpora el puerro ya bien picadito y la cucharada de aceite de oliva solo si fuera necesario para que no se pegue o queme nuestra base del relleno. Mezcla bien y deja pochar unos 5 minutos hasta que esté tierno el puerro.
  3. Añade a la sartén la nata con 1/2 cucharadita de sal, la pimienta negra, la nuez moscada y por último el puñado de arándanos secos. Revuelve y deja cocinar a fuego bajo medio unos 8 minutos desde que comience ebullir. Una vez pasado el tiempo separa del fuego y deja reposar unos minutos.
  4. Bate los huevos con otra pizca de sal y la mitad del queso Emmental. Reserva mientras prepararas el molde.
  5. Barniza bien el fondo y los laterales del molde con la nuez de mantequilla. Coloca encima la masa quebrada cuidando de que no se rompa y que cubra bien el molde . Yo dejo siempre que sobresalga por fuera de los bordes y una vez horneada los corto con un cuchillo afilado. De esta forma evito que la masa encoja y se salga el relleno. Pincha el fondo con un tenedor y en los laterales para evitar que se hagan globos de aire en la masa. Procede con cuidado para que no se perfore la masa.
  6. Una vez atemperada la nata con los puerros, el bacon y los arándanos que ya estarán bien re-hidratados añade los huevos batidos con el queso y mezcla bien hasta que esté todo bien integrado. Ahora llena la masa quebrada con este relleno.

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  7. Con el horno pre-calentado a 180 grados hornea la quiche, preferiblemente cubierta con un papel vegetal o de aluminio y en el nivel más bajo del horno, durante unos 35 minutos. Transcurrido este tiempo, comprueba que bajo el papel que colocamos como cubierta nuestra quiche esté doradita y cuajada. SI aún no está dorada sube a un nivel superior la bandeja de horno y enciende solo el grill unos 3 a 5 minutos más. Listo.

Deja que repose bastante antes de desmoldar la quiche y así evitarás que se rompa. Yo utilicé un molde de silicona que son muy fáciles de manejar a hora de desmoldar. Lo malo es que no puedes meterle el cuchillo o corres el riesgo de acabar con el molde. Por eso si tienes otro tipo de molde, de aluminio o de vidrio, no tienes ni que desmoldar. Puedes llevarlo directo a la mesa.

La masa quebrada es muy fácil de hacer, si das click en el enlace que lleva en los ingredientes podrás ver una receta básica que queda muy sabrosa, pero puedes recurrir siempre a las que venden en el supermercado.

Puedes también emplear leche evaporada en sustitución de la nata para una opción más ligera y si no te va la conjunción de dulce y salado en su justa medida pues sáltate los arándanos secos y ya está. Quiero compartir pronto la otra quiche preferida de casa: un poco más mediterránea, con tomate secos y naturales, albahaca y mozzarella. Una delicia, apta para vegetarianos que incluyen lácteos en su dieta.

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Arroz al curry con plátanos fritos: receta vegetariana

3 Mar
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¿Cuántas veces nos entra antojo de comer algo diferente? Seguramente más veces de lo necesario teniendo en cuenta el aluvión de información, gastronómicamente hablando, que nos llega con las nuevas tecnologías y con esos programas televisivos de cocina extranjera. Dan ganas de probarlo todo. En ocasiones salimos a buscarlo en los restaurantes especializados que podamos tener a nuestro alrededor, y otras, con los productos a mano, nos ponemos nosotros mismos a la obra.

La cuestión es que sin tener que recurrir a tantísimos ingredientes difíciles de conseguir, con algunos otros muy básicos y disponibles en casi todos los supermercados y otros establecimientos, podemos acercarnos bastante a esos platos exóticos de sabores diferenciados y colores tan atractivos. Sin establecer unas fronteras bien delimitadas para ellos, podremos desplazarnos al origen. Con el arroz al curry que hoy comparto viajamos al Asia, y reitero, hay un poco de India, de Tailandia, de China, y otro poco de aquí, para hacernos más fácil y simple la tarea de cocinar esta sabrosa receta vegetariana.

Como siempre hay margen para la improvisación y para el empleo de aquello que más nos guste o esté al alcance. La base, además del arroz, basmati o jazmín, son los vegetales, por los cuales podremos decantarnos dependiendo de lo que más nos guste. Yo utilicé zanahoria, guisantes finos y pimiento rojo morrón (de asar), pero si quieres aprovechar las ofertas de temporada no dudes en emplear unos corazones de alcachofas, o unas judías verdes bobby redondas (habichuelas) o planas en sustitución de los guisantes. Sin más vayamos a nuestra receta.

Ingredientes para preparar Arroz al curry con plátanos fritos (4 personas)

  • 250 gr (1 taza) de arroz basmati (o jazmín u otro largo)
  • 1 1/2 taza de agua
  • 1/2 cucharadita de sal marina
  • 1 clavo de olor
  • 1 zanahoria cocida al dente
  • 3/4 taza de guisantes finos cocido (o corazones de alcachofas cocidas)
  • 1 pimiento pequeño rojo morrón o de asar
  • 1 cebolla troceada en brunoise no muy fina
  • 1 diente de ajo grande o 2 pequeños
  • 1 1/2 cucharada de curry amarillo
  • 1/2 cucharada de puré de chiles (utiliza solo 1/2 cucharadita si no eres fan del picante o en sustitución emplea una punta de guindilla roja fresca fileteada para un picante más suave)
  • 1 cucharadita de jengibre fresco rallado (opcional)
  • 4 cucharadas de salsa de soja (yo utilizo baja en sal de Kikoman)
  • 3-4 huevos
  • 4 cucharadas de aceite de oliva suave
  • 2 plátanos macho o de freír bien maduros
  • extra de aceite de oliva suave para freír los plátanos

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Cómo preparar Arroz al curry con plátanos fritos

  1. Lava el arroz en abundante agua hasta que salga transparente. Mientras, pon a hervir el agua donde cocerás el arroz que debe ser siempre una medida y media por cada medida de arroz. Esto se traduce, en la receta de hoy, a emplear 1 taza de arroz y la misma taza y la mitad de otra de agua (1 + 1/2).
  2. Una vez comience a hervir el agua, pon el fuego a baja intensidad, añade solo una pizca de sal y el clavo de olor y a continuación echa el arroz lavado y escurrido.
  3. Tapa y deja cocer por unos 10 minutos hasta que haya absorbido toda el agua.
  4. Apaga el fuego y deja reposar en la misma hornilla unos 1o minutos más antes de proceder a remover bien. Comprobarás que con esta técnica de cocción del arroz, por absorción, además del arroz conservar mejor sus cualidades queda desgranado, suelto y ligero; listo para emplear en esta receta.
  5. Mientras reposa el arroz ponte manos a la obra con nuestras verduras: Cocina en agua hirviendo la zanahoria y los guisantes. Recuerda que para dejarlos al dente necesitan menos tiempo. Con unos 6 minutos es suficiente una vez comience a hervir el agua. Una vez listas trocea la zanahoria en cubitos y deja escurridos los guisantes o alcachofas.
  6. En una sartén o wok pon a calentar tres cucharadas de aceite de oliva suave, añade el ajo laminado y antes de que puedan quemarse incorpora la cebolla y el pimiento rojo. Deja saltear unos minutos y agrega el curry. Remueve bien y a continuación suma la zanahoria y guisantes o alcachofas.
  7. Deja un par de minutos y añade el puré de chiles o las láminas de guindilla (a tu gusto), remueve, deja otro par de minutos y separa del fuego y reserva.
  8. Bate los huevos con una pizca de sal y haz un revuelto en una sartén antiadherente con una cucharadita de aceite de oliva. Reserva.
  9. Coge el arroz que teníamos en reposo y remueve bien. Cuando esté todo bien desgranado incorpora al wok junto con el jengibre (opcional), añade la salsa de soja y revuelve todo.
  10. Por último añade los huevos revueltos y dale otra vuelta a todo para que se integre bien. Listo, tapa y reserva calienta mientras preparamos y freímos los plátanos
  11. Pela los plátanos y corta de forma transversal de manera que obtengas óvalos.
  12. Calienta bien el aceite y pon a freír poco a poco los plátanos. Deja que se doren bien por un lado antes de darles la vuelta. Saca del aceite y pon sobre papel de cocina para retirar el exceso de aceite. Sirve junto con el arroz o pon en medio para que todos se sirvan cuando lo deseen.

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No es larga la receta ni tardaremos tanto en la cocina, la cuestión es que hemos preparado tres recetas en una y lleva más tiempo esta explicación que lo que tardaremos en preparar y disfrutar este plato. Con la técnica de cocción del arroz por absorción ya veréis qué fácil os resultará preparar un arroz sin nada de pegotes o muy pasados.

No te olvides de llevar a la mesa la salsa de soja por si alguien gusta de ponerle algo más. Prueba a mezclar los sabores del plátano frito con este arroz de inspiración asiática. Si no caes en la tentación de unir dulce y salado en un solo bocado entonces toma los plátanos como postre. He puesto para completar con broche de oro, algo que me gusta muchísimo, unas tajadas de aguacate con un chorrito de limón y sal. Puedes terminar de decorar el plato con unos gajos de brócoli, también al dente.

Atrévete con este arroz al curry y si quieres también ver más recetas de arroz, prueba haciendo click en este enlace y también en este otro. A ver qué depara el destino a nuestro paladares. Mucha suerte y que marzo sea la ventana que se abre definitiva a la primavera. Buen provecho.

 

Ropa vieja cubana: la receta paso a paso de mi cocina

19 Ene
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Hacía tiempo, por no decir desde el mismo momento en que creé este blog, tenía muchas ganas de compartir un clásico de nuestra cocina. Uno de los platos de la gastronomía cubana que más me gustan. En ello coincidirán muchos de mis paisanos. Y tanto es así que la ropa vieja es apuesta fija en la carta de los restaurantes especializados en este tipo de cocina; aunque tengo que decir, lejos de crítica alguna, que más de una vez me he llevado un fiasco a la hora de probar. Es una receta que tiene su cosa y no se trata de echar todo de una vez y dejar que cocine.

Nuestra ropa vieja, puedo asegurar ya con el conocimiento de mis años en España, es herencia de la sabrosa cocina peninsular, y más específicamente la de las Islas. No sé si fueron los canarios quienes llevaron consigo la idea, o contrariamente, la importaron de Cuba a su vuelta. Lo cierto es que tiene esa esencia de ambas culturas, materializada en un plato tan exquisito como éste, y del cual no se desperdicia absolutamente nada.

Mi receta de ropa vieja cubana, aún cuando pueda introducir algunos toques muy personales, no se aleja de la auténtica, o al menos de la más extendida, para no ser absoluta. Los extras puestos definitivamente la enriquecen y nos permite saborearla aún más. Utilizo la carne que recuerdo empleaba mi abuela para prepararla: una falda de res (ternera en este caso) con la grasa bien ubicada para poder eliminarla. La coceremos primeramente en agua, cuyo caldo resultante nos servirá para sopas, como consomé o para utilizar más adelante en esta misma receta. El restante se puede congelar y utiliza a conveniencia.

Y como muy cubana que es, esta propuesta os la presento en lo que llamamos una completa, la forma en la que usualmente se come en nuestra Isla, todo en un solo plato, ningún entrante, ningún alimento más importante que otro, todo mezclado así: arroz blanco, ropa vieja, tostones de plátano macho y aguacate en su estado más puro, una representación de ese “mejunje” que somos. Sencillamente irresistible a nuestras costumbres, a nuestra idiosincrasia, esa mezcla de razas y culturas. ¿Quién se anima?

Ingredientes para preparar Ropa vieja cubana (4 personas)

Para el cocido:

  • 850 gr de falda de res (vacuno)
  • 3 litros de agua
  • 1 nabo
  • 2 zanahorias
  • 1 puerro
  • 1 rama de apio
  • 1 ramito de perejil
  • 1 ramito de cilantro
  • 2 hojas de laurel
  • sal

Para la ropa vieja:

  • carne deshilachada resultante del cocido
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cebolla (cortada en juliana)
  • 1/2 pimiento rojo (cortado en juliana)
  • 1/2 pimiento verde (cortado en juliana)
  • 1 tomate maduro sin piel y finamente troceado
  • 1 punta de guindilla fresca roja (finamente picada)
  • 3 dientes de ajo
  • 1 poquito de cilantro
  • 3/4 cucharadita de comino
  • 1 vaso de vino blanco (100 ml)
  • 200 ml de caldo de carne (utiliza de cocido de la carne)
  • 150 ml de tomate frito
  • pimienta negra
  • sal

 Cómo preparar Ropa vieja cubana

Para el cocido:

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  1. Primeramente limpia la carne del exceso de grasa. Si utilizas falda de calidad suele estar muy bien localizada por lo cual no tardarás nada en removerla.
  2. Con la ramita de apio, el puerro, el cilantro y el perejil prepara un atadillo que luego podrás remover fácilmente del caldo. Si lo deseas puedes poner las hierbas sin atar y luego batir o colar, como prefieras.
  3. En una olla exprés o a presión echa los 3 litros de agua de conjunto con la carne limpia de grasa, el atadillo, dos zanahorias bien lavadas, un nabo, dos hojas de laurel y una cucharada de sal.
  4. Tapa la olla, pon al máximo el fuego, coloca el selector de la presión en el número 2 (si tienes dos posiciones si no hazlo como siempre), deja que tome presión y cuando empiece a pitar y a liberar el vapor, baja a media intensidad el fuego y deja cocinar durante 30 minutos.
  5.   Una vez separada del fuego y con la presión totalmente liberada saca la carne, deja enfriar y a continuación procede a desenhebrar. Reserva 200 ml de caldo para la ropa vieja.

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Puedes hacer este proceso el día antes, como hago yo usualmente. Una vez tengo la carne fría y deshilachada la cubro con film y a la nevera para el otro día, con calma, hacer la parte más divertida de la receta de ropa vieja. Con el caldo, una vez templado y desgrasado (la poca grasa que pueda quedar flota en la superficie y es muy fácil de eliminar con un cucharón) hago una rica sopa de fideos para esa noche.

Cómo preparar la Ropa vieja cubana

  1. Ya en el meollo del asunto, ten listos los ingredientes restantes de nuestra ropa vieja. Corta en juliana la cebolla, así como el pimiento rojo y verde. Trocea finamente la punta de una guindilla roja fresca. Maja en un mortero los ajos con el comino, el cilantro y solo una pizca de sal para que no salten los ajos, y una vez tengas una pasta, reserva. Con el tomate maduro procede a escaldar, quitar la piel y trocear finamente, reserva también. El resto de ingredientes tenlos listos para incorporar según corresponda.
  2. En una cacerola o sartén profunda con tapa pon a calentar el aceite de oliva. Una vez tenga una buena temperatura añade la cebolla. Cuando empiece a pochar agrega los pimientos, sazona con una pizca de sal y deja que se sofría unos 5 minutos.
  3. Incorpora el tomate maduro bien troceadito, mezcla bien y a continuación echa el majado de ajo, cilantro y comino que teníamos reservado. Vuelve a remover, deja sofreír otros 5 minutos.
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  4. A continuación incorpora la carne desenhebrada, sazona con una pizca de pimienta negra, mezcla, sube el fuego un poco y rápidamente añade el vino blanco. Una vez haya evaporado agrega el caldo de carne, remueve, vuelve a bajar el fuego a media intensidad y pon el tomate frito.
  5. Revuelve todo para que se integre, prueba de sal y rectifica, pon una tapa sin llegar a cubrir perfectamente y deja cocinar unos 20 a 25 minutos hasta que tome la consistencia adecuada. Sin mucha salsa, que se vea bien el contenido, o de lo contrario como más te guste a ti. Separa del fuego y listo.

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En lo que reposa o incluso antes, para ganar tiempo, puedes preparar unos ricos tostones, un buen arroz blanco desgranado y una tajada generosa de aguacate para hacer la completa que te propongo. Si no estás por la labor total acompaña de lo que más te guste y más fácilmente se te de. Puedes poner la sopa, con el caldo como base, de primero, y la ropa vieja con el arroz, o unas patatas fritas o simplemente un buen trozo de panque la salsa invita a ello.

Si en vez de tostones prefieres unos plátanos maduros fritos, no dudes en escogerlos, como lo harían la mayoría de mis coterráneos. Yo prefiero los tostones, pero tengo que confesar que también pongo un plátano maduro de fruta, si es de Canarias mejor. Eso de mezclar, en una cucharada, arroz, ropa vieja y un trocito de plátano fruta es un orgasmo para mi paladar, al que es muy difícil renunciar.

El cilantro que utilizo es un guiño a las lindas Islas Canarias españolas, teniendo en cuenta que en Cuba mi abuela lo que ponía era culantro, un par de hojas alargadas con un sabor casi idéntico que se emplea en mi tierra natal. Os aseguro que si siguen el paso a paso de mi receta tendréis una auténtica y sabrosísima ropa vieja cubana.

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¡Qué aproveche! Feliz lunes para todos.

Cerdo asado, batata con queso feta y ensalada verde: menú de celebración

6 Oct
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¿Cuántas veces nos rompemos la cabeza para acertar en un menú de celebración? ¿Con cuánta frecuencia te gustaría salir de la rutina de siempre pero te da miedo probar cosas nuevas que puedan dejarte en un aprieto a última hora? Seguramente, como a mi, te ha pasado más de una vez. Pero con la propuesta que traigo hoy, inspirada de forma general en una que otra receta del chef Gordon Ramsey, el mismo de Masterchef , vas a poder desprenderte del miedo al fracaso e incorporar otras tres recetas a esas que son infalibles en tu cocina.

Vamos a preparar primeramente un cerdo tan bien asado y tierno que una vez vayas a servirlo podrás desmenusarlo con tan solo una cuchara, y a la hora de saborearlo se deshará; pero para qué contar, mejor probarlo. Eso sí, tendremos que ser muy pacientes y mimosos con la elaboración de la carne para que el resultado sea tal y como prometo. Las claves: adobar de un día para otro y luego asar, sin prisas, unas 3 a 4 horas, dependiendo del tamaño de la pieza que, por cierto, tendrá que ser de la denominada aguja: muy jugosa gracias a esa grasita que se funde y le otorga tanta melosidad.

La guarnición serán unas batatas, boniatos, camotes o como quiera que le llamen allí donde me lean, enriquecidos con cebolla morada, cilantro y queso feta que le va de maravillas.  Este rico acompañamiento, así como la ensalada verde con aguacate y aliño de limón, los dejaremos listos en la última media hora de cocción de la carne. Aunque asar el cerdo tomará bastante tiempo no estaremos en la cocina en todo momento, el horno hará sólo su trabajo y nosotros solo estaremos pendientes del reloj. ¿Te animas?  Vamos a repasar entonces todos nuestros ingredientes.

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Ingredientes para preparar Cerdo asado a mi manera (4 personas)

  •  1 1/2 kg de aguja de cerdo (si tiene hueso sólo pide al carnicero que de unos golpes en ellos para luego trabajar mejor el trozo)
  • zumo de 2 naranjas agrias o amargas (si no tienes utiliza una naranja dulce más 1 lima o 1 limón)
  • 1 cucharada de comino
  • 1/2 cucharada de cilantro molido
  • 1/2 cucharada de pimentón dulce de la vera
  • 1/2 cucharada de pimentón picante de la vera
  • 1 cucharadita de mix de especies orientales (opcional)
  • 3 dientes de ajo
  • pimienta negra recién molida
  • sal gorda marina

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Cómo preparar Cerdo asado a mi manera

  1. Mezcla el zumo de las naranjas con el comino, el cilantro y los dos tipos de pimentón. Reserva.
  2. Sazona de manera proporcional la carne con sal marina gruesa, la pimienta negra y el mix de especies (opcional), ponla en una fuente riega con el zumo y las especies, incorpora los dientes de ajo pelados pero enteros, tapa con papel film y guarda en la nevera 24 horas.
  3. Al otro día, escurre la carne del líquido del adobo, envuelve en papel aluminio de manera que quede bien cubierta y pon a asar en el horno precalentado a 180 grados Celsio durante 3 a 4 horas dependiendo de la potencia de tu horno.
  4. Pasado este tiempo saca del horno, comprueba que está completamente dorada y deja reposar envuelta en lo que terminas de preparar el resto del menú.

Ingredientes para preparar Batata, boniato o camote con cilantro y queso feta (4 personas)

  • 3-4 boniatos pequeños o 2 grandes
  • 1 nuez de mantequilla (25 gr)
  • 1/2 cebolla morada cortada en juliana
  • 3-4 cucharadas de cilantro fresco picado
  • sal gorda (unos granitos)
  • 50 gr de queso feta (que puedes sustituir por un queso blanco tierno que te guste mucho)

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Cómo preparar la Batata

  1. Lava muy bien el boniato, déjale la piel y trocea en pedazos no muy grandes. Ponlo en un plato o fuente apto para microondas, ponle unas piedrecitas de sal gorda y la nuez de mantequilla, tapa con film y cocina a máxima potencia unos 8 minutos. Puedes cocerlos al vapor si prefieres no utilizar el micro pero en este caso deja la mantequilla para añadir en el segundo paso.
  2. Una vez cocida la batata pasa a una fuente de horno, añade la cebolla cortada en juliana y la mitad del queso feta.
  3. Pon en el horno a 180 grados, unos 10 minutos, hasta que se doren.
  4. Saca del horno, agrega el queso restante, las 3 cucharadas de cilantro y mezcla bien, incluso puedes utilizar un cuchillo y romper un poco los trozos regulares para darle un aspecto más rústico.
  5. Corona con el cilantro restante y otro plato listo.

Por último vamos a nuestro plato refrescante.

Ingredientes para preparar Ensalada verde con aguacate y aliño de limón

  • 250 gr de mezcla de lechugas
  • 1 aguacate pequeño
  • 1 zanahoria rallada
  • 1/4 de cebolla morada
  • dados de queso fresco (al gusto)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • zumo de limón (un chorrito -al gusto)
  • 2 cucharadas de suero de queso
  • sal (una pizca)
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Cómo preparar la Ensalada verde con aguacate y aliño de limón

  1. En un bol o fuente para ensalada pon en el fondo el aceite de oliva, el zumo de limón y una pizca o nada de sal (el suero de queso ya tiene suficiente) añade las lechugas, la zanahoria rallada, el aguacate en cubitos y la cebolla en juliana fina, agrega el suero del queso y los dados de queso, mezcla y a la mesa.

Ya la carne reposada y sin riesgo de quemarnos, desmenuza toda y ponla en un plato. Corona con una ramita de perejil o cilantro y lleva a la mesa con el resto de nuestras propuestas. A la hora de servir no dudes en mezclar el boniato o batata con la carne, es un manjar glorioso que combina a la perfección. La ensalada te proporcionará un remanso de frescura y si eliges un vino tinto como el de Dama de Toro no te van reclamar nada más. Quizá un postre, pero ligerito como este cóctel de frutas que compartí hace un tiempo en esta cocina virtual.

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Las tres recetas que conforman este menú, como habrán comprobado, son sencillas y fáciles de hacer. Así que, aún con el tiempo que dedicaremos al asado, no hay excusas que valgan para no intentarlo. En casa disfrutamos desde el primer hasta el último bocado. Feliz semana 😉

 

Picadillo a la habanera: un clásico de la cocina cubana

2 Sep
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A inicios de mi experiencia en la cocina de este rincón virtual compartí una receta de tamalitos de col o repollos envueltos, rellenos de picadillo a la habanera, cuya receta retomo hoy con algunos ajustes que me parecieron oportunos compartir, ya que además de utilizar otros ingredientes, sin saltar los que no pueden faltar a este plato de la gastronomía cubana, ha quedado realmente delicioso, casi como el de mi abuela, y digo casi porque es muy difícil igualar la sazón de nuestras mayores, incluso si has crecido viendo cada detalle y mimo que dedican a nuestras comidas.

Como es casi norma en Cuba, el picadillo a la habanera se come con arroz blanco desgranado que puedes preparar de la forma que te muestro AQUÍ o de otra manera, también efectiva y más rápida, que encontrarás más abajo en esta misma receta. Para hacer una completa estoy segura que mis paisanos incluirían unos plátanos machos maduros fritos, los mismos que ponemos a lo que se conoce aquí en España como arroz a la cubana. Para esta combinación son mis preferidos, pero tal vez unos tostones o mariquitas os pueda servir también para el menú.

 Ingredientes para preparar Picadillo a la Habanera (4 personas)

  • 300 gr carne picada mixta vacuno/cerdo
  • 2 patatas cortadas de cubitos
  • 1 cebolla
  • 4 dientes de ajo
  • 1/2 pimiento rojo morrón o de asar
  • 1/2 pimiento verde italiano
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 3 tomates bien maduros
  • 1 vasito de vino tinto (100 ml aproximadamente, también puedes utilizar blanco)
  • 1 puñado de pasas
  • 6-7 aceitunas sin hueso troceadas
  • 1 cucharada de alcaparras
  • 1 cucharadita de comino
  • 1 cucharadita de mezcla de cilantro con achiote*
  •  pimienta negra
  • 1 cucharadita de azúcar (opcional) para rectificar la acidez del tomate
  • sal al gusto

Cómo preparar Picadillo a la Habanera

  1. Pula y trocea las papas en cubitos pequeños, ponlas un rato en agua con sal y después de escurridas fríelas en aceite de oliva suave antes o durante la preparación de nuestro picadillo. Pásala por papel de cocina una vez fritas para retirar el exceso de grasa y resérvalas.
  2. Pela y pica el ajo en finas láminas, ponlo a dorar en las 3 cucharadas de aceite de oliva caliente con cuidado de no quemarlos. Antes de que pueda suceder añade la cebolla muy finamente cortada en brunoise. Corta los dos tipos de pimientos en cubitos no necesariamente demasiado pequeñitos e incorpóralos una vez la cebolla esté pochada (transparente). Pon una pizca de sal y deja sofreír a fuego medio unos 3-5 minutos vigilando que no se queme.
  3. Mientras, sazona la carne con sal y pimienta, y escalda, pela y trocea los tomates que no te tomará más de 2 o 3 minutos.
  4. Echa la carne sazonada a la cazuela o sartén (asegúrate de utilizar una que puedas tapar más tarde) con la cebolla y los pimientos, desbarata bien la carne, mezclando todo muy bien y deja que se dore toda, para ello remueve cada rato, esto te llevará unos 5 a 8 minutos a fuego vivo pero no demasiado alto.
  5. Una vez toda la carne haya cambiado su color añade el vino a fuego fuerte hasta que se evapore y a continuación suma el tomate muy bien troceado, el comino y la mezcla de achiote y cilantro y remueve todo muy bien, agrega las pasas, las aceitunas troceadas y las alcaparras y vuelve a mezclar. Tapa y deja cocinar 20 minutos.
  6. Transcurrido el tiempo destapa y rectifica de sal y añade la cucharadita de azúcar si fuera necesario aunque con el dulzor de las pasas debe ser suficiente para neutralizar la acidez del tomate. Si aún la salsa te parece muy líquida déjala otros pocos minutos destapada, pero no la seques demasiado porque este plato necesita de ella para untar el arroz blanco.
  7. Incorpora en el último momento las papas fritas, mezcla y reserva caliente mientras preparamos el arroz blanco desgranado.

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Para el arroz necesitaremos:

  • 1 taza de 250 ml de arroz  largo (unos 250 gr)
  • 1 1/2  taza de agua (380 ml)
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1 chorrito de aceite de oliva virgen extra

Cómo cocinar el arroz:

  1. Pon la medida de arroz en un colador y lava muy bien hasta que salga el agua transparente.
  2. Mientras pon a hervir el agua en una cazuela honda y amplia con tapa. Una vez alcance el punto de ebullición añade la sal y baja bien el fuego (para que calcules más o menos en una intensidad máxima de 9 ponlo al 3).
  3. Añade el arroz, tapa y deja cocinar hasta haya absorbido toda el agua y el grano esté cocido (entre 8-12 minutos dependiendo del fuego).
  4. Transcurrido el tiempo apaga el fuego, añade un hilo de aceite, vuelve a tapar y deja reposar entre 5 y 10 minutos.
  5. Pasado el tiempo de reposo destapa y remueve todo para que no queden granos pegados. Verás que el arroz así te queda especialmente desgranado.

Ahora solo queda servir el arroz coronado con el picadillo a la habanera y a disfrutar. Este arroz es el mismo que podemos preparar para un arroz a la cubana, con su huevo frito, tomate y los platanitos.

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Recuerda que puedes acompañarlo de plátanos, fritos o maduros naturales, o tosotones. Puedes disfrutarlo como plato único o de segundo con una ensalada de tomate, aguacate y aros de cebolla como primero.

*El achiote es un condimento y colorante natural rojizo muy empleado en la cocina de América y el Caribe. Tiene múltiples usos medicinales y sobre todo para dar color, las civilizaciones antiguas de los mayas e incas los empleaban como especie en sus preparaciones culinarias e incluso en sus pinturas para el cuerpo. Si os encontráis en algún producto industrial el código E160b dentro de los ingredientes estarán en presencia de un alimento que ha utilizado achiote para dar color.

Ensalada fría de pasta con alioli de piña

26 Ago
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Para continuar fieles a las necesidades de alimentación del verano hoy les traigo una ensalada fría de pasta con alioli de piña casero. En esta época del año en casa solemos cenar un plato único, incluso a la hora del almuerzo una receta de ensalada, ya sea verde, de arroz o pasta, puede constituir la mejor opción para disfrutar de un alimento ligero, fresco y que nos permita estar el menor tiempo posible dentro de la cocina o delante de los fogones. Seguramente habrá unos cuantos por ahí que prefiere este tipo de elaboraciones para sofocar el calor de estos días.

En la propuesta de hoy combino productos cocidos como el huevo o la pasta y otros crudos como la zanahoria, para prolongar el bronceado natural del verano, o el pimiento rojo, lleno de vitamina C en proporciones incluso mayores que en algunos cítricos. Es un plato completo con proteínas presentes en el huevo y el jamón york, vitaminas y minerales en las ya mencionadas verduras, así como en la piña, el ajo y la cebolla, estos dos últimas con las ya consabidas propiedades antibióticas; los carbohidratos presentes en la pasta y las grasas cardio-saludables del aceite de oliva virgen extra.

Conociendo de antemano que lo que comeremos tendrá dos cualidades que no tienen por qué estar peleadas: me refiero a alimento saludable y muy sabroso, les propongo que vayamos a por los delantales, directo a la cocina, a ver qué encontramos tras esta ensalada fría de pasta con alioli de piña.

Ingredientes para preparar Ensalada fría de pasta con alioli de piña (para 4 personas)

  • 250 gr de pasta (en este caso escogí unas caracolas Gallo)
  • 200 gr de jamón york cortados a taquitos
  • 2 huevos cocidos
  • 2 rodajas de piña a taquitos
  • 1 lata de maíz dulce
  • 1 zanahoria grande o 2 pequeñitas cortada en taquitos pequeños
  • 1/2 pimiento rojo morrón o de asar
  • 1 cebolla pequeña
  • sal
  • pimienta negra (opcional)

Para el alioli:

  • 1 dientecito de ajo sin el nervio central
  • 2 rodajas no muy finas de piña troceadas
  • 1 huevo
  • 100 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cuaharadita de vinagre de Jerez
  • sal

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Cómo preparar Ensalada de pasta con alioli de piña

  1. Primeramente prepara el alioli para lo cual debes disponer todos los ingredientes en un vaso batidor. Pon el dispositivo (brazo) batidor bien en el fondo y comienza a batir sin mover el dispositivo hasta que comience a montar y espesar. Una vez consigas que monte comienza a mover poco a poco para que quede todo muy bien integrado. Conseguirás una salsa con cuerpo sin llegar a ser demasiado espesa. Tapa y guarda en la nevera para que tome frío mientras preparas la pasta y dejas listos todos los ingredientes.
  2. Coce la pasta y los huevos en abundante agua. El truco para que los huevos no se rompan es ponerlos con el agua fría, añadir un chorrito de vinagre y dejar cocer entre 7 y 9 minutos después de que alcance la ebullición. A la hora de pelarlos ponlos antes en agua fría. Procede con la pasta como indica el paquete del fabricante y dependiendo de que te guste al dente o más suave dale menos o más tiempo de cocción. Como tomaremos la pasta como ensalada fría, una vez esté cocida, deberás tirar el agua hirviendo y ponerle agua muy fría. Luego escurre y espolvorea con sal (ojo no te pases) y pimienta de forma opcional.
  3. Mientras la pasta se coce corta todos los ingredientes que necesitan ser cortados. Todos en cubitos no muy pequeñitos. La cebolla pásala unos instantes por agua hirviendo para un resultado más suave y agradable al paladar teniendo en cuenta que la pondremos cruda en la ensalada y así evitarás que luego te repita o te deje mal sabor de boca. Córtala de daditos muy pequeñitos o brunoise. Los huevos desházlos en un picadillo con trozitos más o menos pequeños dependiendo de cómo te guste más.
  4. Una vez esté la pasta fría, añade en primer lugar el alioli, del cual dejarás un poco en el recipiente para ponerlo luego a la mesa en caso de que alguien desee poner algo más a su ensalada. Mezcla para que pringue toda la pasta y a continuación añade todos los ingredientes: cebolla, zanahoria, pimientos, jamón york, piña y maíz y mezcla todo bien.
  5. Sirve en cuencos con un trozo de piña como decoración o no olvides el alioli restante.

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Buen provecho. Con esta receta como una propuesta abierta te invito a que juegues con los sabores y combinaciones. Prueba a poner pollo, atún o gambas cocidas en lugar de jamón york, y atrévete con un alioli de mango en lugar de piña. Te aseguro que no te aburrirás de poner a la mesa ensaladas de pasta, arroz incluso de cuscús de este tipo.

Quieres saber cómo hacer un pollo a la hawaiana o pollo con piña y jamón, pincha aquí.

Crema de calabacín con semillas de chía: templada para los días de verano

21 Ago
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La chía es quizá tan antigua como el lino o el sésamo, pero lo cierto es que hasta hace muy poco su empleo era apenas conocido y hoy ha cobrado un auge tremendo,  sobre todo fuera de sus fronteras naturales. Y nos alegra en esta otra parte del planeta que así haya sido porque sus beneficios no son pocos. Tengo que reconocer que la primera vez que probé estas semillas de chía, más que diluidas hinchadas en un vaso de agua para contrarrestar los efectos de cansancio y deshidratación ante una carrera larga, no fue para nada de mi agrado, pero en elaboraciones como esta crema de calabacín que os traigo hoy, seguramente querrán incorporarla a vuestra alimentación regular conociendo su efecto positivo directo sobre la salud.

Tomar las semillas de chía con otros alimentos complementa y completa nuestras necesidades de vitaminas, minerales y proteínas. Para aquellos que están a régimen y quieren controlar el apetito es ideal ya que sacian antes y reducen los antojos a la larga. El por qué se debe a que absorben diez veces su peso en agua; al combinarlas con líquidos forman una gelatina que produce la sensación de saciedad y que de paso ayuda a conseguir en algunas elaboraciones consistencias más densas, respetando los sabores gracias a su suavidad, como en el caso de la receta de crema de calabacín de hoy.

Excelentes fuente de fibra y antioxidantes, las semillas de chía poseen además altos valores en calcio, proteínas y los bien conocidos y aliados anticolesterol y antitriglicéridos, ácidos grasos omega 3 ciento por ciento de origen vegetal. Aunque hay pocos estudios científicos realizados que avalen el impacto en humanos de sus propiedades, lo cierto es que su uso generalizado por deportistas de alto rendimiento ha coadyuvado en que sean cada vez más los que prueban este alimento, disponible en la mayoría de los herbolarios del mundo y cuyo consumo tenían en tercer lugar los antiguos pobladores de México, tras el maíz y los frijoles.

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Ingredientes para preparar Crema de Calabacín con semillas de chía (4 personas)

  • 2-3 calabacines grandes (yo empleado uno solo de la huerta que pesaba por 3)
  • 400 ml de caldo de vegetales
  • 1 cebolla
  •  1 diente de ajo
  • 2 cucharadas de semillas de chía
  • 1 cucharada de queso parmesano en lascas por comensal (opcional)
  • pimienta
  • sal

Cómo preparar Crema de Calabacín con semillas de chía

  1. Lava muy bien los calabacines a los que dejaremos esta vez la piel (si no te gusta puedes pelarlos) y corta en trozos no necesariamente pequeños.
  2. Pon a calentar el caldo de vegetales en una olla con tapa (si no tienes hecho disuelve una pastilla de caldo de vegetales Gallina Blanca o bien utiliza solo agua con algo de sal) y una vez alcance la ebullición añade los calabacines y tapa. Deja cocer unos 6 a 8 minutos hasta que estén hechos pero no desbaratados. No importa que veas poco caldo, porque con el vapor y el agua que sueltan los calabacines se harán y tendrán la consistencia apropiada.
  3. Uno o dos minutos antes de terminar añade la cebolla en trozos grandes y el diente de ajo pelado.
  4. Transcurrido el tiempo de cocción de los calabacines separa del fuego, agrega las semillas de chía y una vez haya reposado unos minutos (verás como las semillas doblan su tamaño y espesan el caldo)  pasa por la batidora hasta que esté todo perfectamente integrado.
  5. Prueba y rectifica de sal si fuera necesario y estará lista para servir coronada, opcionalmente, con una cucharada de queso parmesano en lascas pequeñitas .
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Esta es una crema que puedes consumir lo mismo en invierno acabada de hacer bien calentita o en verano, templada o incluso fría como se tomaría un gazpacho. Las semillas completan nutricionalmente cualquier preparación en la cual las empleemos y además, por su sabor muy suave, no variará en nuestro paladar cualquier elaboración a la que estemos acostumbrados. Comienza a pensar en estas semillas como aliadas si quieres rebajar peso o simplemente para controlar lo que comas y mantenerte sobre todo saludable.

¿Te apetece probar otra crema de calabacín, también ligera pero con otra manera de preparar? Pinc

ha AQUÍ. Que quieres elaborar en casa un pan muy fácil y nutritivo con semillas muy ricas como la chía, haz click también AQUÍ.

Ragout a mi manera o fricasé de cerdo

19 Ago
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La receta clásica de ragout de ternera no lleva patatas, pero esta versión con magro de cerdo que traigo hoy, llámese ragout o fricasé como en Cuba, va justo como más gusta en casa, con unas “papas” de guarnición cortadas en cachelos para que aporten a la salsa de este tipo de guisos el espesor y sabor más pronunciados. La zanahoria, los guisantes y tomates del ragout italiano tampoco faltan a esta receta, la cual podréis disfrutar con un arroz blanco desgranado o un buen trozo de pan para rebañar en la salsa. Es un plato de cuchara pero que podemos compartir también este verano con una cerveza bien fría o un vino fresquito.

¿Te apetece preparar esta receta, donde la fusión tiene la última palabra? Las claves, el adobo cubano de la carne, y la elaboración de la salsa a la italiana las tienes aquí mismo en el paso a paso de la receta. Si además te anima la idea de preparar un fricasé de pollo a la cubana no dejes de pinchar en el enlace anterior. La propuesta de hoy tiene dos maneras de prepararse: una más rápida que termina de cocinarse en la olla a presión en solo 8 a 10 minutos, y otra con menos prisas en cazuela tradicional.

Ingredientes para preparar Ragout a mi manera o fricasé de cerdo (4 personas)

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  • 700 gr de magro de cerdo
  • 4 tomates de pera bien maduros (400 gr de tomate troceado o triturado de bote)
  • 250 ml de caldo de carne (+ otro poco si fuera necesario para cubrir)*
  • 3-4 patatas de guarnición (de las pequeñitas) troceadas en cachelos
  • 1 zanahoria grande en rodajas o medias lunas
  • 1 taza (250 ml) de guisantes finos (yo utilicé congelados)
  • 1 cebolla finamente picada
  • 1 pimiento verde italiano
  • 1/2 pimiento rojo
  • 3 dientes de ajo
  • 1 cucharadita de comino molido
  • 1 cucharadita de orégano
  • 1 cucharadita de tomillo (opcional)
  • 1 hoja de laurel
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • sal

*Si no tienes preparado caldo utiliza una pastilla de caldo de carne Gallina Blanca 100% natural de la forma que te explico más adelante en el cómo preparar…

Para el adobo (marinado) de la carne:

  • 100 ml de vino blanco
  • 100 ml de zumo de naranja y lima o limón
  • 2 dientes de ajo majados
  • 1 cucharadita de cominos
  • pizca de pimienta negra
  • sal
  1. Mezcla el vino blanco con la naranja y la lima o limón.
  2. Maja en un mortero los ajos con el comino y una pizca de sal para que no salten los ajos hasta que esté todo bien integrado en una pasta.
  3. Sazona la carne con sal y pimienta primero y luego úntala bien con el majado, riega por último con la mezcla de vino y zumo. Tapa bien con film transparente
  4. Deja la carne en adobo al menos 2 horas. Si prefieres hazlo la noche anterior para preparar la receta posteriormente.

*Puedes saltarte el adobo y preparar la carne sazonándola con sal y pimienta en el momento de su cocción. En ese caso utiliza la misma cantidad de vino del adobo para preparar la salsa.

Cómo preparar Ragout a mi manera o fricasé de cerdo

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  1. Deja a punto todas las verduras: el tomate escaldado, pelado y troceado en caso que los uses de forma natural; la zanahoria pelada y cortada en rodajas o medias lunas si prefieres; la cebolla en brunoise muy fina; los dos tipos de pimientos en cubitos del tamaño que prefieras. Con el ajo, el comino, el orégano y tomillo haz un majado y reserva (si no tienes preparado caldo de carne puedes añadir a este majado una pastilla de Caldo de Carne Gallina Blanca 100% natural)

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  2. En la olla a presión o tradicional (la que decidas) pon a calentar el aceite de oliva y dora la carne previamente escurrida a fuego alto en dos o tres partes o tandas para que selle y tome color. Retira y reserva hasta que esté toda dorada.

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  3. En el mismo aceite ya con el fuego bajo añade la cebolla y raspa o desglasa el fondo para que los jugos y sabores de la carne se fundan con los de la verdura. Una vez pochada la cebolla añade los dos tipo de pimientos, pon una pizca de sal y la hoja de laurel y deja que se ablanden durante unos 5 minutos. Es el momento de añadir el adobo de la carne o en su defecto el vino blanco y dejar evaporar.
  4. A continuación añade los guisantes y el tomate bien troceadito más otra pizca de sal y deja sofreír hasta que el tomate se haya integrado bien.
  5. Incorpora la carne ya dorada que tenías reservada, las patatas y la zanahoria, añade el caldo de carne (misma cantidad de agua en caso de que hayas empleado la pastilla en el majado) y el majado de ajo con las especies que reservamos anteriormente.
  6. Fíjate que haya suficiente líquido para cubrir la carne, sino es así añade un poco más de caldo o agua, revuelve y deja cocinar unos 25 a 30 minutos a fuego medio si es en olla tradicional o en caso de que emplees la olla a presión unos 8 a 10 minutos contados una vez haya comenzado a liberar el vapor. En este último caso deberás poner el fuego al máximo para que alcance la presión pero una vez conseguido no tardes en bajarlo a media intensidad no vayas a terminar quemando todo.

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Listo! Sirve y espolvorea en el último momento con perejil. Recuerda que puedes acompañar este guiso de carne con un arroz blanco desgranado o de un buen trozo de pan para rebañar la salsa. Hasta otro encuentro, os dejo disfrutar de esta receta que, como plato único, os va a dejar satisfechos y con ganas de repetir pronto.

 

Lasaña vegetal: deliciosamente verde y sencilla

9 Jul
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Después de una ausencia no deseada durante la cual he extrañando enormemente este rincón virtual extendido de mi cocina, he vuelto para decir que por muy prolongada que puedan parecer entre si mis incursiones, siempre encontraré un momento para continuar dejando mi huella por estos rumbos. Cocinar, tengo que hacerlo diariamente, pero las prisas han estado jugando en contra de las fotografías y los procesos que necesitan la publicación de una receta. Pero entre unos apuros y otros me ha salido una lasaña vegetal: deliciosamente verde y sencilla, gracias a un relleno con mucho sabor y unas placas que solo necesitan remojo y trabajarlas resulta muy fácil.

Recurrimos constantemente a la carne picada para elaborar nuestras lasañas pero les aseguro que esta opción, además de estar realmente buena, nos ofrece la oportunidad de introducir en nuestra dieta esa porción de verde por la que cada día abogamos más. Una porción de esta receta acompañada de una ensalada cruda constituye un menú completo, ideal para obtener de una vez la energía aportada por los carbohidratos de la pasta, proteínas presentes en el queso y la leche, y por supuesto las vitaminas y minerales de nuestras verduras.

Para la bechamel utilicé una mantequilla ligera, con sólo la mitad de las grasas que habitualmente llevan. Queda igualmente buena, así como alguna vez he utilizado aceite de oliva en sustitución de la mantequilla y tengo que decir que sabe genial. Así que si se animan a probar ya tienen un precedente, siempre respetando las proporciones. No me extiendo más porque hoy tenemos trabajo que hacer en la cocina. Vayamos a por los delantales.

Ingredientes para preparar Lasaña vegetal

(para 4 personas)

  • 10-12 placas para lasaña (yo utilicé Placas Precocidas Gallo)
  • 180 gr de queso Parmesano rallado (puedes utilizar otro que te guste)

Para el relleno:

  • 1 berenjena
  • 1 calabacín
  • 1 pimiento rojo morrón
  • 1 pimiento verde italiano
  • 1-2 zanahoria
  • 250 gr de espinacas
  • 1 cebolla
  • 3 dientes de ajo majados
  • 2-3 cucharadas de cilantro fresco finamente picado
  • 1 cucharada de orégano seco
  • 1 cucharada de tomate concentrado
  • 1 pastilla de caldo vegetal 100% natural (opcional)
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • pimienta negra
  • sal

Para la bechamel:

  • 60 gr de mantequilla (yo utilicé Light sólo 50% de grasa)
  • 60 gr de harina de trigo
  • 500 ml de leche
  • pizca de nuez moscada
  • pizca de pimienta negra
  • sal

Cómo preparar Lasaña vegetal

  1. Corta en dados pequeños las verduras, asegúrate de picar aún más pequeños la zanahoria y los dos tipos de pimiento. Trocea la cebolla en brunoise.
  2. Pon a remojar en agua caliente (no hirviendo) las placas de lasaña. Echa al agua una por una. Fíjate en el tiempo indicado por el fabricante y calcula.
  3. Calienta el aceite en una sartén honda con tapa o en una cacerola si lo prefieres, añade la cebolla y una vez esté transparente añade la zanahoria y el pimiento, sazona con pimienta y sal. Deja unos 5 minutos a fuego medio.
  4. Incorpora la berenjena y el calabacín una vez esté tierna la zanahoria, vuelve a sazonar y deja cocinar otros 5 minutos o hasta que estén tiernas pero no muy blandas.
  5. Añade a la sartén o cacerola las espinacas lavadas y muy bien escurridas. No necesita agua. Con el vapor generado por la tapa que le pondremos y el agua de nuestras propias verduras en cocción es suficiente. Tapa y verás como las espinacas merman enseguida hasta integrarse a todas nuestras verduras.
  6. Mientras, al mortero donde majaste los ajos suma el orégano, el cilantro y la pastilla de caldo en su caso (añade 1/2 cucharadita de sal y pimienta sino la utilizas). Maja bien todo hasta obtener una pasta.
  7. Una vez cocidas y mezcladas las espinacas con el resto de verduras destapa, añade la cucharada de tomate concentrado y el contenido del mortero, revuelve todo bien y deja un par de minutos más o hasta que pierda todo el exceso de líquido. Nuestro relleno debe ser más bien sólido para que la lasaña tenga consistencia y no se deshaga por eso la elección del tomate concentrado. Separa del fuego y deja atemperar antes de utilizar.

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  8. Para la salsa bechamel calienta la mantequilla en un cazo. Tamiza la harina y añádela una vez derretida la mantequilla, déjala un par de minutos para que se cocine la harina. Esta vez no calenté poco a poco la leche de forma separada. Empleé de la que tenía en la nevera y la vertí directamente en la mantequilla y la harina ya integradas. Sazoné con sal, nuez moscada y pimienta negra, bajé el fuego y sin dejar de remover con unas varillas de mano fue calentándose poco a poco hasta llegar al punto de ebullición y espesar. Queda sin grumos y con la consistencia adecuada. Separa del fuego y ponte a montar la lasaña.

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  9. Hunta con un poco de la bechamel el fondo de un molde apto para hornos. Comienza a poner placas de forma que cubras todo el espacio sin dejar huecos. Utiliza una tijera de cocina para cortar las placas si es necesario ajustarlas.
  10. Pon una capa de relleno vegetal encima de las placas, una capa de bechamel y otra capa de queso y continúa haciendo capas o pisos en ese orden hasta cubrir el molde. Siempre termina con el queso para gratinar en el horno.
  11. Introduce en el horno pre-calentado a 180 grados y deja entre 10 y 20 minutos dependiendo de cuánto tiempo hayas tenido en remojo las placas. Mientras más tiempo estén en el agua menor será el tiempo de horneado posterior. Enciende el gratinador al máximo los últimos 3 a 5 minutos dependiendo del horno.

Listo. Deja reposar entre 10 y 15 minutos antes de cortarla y servirla. Disfruta de una receta con todo el sabor y el color de la huerta. Aprovecha que el verano, al menos por estas latitudes españolas, aún nos deja encender el horno y deleitarnos con platos como éste.

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Buen provecho y espero os guste tanto como a nosotros en casa. Espero volver pronto. Un abrazo a todos los que me siguen aún cuando tardo en aparecer en la escena 😉

Mil hojas de berenjena y pollo a la hierbabuena

5 Jun
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Para aquellos que gustan de los sabores exóticos hoy traigo estas mil hojas de berenjena con pollo a la hierbabuena, otra manera de disfrutar de la mezcla de proteínas con verdura, que no dejará indiferente a quien se anime con nuestra propuesta, una receta baja en grasa y fácil de preparar con unos ingredientes también fáciles de encontrar y que si combinas con un gazpacho andaluz y unas patatas confitadas, conseguirás un menú completo y equilibrado.
En esta misma entrada os contaré del resto del menú aprovechando un momento frente al ordenador del poco tiempo que últimamente me dejan otras obligaciones. Por tanto tendréis tres recetas en un solo post. Que os decidáis a hacer todo junto ya lo dejo a elección.
La receta de gazpacho andaluz la he decidido compartir por influencia de una buena amiga rusa, a quien le encantó esta sopa fría entre lo más tradicional de la gastronomía de estas tierras. A Olga está dedicado este plato frío que seguro va a refrescar sus días de verano por allá por Moldavia. Espero se anime a prepararla y nos cuente.
Las patatas confitadas, por otra parte, son una delicia, sobre todo si la materia prima son unas “papas bonitas” como las que vienen de las Islas Canarias. A ver si de las próximas hago unas ricas papas arrugás. Pero por ahora vayamos a la cocina por nuestros ingredientes del plato principal.

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Ingredientes para preparar Mil hojas de berenjena y pollo a la hierbabuena  (4 personas)

  • 2 berenjenas cortadas en finas rodajas (previamente remojadas con agua y sal)
  • 400 gr de picada de pollo
  • 4 tomates grandes maduros
  • 1 zanahoria
  • 1 cebolla cortada en brunoise o cubitos pequeñitos
  • 2 ramitas frescas de hierbabuena finamente picada (unas 4 cucharadas ) + unas puntitas para decorar
  • 1 1/2 cucharaditas de canela
  • 50-70 ml de Cointreau, Triple sec o algún licor fuerte de naranja
  • 2-3 cucharadas de aceite de oliva + otro poco hacer las hojas de berenjena
  • pimienta negra
  • sal

Cómo preparar Mil hojas de berenjena y pollo a la hierbabuena

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  1. Deja desde temprano la berenjena ya cortada en una fuente con abundante agua y sal. Esto quitará el amargor a nuestra protagonista y permitirá que, si te decides a freírlas en vez de hacerlas a la plancha como esta vez propongo, no se llenen de grasa.
  2. Calienta dos cucharadas de aceite y pocha la cebolla de conjunto con la zanahoria, igualmente troceada en cubitos pequeños, hasta que estén blandas (unos 8 minutos). Añade una pizca de sal.
  3. Sazona la carne con sal y pimienta negra mientras se hace la cebolla y la zanahoria. Trocea todo el tomate, esta vez no les retiré la piel pero puedes hacerlo si lo prefieres. Fíjate AQUÍ como hacerlo de forma muy fácil.
  4. Incorpora la carne a la sartén de la cebolla y la zanahoria ya tiernas y mezcla muy bien hasta que la carne comience a cambiar de color.
  5. Añade la canela y la hierbabuena, mezcla muy bien, y a continuación agrega el Cointreau u otro sustituto hasta que evapore.
  6. Ahora incorpora el tomate bien troceadito, remueve para que se integre bien, tapa y deja unos 10 minutos.
  7. Finalmente destapa y si aún tiene mucho líquido (es mejor que quede más bien seco) déjalo reducir con el fuego más bien alto pero sin dejar de vigilar para que se no se queme. Listo. Separa del fuego y deja atemperar.
  8. Ahora vamos a cocinar la berenjena para lo cual pringa una sartén bien amplia o plancha con algo de aceite (si haces más de una tanda pon un hilillo cada vez). Si no tienes una tapa que encaje para crear vapor improvisa una con papel de aluminio.
  9. Una vez caliente la plancha o sartén, baja el fuego a media intensidad y dispón las berenjenas. Deja 3-4 minutos por cada lado hasta que se dore y quede tierna su carne. No olvides tapar para que se hagan mejor. Una vez lista una tanda, saca, reserva, vuelve a untar con poco aceite tu plancha o sartén y ve con las restantes. Ponlas en la fuente llana o plato para comenzar a montar las mil hojas que en realidad se quedan en seis.
  10. Para unos 8 a 10 montaditos pon una primera hoja de berenjena, extiende una capa fina de la carne preparada, agrega una segunda hoja de berenjena más otra tanda de carne y por último otro piso de berenjena y carne. Corona con una hojita de hierbabuena.

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Y como ya anuncié al inicio de este post, aquí va el gazpacho andaluz que dio entrada a las mil hojas de berenjena.

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Ingredientes para preparar Gazpacho andaluz (para 1 Litro sobre lo espeso)

  • 500-550 gr de tomates bien maduros (yo mezclo de rama y pera)
  • 1/2 pepino (le quito la piel) + otro trozo cortado en cubitos muy pequeñitos (como tropezones)
  • 1/2 pimiento verde italiano
  • media cebolla o cebolleta pequeña o 1/4 si es muy grande
  • 1 trozo (unos 20 gr) de pimiento rojo de California (opcional)+ otro pedazo en cubitos pequeñitos (tropezones)
  • 1 diente pequeño de ajo sin el nervio central
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 2-3 cucharadas de vinagre de vino blanco (al gusto)
  • 1 cucharadita de sal

Cómo preparar Gazpacho andaluz 

  1. Lava muy bien todos los ingredientes teniendo en cuenta que todos van ser procesados en crudo. A lo único que quito la piel es al pepino, el tomate se queda tal cual incluidas sus pepitas que suelen desaparecer con un buen triturado. No pongo extra de agua porque los tomates y el pepino se encargan de proporcionarla. Siempre tengo a mano un vaso para añadir luego si lo necesitara.
  2. Añade al vaso batidor el tomate, el pepino, el pimiento, la cebolla y el ajo, pon dos cucharadas de vinagre, el aceite y la sal y procede a batir muy bien hasta que esté todo muy bien triturado.
  3. Es el momento de poner el agua si no te satisface la consistencia, a mi me gusta más con cuerpo que muy aguado, pero aquí lo dejo al gusto de cada cual, así como la proporción de vinagre. Si te gusta más fuerte añade la otra cucharada o tanto como te guste. Yo tampoco pongo mucho porque me gusta decorar con un hilo de vinagre balsámico de Módena que le da ese plus de sabor. Habrá algunos detractores de esto último pero para gustos los colores, y claro está, también los sabores. Rectifica de sal.
  4. Sirve en platos o vasos según la ocasión y el público, añade unos tropezones de pepino y pimiento rojo de California que confiere un dulzor extra y verás qué contraste de sabores. Ah, y el hilo de balsámico de Módena es aquí cuando va pero solo si es así lo prefieren.

Listo. Y las patatas confitadas… tan fácil como escoger unas dos unidades por persona bien lavadas y sin pelar y ponerlas con un diente de ajo en una sartén, cubrirlas con aceite y dejarlas confitar a fuego muy lento durante casi 1 hora. Estarán listas cuando puedas pincharlas con un palillo y la notes tierna. La piel se pondrá muy brillante y satinada primero y luego comenzará a arrugar. Cuando las sirvas ábrelas y ponles un hilillo del mismo aceite y unas escamas o piedrecitas de sal gorda. Disfrútalas mucho.

Fusion rice: receta para amantes de arroces salteados

27 Abr
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Este Fusion rice (arroz fusión) de hoy es una receta de esas nacidas de la necesidad; en realidad alumbradas por la ansiedad de lo que más nos gusta y, cómo no, de tener a mano, en ese preciso momento de iluminación, todo lo que hace falta para construir lo que queremos. Quienes mejor me conocen, quienes han convivido conmigo, saben que en temas culinarios suelo aprovechar lo que tengo a mano. En la cocina de mi abuela, allá en Cuba, vi hacer con amor y poco más algunas maravillas. ¿Qué cubano crecido en nuestra Isla abrasadora no tiene una historia de estas, de madres y abuelas haciendo verdadera magia frente a los fogones?

La experiencia y el entrenamiento en tales lides nos hacen fuertes. Pero aterrizando en nuestra propuesta de hoy, este plato único tiene coincidencias con el arroz tres delicias y con alguno de la cocina Thai. Lo que marca la diferencia entre ellos, quizá, es el uso del ajo tierno y el espárrago, ingredientes que tenía a mano y que sin dudas le dan un toque muy sabroso y fresco a esta receta de arroz. ¿Te apetece comer al estilo Oriental esta semana? Pues vayamos por el delantal y los ingredientes y manos a la obra.

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Ingredientes para preparar Fusion rice o Arroz salteado a mi manera (2 personas)

  • 1 taza de arroz Jazmín
  • 1 1/2 taza de agua (para cocer el arroz por absorción)
  • 1 filete de ternera
  • 100 gr de gambas peladas
  • 4 espárragos verdes gruesos
  • 1 zanahoria
  • 3 ajos tiernos con el tallo
  • 2 huevos
  • 50 ml de salsa de soja ligera (puedes rebajar la normal con agua 25 y 25 ml de cada)
  •  sal
  • aceite de oliva suave

Cómo hacer Fusion rice o Arroz salteado a mi manera

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  1. Cocina el arroz mediante el método de absorción, para lo cual lava bien el arroz primero, calienta una taza y media de agua en cacerola de fondo amplio y grueso, y cuando haya hervido, añade sal, un chorrito de aceite de oliva, baja a fuego bajo, incorpora el arroz lavado, tapa y deja que cocine unos 12 minutos aproximadamente. Cuando haya absorbido toda el agua, separa del fuego, deja reposar 5 minuto y a continuación remueve. Puedes hacerlo con bastante tiempo de antelación para que se haya enfriado antes de saltearlo.
  2. Haz a la plancha el espárrago y el filete de ternera con unas piedrecitas de sal gorda y un hilo de aceite. Saca a un plato y reserva, y una vez se refresquen corta los espárragos a tu gusto y el filete en tiras finas. Utiliza la misma sartén o plancha para cocinar las gambas peladas unos 2-3 minutos por cada lado hasta que cambien de color. Reserva igualmente.
  3. Bate los huevos, sazona y haz una tortilla en una sartén anti adherente. Haz tiras de ella y reserva.
  4. Trocea el ajo tierno en rodajitas finas y la zanahoria en juliana también fina, échalos a una sartén o wok con un hilo de aceite de oliva suave, sazona y deja saltear unos 5 minutos a fuego medio alto. A continuación agrega el arroz cocido, saltea un par de minutos, riega la salsa de soja ligera, mezcla bien y por último añade el resto de los ingredientes reservados: el espárrago, las tiras de ternera, las gambas y por último las tiras de tortilla. Revuelve todo y sirve enseguida.

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El arroz Jazmín es ideal para recetas como ésta, puedes prepararlo de esta manera o hervirlo en abundante agua y escurrirlo, pero ten en cuenta no cocerlo demasiado ya que vas a saltearlo más tarde. De la manera que yo te propongo el arroz queda en su punto. No queda duro y sí al punto adecuado para saltearlo después sin romper los granos.

Más fácil aún es si el huevo lo cocinas a la manera de revuelto (revoltillo) y no de tortilla. Eso sí, no los rompas demasiado para que te encuentres los tropezones. Queda igual de bueno.

Los espárragos verdes tiernos con su sabor almendrado le da un toque delicioso al salteado de arroz. A la plancha conservarán todas sus propiedades y el sabor se realza. Yo nunca los hiervo. Si quieres puedes utilizar uno solo de los ingredientes proteicos. Escoge ternera o gambas, dobla la cantidad y ya está.

Es un plato único fabuloso, con un poco de ensalada cruda para acompañar, un menú sano y equilibrado. En casa lo pongo a la mesa muy frecuentemente. Y si quieres ver otras propuestas diferentes de arroz, visita este enlace y este otro, donde encontrarás más recetas. ¡Feliz semana!

Hamburguesa de bacalao con hummus: de la receta original de Ernest Subirana

16 Abr
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Hace ya un par de semanas desde que la Cocina sana de Ernest Subirana publicara su Hamburguesa de vigilia, una receta con la que quedé entusiasmada desde el primer momento y que hoy os traigo, después de haber comprobado que, efectivamente como me imaginé, está realmente deliciosa. El trabajo con la hamburguesa es fiel reproducción de la original. La masa es tan cómoda de trabajar que las hamburguesas se pueden formar con las manos perfectamente sin tener que recurrir a un molde cilíndrico, una anotación que destaco para quienes como yo no lo han tenido disponible en un momento dado.

A la crema de garbanzos solo agregué los únicos ingredientes que podían faltar a la receta de referencia para convertirse en el clásico hummus de la gastronomía árabe. Hablo de un par de cucharadas de zumo de limón, así como del tahine o tahina, una pasta que podréis preparar con dos cucharadas de sésamo o ajonjolí tostado, 4 cucharadas de aceite de oliva muy suave o agua (dependiendo de vuestras preferencias), y una pizca de sal. Tan fácil como pasarlo por una trituradora o prepararlo con la ayuda de un mortero como he hecho yo. Del resultado, solo se emplean para el hummus unas 3 cucharadas de tahine. Guarda el resto para utilizar en otro momento, en algún otro plato de la cocina del Medio Oriente.

Aunque la propuesta original de Ernest Subirana incluye como acompañamiento unas espinacas frescas, esta vez me decanté por una mezcla de brotes tiernos. Para completar la ensalada aguacate con cebolleta, todo aliñado con vinagre de módena, y unos panecillos integrales tostados para aprovechar y disfrutar aún más el hummus.

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Esta vez me salto los pasos habituales de la receta porque podréis encontrarlos perfectamente explicados en el enlace que os he dejado un par de veces más arriba. Muchas gracias Ernest por regalarnos esta maravillosa receta, y espero de todo corazón que ganes el concurso en el que has participado con ella. Si por mí fuera te daba todos los votos posibles 😉 ¡Buena suerte!

Envueltos de atún y tomate: receta para momentos con prisa

13 Abr
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¿Tienes en casa unas tortillas de trigo y alguna lata de atún? Pues anímate a preparar estos envueltos de atún y tomate, o burritos, como prefiráis llamarles. Una forma diferente de preparar una ensalada para días como los que ya comienzan a sentirse por estas latitudes, más cálidos y soleados. Perfectos para una cena ligera si lo acompañáis de estos boniatos o batatas asadas y una sabrosa salsa de yogur.

Con la propuesta de hoy apenas tendréis que encender fogones así que será perfecta para momentos con prisas o de improvisación en la cocina. Unos pocos ingredientes, que casi siempre tenemos a mano, convierten esta receta en un menú económico, fácil, rápido, pero no por ello menos sabroso. Vayamos a la cocina sin más dilación a por nuestros burritos de atún y tomate.

Ingredientes para preparar Envueltos de atún y tomate (2-4 personas)

  • 4 tortillas de trigo
  • 2 latas de atún en aceite de oliva (puedes utilizar al natural)
  • 2-3 tomates maduros cortados en cubos
  • 8 aceitunas negras troceaditas (puedes utilizar unas verdes rellenas de pimiento o anchoas como más te gusten)
  • 1 cebolleta
  • 1 lata de maíz dulce
  • 1-2 aguacates dependiendo del tamaño
  • 1 cucharadita de zumo de limón
  • Vinagre balsámico de Módena (puedes utilizar crema)
  • aceite de oliva virgen extra
  • sal

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Cómo preparar Envueltos de atún y tomate

  1. En una ensaladera dispón el tomate cortado en dados más o menos pequeños, así como la mitad del aguacate también picado en daditos (reserva la otra mitad del aguacate).
  2. Añade el maíz, la cebolleta finamente picada, las aceitunas troceadas y por último el atún escurrido (si usas con aceite de oliva emplea del propio aceite para aliñar esta ensalada).
  3. Riega con un hilo de vinagre balsámico de Módena, añade otro chorrito de aceite de oliva virgen extra, sal y mezcla todo muy bien. Reserva.
  4. Con la otra mitad del aguacate haz una pasta escachando muy bien con un tenedor, añade la cucharadita de zumo de limón y una pizca de sal. Reserva.
  5. Calienta las tortillas de maíz en una sartén o como te indiquen las instrucciones del fabricante.
  6. Procede a rellenar primero untando cada tortilla con la pasta de aguacate, luego añade unas cucharadas de la ensalada de tomate y atún de manera que puedas cerrarla cómodamente sin que se salga el relleno cuando la cojas en la mano.

Listo! Disfruta los burritos o envueltos de tomate y atún con unas batatas asadas con mantequilla o con aceite de oliva, según prefieras o tengas algún régimen dietético. En el enlace que tienes en la introducción de esta receta podréis encontrarla, así como la salsa de yogur. Si en vez de preparar esta pasta de aguacate tienes a mano guacamole echa mano de ella porque te va a encantar. Ya sabes que tienes libertad para improvisar y poner como guarnición lo que más te guste, con cualquier acompañamiento disfrutarás igual de esta propuesta tan fresca de hoy. Buen inicio de Semana Santa.

Sopa de rape con fideos, como la recomendó la abuela

8 Abr
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Aunque ahora mismo en Madrid tenemos un tiempo primaveral, con unas temperaturas bastante cálidas, hace unos pocos días el invierno aún nos sorprendía con, quizá, uno de sus últimos coletazos. Y ahí sale a la calle desabrigada esta conocida vuestra para pescar lo que en toda la temporada de frío ni estuvo cerca de pillar. Unos días en que, salvo mis incursiones en la cocina, no tuve deseos ni fuerzas para hacer demasiado. Y de esas entradas en la cocina es esta sopa de rape con fideos, como la recomendó mi abuela. Aún desde lejos me aconsejaba tomar algo calentito, sustancioso y “que levante a un muerto”.

Y como nuestras abuelas, savia popular acumulada, la mayoría de las veces tienen razón pues allá fui a ver de qué disponía en la despensa para combatir desde el fogón ese malestar de la gripe. No tenía para hacer La caldosa de Kike y Marina*; ni siquiera para preparar mi preferida, la sopa de gallina que me hacía mi abuela con toda la convicción del mundo de que sanaba: al menos el alma te la deja a punto.

Pero sí que tenía una cola de rape, un pescado ideal para preparar platos como éste por la consistencia de su carne; el resto de los ingredientes os los cuento en nada. Es una receta muy fácil de hacer, riquísima y claro está para disfrutar no solo cuando el cuerpo lo necesite tan desesperadamente, sino para incluirla en nuestros menús saludables y perfecta para aquellos que suelen tomar al pie de la letra las constumbres culinarias de Semana Santa. Aprovecho para dejaros en enlace al tradicional Bacalao al Pil Pil para aquellos que ya tengan comprado una buena pieza de este pescado tan sabroso. Ahora volvamos a nuestra receta de hoy.

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Ingredientes para preparar Sopa de rape con fideos (2-4 personas)

  • 1 cola de rape (400-500 gr)
  • 10-12 gambas
  • 1/2 puerro
  • 1/2 cebolla
  • 2 patatas pequeñas o 1 grande
  • 2 tomates maduros
  • 1/4 pimiento rojo morrón (de asar)
  • 1/2 guindilla roja fresca (puedes utilizar seca)
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cucharadita de pimentón picante de La Vera (utiliza dulce si lo prefieres)
  • 1 ramita de perejil fresco finamente picado
  • 1-2 hojas de laurel
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • caldo de pescado (1/2 litro a 1 litro)
  • 1/2 taza de fideos cabello de Ángel
  • sal y pimienta

Cómo preparar Sopa de rape con fideos

  1. En una olla o cazuela que puedas tapar más tarde sofríe en el aceite de oliva el puerro, la cebolla, la guindilla y los pimientos, todo cortado en bruniose o cubitos pequeños. Sazona y dejar pochar unos 5-8 minutos.

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  2. Escalda los tomates, pélalos, retira las pepitas, córtalos en cubitos y agrega al sofrito. Vuelve a sazonar. Mezcla bien y déjalos sofreír otros 5 minutos. Mientras, maja en un mortero los dos dientes de ajo, añade la cucharadita de tu pimentón preferido y la otra cucharada de aceite de oliva, remueve y pásalo también al sofrito.

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  3. Incorpora las patatas peladas y cortadas en pequeños cachelos, la cola de rape, el caldo de pescado solo hasta cubrir el rape, el perejil y las dos hojas de laurel, rectifica de sal, lleva a ebullición y una vez alcanzada, baja a media intensidad el fuego, tapa y deja cocinar unos 25 a 30 minutos.
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  4. Transcurrido el tiempo, saca la cola de rape, limpia de piel y alguna espina (el rape tiene solo unas pocas pegada al hueso), desmenuza su carne y vuelve a añadirla a la cazuela.
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  5. Agrega los fideos y las gambas, y cocina durante unos tres minutos más. Apaga, separa del fuego y listo.

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Si tienes otro pescado como el mero, utilízalo igual porque su carne compacta, firme y sabrosa, y su forma de llegar al consumidor, en rodajas, permiten limpiarlo con facilidad. Puedes utilizar unos mejillones frescos y limpios de barbas y arena, en sustitución de las gambas, o incluso almejas, dos opciones deliciosas.

Si no tienes un caldo de pescado preparado con anterioridad, utiliza una pastilla, preferiblemente de Avecream 100% natural. Prepararlo tú es muy fácil: con unos esqueletos de pescado y cabezas, puerro, zanahoria, apio y perejil es suficiente. Siempre cuélalo y guarda en el congelador listo para utilizar en recetas como la de hoy.

*La caldosa de Kike y Marina es un tema de la música tradicional popular cubana. Habla de una receta milagrosa que hace caminar empina´o al ser más cansado. Caldosa, ajíaco, sancocho, guiso caldoso, son distintas maneras de llamar a este tipo de recetas por allá por El Caribe. Aquí os dejo el tema musical, por si después de disfrutar la sopa os da por bailar un poquito 😉

Arroz con garbanzos y sorpresa ibérica

30 Mar
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En más de una oportunidad he publicado sin peros que valgan lo mucho que nos gusta el arroz en casa. Lo mejor de todo es que siempre encuentro, como seguramente muchos harán, una manera de prepararlo para disfrute de todos. Esta vez he montado un arroz, con unos añadidos que he denominado sorpresa ibérica. Sin dudas un presente de la tierra española: el más sabroso chorizo tradicional, magro de cerdo ibérico y garbanzo Pedrosillano: una variedad de calidad más pequeña que otros granos de esta misma legumbre. El resultado un plato completísimo, lleno de sabor y fácil de hacer si no os perdéis el paso a paso de siempre.

Con esta receta comerán hasta seis personas, raciones equilibradas que podréis servir con una ensalada o con unas “mariquitas” o chips de plátano como he puesto yo a la mesa. Si os parece buena la idea, pongámonos ya manos a la obra con nuestro Arroz con garbanzos y sorpresa ibérica. Ten en cuenta que el proceso comienza un poco antes, o para ser exactos la noche anterior, ya que tendremos que poner en remojo nuestra legumbre y marinar el cerdo. Aunque haya utilizado algunos ingredientes específicos como el garbanzo Pedrosillano o el cerdo, podréis utilizar el que prefieras o consigáis más fácilmente.

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Ingredientes para preparar Arroz con garbanzos y sorpresa ibérica

  • 2 tazas (200 ml) de arroz Brillante Sabros
  • 250 gr de garbanzos secos Pedrosillano
  • 400 gr magro de cerdo (masa sin grasa)
  • 1 trozo de chorizo largo tradicional (unos 90 gr)
  • 1 hueso pequeño de jamón garrón
  • 1 1/2 cebolla
  • 5 dientes de ajo para el adobo + 3 para cocer los garbanzos
  • zumo de 1 lima + zumo de 1 naranja
  • 1 pimiento verde italiano
  • 1/2 pimiento rojo morrón
  • 2 ramitas de cilantro (una para decorar y otra finamente picada)
  • 2 cucharadas de perejil fresco
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 1 cucharadita de azafrán (puedes utilizar unas hebras previamente hidratadas en poco caldo de los garbanzos)
  • 1 cucharadita de cominos
  • 2 hoja de laurel
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • sal
  • pimienta negra
  • 1 1/4 litro de agua

Cómo preparar Arroz con garbanzos y sorpresa ibérica

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  1. La noche anterior deja marinada la carne de cerdo, para lo cual maja en un mortero 5 dientes de ajo con una pizca de sal y la pimienta negra. Cuando tengas todo bien majado (machacado) como una pasta añade el perejil y el zumo de la lima y la naranja, mezcla bien con una cuchara y unta bien la carne con este adobo. Tapa muy bien con papel film y guarda en la nevera.
  2. En una fuente coloca los garbanzos secos, pon abundante agua y déjalos en remojo toda la noche.
  3. Al otro día, en una olla a presión coloca los garbanzos escurridos del agua de remojo, añade un litro y algo más de agua nueva, sal, el comino, la hoja de laurel, el pimentón dulce, 3 dientes de ajo sin pelar, la media cebolla sin cortar y el hueso de jamón, tapa y en cuanto comience a liberar el vapor cuenta unos 17-19 minutos. Ten en cuenta que el grano no podrá estar desbaratado porque después va a terminar de coger el punto junto con el arroz, de ahí este tiempo de cocción en la olla algo más corto de lo habitual. Una vez transcurrido el tiempo y liberada toda la presión, separa los granos del caldo, desecha la cebolla, los ajos y la hoja de laurel. Chequea que tengas un litro del caldo.
  4. En una sartén caliente con dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra dora a fuego vivo la carne hasta que esté dorada. Baja el fuego a medio y agrega si está muy seca la otra cucharada de aceite. Incorpora la cebolla picada en brunoise o cubitos muy pequeños y después añade los dos pimientos troceaditos. Deja que se hagan por unos 5-8 minutos.
  5. Añade el chorizo en rodajas finas a la carne con el sofrito y deja por un par de minutos más. Pasa a una cazuela gruesa con tapa, añade el arroz, saltea para que se impregnen bien de los sabores y a continuación añade el litro de caldo de garbanzos previamente colado, añade el azafrán, otra hoja de laurel y dos tazas de granos de garbanzos bien escurridos (la misma de la medida del arroz) , rectifica de sal, tapa y deja cocer por unos 20 minutos o hasta que haya embebido todo el líquido. Separa del fuego, añade cilantro fresco finamente picado, deja reposar 8 minutos sin tocar y pasado el tiempo remueve, sirve enseguida y decora con unas hojitas de cilantro.

Listo. Recuerda que puedes servir este arroz con una ensalada verde y freír unos chips de plátano verde o mariquitas para disfrute de todos. Espero que disfrutéis tanto de este arroz con garbanzos y sorpresa ibérica como lo hemos hecho en casa. Aquí os dejo otros dos enlaces en los que encontraréis otras formas de preparar arroz. Feliz inicio de semana.

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