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Tosta de tomate y queso de cabra con brotes tiernos: sencilla, rápida y deliciosamente sana

31 Ene
Todos los derechos reservados por Tras La Receta

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Para un viernes, el día favorito de la semana para la mayoría porque anuncia la llegada del fin de semana, os traiga estas Tostas de tomate y queso de cabra con brotes tiernos, un bocadillo delicioso lo mismo para tomar como cena ligera que como entrante generoso de una cena para dos. Esto me recuerda que pronto estaremos de Día de Enamorados y os propongo que os quedéis con esta idea como primer plato de esa comida especial para la cual seguramente ya estaréis conformando menús.

Lo mejor es que se preparan muy rápido y aunque yo os presento los ingredientes concretos que he empleado, podréis hacer vuestras propias adaptaciones. Estas tostas son simplemente una idea más para compartir. En casa las preparo a menudo y siempre gustan muchísimo en cualquier momento del día, en un desayuno, una merienda, una cena, a vosotros os toca elegir. No me ando con más rodeos, porque esta es una receta sencilla que se prepara tan rápido como se nombra. Vayamos al asunto.

Ingredientes para preparar Tostas de tomate y queso de cabra con brotes tiernos (4 personas)

  • 4 rebanadas de pan de molde de semillas (delicioso con el nuevo Oroweat de Bimbo)
  • 2 tomates de ensalada maduros grandes
  • brotes tiernos de lechuga (mix)
  • 8 rodajas de queso de cabra de rulo
  • aceite de oliva virgen extra
  • crema de vinagre balsámico de Módena
  • sal

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Cómo preparar Tostas de tomate y queso de cabra con brotes tiernos

  1. En una sartén tuesta ligeramente las rebanadas de pan con un chorrito de aceite de oliva virgen extra (puedes utilizar una tostadora y poner el aceite a la hora de montar las tostas).
  2. Coloca las rebanadas ya ligeramente tostadas en una superficie y pon encima unas brotes tiernos, encima el tomate previamente cortado en rodajas. Como el tomate que empleé era realmente grande lo corté primero en dos mitades y luego las mitades en finas medias lunas.
  3. Pon una pizca de sal a los tomates y encima incorpora dos rodajas de queso de cabra por tosta.
  4. Por último pon otro hilo de aceite de oliva virgen extra y otro de crema de vinagre balsámico de Módena sobre todo.

Y listo! Ya comprobaréis lo sabrosas que pueden llegar a estar estas sencillas tostas con tomate y queso de cabra. Y si quieres hacer tus propias adaptaciones adelante. Utiliza el pan que más te guste, cambia los brotes por otras hojas de lechuga, espinacas, canónigos o lo que prefieras, y si no eres muy fan del queso de cabra (yo lo soy definitivamente) prueba con el que verdaderamente te guste. Los límites lo ponéis vosotros, yo solo propongo. Un vino tinto y buena compañía y estas tostas con queso saben a gloria. ¡Feliz fin de semana a tod@s!

Nota: Si pinchas AQUÍ y en el siguiente ENLACE encontrarás más ideas de entrantes muy fáciles y rápidos de preparar.

Moros y cristianos: un clásico de la gastronomía criolla cubana

10 Ene
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A la costumbre muy extendida por El Caribe de guisar juntos arroz y frijoles (alubias), debemos los cubanos un plato que nos ha acompañado desde hace mucho y del que hemos disfrutado, generación tras generación. Se trata de los moros y cristianos, una sabia combinación de proteínas vegetales que a pesar de aunar suficiente alimento, suele despacharse acompañada de proteína extra y otro extra de carbohidratos. Así somos de golosos y muchas veces exagerados. Pero no deja de ser deliciosa e identificativa una completa de moros y cristianos, lechón asado y yuca con mojo.

Cada cocinero, aun respetando el procedimiento general, tiene su forma de preparar moros y cristianos o congrí. Los primeros, los que hoy presentamos, se cocinan con frijoles negros; los segundos, con frijoles colorados (alubias rojas). Muchos tienden a llamarle a los primeros como los segundos, ya que el procedimiento es casi idéntico, pero de acuerdo con referencias bibliográficas los nombres para cada uno están bien definidos.

El investigador y folclorista cubano Don Fernando Ortiz  escribe: “Congrí es vocablo venido de Haití donde a los frijoles colorados se les dice congo y al arroz riz, como en francés. Congrí es voz de creole haitiano que significa congos con arrozCongrí no equivale a moros y cristianos, como en Cuba decimos al arroz con frijoles negros, que también parece ser plato de cocinero africano.”

Volviendo a la manera de cocinarlos, reitero: cada maestro tiene su librito. Las proporciones varían dependiendo de los ingredientes esenciales como el tipo de arroz y la calidad y frescor de los frijoles. Tengo que confesar que desde que estoy aquí en España he intentado una y otra vez preparar unos moros y cristianos como los que hacía en Cuba, pero solo el pasado 31 de diciembre, durante la cena de Noche Vieja, hemos disfrutado unos igual de ricos, cuyo procedimiento quiero compartir hoy con vosotros. ¿Estáis listos? Pues a la cocina.

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Ingredientes para preparar Moros y Cristianos (4 personas)

Ingredientes para los frijoles:

  • 500 gr de frijoles negros secos (unas 2 tazas)
  • 8 tazas de agua
  • 1 hoja de laurel
  • 1 cucharadita de comino
  • 1/2 pimiento rojo morrón
  • 1 chorrito de aceite de oliva
  • 1 cucharadita de sal

Cómo ablandar los frijoles

  1. Haz los frijoles negros la noche anterior o muy temprano en la mañana para que estén completamente a temperatura ambiente cuando vayas a hacer el arroz. Pon todos los ingredientes anteriormente citados en una olla a presión y cocínalos a fuego medio entre 15 y 20 minutos contados a partir que alcance la presión. Para que coja la presión bien es necesario que pongas el fuego a tope pero inmediatamente que empiece a pitar baja a fuego bajo-medio.

Nota: Los frijoles que suelo comprar son muy tiernos y solo les doy entre 15 y 18 minutos, porque para preparar moros y cristianos los granos tienen que estar tiernos pero enteros, no desbaratados como en el caso del potaje. De todo el contenido de la olla solo emplearemos una taza y algo más de granos que dejaremos aparte y utilizaremos más adelante, más un litro (4 tazas) de caldo libre de granos. El resto congélalo y otro día prepara un buen potaje. Ahora volvamos a los ingredientes para conseguir unos ricos moros y cristianos.

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  • 1 1/2 taza de arroz vaporizado (en Cuba lo conocemos como precocinado)
  • 1 taza y un poco más de granos de frijoles negros cocidos
  • 4 tazas (1 litro) de caldo de frijoles negros
  • 1 hoja de laurel
  • 1/4 cucharadita de comino molido
  • 1/4 cucharadita de orégano
  • 4-5 dientes de ajo majados en el mortero
  • 1 cebolla cortada en brunoise (cuadraditos pequeñitos)
  • 5 lonchas de beicon (en Cuba se le pone chicharrones puerco, yo me adapto)
  • 4 cucharadas de aceite de oliva (en sustitución de manteca de cerdo en misma proporción)
  • sal

Cómo preparar Moros y cristianos

  1. Pela y maja los ajos en un mortero con un pizca de sal. Coge la mitad del ajo machacado y sofríe en 3 cucharadas de aceite de oliva en la cazuela que hayas escogido para hacer el arroz. Incorpora el arroz antes de que pueda quemarse el ajo y saltea un par de minutos. A continuación echa el caldo de frijoles negros colados sin los granos más dos cucharaditas de sal al gusto. Deja cocer bien tapado con el fuego bien bajito y sin remover.
  2. Mientras, prepara el sofrito. Corta las lonchas de beicon en tiras finas y pequeñas y ponlas a freír con una cucharada de aceite de oliva hasta que estén bien tostaditos.
  3. Añade la otra mitad del ajo majado, remueve y suma la cebolla antes de que puedan quemarse los ajos. Pon otra cucharada de aceite de oliva si está muy seco después de haber incorporado la cebolla. Agrega el comino, el orégano y otra pizca de sal y deja pochar muy bien a fuego bajo.
  4. Cuando el arroz haya absorbido el caldo (pasados unos 15 minutos aproximadamente dependiendo del fuego y la cazuela) añade los granos que tenías reservados más el sofrito preparado y remueve bien para que se mezcle todo.
  5. Deja un par de minutos más, luego apaga el fuego y por último deja reposar unos 5 minutos.

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Listo. Ya tienes el típico arroz con frijoles cubano para acompañar el cerdo asado y la yuca con mojo que hace siempre sucumbir a los residentes de la Isla caribeña, a quienes los visitan y a los que están fuera también. Esta receta, con alguna variación, es la que me transmitió mi madre, y a ella mi abuela. Habrá quien la prepare de una manera distinta, igualmente válida y seguramente deliciosa, pero con ésta aprendí que poner el sofrito y los granos en los últimos momentos de cocción, además de lograr la textura perfecta de un arroz desgranado y tierno, nos premia igualmente con muchísimo sabor.

Si has tratado más de una vez de preparar moros y cristianos sin los resultados que esperabas, prueba a hacerlos esta vez con arroz vaporizado y verás que no se te pasará y te quedará como debe ser. Las recetas de yuca con mojo y el cerdo asado a mi manera os lo debo, pero por el momento os dejo un adelanto de lo que será. En Cuba solemos preparar moros y cristianos o congrí a la menor oportunidad, así que no esperéis a fin de año para disfrutarlo.

Entrante de mejillones en salsa picante suave

10 Dic
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Un aperitivo apropiado para inaugurar cualquier cena de las que están por venir es este entrante de mejillones en salsa picante suave, que podréis preparar y adaptar dependiendo de los gustos de cada cuál. Con una base de salsa de tomate con cebolla, ajo, pimientos rojos, guindilla verde fresca, un toque extra o no de jalapeños y Tabasco, más guisantes, podrás incorporar unos mejillones cocidos o el marisco de tu preferencia.

¿Te apetece prepararlos para estas fiestas? Pues aquí tienes la receta, muy fácil y rápida de preparar, pero una manera sabrosa y diferente de iniciar una cena estupenda como la que seguramente tendréis.

Ingredientes para preparar Entrante de mejillones en salsa picante suave (para unas 4 personas) 

  • 300 gr de mejillones cocidos (la carne)
  • 4 dientes de ajo
  • 1 cebolla dulce grande
  • 1 cucharada sopera de perejil seco
  • 1 cucharadita de orégano
  • 1 hoja de laurel
  • 1/2 pimiento rojo morrón
  • 1/2 guindilla verde fresca
  • unas rodajitas de jalapeños encurtidos (opcional)
  • 200 ml de tomate natural triturado
  • 100 ml de vino blanco
  • 1 taza de guisantes congelados
  • 1 cucharadita de azúcar
  • unas gotas de salsa picante Tabasco (opcional)
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • pimienta negra
  • sal
  • mayonesa ligera (yo utilicé Ligeresa)
  • ramita de albahaca para decorar

Cómo preparar Entrante de Mejillones en salsa picante suave

  1. Corta en láminas el ajo y ponlos a dorar en el aceite de oliva caliente junto con la guindilla finamente picada. Antes de que puedan quemarse añade la cebolla en dados no muy pequeñitos. Añade la hoja de laurel y el perejil y deja pochar unos 5 minutos.
  2. Incorpora el pimiento rojo en cubitos (tampoco muy pequeñitos). Tapa y deja que se hagan los pimientos otros 5-8 minutos.
  3. A continuación sube un poco el fuego, riega con el vino blanco y deja que evapore. Suma el tomate triturado, mezcla bien, añade sal, la cucharadita de azúcar, el orégano y los guisantes congelados.
  4. Deja cocinar unos 10 a 12 minutos, removiendo alguna vez. Cuando haya adquirido consistencia la salsa añade los mejillones y los jalapeños de manera opcional, remueve, deja un par de minutos y retira del fuego. Deja reposar unos 5 minutos.
  5. En copas pon una base de mayonesa ligera, sirve encima los mejillones en salsa, espolvorea con pimienta negra y pon unas gotas de salsa Tabasco en las raciones de quienes así lo quieran. Corona con una ramita de albahaca y listo.

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Escoge unas copas pequeñas de vino para obtener una ración más bien pequeña. Con ese toque de picante este entrante nos preparará para disfrutar mejor de lo que venga detrás. Es cada vez más defendida la teoría de que el consumo moderado de picante en las comidas (cada organismo tiene una capacidad diferente de asimilarlo) quema calorías, mejora la circulación, combate los resfriados e incluso puede resultar un aliado en la prevención de cáncer. Eso sí, si padeces de úlcera estomacal o de otras dolencias del tracto digestivo, mucho cuidado.

Si no te gustan mucho los mejillones puedes sustituirlos por gambas, langostinos o camarones, también previamente cocidos, o incluso puedes hacer una mezcla de ellos, el resultado será sin dudas superior. Sepan las embarazadas que los mejillones son una opción increíblemente nutritiva para incorporar en sus dietas. No solo para las mujeres en estado de gestación, también para aquellos que padecen anemia, los mejillones poseen un alto contenido en hierro de gran asimilación.

Y nada más, por el momento, disfruten de esta propuesta para navidad y de cada encuentro que pueda suscitarse este mes entre familiares y amigos.

Lubina al horno con mojo de cilantro

23 Sep

Para comenzar la semana con una propuesta sana, rica y sencilla les traigo esta receta de Lubina al horno con mojo de cilantro. En Cuba se diría adobo y no mojo, pero tal y como lo he preparado tiene una mayor semejanza al mojo de cilantro que se prepara en Canarias, aquí en España, sobre todo para enriquecer el sabor del pescado. No hay que confundirlo con el mojo picón que tiene otros ingredientes, riquísimo también por cierto, y que algún día emplearé en alguna otra receta, pero más utilizado para las carnes y no el pescado.

Ya sabemos la importancia que tiene el consumo frecuente de pescado dentro de nuestras dietas. La lubina en particular, que habita fundamentalmente en zonas del Norte, del Mediterráneo y el Atlántico, es un pescado blanco muy bajo en grasas y una fuente grandiosa de proteínas de alto valor biológico, así como minerales y vitaminas especialmente las del grupo B. También conocido por róbalo, es un ejemplar cuya pesca está regulada. La longitud mínima de una lubina para ser extraída del mar está en los 23 cm, si bien hay piezas que pueden alcanzar los 100 cm.

Como la preparamos hoy, de manera sencilla y al horno, es ideal para la dieta de todos en general, y en particular para los regímenes de control de peso y hasta de adelgazamiento, siempre teniendo en cuenta el uso de más o menos aceite, ya que la lubina sólo aporta 1,3 gramos de grasa por cada 100 gramos de su carne. Entre los minerales y vitaminas, los que más destacan son el fósforo, el potasio y el magnesio de una parte y la vitamina B12 por otro, esta última en proporción superior a la que aparece en huevos, quesos y carnes de origen animal. 

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Ingredientes para preparar Lubina al horno con mojo de cilantro (2 personas)

  • 2 lubinas o róbalos (pídele al pescadero que te las limpie y te las abra pero déjales la cabeza)
  • 2-3 patatas

Para el mojo o adobo de cilantro:

  • 70 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 2-3 dientes de ajo según el tamaño
  • 1 ramito de cilantro fresco lo más finamente picado posible (puedes utilizar 1 cucharada sopera de cilantro seco a falta de fresco)
  • 1 ramito de perejil fresco finamente picado (también puedes utilizar 1 cucharada sopera de perejil seco a falta de fresco)
  • 1 puntita de comino molido
  • 1 limón (o 2 cucharadas de vinagre de vino blanco)
  • sal

Cómo preparar el mojo o adobo de cilantro y las lubinas:

  •  Maja en un mortero el ajo con una punta de sal, agrega el comino y las hierbas aromáticas (cilantro y perejil) y continúa majando muy bien hasta que esté todo muy bien machacado e integrado.
  • Añade el zumo del limón y el aceite de oliva virgen extra y mezcla muy bien. Rectifica de sal. Reserva.
  • Pinta una bandeja para horno forrada o no con papel para hornear con un poco del mojo, ayúdate de un pincel de cocina.
  • Lava muy bien las patatas (esta vez les dejé la piel porque eran unas patatas de calidad sin un rasguño) y haz rodajas finas para hacer una cama para las lubinas. Si no te alcanza para llenar la bandeja concéntralas debajo de las lubinas o a su alrededor. Yo las puse alrededor porque así las patatas toman algo más de color y quedan más crujientes por fuera, pero ya esto es a vuestro gusto.
  • Unta muy bien las lubinas por dentro (con este fin la hemos abierto) y por fuera con el mojo con ayuda de un pincel o una cuchara pequeña. Ciérralas otra vez.
  • Termina de pintar por encima las patatas y si aún te quedó mojo resérvalo para después o dale otro toque a las lubinas.

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  • Con el horno precalentado déjalas que se hagan a 200 grados durante 10 a 12 minutos. Dos señales inequívocas de que el pescado ya está es que las patatas si las pinchas estén cocidas y que los ojos de la lubina estén blanquecinos.

Cuando compres las lubinas fíjate que tengan los ojos bien saltones. Otra señal de su frescura es que tengan el vientre de un plateado brillante e intenso. Si decides hornear un pescado siempre será mejor dejarles la cabeza, así quedarán más jugosos. La carne tiende a resecarse si se la retiramos. Nada más, espero que disfruten con este pescado tan fino y de calidad que pronto tendremos como producto estrella de temporada, y por tanto, más barato y al alcance de todos en pescaderías y supermercados.

Aunque he estado complicadísima durante estos pasados días y aún lo estaré durante lo que resta del mes, espero poder sacar algún momento para compartir otras recetas en cola. Estoy deseando volver a la cocina. Mientras aquí os dejo otra forma de preparar pescado con patatas. Un saludo a tod@s

Ensalada con rúcula, sandía y semillas de girasol

26 Jul

Como ya es viernes, fin de semana por delante para disfrutar y pasar menos tiempo en la cocina, he querido compartir una receta de ensalada fácil y rapidísima de preparar. No me voy a extender demasiado, solo mencionar que aquí en España, en estos meses de verano para esta parte del hemisferio, tenemos melones y sandías en cada frutería de barrio, supermercado y hasta en tenderetes improvisados. Y es que la fruta está mucho más rica y en su óptimo momento para consumir, y ¡cómo se consume!

En la mayoría de los menús de bares y restaurantes en la península ibérica se suele preparar algo muy típico y sabroso, melón con jamón serrano, muy refrescante y que tendréis que probar si algún día (esto es para quienes me leen en otras latitudes) visitan estas tierras. Con gran contenido de agua y pocos azúcares, es ideal para incluirla en una dieta de adelgazamiento y control de paso; ideal también, claro está, para introducir más frutas y verduras como parte de un estilo de vida saludable. La sandía es fuente natural de vitamina C y de Licopeno, que ya sabemos su papel en la lucha contra el cáncer en general.

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Ingredientes para preparar Ensalada con rúcula, sandía y semillas de girasol (2-4 personas)

  • 1 lechuga romana
  • 1 puñado de hojas de rúcula
  • 1 tajada de sandía cortada en dados
  • 1-2 tomate
  • 1 cebolla pequeña morada
  • 2-3 cucharadas de pipas mondadas tostadas (semillas de girasol peladas y tostadas)
  • 4 cucharadas de queso fresco batido
  • un hilo de reducción de vinagre Pedro Jiménez (opcional para decorar)

Para la vinagreta:

  • 2-3 cucharadas vinagre balsámico de Módena
  • 2 cucharadas aceite de oliva virgen extra
  • sal al gusto

Cómo preparar la Ensalada con rúcula, sandía y semillas de girasol

  1. Lava y corta en juliana la lechuga. Disponla en una ensaladera y agrega la rúcula, la cebolla cortada en juliana, el tomate en finas medias lunas.
  2. En un vaso mezcla el vinagre y el aceite con una pizca de sal. Agrega un poco a la fuente y mezcla bien.
  3. Incorpora la sandía en dados y la mitad de las pipas o semillas de girasol.
  4. Sirve en platos individuales y corona con una cucharada de queso fresco batido, pon otro poco de pipas y un hilo de la reducción de vinagre Pedro Jiménez.

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Listo. La vinagreta puedes ponerla al final repartiendo aceite y vinagre por separado y a ojo de buen cubero. Un plato ligero para abrir un menú veraniego, para acompañar carnes, pescados o pizzas, o para tomar así solo en mayor proporción para un almuerzo o cena ligeros. ¿Quieres ver con qué platos puedes combinar esta ensalada? Pincha en los siguientes enlaces. Minutas de merluza, Montaditos de Jamón y Huevos de Codorniz o estas Brochetas de butifarra y champiñones. Feliz fin de semana a todos.

Tallarines con salsa Alfredo: receta a mi manera

12 Jul

Otra de las salsas que suelo preparar a menudo es la Salsa Alfredo. Exactamente a la original no es; esta es una versión muy mía que nada tiene que envidiar a la ideada por el restaurador italiano Alfredo Di Lelio, en el restaurante de su madre, situado en lo que solía ser Piazza Rosa, en Roma, allá por el año 1908. Hoy sus descendientes siguen preparándola en Il Vero Alfedo, a pesar de que ya no radica en el mismo sitio de la capital de Italia. En esencia es una salsa muy cremosa a base de mantequilla y queso parmesano que permite sazonarla de una otra manera, de ahí que no haya una única salsa Alfredo y se hayan extendido tantas versiones de ella.

En la receta que hoy quiero compartir no uso mantequilla, pero ni falta que le hace. He utilizado beicon que he freído en un pequeño chorro de aceite de oliva virgen extra. Con la grasa que ha desprendido el beicon y el extra de aceite ha sido más que suficiente para sofreír la cebolleta y la harina de maíz (Maicena) con que he iniciado el proceso de la salsa. Vuelvo a decidirme por unos tallarines, que entre las pastas, es una de las formas que prefiero, pero cada cual es libre de emplear su pasta favorita. Es la salsa la que da el toque distintivo, así que vamos a por ella.

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Ingredientes para preparar Salsa Alfredo a mi manera

(para unos 250 gr de pasta aproximadamente)

  • 150 gr de beicon a tiritas
  • 150 gr de champiñones laminados
  • 1 cebolleta
  • 2 dientes de ajo laminados
  • 200 ml de nata para cocinar + 50 ml de leche
  • 1-2 cucharadas de aceite de olive virgen extra
  • 1 cucharada de Maizena (harina de maíz)
  • 80 gr queso rallado Parmesano o Grana Padano (puedes emplear un queso Manchego)
  • 1 pizca de nuez moscada molida
  • pimienta negra al gusto
  • 1 cucharadita hierbabuena finamente picada para coronar
  • sal

Cómo preparar Salsa Alfredo a mi manera

  1. Pon a freír con una cucharada de aceite de oliva el beicon finamente cortado hasta que se dore bien. Una vez conseguido, si está muy seca la sartén pon otra cucharada de aceite de oliva y agrega el ajo laminado y la cebolleta. Ponle sal y una vez esté pochada la cebolleta agrega la Maizena, remueve bien para que se integre y absorba el sabor.
  2.  Agrega el champiñón laminado, ponle sal, saltea un par de minutos e incorpora la leche y la nata. Sazona con la nuez moscada, la pimienta negra y rectifica de sal.
  3. Deja cocinar a fuego bajo a medio hasta que se espese la salsa. Agrega la mitad del queso antes de que termine de cocinar la salsa.
  4. Una vez adquiera el espesor deseado, incorpora la pasta cocida previamente en abundante agua con sal y bien escurrida.
  5. Sirve inmediatamente y espolvorea con el resto del queso y la hierbabuena.
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Otra forma fácil y deliciosa de preparar pasta. Esta vez cocí unos tallarines, pero puedes hacer espaguetis, macarrones o cualquier otra. Yo suelo poner en el agua de cocción de la pasta una ramita de albahaca o una hoja de laurel, indistintamente, les da un toque adicional y un aroma que invita a sentarse pronto a la mesa.

Si quieres ver otras recetas italianas o con pasta pincha aquí y aquí.

Asado de verduras con hierbas aromáticas

4 Jul

Hoy vengo con una receta de esas que se hacen solas y que puedes preparar en un “plis plas”. En realidad en este post van dos recetas por el trabajo de una sola :). Por un lado, un plato todo color y vitaminas apto para vegetarianos y veganos. Por otro, una “completa” o “plato combinado” para aquellos que no renuncian a la chuleta pero quieren agregar verde a su dieta. Y es que este asado de verduras con un aceite muy especial que preparé con lo que tenía a mano está tan bueno que hasta quienes no son muy amigos de las verduras se lo van a comer todo sin rechistar. No tenemos que renunciar a comer sano y rico al mismo tiempo y con esta receta encuentras esta fórmula resuelta. Sin más espera aquí vamos.

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Ingredientes para Asado de verduras con hierbas aromáticas (2 personas)

  • 2 tomates maduros Daniela (puedes utilizar de rama, en temporada están todos buenísimos)
  • 6 cebollitas (si no encuentras pequeñitas sustituye por 2 grandes)
  • 2 pimientos italianos rojos (verdes si los prefieres)
  • 2 zanahorias (si son muy grandes córtalas a lo largo en mitades)
  • 1 pan de chapata pequeño para acompañar
  • sal gorda de mar

Para el aceite de hierbas aromáticas:

  • 3 ramitas de hierbabuena fresca con tallo y todo
  • 1 puntita de romero seco
  • 1 puntita de tomillo seco
  • 1 puntita de orégano seco
  • 1 punta de guindilla
  • 1 diente de ajo
  • 50 ml de aceite de oliva virgen extra (más o menos la cantidad para cubrir las hojas de hierbabuena)

Cómo preparar Asado de verduras con hierbas aromáticas

  1. Dispón ya lavadas las verduras en una fuente apta para horno: a las cebollitas retírales las dos capas exteriores, a los tomates hazles un par de cortes superficiales en cruz o déjalos tal cual, las zanahorias ráspalas bien y los pimientos vacíalos de pepitas sin romperlos. Ahora mientras preparamos el aceite aromático precalienta el horno a 180 grados.

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  2. El aceite aromático es tan fácil como poner todos los ingredientes citados en el vaso de la batidora y triturar bien.

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  3. Con un pincel pinta el fondo de la fuente de horno y cada una de nuestras verduras. Pon unos granitos de sal gorda por encima y ya está. Tapa con papel de aluminio y al horno unos 30 minutos más o menos.

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  4. Ahora para aquellos que quieran completar el plato como hemos hecho en casa vamos a por ellas:

Ingredientes para preparar Chuletas a la plancha con aceite aromático (2 personas)

  • 2 chuletas de cerdo (4 si son pequeñas o no te conformas con una sola)
  • aceite de hierbas aromáticas

Cómo preparar las Chuletas:

  1. Barniza bien con el mismo aceite de nuestras verduras las chuletas y déjalas reposando con este marinado en la nevera mientras el horno se encarga de poner a punto nuestro asado de verduras.

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  2. Una vez fuera del horno y mientras el asado se atempera un poco, para no quemarnos luego, ve a por una buena sartén antiadherente, y cocina las chuletas al punto que más te guste. Ponle unos granitos de sal gorda antes o después de la cocción, como prefieras, y no tienes que poner más aceite porque ya ellas llevan el necesario. Yo suelo calentar bien la sartén para que enseguida que ponga la chuleta coja color y selle los jugos de dentro. Ya después bajo el fuego y las dejo unos 2 – 3 minutos por cada lado, dependiendo del grosor. Así te quedarán completamente cocidas pero más suaves y jugosas por dentro y con ese color dorado que invita a comerlas pronto.
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Ya ven lo fácil y rápido que son de hacer estas dos recetas. El éxito de este plato se debe en su mayor parte al aceite aromático. ¡Ah! casi lo olvido, también unta el pan con un poco, está verdaderamente delicioso. Le va de maravilla también a las verduras como a las chuletas, que advierto, están tan ricas que te comes las dos y no una sola como he hecho yo. Yo preferí guardar para la cena la otra con otra tanda de verduras asadas. Así se equilibran las calorías que consumimos a lo largo del día y no engordamos. No queremos lucir kilos demás en tiempos de ponernos el bikini e irnos a la playa o la piscina.

Fetuccine alla puttanesca: de la original receta italiana

1 May

A la cocina mediterránea, a la italiana en particular, debemos una deliciosa salsa que hemos disfrutado recientemente en nuestra mesa. En italiano, sugo alla puttanesca; en español,  jugo (salsa) a la prostibularia, es una salsa típica del centro de Italia que, por supuesto, se suele preparar fundamentalmente para acompañar cualquier tipo de pasta. Ingredientes como el tomate, las anchoas en salmuera, aceitunas, guindilla y por supuesto el aceite de oliva virgen extra, todos en proporciones justas, hacen único este acompañamiento para cualquier plato de pasta.

Del origen etimológico de esta salsa alla puttanesca no hay una historia definitiva, pero sin dudas remite al conocido como el oficio más antiguo practicado por las mujeres. La más generalizada de las versiones encuentra fundamento en que durante la Edad Media, las prostitutas llevaban una vida nocturna que no les dejaba tiempo ni energías para llegar al mercado tan temprano, razón por la cual se conformaban con productos que aún quedaban y que podían guardar y disponer luego en cualquier momento.

Otra historia cuenta que los pescadores que arribaban al puerto de Nápoles visitaban las casas de cita de la ciudad y pagaban a las prostitutas los servicios recibidos con pescado en salazón, sobre todo anchoas. Las damas comenzaron a preparar a su vez una salsa con las anchoas que conjuntamente con la pasta ofrecían a sus clientes marinos, y más tarde, cuentan, se decidieron a vender.

Sea cual fuera el origen de esta salsa deliciosa, es de agradecer que nos haya sido legada, enriquecida sin dudas por unos ingredientes tan representativos de la dieta mediterránea, que además de otorgar el sabor incomparable de la región, ya es más que sabido lo saludables que son. Pongámonos el delantal entonces y a cocinar estos riquísimos Fetuccine alla puttanesca.

fettucini a la putanesca 2

Ingredientes para preparar Fetuccine alla putanesca (2 personas)

  • 300 gr de tallarines (preferentemente nidos)
  • 3 tomates Pera bien maduros (4 si son pequeños)
  • 4 filetitos de anchoas en salazón (5 si son pequeños)
  • 2 cucharadas de alcaparras en salmuera
  • 8 aceitunas negras de Aragón
  • 1/2 guindilla
  • 1 diente de ajo
  • aceite de oliva virgen extra
  • 100 gr de queso Pecorino rallado (puedes utilizar uno manchego curado)
  • 1 cucharadita orégano fresco
  • perejil al gusto
  • sal

Cómo preparar Fetuccine alla putanesca

  1. Escalda los tomates durante dos minutos en agua hirviendo (hazles dos cortes superficiales en cruz antes de ponerlos en el agua para que te sea más fácil quitarles luego la piel). Sácalos del agua caliente, ponlos en agua muy fría y a continuación retira la piel y trocéalos con las manos. Resérvalos. Si quieres ver en detalle cómo escaldar los tomates pincha aquí.
  2. En una sartén pon un chorreón de aceite de oliva virgen extra (2 o 3 cucharadas). Deja calentar un poco y agrega el diente de ajo laminado y la puntilla de la guindilla. Antes de que se doren (fuego bajo a medio) agrega los filetitos de anchoa desmenuzados, las alcaparras y las aceitunas.
  3. Incorpora el tomate que teníamos reservado y el orégano, mezcla bien, rectifica de sal (no te pases que la anchoa y las alcaparras ya le dan alegría) y deja unos pocos minutos tapado para que el tomate se sofría. Deja reposar caliente hasta que tengas la pasta lista.
  4. Para la pasta, pon a hervir abundante agua en un recipiente que lo permita. Cuando comience a ebullir, agrega sal y a continuación los nidos o tallarines el tiempo que indique el fabricante. Transcurrido el tiempo, escurre bien inmediatamente y mezcla con la salsa alla puttanesca.
  5. Sirve en un bol, agrega el queso Pecorino rallado y espolvorea con perejil.

Puede parecer a muchos una salsa fuerte desde el punto de vista del sabor, pero el equilibro o proporciones de los ingredientes la hacen irresistiblemente sabrosa. Todos los componentes tienen su justo protagonismo, aunque sean poquitos. La guindilla le da un toque picantón, por eso si usas una que sabes es fuerte, emplea solo una puntita. De esta salsa lo que me encanta es esa combinación de sabor que dan las anchoas con el toque picante de la guindilla. Sencillamente maravillosa. Espero que se animen a prepararla. Ya podrán comprobar lo sencilla y rápida que resulta, pero sobre todo el buen regalo que le haremos al paladar.

Fufú de plátano: una variación ajustada a los recursos

17 Abr

Una de las recetas más populares de la cocina criolla cubana es el fufú de plátano, que en Puerto Rico más o menos suele prepararse del mismo modo pero es llamado “mofongo”. También en República Dominicana se elabora este tipo de puré de plátano conocido allí como “mangú”. Los tres nombres tienen su raíz en la cultura africana. Y es que la base de este plato, el plátano, era comida de los negros traídos al Caribe y a América como esclavos.

Según apuntes del investigador y etnógrafo cubano Don Fernando Ortiz, en tiempos de la dominación inglesa después de la Toma de La Habana, los negreros daban de comer a los esclavos un puré de plátano cocido y majado que anunciaban como Food! Food! (comida, comida). Se cree así que desde entonces se le llama fufú a esta forma de preparar el plátano, cuyos orígenes señalan a Ghana y Sierra Leona.

Sin embargo, otras fuentes indican que aunque el fufú sí es efectivamente una preparación de la cultura culinaria ghanesa, en específico de la etnia ashanti, los productos que utilizan para su elaboración no son el plátano. Se trata de una receta a base de raíces con alto contenido de almidón como el ñame o la casava (yuca), cocidas previamente y trituradas posteriormente en un mortero de madera.

Volviendo a la receta que quiero presentar hoy, apuntar que se trata de una adaptación a los recursos a disposición. A falta de los chicharrones o empellas de la receta que ofrecen en la Bodeguita del Medio de La Habana Vieja, por ejemplo, yo utilicé bacon ahumado. Y como sustituto de la manteca de cerdo empleé aceite de oliva virgen extra. El resto de los ingredientes: el plátano, la cebolla y el ajo… esos sí que no faltaron. Vayamos de lleno a la cocina. fufú de plátano 2

Ingredientes para preparar fufú de plátano (2-4 personas)

  • 2 plátanos machos verdes + 2 plátanos machos pintones (sin llegar a madurar)
  • 1 cebolla
  • 4 dientes de ajo majados en mortero
  • 5 lonchas de bacon ahumado
  • 2 cucharadas de zumo de limón
  • 5 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • sal
  • pimienta
  • agua

Cómo preparar Fufú de Plátano

  1. Corta cada plátano en 4 cilindros, deja la piel y haz un corte longitudinal en cada trozo para que una vez cocinados puedas retirar sin dificultad la piel. Ponlos a cocer en abundante agua con sal y el chorrito de zumo de limón. En la olla a presión conseguirás ablandar mejor y más rápido los plátanos machos que por naturaleza tardan bastante en ablandarse. Una vez alcanzada la presión (el vapor comienza a salir por la válvula) baja a media intensidad el fuego, y deja cociendo entre 15-18 minutos. (Para alcanzar la presión tienes que poner el fuego a tope y una vez comience a salir el vapor y sonar baja siempre la intensidad del fuego o corres el riesgo de quemar lo que estés haciendo, sobre todo si no lleva mucha agua). En una cacerola normal tendrás que chequear cuando estén blandos, pero suelen tardar entre 40 y 50 minutos.
  2. En lo que se cuece el plátano, corta el bacon en cubitos pequeñitos y ponlo a freír. Si tiene poca grasa agrégale un poquito del aceite de oliva y deja que dore bien. A continuación incorpora la cebolla finamente picada y una vez comience a pochar echa el majado de ajos (ojo con el fuego no lo pongas muy alto). Si ya está listo el sofrito, saca del fuego y reserva.
  3. Una vez cocido el plátano, retira la piel y agrega uno por uno a la cacerola con el sofrito que pondremos nuevamente al fuego muy suave mientras vamos macerando los plátanos. Rocía poquitos del agua de cocción para que logres una mezcla más suave. Sigue mezclando y escachando todo el plátano hasta que consigas un puré bien integrado con las sazones. Rectifica de sal y pon pimienta al gusto.
    Con cuidado de no quemarte retira la piel del plátano ya cocido

    Con cuidado de no quemarte retira la piel del plátano ya cocido

    Agrega el plátano al sofrito y escacha bien antes de seguir poniendo más plátano

    Agrega el plátano al sofrito y escacha bien antes de seguir poniendo más plátano

    Agrega el caldo de la cocción si es necesario para lograr una mezcla menos seca

    Agrega el caldo de la cocción si es necesario para lograr una mezcla menos seca

    Unos escalopes de pechuga de pollo y brócoli para acompañar el fufú de plátano

    Unos escalopes de pechuga de pollo y brócoli para acompañar el fufú de plátano

    Si quieres otras recetas con plátano macho verde pincha en los siguientes enlaces: Tostones de plátano de macho o Mariquitas o Chips de Plátano

Filetes rusos: la hamburguesa que le encanta a los niños

7 Abr

Creo que en alguna otra ocasión he dejado claro lo socorrido que puede ser tener en el congelador un poco de carne picada. Esta vez vamos a emplearla para hacer una receta que creo le encanta a los peques de casa. Se trata de unos filetes rusos, tan sencillos de preparar como las hamburguesas que ya compartí una vez en este blog y que puedes volver a ver aquí. Adicionando el paso de empanarlas puedes obtener unos ricos filetes rusos, aunque si quieres ver una variación, con un punto diferente, será mejor que sigas esta entrada.

Con cualquiera de las dos recetas estoy segura que triunfarás. Siempre es bueno tener más de una opción para darle alegría a nuestra mesa con un poquito más de ésta o aquella sazón. Vuelvo a emplear una mezcla de carne de cerdo y de ternera, pero si la haces con picada de pollo, te va a quedar igual de buena y sea la que hayas elegido podrás acompañar estos filetes rusos con una ensalada verde, como ésta que puedes ver aquí, con un arroz blanco que también verás aquí o estos ricos tostones de plátano macho.

Vayamos a por los ingredientes para hacer nuestro plato de hoy.

 

filetes ruusos ok

 

Ingredientes para preparar Filetes rusos (4 personas)

  • 450 gr de carne picada mixta de cerdo y ternera (o de pollo)
  • 1/4 de pimiento verde (morrón)
  • 1/2 cebolleta grande o 1 mediana
  • 2 cucharadas grandes de aceite de oliva virgen extra
  • 1 huevo (solo la yema) + 1 ó 2 huevos enteros para empanar
  • 3 cucharadas de pan rallado + unos 100 gr o los que necesites para empanar
  • unas hojitas de perejil
  • sal y pimienta
  • aceite oliva suave para freír (puedes usar el que tengas a mano para freir)

Cómo preparar Filetes rusos 

  1. Pon a pochar en una sartén, con las 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, la cebolleta y el pimiento verde morrón picado lo más finamente posible. Agrega una pizca de sal. Una vez cocidos, con una espumadera, para dejar el aceite que pueda sobrar, saca la cebolleta y el pimiento para sumarlo a la carne picada sin cocer.
  2. Agrega a la carne picada, además del sofrito que recién terminamos, la yema de huevo, sal y pimienta al gusto, el perejil finamente picado y las 3 cucharadas colmadas de pan rallado. Mezcla bien. Si te ayudas de tus propias manos mejor.filetes rusos 0
  3. Con una cuchara como medida ve cogiendo de la mezcla, haz primero una bola con las manos y luego aprisiona para conseguir el filete.filetes rusos 4filetes rusos 3
  4. Una vez hechos los filetes pásalos por huevo batido y luego por el pan rallado.filetes rusos emp
  5. Fríelos en aceite caliente (no tiene que arder antes de ponerlos así se cocinarán mejor dentro ya que tienden a inflarse un poquito) y sírvelos enseguida con lo que hayas decidido como guarnición.la foto (41)

Puedes guardar los que no utilices en la nevera con un papel transparente dejándole un orificio para que no se humedezca el pan y consumirlos en 48 horas preferiblemente. Si la carne picada que has utilizado es fresca y no ha estado congelada puedes incluso congelar los filetes rusos una vez empanados, siempre que los consumas luego en el día que los descongeles.

Brochetas de butifarra y champiñones

2 Abr

Excepto las vísceras y los famosos callos (pata y panza como se les conoce en otras latitudes) me encanta el cerdo en su totalidad. Cualquier embutido, desde un buen chorizo con o sin picante, pasando por estas sencillas butifarras de hoy, hasta el jamón más rico que he probado en mi vida (de pata negra ibérico alimentado con bellota), forman parte, en su justa medida, claro está, de mis preferencias en la cocina.

Desde pequeña mi padre me enseñó a amar a estos animales, que han sido desde siempre sustento de familias enteras, y con los cuales crecí, convencida de que la mejor manera de disfrutarlo más tarde en la mesa, es aprender a mimarlos desde pequeñitos, a darles todos los cuidados necesarios, en todo lo cual mi padre es un crack, “el doctor”, como tantos le conocen.

La carne de cerdo tiene un alto valor nutricional. Lejos de lo que muchos creen, no es todo grasas, que es lo que en mayor medida puede perjudicar la salud. Partes de este animal como el lomo concentran incluso menos grasa que un pollo, y la que tiene pertenece a los ácidos grasos esenciales para nuestro organismo, que ayudan a mantener a raya el colesterol malo. Además posee hierro, zinc y fósforo, así como Vitamina B1, encargada de convertir los azúcares en energía para el buen funcionamiento de los músculos.

Y antes de volver a la receta que nos mueve hoy hacia la cocina, super sencilla, económica y rapidísima de preparar, animaros a consumir la carne de cerdo, dentro de una dieta equilibrada por supuesto. No se trata de comerlo todos los días, sino de aprovecharnos de las posibilidades que nos ofrece desde el punto de vista nutricional y también desde la perspectiva del bolsillo.   

brochetas de butifarra y champis 2

Ingredientes para preparar Brochetas de butifarra y champiñones (para 2-3 personas)

  • 6 butifarras frescas
  • 12 champiñones
  • 2 tomates maduros troceados en 4 c/u (puedes utilizar tomates cherri)
  • aceite de oliva virgen extra
  • sal gorda

Para la salsa, una reducción de vino:

  • 200 ml de vino Pedro Jiménez (puedes utilizar otro moscatel)
  • 1/2 cebolleta
  • 20 gr de mantequilla
  • 2 cucharada de vinagre de Jerez

Cómo preparar Brochetas de butifarra y champiñones

  • Pon la cebolleta a pochar con la mantequilla en un cazo pequeño. Cuando empiece a cambiar de color agrega el vino Pedro Jiménez, el vinagre y deja reducir a fuego bajo, unos 20 minutos, hasta que espese un poco.
  • En lo que va reduciendo el vino prepara las brochetas: corta las butifarras en tres partes y distribuye en cada palillo butifarra, champiñón y uno o dos trozos de tomates por cada una. Moja los palillos antes para que no se quemen en el horno.

 

brochetas

  • Riega con un hilo de aceite de oliva y pon unos cristales de sal gorda a champiñones y tomates (solo un toque). Coloca en el horno a 175-180 grados unos 15-20 minutos. Cuando estén dorados, pincha la butifarra a ver si se ha cocido completamente. Si es así saca del horno, quita el palito, emplata y riega con la reducción de vino.

Así de sencillas y ricas estas brochetas, que acompañé con este Arroz meloso con pistachos y dátiles.

brochetas de butifarra y champis

Bacalao al pil pil: receta tradicional vasca

26 Mar

Aprovechando las ofertas del mercado y a tono con el ambiente de Semana Santa, hoy quiero compartir con todos un Bacalao al pil pil, una receta 10 que había probado antes en el menú de uno de los tantos bares de barrio de Madrid, pero que no me atrevía a preparar. Y vaya que conseguí una nota alta. Me he quedado más que satisfecha al comprobar que eso de montar el pil pil es mucho más fácil de lo que imaginaba. Con un truquito sencillo que aprendí en un programa de la televisión me salió en 1, 2, 3… 😉

Lo del pil pil se debe precisamente a que es más o menos el sonido que se hace cuando se monta el aceite con que se fríe el bacalao. Es una forma de hacer de la cocina tradicional vasca que no lleva más que aceite de oliva de calidad, ajo, guindillas y por supuesto en este caso el bacalao desalado. Si lo compras salado habrá que desalarlo manteniéndolo en agua durante 2 días (mejor dentro de la nevera), y procediendo a cambiarla 6 veces durante esas 48 horas. Pero también te encuentras en el super mercado bacalao desalado al punto de sal. Para esta receta es importante que el bacalao haya estado en salazón. Con uno fresco el resultado no será el mismo.

Es discutible la forma de hacer el pil pil, hay unos cuantos que dicen tener la última verdad aunque me he encontrado con más de una manera de prepararlo. Como en todas las cuestiones culinarias, cada quien puede tener un poco de razón siempre que el resultado sea que disfrutemos de la comida. Yo presento una de estas tantas formas. Hoy de una y mañana quizá de otra. Definitivamente todas deliciosas.

bacalao al pil pil entrada

Ingredientes para preparar Bacalao al Pil Pil (2 personas)

  • 4 lomos pequeños de Bacalao desalado o 2 lomos grandes
  • 2 patatas grandes
  • 1 pan de chapata
  • 1 cebolleta
  • 6 dientes de ajo
  • 1 guindilla
  • 1 taza (200 ml) aceite de oliva virgen extra
  • aceite suave para freir las patatas (el que prefieras)
  • unas hojitas de perejil fresco

Cómo hacer Bacalao al Pil Pil

  1. Lava bien las patatas y déjales la piel; pícalas en rodajas de casi 1 cm. Ponlas en el aceite para freír frío y con el fuego bajo deja que se hagan poco a poco. Sólo cuando estén cocidas sube el fuego. Tardarán bastante pero te quedarán crujientes por fuera. Si te parecen demasiadas calorías para un solo plato, puedes optar por hervirlas simplemente. Si son patatas nuevas y no de conservación, igualmente serán un acompañamiento ideal para el bacalao.
  2. Como segundo paso mientras van cociéndose lentamente las patatas asaremos un pan de chapata (con la mitad del pan es suficiente) al cual bañaremos con cebolleta. Para ello trocea una cebolleta, ponle un chorrito de aceite de oliva y unas hojitas de perejil y pásala por el vaso batidor. Con esta mezcla de cebolleta triturada baña bien el pan de chapata troceado sin llegar a cortar las rodajas del todo. Envuélvelo en papel para hornear y asa de 15 a 20 minutos a 180 grados. A la mitad del tiempo dale la vuelta. Resérvalo. Fíjate en las imágenes a continuación.
    Unta bien el pan con la cebolleta triturada.

    Unta bien el pan con la cebolleta triturada.

    Envuelve bien y hornea por ambos lados

    Envuelve bien y hornea por ambos lados

    3. En una sartén amplia pon los 200 ml de aceite de oliva virgen extra. A fuego medio dora los dientes de ajo enteros y la guindilla troceada en cuatro.

    Saca los ajos y la guindilla una vez bien dorados y resérvalos.

    Saca los ajos y la guindilla una vez bien dorados y resérvalos.

            4. En ese mismo aceite (no tienes que variar la temperatura porque ya está suficientemente caliente) fríe los lomos de bacalao. Dos minutos por cada lado. Comienza por            donde no tiene piel. Sácalos y resérvalos.

Fríe los lomos de bacalao de dos en dos.

Fríe los lomos de bacalao de dos en dos.

5. Separa la sartén del fuego, vierte el aceite en otro recipiente y deja que se atempere un poco para que podamos montar el aceite de oliva y que consigamos nuestro pil pil.

6. Ahora viene la parte divertida: En la sartén donde freímos los bacalaos (si usas otra asegúrate de pasar todo lo que haya quedado en el fondo de ésta porque los jugos o gelatina que libera el bacalao con la cocción y luego durante su reposo es esencial para que se monte el pil pil) ponemos un poco del aceite que dejamos atemperar, súmale los jugos que han soltado los bacalaos en el plato donde los reservamos y con la ayuda de un colador y con movimientos circulares empieza a montar el pil pil. Una vez haya emulsionado el aceite puedes cambiarte a unas varillas manuales y seguir poniendo aceite poco a poco. Si ves que se espesa demasiado y ya no tienes más aceite del empleado, puedes ponerle un chorrito de agua templada y seguir mezclando. Fíjate cómo fue el proceso:montando pil pilpil pilpil pil okYa al punto el pil pil puedes proceder a colocar los lomos de bacalao en la sartén y darles un último golpe de calor. Yo prefiero calentar la salsa y regar los lomos con ésta. Así puedo controlar mejor la cantidad de salsa que pongo. No tenemos que abusar de ella. Con las patatas y el pan de cebolleta tenemos un plato único completísimo y os aseguro que delicioso. Nada como la cocina sencilla y rica de toda la vida. Yo ya tengo otra comida favorita en mi lista, que es laaarga, cada vez más larga. 🙂

Bacalao al pil pil

Si quieres otra receta de pescado para sustituir la carne, durante estos días de Semana Santa, mira estos Lomos de Caballa al horno.

Lomos de caballa al horno con chips de plátano o “mariquitas”

21 Mar

Dando una vuelta a las ofertas de la pescadería en el supermercado del barrio, me encontré unos ejemplares frescos y muy baratos de caballa. Hacía tiempo que tenía planeado poner algo de pescado en el blog, pero siempre termino friendo el pescado, que es como le gusta a mi novio. Rebozado o empanado, esas son casi siempre sus elecciones. No quiere decir que no lo haga de otra forma, como la de hoy, al horno, o a la plancha, que es como lo prefiero yo. Una vez para el pescado y otro para el pescador, parafraseando el dicho popular.

La caballa es un pescado azul, por lo tanto, rico en ácidos grasos omega 3, cuyos beneficios directos a la salud están más que demostrados. Entre sus efectos positivos destaca su impacto sobre el colesterol y muchas enfermedades relativas al sistema circulatorio, así como su influencia en la mejora del estado de ánimo y la concentración mental, además de que ayuda a mantener en alto nuestro sistema inmunológico.

De ahí que siempre se diga que comer pescado, sobre todo si es azul, sea bueno para la memoria y nuestras abuelas nos convencieran de comerlo sobre todo en tiempo de exámenes. Por otra parte, la caballa es un pescado con un alto contenido en purinas, que se transforman en ácido úrico, por lo cual no es nada aconsejable su inclusión en la dieta de quienes padecen hiper-uricemia o gota.

Esta vez acompañaremos la caballa con unos chips de plátano o simple y llanamente mariquitas, como diríamos en Cuba y otros sitios en Latinoamérica. Con el plátano macho verde haremos unas rodajitas bien finitas que freiremos en el último momento. Al cortar las caballas de manera que salgan los lomos enteros podremos quitar las espinitas que puedan quedar en el centro. De una caballa, dos filetes. De cada filete dos lomos que sin mucha dificultad podremos dejar libres de espinitas al separarlos. Por tanto, con confianza podremos dárselos a los niños.

Lomos de caballa con chips de plátano

Ingredientes para preparar Lomos de Caballa al horno con chips de plátano o “mariquitas”

  • 1 kg de caballa (pídele al carnicero que te saque los lomos)
  •  6-7 dientes de ajo
  • 1 cucharada de perejil fresco finamente picado
  • 3 cucharadas grandes de aceite de oliva virgen extra
  • sal y pimienta
  • 1 plátano macho verde grande
  • aceite de oliva suave u otro que tengas para freir

Cómo preparar Lomos de Caballa al horno 

  1. Pela y pica los dientes de ajo y májalos en un mortero con una pizca de sal para que no te salten. Cuidado si le pones mucho al majado luego no pongas ninguna a los lomos. Agrega en el mismo mortero el perejil picado y continúa machacando hasta que esté todo el ajo bien triturado. Por último pon en el mismo mortero el aceite de oliva virgen extra y mezcla bien con una cucharita. Resérvalo.
  2. Saca los lomos de la caballa y limpia de espinas. Colócalos en una fuente para horno y salpiméntalos. Ten en cuenta la medida de la sal con respecto al majado. Procede a bañar los lomos con el marinado que hemos obtenido de nuestro majado.lomos de caballa marinados
  3. Pon en el medio del horno previamente bien calentado entre 175-180 grados durante unos 5-7 minutos. Si los prefieres más dorados déjalos otros 3 minutos, pero ten en cuenta que el pescado troceado así está en un plis plas. Luego corres el riesgo de que te queden muy secos.
  4. Ahora vamos a pelar el plátano macho igual que mostré cuando preparamos los Tostones solo que no lo trocearemos. Retiraremos la piel haciendo dos o tres incisión a lo largo con cuidado de no perforarlos y así podremos quitarla más fácilmente.
  5. Si tienes una mandolina, aprovéchate de su comodidad para cortar el plátano en rodajitas finas, si no apoyándote en una tabla y con un cuchillo afilado corta los chips.chips de plátano sin freir
  6. En una sartén pon abundante aceite y deja calentar bien. Fríe con el aceite bien caliente las mariquitas. Si no es muy grande la sartén es mejor que las frías poco a poco en tres tandas y no todas de una vez. Como son muy finas las rodajitas de plátano sólo tendrás que dejarlas dos o tres minutos hasta que se doren y sacarlas antes que puedan tostarse demasiado. Ponlas en papel de cocina para que absorba el exceso de aceite. Espolvorea con sal y disfrútalas.

chips de plátano o mariquitas 

Lo bueno que tienen las mariquitas o chips de plátano si se logran bien finas es que aunque se enfríen siguen estando crujientes y sabrosas. Si las dejas enfriar antes de guardarlos en un recipiente hermético podrás llevártelas o disfrutarlas después como si estuvieran acabaditas de freir. Una guarnición para el pescado que acabará de convencer a los peques para que se coman el pescado que tanto necesitan para crecer sanos, fuertes y más centrados.

Solomillo de Pavo en Salsa de Manzana

13 Mar

Una de las carnes más magras, y por lo tanto ideales para mantener la grasa a raya y con ella nuestro peso, es la del pavo. Acostumbramos a comerlo en ocasiones especiales, pero lo cierto es que está disponible en cualquier época del año. Son muchos los que últimamente prefieren un jamón de pavo a otro jamón cocido. Es una carne blanca, muy rica, y otra opción para equilibrar nuestra dieta y no aburrirnos comiendo siempre lo mismo.

Un pavo entero asado en el horno siempre queda delicioso pero esta vez vamos a preparar la parte del solomillo, extraordinaria, toda carne, nada de huesos, nada de grasa. Un solomillo puede comerlo entero una sola persona, por eso en la receta de hoy, para 2 personas, emplearemos dos solomillos enteros que dejaremos un par de horas marinando. Si lo dejas la noche antes de cocinarlos estarán todavía mejores. Y si quieres otra receta de solomillo, esta vez de cerdo, pincha aquí: Solomillo de cerdo con salsa dulce de mostaza

pavo solomillo

Ingredientes para preparar Solomillo de Pavo en Salsa de Manzana.

 

  • 2 solomillos de pavo
  • 1 manzana Golden
  • 1 puerro grande o 2 pequeños
  • 1 zanahoria grande o 2 pequeñas
  • 1 cebolleta grande o 2 pequeñas
  • 3 dientes de ajo + 4 más para el adobo o marinado
  • 2 vaso de vino blanco (400ml)
  • 1 vaso de caldo de pollo (200ml)
  • 1 limón
  • pimienta negra y sal
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

Cómo preparar Solomillo de Pavo en Salsa de Manzana

  1. Maja en un mortero 4 dientes de ajo (si le pones una pizca de sal no te saltarán los ajos) ponle un poco de pimienta negra al gusto y cuando tengas una pasta incorpora el zumo del limón más un vaso de vino y remueve bien.
  2. Pon en un recipiente que puedas tapar bien los solomillos de pavo, baña con el adobo que hemos preparado y pon un poco más de sal si no has puesto mucho a los ajos. Si tienes una jeringa con aguja, coge un poco del líquido del marinado e inyecta los solomillos para que la carne de dentro coja todo el sabor. Si no tienes una, con un palillo pincha la carne y riega a continuación con ayuda de una cuchara. Tapa bien y deja en la nevera al menos dos horas. Si lo haces la noche anterior tendrás trabajo adelantado y la carne quedará mucho más sabrosa.
  3. Ten a punto los ingredientes con que cocinaremos los solomillos. Para ello trocea el puerro, la zanahoria, la cebolleta y el ajo en láminas. Retira la piel de la manzana y el corazón y pícala en dados. Como después vamos a triturarlos todos para hacer nuestra salsa no tendrán que estar picados en trozos tan pequeñitos, pero tampoco vamos a acomodarnos para picar menos.
  4. En una sartén honda pon a calentar las 3 cucharadas de aceite de oliva, cuando esté bien caliente pon los solomillos bien escurridos para que no te salte el aceite y no te quemes. El objetivo es dorarlos bien lo antes posible para que tomen buen color y se sellen sin perder los jugos de dentro. Una vez conseguido esto, sácalos y resérvalos.
  5. En esa misma sartén, baja bien el fuego (luego lo vuelves a subir, se tata de no quemar las verduritas) pon los ajos conjuntamente con la cebolleta y una vez mermado el calor fuerte sube a fuego medio y agrega los puerros y la zanahoria. Con la ayuda de una cuchara de palo, o goma si es de teflón la sartén, mezcla bien y raspa el fondo para que se desprenda todo el sabor que pudo quedar de la carne.
  6. Agrega la manzana, mezcla bien y deja que cambien de color la cebolleta, los puerros y la manzana. Incorpora el vaso de vino y deja evaporar el alcohol, una vez absorbido un poco del líquido agrega el vaso de caldo de pollo y rectifica de sal (puedes auxiliarte de una pastilla de pollo si no tienes caldo preparado, pero ten en cuenta entonces la medida de la sal).
  7. Pon otra vez los solomillos, tapa y deja cocinar unos 15 minutos. Transcurrido el tiempo destapa y comprueba que no haya exceso de líquido. Destapa si es así y deja reducir.
  8. Si te gusta la salsa con trozos puedes dejarla tal cual, pero si te decides a prepararla como en la receta, saca los solomillos, resérvalos, y pasa la salsa por la batidora. Una vez hecho esto, pica en rodajas el solomillo y sírvelos con la salsa.

Si te queda mucha salsa, resérvala para acompañar unos filetes de pollo, de cerdo o de pavo. Estarán buenísimos con ella. Este solomillo lo acompañé de unos champiñones salteados con ajo y perejil. Tan sencillo como poner un par de cucharadas de aceite de oliva virgen extra, agregar un par de ajos laminados hasta que estén doraditos y luego añadir los champiñones (también laminados 300-400 gr) con el perejil fresco picadito y un poco de sal. Con un par de minutos saltéandose será más que suficiente y tendrás un acompañamiento delicioso, ligero, rápido y con efecto saciante. Uff cómo me gustan los champiñones.

 

 

Potaje de chícharos: receta de Cuba

5 Mar

Antes de decidirme a poner una receta de los chícharos que se conocen en Cuba, estuve leyendo un poco en la red de redes y me encontré con algunas sorpresas. En el sur de España, las abuelas solían preparar en potaje de chícharos cuya base es un tipo de alubia o frijol distinto al que conocemos en Cuba y otros países latinoamericanos. Lo cierto es que desde que estoy en Madrid, cuando voy a por los chícharos del potaje que se hace en Cuba, los encuentro empaquetados con el nombre de arveja o guisante seco.

Todos tienen su razón a la hora de denominar las cosas. Lo que en algunos sitios se conoce por un nombre, en otros puede ser algo completamente diferente, pero no por ello deja de ser válido. Por eso especifico en este caso de dónde es la receta, para que puedan ubicarse y si les parece entonces ir a por el producto adecuado. Otro detalle es que para esta receta que les presento emplearemos la olla a presión, que no por rápida deja de ser tan eficiente.

Los chícharos los he comprado más de una vez, siempre como arvejas verdes peladas o arvejas enteras amarillas. Cualquiera de las dos variedades pueden servir para hacer el potaje de chícharos que, aunque para muchos de mis coterráneos está asociado a algunas penurias, es entre todos los potajes mi preferido. Mi abuela lo hacía con lo que había a mano y yo recuerdo con cuánto gusto me sentaba a la mesa a almorzarlos, a cenarlos y a veces hasta merendarlos. Para la receta de hoy, a mi manera, he utilizado unos chícharos o arvejas amarillas enteras.

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Ingredientes para preparar Potaje de chícharos: receta de Cuba (para al menos 4 personas)

  • 500 gr de chícharos o arveja amarilla (2 tazas)
  • 6 tazas de agua (1 1/2 litro de agua)
  • 3 chorizos oreados
  • 1 morcilla oreada
  • 1 hueso de jamón o un trozo de panceta, tocino o beicon (al gusto o lo que tengas a mano)
  • 1 cebolla
  • 5 dientes de ajo
  • 4 cucharadas colmadas de tomate frito o salsa de tomate
  • 1 hoja de laurel
  • 2 patatas
  • 2 zanahorias
  • 3 cucharadas de cilantro fresco picado muy fino o 1 cucharadita de cilantro en polvo
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharadita de pimentón de la vera
  • 1/2 cucharadita de comino molido
  • pimienta y sal

Cómo preparar Potaje de Chícharos: Receta de Cuba

  1. Lava bien los chícharos o arvejas. Puedes dejarlos previamente en remojo y luego cambiar el agua para la cocción, pero como utilizaremos una olla a presión no lo necesitarán. Por cada taza de chícharos que hayas empleado pon tres de agua. Agrega el laurel, el hueso de jamón o lo que hayas decidido ponerle, además de los chorizos y la morcilla enteros. Tapa la olla y deja que coja presión con el fuego al máximo. En cuanto comience a salir el vapor y pitar baja a fuego medio y cuenta 20 minutos. Si has tenido los chícharos en remojo entonces dale solo 15 minutos.
  2. Mientras se ablandan los frijoles, lava y pela las patatas y lava y raspa la zanahoria, córtalos como te guste y resérvalos.
  3. Maja el ajo en un mortero con una pizca de sal y otra pizca de pimienta negra, pela y corta en daditos pequeños la cebolla y calienta una sartén con las tres cucharadas de aceite.
  4. Ya caliente el aceite, pon a pochar la cebolla, y agrega el cilantro (si es fresco mucho mejor) y el majado con los dientes de ajo. Cuando se haya reblandecido la cebolla, agrega el tomate, mezcla bien y retira del fuego.
  5. Cuando haya transcurrido el tiempo establecido, retiramos la olla a presión del fuego, esperamos a que elimine todo el vapor para poder abrirla y retiramos los chorizos y la morcilla para trocearlos en cuatro porciones cada uno y reservamos.
  6. Chequea que los chícharos tienen la cantidad de agua adecuada. Si están muy secos agrega agua a tu gusto, de lo contrario espera a ver qué sucede después de la segunda vez que los pongamos bajo presión. Es el momento entonces de incorporar a la olla el sofrito que hemos preparado, más las patatas y zanahorias, el comino y el pimentón de la vera o pimentón dulce; rectifica de sal, y vuelve a tapar la olla con la presión. Como en la primera ocasión deja que comience a pitar y soltar vapor para que bajes el fuego y la dejes otros 10 a 15 minutos, siempre contando a partir del momento que empieza a salir el vapor.
  7. Una vez transcurrido el tiempo, deja salir completamente el vapor antes de destapar. Ahora sí comprueba que no tiene demasiada agua. Si así es déjala a fuego medio, destapada hasta que espese. Si está perfecto, ponle los chorizos y la morcilla que habíamos troceado y reservado y listo para servir y disfrutar.

Una nota muy importante: Ten en cuenta que si los chícharos o arvejas que hayas comprado están peladas y partidas el tiempo de preparación se reduce muchísimo. Es probable que no tengas que ponerlos una segunda vez bajo presión. Si vez que ya están muy blandos con la primera cocción entonces agrega el sofrito y déjalos unos 5 a 10 minutos sin tapa, o hasta que obtengas el espesor que prefieras, removiendo de vez en cuando para evitar que no se te peguen al fondo.

Con los fríos de estos días, un buen potaje de chícharos puede ser un aliado estupendo. Además de nutritivo, está buenísimo. Con arroz blanco consigues un plato 10 completo, que pregunten a algunos de mis coterráneos. Pero yo el arroz lo dejo para el segundo día. Acabados de hacer me gusta tomarlos con un buen trozo de pan. Riquísimos. ¿Quieres ver otra receta típica de la comida criolla cubana? Pincha estos Frijoles negros: receta cubana a la manera de mi madre.

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